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lunes, 21 de octubre de 2019

El Propósito de los Dones del Ministerio - Parte 2

El Propósito de los Dones del Ministerio - Parte 2




Veamos ahora el propósito de estos dones del ministerio.

Efesios 4:12
12 A fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.

El propósito de los dones del ministerio es doble: Perfeccionar a los santos para la obra del ministerio y la edificación del cuerpo de Cristo.

Veamos otras versiones de este verso para entenderlo de manera más clara:
(Castillian)  A fin de organizar al pueblo santo para las funciones del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.
(Arcas y Fernández)  Capacita así a los fieles, para que, desempeñando debidamente su tarea, construyan el cuerpo de Cristo.
(Amplificada)  Su intención fue el perfeccionamiento y pleno equipamiento de los santos (Su gente consagrada, [para que ellos hacer]  la obra de ministrar al Cuerpo de Cristo. 
(La Biblia de las Américas)  A fin de capacitar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.
(Biblia en Lenguaje Sencillo)  Hizo esto para que todos los que formamos la iglesia, que es su cuerpo, estemos capacitados para servir y dar instrucción a los creyentes.
(Palabra de Dios Para Todos)  Él dio esos dones para preparar a su pueblo santo para el trabajo de servir y fortalecer al cuerpo de Cristo.
(Biblia en Lenguaje Actual)  Así prepara a los suyos para las obras del ministerio en vista de la construcción del cuerpo de Cristo.
(Biblia de Oro)  A fin de que trabajen en la perfección de los santos en las funciones de su ministerio, en la edificación del cuerpo místico de Cristo.
(Biblia Textual)  A fin de adiestrar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.
(Biblia Expandida de Fe) a fin de que trabajen en perfeccionar (equipar completamente, capacitar, entrenar, organizar) a los santos (los creyentes en Cristo) para [que hagan] la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo (la iglesia).
Al ver todas estas versiones de la Biblia podemos tener una idea más clara de lo que nos está diciendo este versículo.
La palabra perfeccionar es la griega katartismos que significa según Vine“un ajuste o plena preparación.” Strong lo traduce así: “mobiliario completo (objetivamente): perfeccionar.”
El comentario de la Biblia Plenitud lo coloca de este modo: “Adecuar, preparar, entrenar, perfeccionar, calificar plenamente para el servicio. En el lenguaje clásico, la palabra se aplica a la colocación de un hueso durante una cirugía. El Gran Médico está haciendo ahora todos los ajustes necesarios a fin de que la Iglesia no quede «descoyuntada».”
Entonces Dios dio estos dones con un propósito que es darle a la iglesia el “mobiliario completo” a fin de que sea perfeccionada, capacitada, totalmente equipada, adiestrada,  entrenada y organizada con un propósito que es la obra del ministerio.
La Palabra ministerio es diakonia que según Strong significa: “servicio (como sirviente, etc.); figurativamente ayuda, servicio (oficial) (específicamente del maestro cristiana o tecnicamente del diaconado): quehacer, servicio, servir, socorro, ministerio, ministración, distribución.”
Esta es la palabra que se usa para el ministerio de la reconciliación en 2 Corintios 5:19 y que es lo que me parece que habla este versículo; preparar a la iglesia para que puedan cumplir con efectividad la Gran Comisión que se encuentra en Mateo 28:18-20 y Marcos 16:15-16, es decir alcanzar al mundo.
2 Corintios 5:18-20
18  Y todo esto proviene de Dios,  quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo,  y nos dio el ministerio de la reconciliación;
19  que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo,  no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados,  y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación.
20  Así que,  somos embajadores en nombre de Cristo,  como si Dios rogase por medio de nosotros;  os rogamos en nombre de Cristo:  Reconciliaos con Dios.

Mateo 28:18-20
18  Y Jesús se acercó y les habló diciendo:  Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.
19  Por tanto,  id,  y haced discípulos a todas las naciones,  bautizándolos en el nombre del Padre,  y del Hijo,  y del Espíritu Santo;
20  enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado;  y he aquí yo estoy con vosotros todos los días,  hasta el fin del mundo.  Amén.

Marcos 16:15-16
15  Y les dijo:  Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
16  El que creyere y fuere bautizado,  será salvo;  mas el que no creyere,  será condenado.
Entonces, vemos que una función importante del ministerio quíntuple es preparar, equipar, capacitar y entrenar a los creyentes en el trabajo de predicar el evangelio a todo el mundo.
La otra labor en este pasaje es edificar el Cuerpo de Cristo, es decir, la iglesia.

La palabra griega para edificación es oikodome que según Vine es el acto de construir (oikos, hogar, y demo, construir).
A través del ministerio quíntuple la iglesia es edificada en amor, fe, conocimiento, gracia y en cada uno de los diversos aspectos de la vida cristiana.

martes, 6 de marzo de 2018

¿Cuál fue el propósito de la ley?

¿Cuál fue el propósito de la ley?

Gálatas 5:19-26 (Biblia Expandida de Fe)
19 Entonces, ¿con qué propósito se promulgó la Ley? La Ley fue añadida [posteriormente] a la promesa debido a las transgresiones y pecados, para demostrarnos que, ante los ojos de Dios, todos somos culpables de haberla quebrantado. Pero la ley solo tenía una vigencia temporal: sólo podía estar en vigor hasta la llegada de aquella descendencia (simiente, heredero) prometida a Abraham. Y fue a los ángeles a quienes Dios encomendó que promulgaran la Ley y la pusieran en manos de Moisés, a fin de que él fuese el mediador (un intermediario entre Dios y los hombres) para su transmisión al pueblo de Israel.
20 Pero no existe mediador (intermediario) cuando hay una sola parte, y Dios es uno solo [, es decir, en la promesa no era necesario un mediador, pues Dios fue la única parte al dar la promesa a Abraham; mientras que la Ley necesitó de Moisés como mediador pues fue un contrato entre dos partes, Dios y el pueblo de Israel, y para tener validez necesitaba el acuerdo de ambos].
21 ¿Eso quiere decir que la Ley se opone [y es contraria] a las promesas de Dios? ¡De ninguna manera! Porque si hubiéramos recibido una Ley capaz de vivificarnos (impartirnos la misma clase de vida que Dios tiene), ciertamente la justicia (el ser declarados y hechos justos) provendría de la Ley.
22 Pero la Escritura encerró todas las cosas bajo el pecado, para que la promesa (la herencia, las bendiciones) fuese dada (otorgada, concedida) a los creyentes por la fe en Jesucristo (el Ungido).
23 Antes de que llegara la fe, estábamos prisioneros bajo la custodia de la Ley, encerrados en espera de la fe que debía ser revelada (serle quitado el velo, ser develada, ser descubierta, ser dada a conocer).
24 Dicho de otro modo: la Ley mosaica fue nuestro tutor (pedagogo, guía, ayo) para conducirnos a Cristo, que vino a hacernos justos delante de Dios por medio de la fe.
25 Pero ahora que ha venido la fe, ya no estamos bajo tutor (pedagogo, guía, ayo),
26 porque ahora, por la fe en Cristo Jesús (el Ungido), todos nosotros somos hechos hijos de Dios.

Pablo hace la pregunta: ¿Cuál fue el propósito de la promulgación de la ley?

Dios no hace las cosas sin un propósito definido y la ley que fue dada posteriormente a la promesa tuvo su razón de ser.

En el verso 19 responde: "La Ley fue añadida [posteriormente] a la promesa debido a las transgresiones y pecados, para demostrarnos que, ante los ojos de Dios, todos somos culpables de haberla quebrantado."

Esto me recuerda lo que dice Romanos:

Romanos 3:19-20
19 Pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios;
20 ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.

La ley lo que hace es mostrarnos que ningún hombre puede ser justificado ante Dios por causa del pecado, ya que todos somos culpables de haberla quebrantado.

Por eso es ilógico tratar de intentar alcanzar la salvación por medio de ella porque ese no es su propósito.

Otra cosa que nos dice Pablo es que la vigencia de la ley es temporal, tuvo un inicio y tuvo un final; ya que "sólo podía estar en vigor hasta la llegada de aquella descendencia (simiente, heredero) prometida a Abraham."

Con la llegada de Cristo, el heredero, ya la ley cumplió su ciclo.

En tercer lugar que la ley tuvo necesidad de un mediador entre Dios y el pueblo de Israel, el cual fue Moises, mientras que la promesa no tuvo ningún mediador, ya que Dios mismo se la dio a Abraham.

Esto es explicado claramente por Pablo cuando dice: "En la promesa no era necesario un mediador, pues Dios fue la única parte al dar la promesa a Abraham; mientras que la Ley necesitó de Moisés como mediador pues fue un contrato entre dos partes, Dios y el pueblo de Israel, y para tener validez necesitaba el acuerdo de ambos."

Lo cuarto que nos dice es que la ley no es contraria a la promesa, pero la ley no tiene el poder para vivificarnos porque si lo tuviera seríamos justificados por ella.

Es en ese contexto que Dios encerró todo bajo pecado, de modo que nuestra justicia no viniese de la ley, que nos traía el conocimiento del pecado, sino de la fe en Jesucristo.

Lo quinto que nos dice es que antes de la llegada de la fe en Jesucristo eramos prisioneros de la ley: "Antes de que llegara la fe, estábamos prisioneros bajo la custodia de la Ley, encerrados en espera de la fe que debía ser revelada (serle quitado el velo, ser develada, ser descubierta, ser dada a conocer)."

Esperábamos por la fe que sería revelada, por la obra completa de Cristo en la cruz.

Y luego termina diciendo que la ley fue nuestro tutor que nos guió hacia Cristo: "La Ley mosaica fue nuestro tutor (pedagogo, guía, ayo) para conducirnos a Cristo, que vino a hacernos justos delante de Dios por medio de la fe."

La ley no tenía como propósito justificar al hombre delante de Dios, la ley fue el tutor que nos condujo a Cristo.

Como cuando un niño es llevado por su tutor al colegio; llegado al colegio no necesita del tutor.

Los versos 25 y 26 concluyen: "Pero ahora que ha venido la fe, ya no estamos bajo tutor (pedagogo, guía, ayo), porque ahora, por la fe en Cristo Jesús (el Ungido), todos nosotros somos hechos hijos de Dios."

Es decir, ya no estamos bajo la ley, que fue nuestro tutor, ya que Jesucristo terminó Su obra por nosotros en la cruz, ahora solo debemos tener fe en Én para llegar a ser hijos de Dios.

jueves, 20 de marzo de 2014

¡Te necesito Bro!

¡Te necesito Bro!


Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen idéntico oficio, función o modo de actuar (sino que cada uno tiene su propósito específico).
De manera semejante, nosotros, siendo muchos de manera colectiva, formamos un solo cuerpo en Cristo, en el que cada miembro de manera individual y recíproca está unido, pertenece y está conectado al servicio de los demás.
- Romanos 12:4-5 (Biblia Expandida de Fe)


Una de las verdades más maravillosas de la Biblia es que la iglesia es el Cuerpo de Cristo; sin importar la denominación o iglesia cristiana a la que pertenezcas tú formas parte de este cuerpo.

Como nuestro cuerpo humano que tiene diversas partes y órganos, cada cual necesario para el funcionamiento correcto, así también sucede con la iglesia.

Cada uno de nosotros tiene una función única y especial, un oficio con el propósito específico de servir a los demás.

Y si cada uno cumple su función, todos seremos servidos sin excepción, porque cada uno pertenece y está conectado al servicio de los demás.

Por eso como alguien dijo alguna vez: ¡Te necesito Bro!