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martes, 18 de abril de 2017

Capítulo 2 - Estudios Avanzados de la Biblia - E. W. Kenyon

Aquí les dejo la traducción del Capítulo 2 del libro "Estudios Avanzados de la Biblia" de E W. Kenyon.

En este capítulo trata el tema de la Palabra prevalente, o podríamos decir la Palabra victoriosa.


Capítulo 2
LA PALABRA PREVALENTE

LA PALABRA toma el lugar del Cristo invisible. La meditación de la Palabra es una visita a Él. La Palabra se convierte en parte de uno por medio de la meditación. La Palabra que vive en nosotros entra en nuestra sangre. En Hechos 19:20: "Así crecía y prevalecía poderosamente la palabra del Señor."
Un avivamiento en Éfeso estaba sacudiendo a la nación. No era la predicación de Pablo; no era su lógica o filosofía; era la Palabra de Dios. En Hechos 12:24 vemos: "Pero la palabra del Señor crecía y se multiplicaba". Creció en las mentes de la gente. Ganó la supremacía sobre ellos.

La fe hace prevalecer la palabra

La fe viene cuando la Palabra prevalece sobre los procesos de pensamiento. En Mateo 8: 23-27, vemos la Palabra que prevalece en los labios de Jesús sobre las leyes de la naturaleza. Ustedes recuerdan que Él dijo: "¡Vosotros de poca fe! Entonces se levantó y reprendió los vientos y el mar, y hubo una gran calma, y ​​los hombres se maravillaron diciendo: ¿Qué clase de hombre es éste, que aun los vientos y el mar le obedecen?" La Palabra prevaleció en Mateo 8:5-12. La Palabra en los labios de Jesús prevaleció sobre la enfermedad en el siervo del Centurión. En Mateo 14:13-21, la Palabra en los labios de Jesús gobernó la ley de la oferta y la demanda. Cinco panes y dos peces se multiplicaron de modo que cinco mil personas fueron alimentados y doce cestas de fragmentos fueron dejados.
En Juan 1:1-3 dice: "En el principio era el Verbo,  y el Verbo era con Dios,  y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas,  y sin él nada de lo que ha sido hecho,  fue hecho.".

Jesús y la Palabra son Uno

Dios honra el lenguaje humano llamando a Jesús la Palabra. Todo el Universo fue creado por palabras. Un Espíritu habló en Génesis 1:14-19: "Que sean para luces en el firmamento del cielo para dar luz sobre la tierra". La Palabra de Dios, un Espíritu, crea cosas materiales, probando que el espíritu es mayor que el material. Juan 1:14, "Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros". Mira, tenemos la palabra hablada en los labios de Jesús; entonces tenemos el Verbo hecho carne viviendo en medio de nosotros; Entonces tenemos la Palabra hablada en los labios de los Apóstoles antes de la Revelación Paulina.
En 1 Tesalonicenses 2:13 dice: "Por tanto, también damos continuamente gracias a Dios, porque cuando oísteis de mí la Palabra hablada, no la recibisteis como palabra de hombre, sino como en verdad, la Palabra de Dios, eficaz en vosotros que creéis"(Moffat).
Mientras Pablo estaba en Tesalónica era la Palabra hablada, pero sus epístolas son la Palabra escrita, la Palabra dadora de vida. Como dice en Salmos 107:20: "Envió su palabra, y los sanó".
Y esa Palabra se manifestó en la carne, como la Palabra hablada a través de los labios de Jesús, como la Palabra hablada a través de los Apóstoles, y finalmente fue puesta en papel en el lenguaje de los hombres para que tengamos un registro permanente de esta Palabra viva.

La Palabra prevalece sobre los sentidos

Romanos 4:17-19 nos da una imagen gráfica de la Palabra que prevalece sobre el miedo y la esperanza y el conocimiento del sentido en la mente de Abraham. La Palabra de Dios fue hablada por medio de un ángel a este hombre, y le declaró: “Te he puesto por padre de muchas gentes; delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen.”. Y observa cuidadosamente la siguiente oración: "El creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes". La esperanza y la fe estaban en combate. La fe ganó y convirtió la esperanza en realidad.
Recuerda Hebreos 11: 1: " Es,  pues,  la fe la certeza de lo que se espera".
La esperanza está siempre en el futuro; es un sueño, nunca es real. La fe alcanza y agarra la esperanza y la lleva al reino del presente.
Romanos 4:19, "Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara". Ese hombre había esperado un hijo. Ahora la fe transformó la esperanza en realidad.
"Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios (hablada por medio de un ángel), no vaciló por incredulidad, sino que se fortaleció en fe,  dando gloria a Dios, plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido".
Y así la fe de Abraham le fue contada como Justicia. Esta justicia le dio al hombre una posición con Dios, la posición de un amigo con Dios.

La Palabra en nuestros labios

Hechos 6: 7 nos dice que la Palabra de Dios aumentó mientras predicaban y practicaban lo que habían oído de los labios del Maestro. La Palabra comenzó a desarrollarse y crecer hasta convertirse en una poderosa fuerza en los corazones de hombres y mujeres. Era la Palabra predominante.
En mi ministerio, la Palabra ha sido una fuerza viva y creciente. La Palabra es eterna. Como Dios, es siempre joven, es siempre nuevo. Como dice en Mateo 24:35: "El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán." Es una parte de Dios. . . Es lo que Dios ES.
En Juan 14: 9, Felipe le dice a Jesús: "Muéstranos al Padre, y nos basta".
Jesús le dijo: “¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros,  y no me has conocido,  Felipe?  El que me ha visto a mí,  ha visto al Padre.”
Jesús y el Padre eran uno, Jesús y el Verbo, el Logos, son Uno. En Juan 12:49-50, Jesús dijo: "Porque yo no he hablado por mi propia cuenta; el Padre que me envió, él me dio mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar. Y sé que su mandamiento es vida eterna. Así pues, lo que yo hablo, lo hablo como el Padre me lo ha dicho." Puedes ver la falta de temor de Jesús ante la enfermedad y los demonios.
Él estaba usando las Palabras del Padre y Él sabía que no podían fallar Esto en 1 Timoteo 4:2: "Que prediques la palabra;  que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina”; Jesús predicó la Palabra y sanó a los enfermos, rompió el poder de los demonios sobre los hombres. Los Apóstoles predicaron la Palabra, y los enfermos fueron sanados, los muertos resucitaron, y las multitudes fueron recreadas. Predicar la Palabra significa predicar a Cristo, porque Cristo es la Palabra, predicar el Evangelio significa predicar la Palabra, la Buena Nueva.

La Palabra nos Hace Amar

Hasta que la Palabra prevalezca, Juan 13:34-35 jamás se conocerá en el mundo. "Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros." El amor era el poder prevaleciente, ese algo invisible que gobernaba la iglesia primitiva En 1 Juan 4:7-8 dice: "Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios.  El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor."
El amor aquí es prueba del Nuevo Nacimiento, sólo los que aman tienen la evidencia de que han pasado de muerte a vida, porque aman a los hermanos, el que no ama permanece en la muerte. Él nunca ha recibido la Vida Eterna, la naturaleza de Dios. Sólo cuando la Palabra prevalece en el corazón realmente conocemos la realidad de estas cosas Divinas. La Palabra nos hace amar.
En 1 Juan 2: 10-11 dice: "El que ama a su hermano,  permanece en la luz,  y en él no hay tropiezo". La Palabra de amor que prevalece en el corazón saca a un hombre del reino de la debilidad y el fracaso, donde sus palabras causarán ofensa, y sus acciones llevarán a otros a hacer el mal.

La Palabra nos Hace Conquistar

Si él odia a su hermano, está viviendo en tinieblas. La Palabra no ha prevalecido en su vida. Está caminando como un hombre común. En 1 Corintios 3:3 dice: "Porque aún sois carnales (gobernados por los sentidos); pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres?" ¿Cuántos creyentes, al no prevalecer la Palabra, viven como hombres comunes? Las enfermedades y las dolencias prevalecen sobre ellos porque no caminan en la luz de la Palabra. En Juan 8:12, Jesús dijo: "Yo soy la luz del mundo: el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida".
Mientras la enfermedad prevalezca sobre ti, andarás en tinieblas. Asientes mentalmente a la Palabra, pero no actúas sobre ella. Mientras sigas en la pobreza, y tu testimonio es de tus necesidades y de tu carencia, la Palabra no ha prevalecido en tu vida.
Filipenses 4:19 no tiene lugar en la vida que no esté dominada por la Palabra: "Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús". Cuando la Palabra prevalece, tienes abundancia para ti y para los demás.
Filipenses 4:13 todavía no ha ganado el dominio en la vida sin fruto: "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece".
Una confesión vacilante y temerosa está presente cuando la Palabra no ha prevalecido sobre tus facultades de razonamiento, y cuando Cristo y la Palabra no se han convertido en una realidad. En Romanos 10:8 Vemos: "Mas  ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón.  Esta es la palabra de fe que predicamos”. Mi corazón nunca reconoció el secreto de la fe hasta que vi esta verdad: que la Palabra debe prevalecer sobre mi mente. Cuando la Palabra se volvió tan real para mí como la palabra de un amigo o de un banquero, entonces la fe dejó de ser un problema.
Ya no pensaba en la fe ni en la necesidad de ella. Mira, Jesús nunca indicó una necesidad de fe. ¿Por qué? Porque Él tenía las Palabras del Padre.
¿Lo dijo Dios? ¡Sí! ¡ENTONCES ES! El Salmo 27:1 dice: "Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?"
¿Dijo Él que es la fortaleza de mi vida? Entonces ÉL ES. Tengo toda la fuerza que necesito para cualquier emergencia o cualquier necesidad. ¿Me falta sabiduría? (La mayoría de nosotros lo hacemos). Bien, 1 Corintios 1:30 dice que Dios hizo que Jesús fuera sabiduría para nosotros. Esto significa que tendremos la habilidad de usar el conocimiento que nos es dado en la Palabra, que ya no debemos andar en tinieblas, porque tenemos la luz de la vida.
Colosenses 1:13-14 se ha hecho realidad: “El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre". Liberado de la debilidad, de la ceguera espiritual, liberado del viejo estado mental de incapacidad, ahora podemos hacer todas las cosas en Él porque Él ha se ha convertido en nuestra habilidad. 2 Corintios 3:5-6 ha llegado a ser nuestro: "No que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra competencia proviene de Dios, el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto". La Palabra finalmente prevalece. Somos lo que Él dice que somos. Podemos hacer lo que Él dice que podemos hacer. Él es lo que Él dice que es, y ninguna Palabra de Él es vacía de capacidad para hacer el bien en nosotros.

Preguntas

1. Dar ejemplos de la Palabra prevaleciente en los cuatro Evangelios.
2. ¿Qué hace prevalecer la Palabra?
3. Dar tres formas en las que la Palabra existe.
4. ¿Qué dice Pablo acerca de la esperanza en Romanos 4: 17-19?
5. ¿Qué significa tener la Palabra en nuestros labios?
6. ¿Podemos andar en el amor si la Palabra no prevalece? Dé pruebas bíblicas.
7. ¿Cómo caminamos en la luz?
8. ¿Qué significa andar en tinieblas?

9. ¿Cuál es la relación entre la Palabra y un caminar victorioso?

martes, 28 de agosto de 2012

Descarga Gratis el libro "El propósito de los dones del ministerio"


Para entender el ministerio debemos entender la provisión de Cristo para su iglesia, que son los dones del ministerio.

Estos los encontramos en Efesios 4:8, 11-12 donde dice: “Por lo cual dice: Subiendo a lo alto,  llevó cautiva la cautividad, y dio dones a los hombres…. Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.”

Así empieza mi nuevo minilibro "El propósito de los dones del miniterio",  te invito a que lo descargues siguiendo el siguiente enlace:

martes, 3 de julio de 2012

La Renovación de la Mente

http://mujerlevantate.com/wp-content/uploads/2010/07/renovacion_de-la-mente.jpg

Ahora que hemos nacido de nuevo, Dios nos manda a no caminar mas como el mundo lo hace, y la forma de hacer esto es cambiando nuestra forma de pensar, por medio de la renovación de nuestra mente.

Romanos 12:1-2
1 Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.
2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cual sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Nuestro espíritu fue renacido pero nuestra alma debe ser renovada.

La palabra griega para transformaos es metamorphoo de donde viene nuestra palabra metamorfosis, Vine la define así:

METAMORPHOO: cambiar en otra forma (meta, implicando un cambio, y morphe, forma), se usa en Voz Pasiva  para los creyentes, en Romanos 12:2, “transformaos,” la obligación de experimentar un cambio completo que, bajo el poder de Dios, encuentra su expresión en el carácter y la conducta; morphe hace hincapié en el cambio interior, schema (ver suschematizo, el verbo precedente en ese verso) hace hincapié en el cambio exterior, el tiempo presente continuo indica que es un proceso; en 2 Corintios 3:18 se describe a los creyentes siendo “transformados a su imagen” (la de Cristo con todas Sus excelencias morales), cambio que es efectuado por el Espíritu Santo.

La palabra para renovación es anakainosis que significa hacer nuevo (ana, de nuevo u otra vez, kainos, nuevo, no reciente pero diferente), renovar. Vine lo define así:

Es usada en Romanos 12:2, “la renovación (de vuestro entendimiento),” es el ajuste de la visión moral y espiritual, y del pensamiento hacia la mente de Dios, la cual es designada para tener un efecto transformador sobre la vida; este pasaje en Romanos hace hincapié en la voluntad de responder por parte del creyente.

Es al creyente a quien le corresponde renovar el entendimiento, no a Dios.

La palabra entendimiento es nous, que Vine la define así:

Nous: mente, generalmente hablando denota el centro de la conciencia reflexiva, incluyendo las facultades de percepción y entendimiento, y las de sentimientos, juicio y determinación.

Veamos Romanos 12:2 en otras versiones para tener una idea más amplia:

Nuevo Testamento de Arcas y Fernández
No os amoldéis a los criterios de este mundo. Dejaos transformar; renovad vuestro interior de tal manera, que sepáis apreciar lo que Dios quiere, es decir, lo bueno, lo que le es agradable, lo perfecto.

Biblia Latinoamericana
No sigan la corriente del mundo en que vivimos, sino más bien transfórmense a partir de una renovación interior. Así sabrán distinguir cuál es la voluntad de Dios, lo que es bueno, lo que le agrada, lo que es perfecto.

Biblia del Pueblo de Dios
No tomen como modelo a este mundo. Por el contrario, transfórmense interiormente renovando su mentalidad, a fin de que puedan discernir cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, lo que le agrada, lo perfecto.

Biblia Castilian
No os amoldéis a los usos y costumbres propios de este mundo; antes bien, procurad que vuestra mente renovada opere la transformación de vuestra personalidad, para que lleguéis a comprobar lo buena, grata y perfecta que es la voluntad de Dios.

Dios Habla Hoy
No vivan ya según los criterios del tiempo presente; al contrario, cambien su manera de pensar para que así cambie su manera de vivir y lleguen a conocer la voluntad de Dios, es decir,lo que es bueno, lo que le es grato, lo que es perfecto.

The Message
No te vuelvas tan ajustados a tu cultura que encajes en ella sin siquiera pensarlo. En vez de eso fija tu atención en Dios. Serás cambiado desde tu interior. Fácilmente reconocerás lo que Él quiere de ti, y rápidamente responderás. A diferencia de la cultura que te rodea, siempre arrastrándote a su nivel de inmadurez; Dios sacará lo mejor de ti; desarrollando en ti una bien formada madurez.

Estos es lo que hablamos acerca de renovar la mente; la cultura que vivimos y los moldes y patrones del mundo en que vivimos nos están alejando de lo mejor que Dios tiene para nosotros; nos impiden crecer, madurar y alcanzar la perfecta voluntad de Dios para nuestras vidas.

Por eso debemos cambiar nuestra baja manera de pensar; y transformarla, renovando nuestra mente, pensando como Dios piensa, por esos caminos más altos que están escritos en Su Palabra.

Dios quiere que hagamos una metamorfosis; así como un feo gusano se convierte en una bella mariposa; convirtamos nuestra mente pervertida por la forma de pensar del mundo en una mente madura que camina y conoce la perfecta voluntad de Dios.

Salmo 23:3
3 Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre

Salmo 23:3 (Biblia de las Américas)
3 El restaura mi alma; me guía por senderos de justicia por amor de su nombre.

Salmo 23:3 (Nácar Colunga)
3 Recrea mi alma, me guía por las rectas sendas por amor de su nombre.

Salmo 23:3 (Palabra de Dios Para Todos)
3 Él renueva mi alma. Me lleva por buenos caminos para mostrarme lo bondadoso que es.

Salmo 23:3 (Reina Valera 1865)
3 Hará volver mi alma: guiarme ha por sendas de justicia por su nombre.

Salmo 23:3 (Reina Valera 2000)
3 Convertirá mi alma; me guiará por sendas de justicia por su nombre.

Aquí vemos varios significados de la palabra que Reina Valera tradujo como confortar; en realidad el significado es más profundo; la palabra hebrea usada, shub, significa voltear, devolver, restaurar; y ese es el sentido que le dan las otras versiones de la Biblia.

No nos habla de un sentimiento de comodidad, como parece mostrarnos la palabra confortar, sino que nos habla de un cambio más radical y profundo: recrear, restaurar, renovar, hacer volver, convertir.

Esta palabra me recuerda lo que hacía mi abuelita que era una mujer muy hábil y emprendedora.

Me acuerdo que los sillones de la sala de estar tenían la tela desgastada; así que ella fue, compró nueva tela, quitó completamente la antigua tela, quedando solo con el esqueleto del sillón, y finalmente colocó la nueva tela.

Al final se veía un sillón nuevo, pero en realidad no estaba nuevo, estaba renovado o restaurado.

¿Cómo renovamos o restauramos nuestra mente?

En Santiago 1:21 vemos como funciona este proceso:

Santiago 1:21
21 Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas.

En este pasaje vemos el proceso de la renovación de la mente, a traves de las palabras desechar e implantar. La palabra desechar es apotithemi, la cual Vine define así:

APOTITHEMI, sacarse de uno (apo, de, y tithemi, poner, colocar, establecer), sacarse, desechar, dejar de lado, denota en la voz media, sacarse de uno, echar fuera, alejar.

Vemos mucha similitud con la idea que nos da Romanos 12:2 cuando nos habla de una metamorfosis; para hacer un cambio es necesario desechar algo.

La otra palabra, implantar, también tiene que ver con esto, pues ya que hemos sacado algo debemos colocar algo. La palabra implantar es emphutos la cual define Vine de esta manera:

EMPHUTOS, implantado, o enraizado (de emphuo, implantar), es usada en Santiago 1:21,  “implantada,” la palabra de Dios una “palabra enraizada,” una palabra cuya propiedad es enraizarse como una semilla en el corazón.

Para palabra se usa logos, una palabra que ya conocemos y significa, la Palabra de Dios como un todo. Es decir nos habla del estudio continuo de la Palabra, como una herramienta para que nuestra mente sea renovada.

Un alma salva, es una mente restaurada o renovada por la Palabra de Dios.
           
Si quieres renovar tu mente, debes colocar la Palabra de Dios en ella, para que ya no pienses como piensa el mundo, sino como Dios lo hace.

2 Pedro 2:1-1
1 Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones,
2 desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación.

Debemos depositar la Palabra de Dios en nuestras vidas para de esa manera renovar nuestras mentes y poder salvar nuestras almas.

Proverbios 23:7
7 Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él...

La importancia de la renovación de la mente es que nosotros nos convertimos en aquello en lo cual pensamos en nuestro interior.

Isaías 55:8-9
8 Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová.
9 Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos

Como vimos al principio, los pensamientos de Dios son mayores y más altos que los nuestros; Dios sabe todas las cosas y conoce el plan que tiene para nuestras vidas; así que debemos empezar a pensar lo que dice la Palabra y no lo que dice nuestra mente.

Santiago 1:22-25
22 Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.
23 Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural.
24 Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era.
25 Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.

La Palabra de Dios es la que nos muestra lo que somos, por eso debemos ir continuamente a ella para poder guardarla y hacerla, y convertirnos finalmente en lo que ella dice que somos. 

Josué 1:8
8 Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.

La clave del éxito en la vida es la meditación de la Palabra de Dios, esa es la clave para la renovación de la mente, estar colocando de día y de noche la Palabra de Dios en nuestra mente, para así guardarla y hacerla.

La meditación es sencillamente, colocar algo de manera continua en nuestra mente, ¿Qué colocamos? La Palabra de Dios.

Deuteronomio 6:6-9
6 Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón;
7 y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.
8 Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos;
9 y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.

La clave de la meditación es pasar tiempo hablando la Palabra, pegándola en las paredes de tu casa, repetirla en todo momento, la Palabra de Dios todo el día.

Es como un amigo, que tenía que llevar un curso muy difícil  y trabajoso en la universidad, así que empezó a colocar versos por todo su cuarto, en las paredes, en el techo, en todo lugar imaginable e inimaginable.

Si se sentía tentado a flojear un poco él miraba el techo de su cuarto donde decía en letras grandes: “Mira a la hormiga perezoso.”

Cuando terminó ese ciclo en la universidad, estaba completamente agotado, pero había aprobado el curso con una nota alta.

Tomemos la Palabra de Dios, coloquémosla en nosotros y meditemos en ella, así pensaremos como Dios piensa y viviremos una vida más alta.






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