Mostrando entradas con la etiqueta con cristo estoy juntamente crucificado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta con cristo estoy juntamente crucificado. Mostrar todas las entradas

jueves, 12 de diciembre de 2019

Biblia Expandida - Gálatas Capítulo 4


En esta capítulo vemos a Pablo explicándonos que la ley fue algo temporal hasta su venida. Nos da una figura de la ley romana, que mientras es niño el heredero no tiene libertad de usar su herencia, hasta que llega a la madurez.

La ley era como un guardián que nos cuidaba y administraba nuestros bienes hasta llegar a la edad adulta. Ahora que ha llegado Cristo hemos sido libre de ellas.

Los últimos pasaje nos habla que Agar y Sara; los hijos de Agar, que representa la ley nacen para ser esclavos; lo hijos de Sara, que representa ls gracia, son libres.

Es tiempo de dejar de vivir por la ley y vivir en la gracia, por la redención que Cristo trajo a nosotros.


Capítulo 4

1 Voy a ser más explícito: el heredero, mientras es menor de edad (un niño), aunque sea propietario (dueño) de todos sus bienes, en nada se diferencia de un esclavo.
2 Y no entrará en posesión de ellos (todos sus bienes) mientras no llegue a la edad señalada por el padre [para el fin de su minoría de edad], sino que deberá estar sujeto a la autoridad de tutores (guardianes, mayordomos)1 y administradores (gobernador, supervisor de los bienes)2, 3.
3 Así también nosotros, cuando éramos menores de edad (en la etapa de niñez), estábamos permanentemente sometidos a la esclavitud (servidumbre) de las leyes, las normas y los principios del mundo en que vivimos.
4 Pero cuando llego la plenitud (el cumplimiento) de los tiempos [, es decir, el día señalado por Dios] 4, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer, nacido en sujeción a [las reglas y regulaciones de] la Ley,
5 para redimir (pagar el rescate y liberar) a los que estaban sujetos a la Ley, a fin de que fuéramos adoptados como hijos [y podamos ser colocados en nuestra posición de hijos adultos].
6 Y debido a que ustedes son hijos, Dios ha enviado el Espíritu de Su Hijo dentro de nuestros corazones (espíritus), el cual clama [con intensidad]: "¡Abba! ¡Padre!" (Papá, Papito amado).
7 Así que ya no eres un esclavo (siervo) sino un hijo; y como eres un hijo,  Dios te ha hecho también [Su] heredero por medio de Cristo (el Ungido).
8 Ciertamente ustedes, los Gentiles (las personas que no son Judías), antes de conocer [y entender] a Dios estaban atados a la esclavitud de dioses que por naturaleza ni siquiera lo son [y menos aún existen].
9 Pero puesto que han llegado a conocer [y entender] a Dios; o, más exactamente, han sido conocidos (reconocidos) por Él, ¿cómo es que ahora retroceden y regresan atrás en sus pasos para caer nuevamente en las débiles, inútiles y rudimentarias leyes, normas y principios del mundo en que vivimos [, es decir, en principios religiosos vacíos y sin sentido], a los cuales quieren volver a someterse en la condición de esclavos?
10 ¡Ustedes siguen guardando meticulosa y religiosamente los días de fiesta, los meses, los tiempos y los años!5
11 Mucho me temo que mi trabajo entre ustedes haya sido del todo inútil.
12 Les ruego, hermanos, háganse como yo (identifíquense conmigo), como yo también me he hecho como ustedes (me identifique con ustedes). Ningún agravio ni ofensa me han hecho.
13 Ustedes saben que la primera vez6 que les prediqué (anuncié) el evangelio fue debido a una debilidad física (en el cuerpo).
14 A pesar de que mi aspecto físico7 era una prueba (tentación) para ustedes, no me desdeñaron ni me despreciaron; todo lo contrario, me recibieron como a un ángel de Dios, como a Cristo Jesús (el Ungido).
15 ¿Dónde está, pues, aquel sentido de bendición y alegría que tuvieron? Porque soy testigo en favor de ustedes que de ser posible, se hubieran sacado los ojos y me los hubieran dado8 [en señal de gratitud y amor].
16 Pero en cambio ahora... ¿van a mirarme (tratarme) como si fuera un enemigo porque soy honesto y les digo la verdad?
17 Esos (judaizantes) que muestran tanto interés por ganárselos a ustedes no abrigan buenas intenciones (ese celo que demuestran por ustedes no es honesto ni bueno).  Lo que quieren es separarlos de mí [que me opongo a lo que enseñan] para que ustedes se entreguen a ellos [y caigan en su error].
18 Es bueno mostrar siempre (todo el tiempo) celo con buenas intenciones, pero no sólo cuando yo estoy presente con ustedes.
19 Hijitos míos, por quienes nuevamente estoy sufriendo dolores del parto (alumbramiento) hasta que Cristo sea formado completa y permanentemente en ustedes.
20 Ahora mismo desearía estar ahí presente con ustedes para hablarles de otra manera (cambiar el tono de mi voz), porque me tienen perplejo y ya no sé cómo proceder con ustedes.
21 Díganme, ustedes que quieren obedecer (sujetarse, someterse) a la Ley: ¿no han oído lo que dice la Ley?
22 Porque está escrito que Abraham tuvo dos hijos: uno de su esclava y otro de su mujer, que era libre.
23 El hijo de la esclava nació [naturalmente,] según la carne y por decisión humana, pero el hijo de la libre nació en cumplimiento de la promesa.
24 Ese relato puede interpretarse en sentido figurado [pues contiene una alegoría]: estas mujeres representan dos pactos. Uno, que es Agar, procede del monte Sinaí [que es el lugar donde se dio la Ley] y tiene hijos que nacen [destinados] para ser esclavos;
25 porque el monte Sinaí está en Arabia, y corresponde a la Jerusalén actual, donde vive ella con sus hijos en la esclavitud.
26 En cambio, el otro pacto es la Jerusalén celestial (de arriba), que es madre de todos nosotros, y es libre.
27 Porque la Escritura dice: "¡Alégrate, tú que eres estéril y no das a luz; prorrumpe en gritos de alegría, tú que no conoces los dolores del parto! Porque serán más numerosos los hijos de la mujer abandonada que los hijos de la que tiene marido"9.
28 Así que nosotros, hermanos, somos como Isaac, hijos de la promesa.
29 Y así como entonces el hijo nacido según la carne perseguía al hijo nacido por [la promesa y la] obra del Espíritu [Santo], así también sucede ahora.
30 Pero, ¿qué dice la Escritura? Pues dice: "Echa fuera a esa esclava (sierva) y a su hijo, porque el hijo de la esclava (sierva) no ha de compartir la herencia con el hijo de la libre"10.
31 De manera, hermanos, [nosotros que hemos nacido de nuevo] no somos hijos de una esclava (sierva), sino de la mujer libre.

1 epitropos (gr.); el guardián de un menor huérfano
2 oikonomos (gr.) el administrador de los bienes de alguien
3 El tutor era el guardián del niño; el administrador era guardián de los  bienes del niño
4 El día establecido por Dios para la entrada del Mesías al mundo
5 La iglesia de Galacia había caído en la enseñanza falsa de los judaizantes y estaba guardando y observando estrictamente las fiestas judías
6 En Hechos 14 se encuentra esta primera vez, cuando fue apedreado en Listra y dado por muerto, luego se levanta y evidentemente tenía en su cuerpo las señales de ese apedreamiento, lo cual provocó en el “una debilidad física”
7 Debido al apedreamiento en Listra
8 Esta frase nos muestra cual era el grado de gratitud y amor que los gálatas tenían por Pablo.
9 Isaías 54:1
10 Génesis 21:10



lunes, 9 de diciembre de 2019

Biblia Expandida - Gálatas Capítulo 3

En este capítulo Pablo nos muestra la insensatez de querer mezclar la gracia con la ley. Nos muestra que querer justificarnos por la ley es entrar en maldición, porque nadie puede cumplirla.

También nos muestra que el propósito de la ley, la ley tuvo un carácter provisional, hasta la venida de Cristo; y que el creyente no está bajo la ley, sino bajo la promesa que Dios le hizo a Abraham, a la cual entramos por la fe en Jesucristo.


Capítulo 3

1 ¡Oh, gálatas tontos (irreflexivos, insensatos, torpes, necios)! ¿Quién los ha seducido (hechizado, embrujado, fascinado) a ustedes, ante cuyos ojos Jesucristo (el Ungido) fue presentado clara y públicamente como crucificado?
2 Esto es lo único que quiero averiguar (saber) de ustedes [, por lo que les pido que respondan esta pregunta:] ¿Recibieron el Espíritu [Santo] por [hacer] las obras de la Ley, o por el oír con fe [el mensaje del Evangelio]1?
3 ¿Tan tontos (irreflexivos, insensatos, torpes, necios) son? Habiendo comenzado por el Espíritu [Santo], ¿van a terminar ahora por la carne [pretendiendo perfeccionarse dependiendo de los esfuerzos humanos]?
4 ¿Han padecido (sufrido) y experimentado tantas cosas en vano (sin ningún propósito)? ¡Si es que en realidad fue sin ningún propósito y en vano!
5  Aquél, pues, que les suministra el Espíritu [Santo en medida abundante] y [constantemente] hace milagros (maravillas y obras poderosas) entre ustedes, ¿lo hace por [hacer] las obras de la Ley o por el oír con fe [el mensaje del Evangelio]?
6 Así sucedió con Abraham: “Creyó (tuvo fe, confió) a Dios,  y ello se le tomó en cuenta (atribuyó, contó) como justicia (fue declarado y hecho justo, sin culpa ni condenación, tomando una posición correcta delante de Dios)."
7 Por consiguiente, perciban (dense cuenta, entiendan, sepan) que los que son  de la fe [y que viven por ella], éstos son los [verdaderos] hijos de Abraham.
8 Además,  la Escritura,  habiendo previsto que Dios justificaría (declararía y haría justos) por la fe a los Gentiles,  anunció (declaró, proclamó) de antemano el evangelio [, las buenas nuevas de un Salvador,] a Abraham, diciendo: “Por medio de ti serán bendecidas todas las naciones."
9 De ese modo, los que son de la fe son bendecidos y reciben las mismas bendiciones que recibió Abraham, con el creyente (el hombre de fe).
10 En cambio, los que para salvarse se aferran a la Ley mosaica [pensando que podrán justificarse por obedecerla], están bajo la maldición de Dios, como dicen las Escrituras: "Maldito (separado y consagrado para la destrucción, condenado para el castigo eterno) todo aquel que no se mantenga cumpliendo y practicando [todas y] cada una de las disposiciones (preceptos y mandamientos) escritas en el libro de la Ley"2.
11 Ahora bien, es evidente que por la ley nadie es justificado (declarado y hecho justo) delante de Dios,  porque  [la Escritura dice:] " el [que es declarado y hecho] justo [por Dios] vivirá por la fe”3.
12 Sin embargo, la Ley no se basa  en la fe [no procede de la fe, no da lugar a la fe, y es contraria a la fe];  sino que,  "el que practica estas cosas [que están prescritas en la Ley] vivirá por ellas"4.
13 Pero Cristo nos ha redimido (liberado, comprado nuestra libertad) de la maldición de la Ley mosaica, tomando la maldición que a nosotros nos correspondía y haciéndose el mismo maldición al morir en la cruz, porque como dice la Escritura: "Maldito todo el que muere colgado en un madero"5.
14 a fin de que en Cristo Jesús (el Ungido) la bendición de Abraham alcanzara (viniera) a los Gentiles (las personas que no son judías), para que mediante la fe [los Judíos y los Gentiles] recibiéramos la promesa del Espíritu [Santo]6.
15 Hermanos, voy a ponerles un ejemplo de la vida cotidiana (una práctica humana común y corriente), cuando dos personas hacen un pacto (un contrato, un acuerdo), y lo ratifican (respaldan) con su firma, no puede luego ser invalidado ni modificado (nadie puede anularlo ni agregarle nada).
16 Ahora bien, las promesas (los pactos, los acuerdos) se le hicieron a Abraham y a su descendencia (su simiente, su heredero). La Escritura no dice: “y a los descendientes"7, como si hablara de muchos, sino: "y a tu descendencia (tu simiente, tu heredero", dando a entender que es uno solo, que es Cristo (el Ungido).
17 Lo que les quiero decir es esto: la Ley que fue promulgada [y llegó] cuatrocientos treinta años después, no puede anular un testamento (pacto, contrato) formalmente establecido [y ratificado] por Dios, dejando así sin efecto (anulando, aboliendo) la promesa.
18 Porque si la herencia dependiera de la Ley [como los judaizantes quieren que ustedes crean], ya no procedería de la promesa, y sin embargo, Dios se la concedió gratuitamente a Abraham por medio de la promesa.
19 Entonces, ¿con qué propósito se promulgó la Ley? La Ley fue añadida [posteriormente] a la promesa debido a las transgresiones y pecados, para demostrarnos que, ante los ojos de Dios, todos somos culpables de haberla quebrantado. Pero la ley solo tenía una vigencia temporal: sólo podía estar en vigor hasta la llegada de aquella descendencia (simiente, heredero) prometida a Abraham. Y fue a los ángeles a quienes Dios encomendó que promulgaran la Ley y la pusieran en manos de Moisés, a fin de que él fuese el mediador (un intermediario entre Dios y los hombres) para su transmisión al pueblo de Israel.
20 Pero no existe mediador (intermediario) cuando hay una sola parte, y Dios es uno solo [, es decir, en la promesa no era necesario un mediador, pues Dios fue la única parte al dar la promesa a Abraham; mientras que la Ley necesitó de Moisés como mediador pues fue un contrato entre dos partes, Dios y el pueblo de Israel, y para tener validez necesitaba el acuerdo de ambos].
21 ¿Eso quiere decir que la Ley se opone [y es contraria] a las promesas de Dios? ¡De ninguna manera! Porque si hubiéramos recibido una Ley capaz de vivificarnos (impartirnos la misma clase de vida que Dios tiene), ciertamente la justicia (el ser declarados y hechos justos) provendría de la Ley.
22 Pero la Escritura encerró todas las cosas bajo el pecado, para que la promesa (la herencia, las bendiciones) fuese dada (otorgada, concedida) a los creyentes por la fe en Jesucristo (el Ungido).
23 Antes de que llegara la fe, estábamos prisioneros bajo la custodia de la Ley, encerrados en espera de la fe que debía ser revelada (serle quitado el velo, ser develada, ser descubierta, ser dada a conocer).
24 Dicho de otro modo: la Ley mosaica fue nuestro tutor8 (pedagogo, guía, ayo) para conducirnos a Cristo, que vino a hacernos justos delante de Dios por medio de la fe.
25 Pero ahora que ha venido la fe, ya no estamos bajo tutor (pedagogo, guía, ayo), 
26 porque ahora, por la fe en Cristo Jesús (el Ungido), todos nosotros somos hechos hijos de Dios;
27 Porque todos los que fueron bautizados9 en Cristo (el Ungido), de Cristo (el Ungido) se han revestido (vestido).
28 Por consiguiente, al ser todos de Cristo (el Ungido) no cabe ya establecer diferencias entre unos y otros, sean judíos o griegos, esclavos o libres, hombres o mujeres; porque todos somos un solo cuerpo en Cristo Jesús (el Ungido).
29  Y por pertenecer a Cristo (la descendencia y simiente de Abraham), ustedes también son descendientes de Abraham y herederos conforme a la promesa de Dios.

1 La pregunta de Pablo era esta: Cómo se recibe el Espíritu Santo ¿por observar y cumplir con las reglas y rituales de la ley o por el oír y recibir el mensaje de fe acerca de Cristo? ¿Es por obras o por fe? 
2 Deuteronomio 27:26
3 Habacuc 2:4, Romanos 1:17, Hebreos 10:38
4 Levítico 18:5
5 Deuteronomio 21:23
6 La promesa del Espíritu Santo se encuentra en Joel 2:28, donde dice que el Espíritu Santo sería derramado sobre toda carne, es decir, sobre Judíos y Gentiles, lo cual ha ocurrido desde el Día de Pentecostés, tal como Pedro predicó en Hechos 2:16-39
7 Génesis 12:7
8 El término griego aquí es paidagogós, en español, pedagogo. El pedagogo era un esclavo cuya función era encargarse del cuidado general de un niño de entre 6 y 16 años. Estaba encargado de la conducta exterior, la supervisión moral del niño y se encargaba de él cada vez que salía de casa, por ejemplo, cuando iba a la escuela.
9 El Bautismo al que se refiere aquí no es el bautismo en agua, sino el bautismo en el Cuerpo de Cristo de 1 Corintios 12:13



viernes, 6 de diciembre de 2019

Biblia Expandida - Gálatas Capítulo 2

En este capítulo, Pablo nos cuenta primeramente de su ministerio a los gentiles, como lo presento a las cabezas de la iglesia y como fue aceptado. Y luego como discutió con Pedro por su hipocresía cuando llegaron los judaizantes.

Termina mostrando que nuestra salvación depende totalmente de Cristo y no hacer las obras de la ley



Capítulo 2

1  Luego, al cabo de catorce años, subí nuevamente a Jerusalén con Bernabé, llevando conmigo también a Tito;
2 siguiendo una revelación, para exponerles el evangelio que anuncio (predico) a los Gentiles (personas que no son judías). Me entrevisté con los dirigentes (los que tenían reputación y autoridad) en una reunión privada, no sea que estuviese haciendo o hubiera hecho un trabajo que no sirve [y para asegurarme de que no corría ni había corrido en vano].
3 A tal punto les pareció bien [lo que estaba haciendo], que ni siquiera exigieron (obligaron) que mi compañero Tito se circuncidase, a pesar que sabían que era griego, es decir, de origen Gentil;
4 ni tampoco se dejaron arrastrar por la opinión de algunos falsos hermanos, que con disimulo (secretamente) se habían introducido (infiltrado) en la iglesia para espiar la libertad que tenemos en Cristo Jesús (el Ungido) y para tratar de reducirnos a la esclavitud (servidumbre) de la ley mosaica;
5 a los cuales ni por un momento accedimos a someternos (les prestamos atención),  para que la verdad del evangelio permanezca en ustedes.
6 Además debo decirles que los más importantes dirigentes (los que tenían reputación y autoridad) de la iglesia (de los que no me preocupa la importancia que hayan tenido, porque delante de Dios somos todos iguales) no vieron necesario añadir nada nuevo [ni dieron nuevas sugerencias ni hicieron ninguna corrección] al contenido de mi mensaje (Evangelio).
7 Sino al contrario, al ver [y reconocer] que se me había encomendado (confiado) el evangelio a los de la incircuncisión (los que no son Judíos), así como Pedro lo había sido a los de la circuncisión (los Judíos);
8 Porque el mismo que constituyó y envió a Pedro como Apóstol (mensajero, agente, enviado especial) de los Judíos, me hizo también a mí Apóstol (mensajero, agente, enviado especial) de los Gentiles (los que no son Judíos).
9 y al conocer (percibir, entender, reconocer) la gracia (el favor y la dotación espiritual) que se me había concedido, Jacobo (Santiago), Cefas  (Pedro) y Juan (que eran considerados como columnas de la iglesia de Jerusalén) nos dieron la mano a mí y a Bernabé, en señal de comunión (compañerismo), para que nosotros fuéramos y prediquemos a los Gentiles (los que no son Judíos), y ellos a los Judíos.
10 Solamente nos recomendaron (pidieron) que nos acordemos (recordemos) de los pobres, cosa que he procurado hacer con empeño.
11 Pero cuando Cefas (Pedro) vino a Antioquía, le resistí [y me opuse a él] cara a cara, porque [por su conducta] era digno de ser censurado [, reprendido y condenado].
12 Porque al principio comía con los creyentes de origen Gentil (convertidos no Judíos); pero luego que llegaron [de Jerusalén] unas personas de parte de Jacobo (Santiago), comenzó a retraerse, apartarse, y finalmente se negó totalmente a seguir comiendo con aquellos por temor a las críticas de las personas de origen Judío [, los cuales exigían la práctica de la circuncisión para los creyentes Gentiles].
13 A esta hipocresía (simulación) de Cefas (Pedro) se sumaron los demás cristianos de origen Judío [ocultando sus verdaderas convicciones y no actuando con sinceridad], de tal manera que incluso el propio Bernabé se dejó arrastrar por esa hipocresía.
14 Pero, tan pronto como vi que no andaban rectamente según la verdad del Evangelio, le dije a Cefas (Pedro) delante de todos los que estaban presentes: "Si tú, que eres Judío, vives como un Gentil (persona no judía) y no como un Judío, ¿cómo es que les obligas a los Gentiles a judaizarse1?"
15 Nosotros que somos judíos por nacimiento; y no pecadores procedentes de los Gentiles (personas no judías, pueblos paganos);
16 sabemos muy bien que nadie (ningún hombre) puede ser justificado (considerado justo) por obedecer a la ley mosaica, sino únicamente por la fe en Jesucristo (el Ungido). Nosotros, que hemos creído en Jesucristo, somos justificados (hechos justos) por esa fe en Cristo y no por haber obedecido2 a la ley de Moisés. ¡Nadie es justificado (hecho justo) por cumplirla!"
17 Pero, si al buscar ser justificados (hechos justos) en Cristo, nosotros somos también hallados pecadores, ¿es por eso Cristo ministro del pecado? ¡De ninguna manera!
18 porque si me pongo a reconstruir (edificar) lo que he destruido [, que la práctica de la ley mosaica no es necesaria para ser justificado delante de Dios], me declaro a mí mismo trasgresor de la Ley.
19 Porque mediante la ley he muerto [por la muerte de Jesús por mi] a la ley y sus demandas, a fin de vivir para Dios.
20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, sino que Cristo (el Ungido) vive en mí. Y esta vida verdadera que ahora vivo en la carne es el resultado de mi fe en el Hijo de Dios, que me amó y se entregó a la muerte por mí.
21 No hago nula (ni desecho, ni invalido) la gracia (el favor y la buena voluntad) de Dios, porque si la justificación (el ser hechos justos) viene por medio [del cumplimiento] de la Ley, entonces Cristo (el Ungido) murió en vano [, Su muerte fue inútil y no tuvo sentido pues no sirve para nada].

1 El judaizarse implicaba vivir conforme a las prácticas y rituales del judaísmo en lugar de vivir en la libertad que tenían en Cristo.
2 Las obras de la Ley