Mostrando entradas con la etiqueta dones del ministerio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta dones del ministerio. Mostrar todas las entradas

viernes, 25 de octubre de 2019

El Propósito de los Dones del Ministerio - Parte 3

El Propósito de los Dones del Ministerio - Parte 3

La gran pregunta es: ¿Hasta cuándo serán necesarios estos dones?
La respuesta a esto es importante debido que muchas iglesias y ministros piensan que algunos de estos dones como el apóstol, que es el tema de este estudio, y el profeta, cesaron cuando falleció el último de los doce apóstoles y cesó la revelación es decir, cuando se terminó el canon de la Biblia.
Cuando hablamos del canon, nos referimos a la lista total de libros aprobados para formar parte del Nuevo Testamento por considerarse como inspirados, tal como el que tenemos ahora en nuestras Biblias, lo cual ocurrió en el año 382 DC durante el sínodo de Roma.
Está gente que dice que los dones ya pasaron son llamados cesacionistas, los cuales para basar sus creencias utilizan 1 Corintios 13:9-12.
1 Corintios 13:9-12
9 Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos;
10 mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará.
11 Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño,  juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño.
12 Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido.
Ellos dicen que con la decisión de cerrar el canon de la iglesia, terminaron los ministerios del apóstol y del profeta; pero Efesios 4:13 nos dice otra cosa diferente:
Efesios 4:13
13 Hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo.
¿Todos hemos llegado a la unidad de la fe y del conocimiento de Cristo? ¿Todos somos varones perfectos, a la estatura de la plenitud de Cristo?
Es evidente que aún no hemos llegado hasta ese lugar, por tanto no hay sentido en decir que los dones del ministerio del apóstol y el profeta han cesado.
Mientras la iglesia continúe en la tierra ellos seguirán, ya que estos dones son la provisión de Cristo para que Su iglesia alcance la madurez hasta que el venga.   
En Efesios 4:13-16 podemos ver el ideal supremo que tiene todo ministerio:
Efesios 4:13-16 (Biblia Expandida de Fe)
13 [y esto sucederá] hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento pleno [y preciso] del Hijo de Dios, a la condición de un hombre maduro, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo (el Ungido);
14 Entonces ya no seremos como niños, sacudidos [como naves] por las olas y llevados de aquí para allá por todo viento de doctrina (opiniones humanas y corrientes nuevas de enseñanza), que vienen por medio de tretas de hombres inescrupulosos, quienes astutamente traen artimañas engañosas de error para hacernos desviar y caer en sus trampas.
15 Más bien, al hablar la verdad (siendo fieles y verdaderos en doctrina y confesión) en amor, creceremos en todos los aspectos en Aquél que es la cabeza, es decir, Cristo (el Ungido),
16 de quien todo el cuerpo (estando bien ajustado y unido por la cohesión que las coyunturas proveen al ayudarse mutuamente), conforme al funcionamiento adecuado [y actividad propia] de cada miembro, produce el crecimiento del cuerpo [hasta su plena madurez] en amor para su propia edificación.
De aquí podemos tomar varias conclusiones:
La primera es que la iglesia necesita estar rodeada de los dones del ministerio para llegar a la madurez y perfección en Cristo.
Lo segundo es que los creyentes recién convertidos y los que se encuentran en su niñez espiritual pueden ser trastornados fácilmente y ser llevados por vientos de doctrina y enseñanzas falsas.
Lo tercero es que los dones del ministerio que han sido puestos por Cristo nos ayudan a crecer a Su imagen.
Lo cuarto es que la iglesia no llegará a la madurez espiritual ni será conformada a la imagen de Jesucristo sin la obra de los dones del ministerio.
El problema es que muchas iglesias no llegan a la madurez espiritual ni llegan a ser conformadas a la imagen de Cristo debido a que solo han reconocido a los dones del pastor y del evangelista, y de vez en cuando al del maestro, dejando de lado al apóstol y al profeta.
Podemos concluir que los dones del ministerio no fueron puestos por Jesucristo para exaltar ni glorificar a los hombres, sino que fueron puestos para beneficio de la Iglesia. Y como hemos visto tienen una tarea doble: preparar a los creyentes para que hagan la obra del ministerio, que es la Gran Comisión y para que la iglesia sea edificada con la enseñanza de la Palabra de Dios. 

lunes, 21 de octubre de 2019

El Propósito de los Dones del Ministerio - Parte 2

El Propósito de los Dones del Ministerio - Parte 2




Veamos ahora el propósito de estos dones del ministerio.

Efesios 4:12
12 A fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.

El propósito de los dones del ministerio es doble: Perfeccionar a los santos para la obra del ministerio y la edificación del cuerpo de Cristo.

Veamos otras versiones de este verso para entenderlo de manera más clara:
(Castillian)  A fin de organizar al pueblo santo para las funciones del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.
(Arcas y Fernández)  Capacita así a los fieles, para que, desempeñando debidamente su tarea, construyan el cuerpo de Cristo.
(Amplificada)  Su intención fue el perfeccionamiento y pleno equipamiento de los santos (Su gente consagrada, [para que ellos hacer]  la obra de ministrar al Cuerpo de Cristo. 
(La Biblia de las Américas)  A fin de capacitar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.
(Biblia en Lenguaje Sencillo)  Hizo esto para que todos los que formamos la iglesia, que es su cuerpo, estemos capacitados para servir y dar instrucción a los creyentes.
(Palabra de Dios Para Todos)  Él dio esos dones para preparar a su pueblo santo para el trabajo de servir y fortalecer al cuerpo de Cristo.
(Biblia en Lenguaje Actual)  Así prepara a los suyos para las obras del ministerio en vista de la construcción del cuerpo de Cristo.
(Biblia de Oro)  A fin de que trabajen en la perfección de los santos en las funciones de su ministerio, en la edificación del cuerpo místico de Cristo.
(Biblia Textual)  A fin de adiestrar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.
(Biblia Expandida de Fe) a fin de que trabajen en perfeccionar (equipar completamente, capacitar, entrenar, organizar) a los santos (los creyentes en Cristo) para [que hagan] la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo (la iglesia).
Al ver todas estas versiones de la Biblia podemos tener una idea más clara de lo que nos está diciendo este versículo.
La palabra perfeccionar es la griega katartismos que significa según Vine“un ajuste o plena preparación.” Strong lo traduce así: “mobiliario completo (objetivamente): perfeccionar.”
El comentario de la Biblia Plenitud lo coloca de este modo: “Adecuar, preparar, entrenar, perfeccionar, calificar plenamente para el servicio. En el lenguaje clásico, la palabra se aplica a la colocación de un hueso durante una cirugía. El Gran Médico está haciendo ahora todos los ajustes necesarios a fin de que la Iglesia no quede «descoyuntada».”
Entonces Dios dio estos dones con un propósito que es darle a la iglesia el “mobiliario completo” a fin de que sea perfeccionada, capacitada, totalmente equipada, adiestrada,  entrenada y organizada con un propósito que es la obra del ministerio.
La Palabra ministerio es diakonia que según Strong significa: “servicio (como sirviente, etc.); figurativamente ayuda, servicio (oficial) (específicamente del maestro cristiana o tecnicamente del diaconado): quehacer, servicio, servir, socorro, ministerio, ministración, distribución.”
Esta es la palabra que se usa para el ministerio de la reconciliación en 2 Corintios 5:19 y que es lo que me parece que habla este versículo; preparar a la iglesia para que puedan cumplir con efectividad la Gran Comisión que se encuentra en Mateo 28:18-20 y Marcos 16:15-16, es decir alcanzar al mundo.
2 Corintios 5:18-20
18  Y todo esto proviene de Dios,  quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo,  y nos dio el ministerio de la reconciliación;
19  que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo,  no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados,  y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación.
20  Así que,  somos embajadores en nombre de Cristo,  como si Dios rogase por medio de nosotros;  os rogamos en nombre de Cristo:  Reconciliaos con Dios.

Mateo 28:18-20
18  Y Jesús se acercó y les habló diciendo:  Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.
19  Por tanto,  id,  y haced discípulos a todas las naciones,  bautizándolos en el nombre del Padre,  y del Hijo,  y del Espíritu Santo;
20  enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado;  y he aquí yo estoy con vosotros todos los días,  hasta el fin del mundo.  Amén.

Marcos 16:15-16
15  Y les dijo:  Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
16  El que creyere y fuere bautizado,  será salvo;  mas el que no creyere,  será condenado.
Entonces, vemos que una función importante del ministerio quíntuple es preparar, equipar, capacitar y entrenar a los creyentes en el trabajo de predicar el evangelio a todo el mundo.
La otra labor en este pasaje es edificar el Cuerpo de Cristo, es decir, la iglesia.

La palabra griega para edificación es oikodome que según Vine es el acto de construir (oikos, hogar, y demo, construir).
A través del ministerio quíntuple la iglesia es edificada en amor, fe, conocimiento, gracia y en cada uno de los diversos aspectos de la vida cristiana.

sábado, 19 de octubre de 2019

El Propósito de los Dones del Ministerio - Parte 1

El Propósito de los Dones del Ministerio - Parte 1


Para entender el ministerio debemos entender la provisión de Cristo para su iglesia, que son los dones del ministerio.

Estos los encontramos en Efesios 4:8, 11-12 donde dice: “Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, y dio dones a los hombres…. Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.”

En el versículo 8, Pablo usa una ilustración del Salmo 68 donde el líder regresa de la batalla con el botín obtenido en su victoria, y siendo exaltado delante de su pueblo, reparte generosamente su botín entre sus seguidores. Por su muerte y resurrección Jesús derrotó a Satanás, rescatando a los cautivos y dándoles dones para la edificación de su iglesia.

Sal 68:18 
Subiste a lo alto, cautivaste la cautividad, tomaste dones para los hombres, y también para los rebeldes, para que habite entre ellos JAH Dios. 

Dios dio dones a los hombres; esta palabra dones viene de la griega doma que según Vine: “destaca el carácter concreto del don más que su naturaleza benéfica (Mateo 7:11; Lucas 11:13; Efesios 4:8; Filipenses 4:17). 

Mateo 7:11 
11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan? 

Lucas 11:13 
13 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan? 

Filipenses 4:17 
17 No es que busque dádivas, sino que busco fruto que abunde en vuestra cuenta. 

En estos pasajes donde se usa doma vemos que en Mateo son las buenas cosas que un padre terrenal da a sus hijos; en Lucas es el Espíritu Santo que Dios dará a los que le piden, y en Filipenses las ofrendas que estaban dando los miembros de la iglesia de Filipo para el ministerio de Pablo. 

Estos dones son cosas concretas que Jesús estaba dando a los hombres; son personas enviadas con funciones específicas para bendecir a la gente. 

Siguiendo este pasaje podemos preguntar: ¿Cuándo es que fueron dados estos dones? 

Efesios 4:8-10 
8 Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, y dio dones a los hombres. 
9 Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra? 
10 El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo. 

Cuando Jesús se llevó a los santos del Antiguo Testamento que estaban cautivos en el Seno de Abraham (o Paraíso), que estaba en las partes más bajas de la tierra, esperando la consumación del gran plan de redención de Dios 

Una figura del Seno de Abraham o Paraíso lo encontramos en Lucas: 

Lucas 16:19-31 
19 Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez. 
20 Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquél, lleno de llagas, 
21 y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas. 
22 Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. 
23 Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. 
24 Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama. 
25 Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado. 
26 Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá. 
27 Entonces le dijo: Te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre, 
28 porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento. 
29 Y Abraham le dijo: A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos. 
30 El entonces dijo: No, padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán. 
31 Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos.

En este pasaje vemos cómo es que los santos del Antiguo Testamento estaban con Abraham en el Hades, que está en las partes más bajas de la tierra. 

Es por eso que cuando Jesús le dijo al ladrón que hoy estaría con él en el paraíso no se refería a que iría ese día al cielo sino que descendería al Hades, a la parte llamada el Seno de Abraham. 

Lucas 23:39-43 
39 Y uno de los malhechores que estaban colgados le injuriaba, diciendo: Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros. 
40 Respondiendo el otro, le reprendió, diciendo: ¿Ni aun temes tú a Dios, estando en la misma condenación? 
41 Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; mas éste ningún mal hizo. 
42 Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. 
43 Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso. 

Pero en 2 Corintios encontramos que el Paraíso ahora estaba en el cielo: 

2 Corintios 12:2-4 
2 Conozco a un hombre en Cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe) fue arrebatado hasta el tercer cielo. 
3 Y conozco al tal hombre (si en el cuerpo, o fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe), 
4 que fue arrebatado al paraíso, donde oyó palabras inefables que no le es dado al hombre expresar. 

En Colosenses podemos ver cuándo es que el Paraíso fue llevado al cielo: 

Colosenses 2:13-15 
13 Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, 
14 anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, 
15 y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz. 

Fue en la cruz; cuando Jesús los vence, que los exhibe públicamente, como los grandes desfiles de victoria que hacían los romanos cuando tomaban una ciudad y traían de lo mejor que había en ellas. Fue en ese momento que tomo cautiva la cautividad, llevando al cielo a los santos del Antiguo Testamento. 

Por ese motivo es que sucedió lo que dice en Mateo 27:52-53: “y se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron; y saliendo de los sepulcros, después de la resurrección de él, vinieron a la santa ciudad, y aparecieron a muchos.” 

Todo esto sucedió en el momento de la resurrección, y fue después que se llevó a estos santos al cielo que dio dones a los hombres. 

Viendo esto podemos afirmar también que estos dones del ministerio vienen y vinieron directamente de Cristo que luego de ser resucitado fue exaltado y sentado a la diestra de Dios.

domingo, 7 de abril de 2013

El Ministerio del Apóstol - Clase 19 - Falsos Apóstoles Actuales


Falsos Apóstoles Actuales

2 Corintios 11:13-15
13  Porque éstos son falsos apóstoles,  obreros fraudulentos,  que se disfrazan como apóstoles de Cristo. 
14  Y no es maravilla,  porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. 
15  Así que,  no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia;  cuyo fin será conforme a sus obras.

Un mal que se ha dado en este tiempo y que ha provocado mucho daño y confusión en el cuerpo de Cristo es la aparición de estos falsos apóstoles modernos, los cuales tomándose atribuciones que no les corresponden desvirtúan a los verdaderos apóstoles actuales.

A lo largo de mi largo caminar con el Señor me he encontrado tanto con los verdaderos como con los falsos, y en esta parte voy a colocar algunas prácticas de estos falsos apóstoles.

¿Toda Iglesia Local Necesita Un Apóstol?

Una de las primeras falacias con la que estos apóstoles modernos entran a las iglesia es diciendo que en todo iglesia novotestamentaria, para tener un apropiado gobierno, el Ministerio Quíntuple debe estar presente en ella.

Y en ese sentido llegan estos falsos apóstoles diciendo que una iglesia que no tiene un apóstol no es una iglesia apostólica y está mal.

Lo único que están haciendo es usurpar la autoridad del pastor de la iglesia local.

No hay ningún pasaje ni ejemplo en la Biblia de apóstoles que llegasen a una ciudad y sometiesen a las iglesias locales que otros habían iniciado, ya hemos visto que Pablo mismo no edificaba sobre fundamento ajeno.

No, no toda iglesia necesita un apóstol, y el don del apóstol no tiene como fin tener autoridad, sino ser pionero, iniciar iglesias locales y supervisar el crecimiento espiritual de aquellas que ha iniciado.

¿El Apóstol es el Ministerio Más Importante?

Esta segunda falacia dice que, como los apóstoles son registrados en primer lugar en la lista de los Dones del Ministerio de Efesios 4:11, eso significa que son los más importantes y que están por encima de los demás.

Con esta suposición, estos falsos apóstoles enseñan que deben gobernar sobre todos los demás Dones del Ministerio  de la iglesia local, incluyendo el Pastor.

Lo que no se dan cuenta es que las listas de 1 Corintios 12:28 y Efesios 4:11, no son listas de preeminencia sino que son listas de aparición en el tiempo.

Ya hemos dicho antes que la palabra primeramente, que aparece en 1 Corintios 12:28, es el término griego proton, que no nos habla de preeminencia, sino de primero en aparición.

Si vemos el libro de Hechos veremos que primero apareció el ministerio del apóstol y que luego fueron apareciendo.  

¿Los Apóstoles Deben Gobernar las Iglesias Locales?

Aquí está la tercera falacia, estos falsos apóstoles enseñan que los apóstoles y profetas actuales deben colocar el fundamento y la doctrina del Nuevo Testamento. Y afirman que si usted no tiene un apóstol gobernando su Iglesia y un Profeta guiando su Iglesia, usted no tiene un fundamento correcto del Nuevo Testamento.

Esta es una de las peores mentiras, cuando dicen que están colocando el fundamento, se están haciendo pasar por apóstoles fundacionales, es decir, que tienen el mismo rango o nivel de Pablo, y por eso pueden añadir a la doctrina del Nuevo Testamento.

Recientemente escuche que uno de estos falsos apóstoles  estaba diciendo que Dios le había revelado que la iglesia no se había dado cuenta que habían espíritus inmundos en el mar y que debíamos hacer guerra espiritual submarina.

Ya hemos visto en 1 Corintios 3:10 que nadie puede colocar otro fundamento que el que ya está puesto, el cual es Jesucristo.

Así que la iglesia local no necesita de apóstoles ni de profetas para que coloquen un nuevo fundamento apostólico, basado en supuestas revelaciones que vienen de parte de Dios.

Lo único que están haciendo es atraer atención hacia si mismos en lugar de atraer la atención hacia Jesucristo.

Aprendamos a identificar a estos falsos apóstoles que en realidad no están buscando por nosotros sino más bien atrayendo atención de nosotros para sacarnos de nuestro lugar y aprovecharse de nosotros.

miércoles, 20 de febrero de 2013

El Ministerio del Apóstol - Clase 16 - Definiendo al Apóstol


Definiendo al Apóstol

En este capítulo definiremos al apóstol.
En Efesios 4:11 dice: “Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros.”
La palabra deriva directamente del término griego apostolos, que significa alguien que es enviado con un mensaje o una comisión especial; puede referirse a un embajador o representante de otro.
En 1 Corintios 12:28 dice: “Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros,  después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas.”
Aquí Pablo nos da dos listas de ministerios donde nombra en primer lugar a los apóstoles; no por cuestión de jerarquía, debido a que los dones del ministerio son horizontales y no verticales, sino por cuestión de su aparición.
La palabra que se utiliza para primeramente es proton, que significa según Thayer, primero en tiempo o lugar.
Strong lo traduce como: “primeramente (en tiempo, lugar, orden, o importancia):- lugar, primero, primera, primeramente, principio, vez.”
Podemos decir que el primer ministerio que apareció en la iglesia es el del apóstol.
En Lucas 6:13 vemos la aparición de los apóstoles: “Y cuando era de día, llamó a sus discípulos,  y escogió a doce de ellos,  a los cuales también llamó apóstoles.”
Más adelante en el libro de Hechos podemos ver cómo es que los apóstoles fueron los primeros en predicar el Evangelio tanto a los judíos como a los no gentiles.
Podemos ver que en Hechos 2 y 10 un apóstol, Pedro fue el primero en predicarle el evangelio tanto a judíos como a gentiles. Y toda la segunda mitad del libro de Hechos vemos a otro apóstol, Pablo, abriendo brecha y llegando a nuevos lugares donde nadie antes había llegado.
Pablo dice acerca de su ministerio pionero en Romanos:
Romanos 15:18-21
18  Porque no osaría hablar sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí para la obediencia de los gentiles,  con la palabra y con las obras,
19  con potencia de señales y prodigios,  en el poder del Espíritu de Dios;  de manera que desde Jerusalén,  y por los alrededores hasta Ilírico,  todo lo he llenado del evangelio de Cristo.
20  Y de esta manera me esforcé a predicar el evangelio,  no donde Cristo ya hubiese sido nombrado,  para no edificar sobre fundamento ajeno,
21  sino,  como está escrito: Aquellos a quienes nunca les fue anunciado acerca de él,  verán;  y los que nunca han oído de él,  entenderán.

Vemos entonces que el ministerio apostólico de Pablo fue un ministerio pionero, el que iba a lugares donde nadie hubiese ido antes.
Y esa es la función principal del apóstol, abrir campos nuevos, llegar a lugares donde nadie fue antes, empezar nuevas conquistas para el Evangelio.
Pero definamos lo que es un apóstol.
Según Thayer, la palabra apóstol viene de la griega apóstolos que significa: “un delegado, un mensajero uno que es enviado a salir con órdenes”.
Esta figura la vemos claramente con Epafrodito: “Mas tuve por necesario enviaros a Epafrodito,  mi hermano y colaborador y compañero de milicia,  vuestro mensajero,  y ministrador de mis necesidades” (Filipenses 2:25).
Aquí el término mensajero es en realidad apostolon, que significa apóstol. Epafrodito era un apóstol enviado por los filipenses con el propósito de ministrar las necesidades económicas de Pablo.
En Filipenses 4:18 podemos ver nuevamente en qué consistió el apostolado de Epafrodito: “Pero todo lo he recibido, y tengo abundancia; estoy lleno, habiendo recibido de Epafrodito lo que enviasteis; olor fragante, sacrificio acepto, agradable a Dios.” La iglesia en Filipos preparaba una ofrenda misionera la cual era llevada a Pablo que estaba en prisión por manos de su mensajero o apóstol que era Epafrodito.
Strong define la palabra apóstol de esta manera: “delegado; específicamente embajador del evangelio; oficialmente comisionado de Cristo [«apóstol»] (con poderes milagrosos):- apóstol, enviado, enviar, mensajero.”
Pablo habla de su ministerio de esta manera:
1 Corintios 9:16-17
16  Pues si anuncio el evangelio,  no tengo por qué gloriarme;  porque me es impuesta necesidad;  y  ¡ay de mí si no anunciare el evangelio!
17  Por lo cual,  si lo hago de buena voluntad,  recompensa tendré;  pero si de mala voluntad,  la comisión me ha sido encomendada.
Pablo había recibido la comisión de predicar el evangelio a las gentiles convirtiéndose en el apóstol de ellos.
Vine define al apóstol de esta manera: “literalmente: uno enviado [apo, de (partitivo); stello, enviar].”
Vemos que en su sentido más simple un apóstol es uno que es enviado; de ahí uno que es enviado oficialmente para salir con una comisión.
 Jesús al enviar a sus doce apóstoles les dio una comisión:
Mateo 10:1-5
1  Entonces llamando a sus doce discípulos,  les dio autoridad sobre los espíritus inmundos,  para que los echasen fuera,  y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.
2  Los nombres de los doce apóstoles son estos: primero Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano; Jacobo hijo de Zebedeo, y Juan su hermano;
3  Felipe, Bartolomé, Tomás, Mateo el publicano, Jacobo hijo de Alfeo, Lebeo, por sobrenombre Tadeo,
4  Simón el cananista,  y Judas Iscariote,  el que también le entregó.
5  A estos doce envió Jesús,  y les dio instrucciones,  diciendo. . . .

Vemos como Jesús comisionó oficialmente a sus doce discípulos a los cuales llamo apóstoles. También podemos ver que no solo los envió sino que les dio el poder y la autoridad para realizar la obra encomendada.
En Juan 20:21 vemos otra vez como es que Jesús envió a los apóstoles: “Entonces Jesús les dijo otra vez: Paz a vosotros. Como me envió el Padre, así también yo os envío.”
Un apóstol es alguien que es enviado. Podemos ver esta misma verdad en el ministerio de Pablo:
Hechos 13:1-4
1  Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía,  profetas y maestros:  Bernabé,  Simón el que se llamaba Niger,  Lucio de Cirene,  Manaén el que se había criado junto con Herodes el tetrarca,  y Saulo.
2  Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado.
3  Entonces,  habiendo ayunado y orado,  les impusieron las manos y los despidieron.
4  Ellos, entonces, enviados por el Espíritu Santo, descendieron a Seleucia, y de allí navegaron a Chipre.

Vemos aquí como Pablo y Bernabé, que eran profetas y/o maestros, entran a su ministerio como apóstoles una vez que son enviados por el Espíritu Santo.
Un apóstol es una persona enviada por Dios para cumplir una misión.

martes, 11 de diciembre de 2012

El Miunisterio del Apóstol - Clase 12 - La Unción para Predicar


Parte del equipo del ministerio quíntuple es la unción.
Alguien dijo que la prueba del llamado es la unción, es decir, si Dios te ha llamado para el ministerio quíntuple, Él pondrá sobre ti la unción para realizar la obra que te ha encomendado.
De ahí se puede definir que la unción es el poder de Dios que viene sobre alguien para capacitarlo para hacer aquello para lo cual ha sido llamado.
Aunque nuestro interés en este libro es hablar del ministerio del apóstol, voy a definir la unción sobre cada uno de los miembros del ministerio quíntuple.
Pero antes de definir estas unciones veamos la unción para predicar y enseñar.

La Unción Para Predicar y Enseñar
A veces la gente me pregunta cuál es la diferencia entre predicar y enseñar; y es que por lo general cuando un ministro sale adelante para compartir la Palabra los oyentes dicen: “Está predicando”; o al final se acercan al ministro y le dicen: “Que buena estuvo la prédica”; sin diferenciar si en realidad estuvo predicando o enseñando.
Pero la verdad es que si hay diferencia entre ambas; no son lo mismo, es el mismo Espíritu pero la unción es diferente.
Bajo mi ministerio he ministrado bajo la unción de predicar y enseñar, y les puedo asegurar que son dos cosas completamente distintas.
Jesucristo mismo bajo su ministerio terrenal utilizó ambas unciones según la necesidad y l propósito del Espíritu Santo.
Mateo 4:23
23 Y recorrió Jesús toda Galilea,  enseñando en las sinagogas de ellos,  y predicando el evangelio del reino,  y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.
Mateo 9:35
35 Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas,  enseñando en las sinagogas de ellos,  y predicando el evangelio del reino,  y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.
En estos versos vemos que Jesús predicaba, enseñaba y sanaba a los enfermos.

Veamos el ministerio de predicación de Jesucristo.
En Marcos 1:14  dice: “Después que Juan fue encarcelado,  Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios.”
Juan el Bautista fue el precursor del ministerio de Jesucristo.
Juan 1:6-8
6 Hubo un hombre enviado de Dios,  el cual se llamaba Juan.
7Este vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, a fin de que todos creyesen por él.
8 No era él la luz,  sino para que diese testimonio de la luz.

Juan, hablando de si mismo dijo lo siguiente:
Juan 1:15-27
15 Juan dio testimonio de él,  y clamó diciendo: Este es de quien yo decía: El que viene después de mí,  es antes de mí;  porque era primero que yo.
16 Porque de su plenitud tomamos todos,  y gracia sobre gracia.
17 Pues la ley por medio de Moisés fue dada,  pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.
18 A Dios nadie le vio jamás;  el unigénito Hijo,  que está en el seno del Padre,  él le ha dado a conocer.
19 Este es el testimonio de Juan,  cuando los judíos enviaron de Jerusalén sacerdotes y levitas para que le preguntasen: ¿Tú,  quién eres?
20 Confesó,  y no negó,  sino confesó: Yo no soy el Cristo.
21 Y le preguntaron: ¿Qué pues?  ¿Eres tú Elías?  Dijo: No soy.  ¿Eres tú el profeta?  Y respondió: No.
22 Le dijeron: ¿Pues quién eres? para que demos respuesta a los que nos enviaron. ¿Qué dices de ti mismo?
23 Dijo: Yo soy la voz de uno que clama en el desierto: Enderezad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías.
24 Y los que habían sido enviados eran de los fariseos.
25 Y le preguntaron, y le dijeron: ¿Por qué,  pues,  bautizas,  si tú no eres el Cristo,  ni Elías,  ni el profeta?
26 Juan les respondió diciendo: Yo bautizo con agua; mas en medio de vosotros está uno a quien vosotros no conocéis.
27 Este es el que viene después de mí, el que es antes de mí, del cual yo no soy digno de desatar la correa del calzado.

Juan estaba anunciando la venida del Mesías.
Veamos un poco más acerca del ministerio de Juan el Bautista:
Marcos 1:2-9
2 Como está escrito en Isaías el profeta: He aquí yo envío mi mensajero delante de tu faz, el cual preparará tu camino delante de ti.
3 Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor; enderezad sus sendas.
4 Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo de arrepentimiento para perdón de pecados.
5 Y salían a él toda la provincia de Judea, y todos los de Jerusalén; y eran bautizados por él en el río Jordán, confesando sus pecados.
6 Y Juan estaba vestido de pelo de camello, y tenía un cinto de cuero alrededor de sus lomos; y comía langostas y miel silvestre.
7 Y predicaba, diciendo: Viene tras mí el que es más poderoso que yo, a quien no soy digno de desatar encorvado la correa de su calzado.
8 Yo a la verdad os he bautizado con agua;  pero él os bautizará con Espíritu Santo.
9 Aconteció en aquellos días,  que Jesús vino de Nazaret de Galilea,  y fue bautizado por Juan en el Jordán.

En este pasaje vemos más claramente el ministerio de Juan, él fue llamado para anunciar la venida de Jesús y llamar a la gente al arrepentimiento.
Esto es lo que es la predicación es un anuncio de algo, una proclamación. No es tanto una explicación sino un anuncio.
Strong traduce el término predicar de esta manera:
kerússo; de afinidad incierta; proclamar (como proclamador público), especialmente la verdad divina (el evangelio): predicar, pregonar, proclamar, publicar, heraldo, divulgar.
Vemos que la persona que predica es como un heraldo que está proclamando, pregonando, publicando o divulgando una verdad del Evangelio.
Eso era lo que hacía Juan cuando anunciaba como un heraldo la venida de Jesús.
El Diccionario de Historia del traductor Babylon que está en internet define heraldo de esta manera:
Definición de Heraldo (Diccionario de Historia)
Durante la Edad Media, oficial de un rey, príncipe o magnate que estaba encargado de llevar mensajes de una parte a otra y de pregonar y anunciar los acontecimientos públicos importantes, como por ejemplo la proclamación de los reyes.

Esto es lo que hace la unción para predicar, esta proclamando y anunciando las verdades del evangelio para que las personas puedan conocerlas.
Veamos la predicación en la vida de Jesús:
Marcos 1:14-15
14 Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios,
15 diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos,  y creed en el evangelio.

Vemos que la predicación de Jesús era un anuncio sencillo y claro: “Arrepiéntanse y crean el Evangelio.”
En Lucas 8:1 vemos a Jesús predicando el Evangelio: “Aconteció después,  que Jesús iba por todas las ciudades y aldeas,  predicando y anunciando el evangelio del reino de Dios,  y los doce con él.”
El predicar en si es un anuncio del evangelio.
En Marcos 16:15-16 vemos como Jesús enmarca la predicación dentro de la Gran Comisión: “Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado,  será salvo;  mas el que no creyere,  será condenado.”
El anuncio es muy sencillo: “Prediquen el evangelio, el que crea será salvo y el que no será condenado.”
Podemos ver esto claro en el potente mensaje que dio Pedro en Pentecostés (Hechos 2:14-37), podemos ver como su mensaje fue directo llevando a la gente a una decisión; no era explicación sino un anuncio de la salvación que Jesucristo hizo por ellos.
Como decía al principio yo he experimentado tanto la unción para predicar como para enseñar en mi ministerio, y les puedo decir que ambas son diferentes y se sienten de manera diferente.
Como hemos dicho la unción para predicar anuncia pero como veremos más adelante la unción para enseñar explica.
A mí me gusta ir al cine; pero hace tiempo me di cuenta que el comercial de la película es diferente a la película en sí.
El comercial te llama a ver la película, y eso es lo que hace la predicación, nos llama a conocer lo que Cristo hizo por nosotros.
La predicación es el qué, la enseñanza es el cómo.
La predicación es más alegre y vivaz; la enseñanza es más tranquila.
La predicación aviva a la gente, la enseñanza la edifica.
Son dos unciones diferentes pero el Espíritu es el mismo.
La unción para predicar levante, exhorta y motiva a la gente pero la unción para enseñar los hace pensar y reflexionar.
He visto a la gente mientras predico como es que se emocionan, gritan amenes y como que hay un avivamiento o fiesta espiritual; pero la enseña apaga un poco los amenes y mantiene a la gente tranquila, escuchando y reflexionando.
Otra cosa que he visto es que cuando el ministro está bajo la unción hay un elemento de inspiración, muchas veces fluyendo en el don de profecía para edificar, animar y exhortar a los creyentes (en especial en la unción de predicar); y de los dones de revelación para traer el mensaje a la gente con verdades frescas y nuevas (en especial en la unción para enseñar.
Innumerables veces me he preguntado ¿de dónde salió eso? Y muchas veces enseñanzas enteras han venido por inspiración.
Estaba hace pocos años enseñando en Chile acerca de sanidad divina cuando de pronto empezó a salir una nueva enseñanza acerca de cómo ministrar sanidad a otros; no era una “enseñanza nueva” pero era una revelación diferente que trajo más luz a los oyentes.
Hace unos años estaba invitado a predicar justo el día de San Valentín, y de pronto salieron estas palabras: “Estoy enamorado;” la gente se quedo callada, y empecé a predicar: “Estoy enamorado de Jesús.”
Fue una prédica por inspiración donde exaltaba la obra de Cristo en el creyente exhortando y animando a los creyentes en lo que son en Cristo.