miércoles, 14 de septiembre de 2022

Unciones y Mantos (Ed Dufresne) Capítulo 3 - Viniendo Por Medio de la Cruz


Capítulo 3
Viniendo Por Medio de la Cruz

Cuando mucha gente enseña acerca del ministerio del profeta, ellos se enfocan en su rol en el Antiguo Testamento. No, tú debes traer el ministerio del profeta a través de la cruz del Calvario. Entonces podrás examinarlo en una nueva luz. Así que siempre saca tus enseñanzas del Antiguo Testamento a través del Calvario. Te mantendrá doctrinalmente correcto.

En el Antiguo Testamento danzaron con todas sus fuerzas. No era el poder de Dios, era su poder. Hoy día, nosotros también, estamos tratando de hacer muchas cosas sin la unción. Pensamos que simplemente podemos hacer todo sin ella. Bueno, no podemos hacer nada sin ella. Solo podemos hacer lo que Jesús dijo que haría.

Estamos discutiendo acerca de diferentes unciones que Dios puso sobre diferentes ministerios. Mi meta es ayudar a que la gente vuelva al camino correcto. Yo me he salido antes, y si eres honesto y no le mientes al Espíritu Santo, también cada uno de ustedes tendrían que admitir que se han salido. Todos lo hemos hecho, debido a que somos humanos.  Por eso es que es bueno para los jóvenes ministros que tienen los dones en operación que estén alrededor de ministros experimentados con su tipo de unción; ellos pueden desarrollar y madurar sus dones espirituales y sus llamados.

En Hechos 10:38 dice: “Cómo Dios ungió (o cubrió) con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo maldades a la gente para enseñarles cosas.” No, ¡eso no es lo que dice! ¿Para hacer que es que Dios ungió a Jesús? ¡Para ayudar a la gente! Esa es la razón por la que eres ungido: para ayudar a la gente, para hacer libre a la gente.


Tu Unción Es para Otros

La unción que viene sobre no es personalmente para ti; se supone que debes usarla para ayudar a otros. En realidad, es extremadamente difícil para la mayoría de ministros el apropiarse de la unción de sanidad para ellos mismos. Conozco ministros que tuvieron grandes ministerios de sanidades, y aún así se enfermaron y murieron con enfermedades y dolencias. ¿Por qué? ¡Porque ellos no se apropiaron por si mismos de su sanidad! Los predicadores deben vivir de la unción de adentro tal como todos los otros creyentes lo hacen.

Ha habido ocasiones en las que he sido atacado con enfermedad mientras estaba viajando. Puse mi mano derecha sobre mí mismo, tratando de que la unción obre para mí, pero no sucedió. Yo mismo “tuve que encender el interruptor de la fe,” tal como tú  lo haces.

Los títulos parecen ser importantes en este mundo natural, carnal, pero nunca le pregunto a los predicadores que tipo de ministerio tienen. Cuando los observo ministrar por un rato, puedo ver que unción viene sobre ellos.

La unción vino sobre Jesús. Él fue por todos lados y le predicó a la gente. Él trajo la atención a la unción de sanidad que estaba sobre Su vida.


Una Nueva Mirada a una Vieja Historia

Miremos ahora la historia de la mujer con el flujo de sangre en Marcos 5.

Pero una mujer que desde hacía doce años padecía de flujo de sangre,

y había sufrido mucho de muchos médicos,  y gastado todo lo que tenía,  y nada había aprovechado,  antes le iba peor,

cuando oyó hablar de Jesús,  vino por detrás entre la multitud,  y tocó su manto.

Porque decía:  Si tocare tan solamente su manto,  seré salva.

Marcos 5:25-28

Dicho de otro mudo, ¡su seguro médico había expirado! Eso nos sucede a veces. Gastamos todo lo que tenemos, y luego corremos a Dios con nuestro problema.

Otra traducción traduce la declaración de esta mujer de esta manera: “Si puedo tocar Su manto, seré sana.” Su comentario hace que para mí la historia sea mucho más clara, porque quiero mirar su historia de la manera que ella la miró.


El Ministerio del Profeta del Antiguo Testamento

En aquellos días, anteriores a la cruz, los judíos iban donde sus profetas para recibir dirección, sanidad, y cualquier otra cosa de naturaleza espiritual.

¿Por qué? Porque había una unción tangible en el manto del profeta; y en la mayoría de los profetas de hoy, bajo el Nuevo Testamento, es igual. Sin embargo, tú ya no tienes que ir más al profeta para tener dirección o sanidad.

De hecho, deberías ser muy cuidadoso de las enseñanzas extremas acerca de los profetas. Si no eres cuidadoso, ¡esas enseñanzas terminarán en pesadas doctrinas del tipo de sumisión donde tú irás al profeta para que te descubra todo! No necesitas hacer eso; ya tienes dentro de ti al Espíritu Santo para guiarte.

Si yo fuese a ir a tú iglesia y anuncias que el profeta que está viniendo a la ciudad te dirá acerca de tu futuro, estaría abarrotada de gente. Así es el mundo.

Si un verdadero profeta te da una palabra, él no te está dando todo tu futuro, porque de ese modo no estarías caminando por fe.

El mundo se está volteando hacia la adivinación. Millones de personas llaman los números 900 tarde en la noche donde los psíquicos les aconsejan acerca de su futuro, su vida personal, sus finanzas y demás. ¿Por qué hacen esto? Porque el mundo no quiere caminar por fe. Quieren que todo esté puesto para ellos.


Una Mujer que Caminó por Fe

La mujer con el flujo de sangre es un buen ejemplo de una persona que caminó por fe.

Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva.

Y en seguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote. 

Luego Jesús, conociendo en sí mismo el poder que había salido de él, volviéndose a la multitud, dijo: ¿Quién ha tocado mis vestidos (mi manto)?

Marcos 5:28-30

Alguien puso una demanda en Jesús. Alguien jaló de Su unción.

Sus discípulos le dijeron: Ves que la multitud te aprieta, y dices: ¿Quién me ha tocado? 

Pero él miraba alrededor para ver quién había hecho esto. 

Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en ella había sido hecho, vino y se postró delante de él, y le dijo toda la verdad. 

Y él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote.

Marcos 5:31-34

¿Es eso lo que Jesús le dijo a ella? ¿Conoces tu Biblia? ¿Qué es lo que dice? Jesús le dijo: “Hija, tu fe te ha hecho salva. . . .” Su fe hizo una demanda de esa unción. Ella inclusive dijo: “Si lo toco. . . si lo hago.


Por Fe la Mujer Profetizó Su Sanidad

Ella estaba profetizando su sanidad cuando lo dijo. Ella hizo una demanda de la unción de Jesús.

Tú no vienes para ver a un hombre, porque no puede sanarte.

Sin embargo, la unción que hay en su manto puede sanarte, y tú puedes hacer una demanda de ese manto de unción.

Si yo hago una demanda de el manto que cae sobre un hombre, eso no trae la atención en el hombre; esto trae la atención en Dios, porque Él es el operador de esas unciones. Él la puso en la Iglesia. Esa es la razón por la que pienso que no es equivocado darle atención a la unción; ¡simplemente no traigas la atención sobre ti mismo!

Muchos espíritus familiares están hoy andando sin rumbo fijo. Usualmente, si un espíritu familiar está operando en un hombre, siempre atraerá la atención sobre el hombre en vez de darle toda la gloria a Dios. 


La Unción Corporal

Hablando corporalmente, hay una unción en toda la iglesia. En la Gran Comisión Jesús le instruyó a la Iglesia: “sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán” (Marcos 16:18).

Dios unge a algunas personas para sanar, tal como Él unge a algunos para predicar y hacer otras cosas. Cuando el Cuerpo de Cristo empiece a discernir esas cosas, grandes bendiciones vendrán corporalmente.

También necesitamos el ministerio. El ministerio del profeta ha sido realmente suprimido. Yo mismo me he echado para atrás de expresarlo completamente por varias razones, pero no más. El Señor empezó a tratar fuertemente conmigo acerca de caminar plenamente en el ministerio del profeta, y yo lo escuché.


Levantando la Carne

Recuerda, tú no eres el que pone gente en la Iglesia, Dios lo hace. Hoy hay muchos casos de “gente poniendo gente,” como el grupo que estaba tratando de poner a la persona que conocía como apóstol. Aunque él ama a Dios, no es un apóstol. Es una lucha traerlo a la iglesia.

¿Sabes lo que realmente es un apóstol? Primero, demuestra todo el fruto del Espíritu en su vida tanto como dones sobresalientes del Espíritu en su vida. Personalmente creo que un apóstol tiene la habilidad de operar en la totalidad de los oficios del ministerio quíntuple. Dios le da esa habilidad cuando la necesidad se levanta. Esta habilidad está incluida en las unciones de su manto.

Me gusta observar y aprender, y me he dado cuenta de algo que sucede entre los jóvenes profetas. Un montón de ellos profetiza todo el tiempo; cuando ellos están sentados alrededor de mesas de lonche, y en cualquier otro lugar. Ellos solo lo encienden.

Ellos justifican su conducta diciendo: “Bueno, se nos ha dicho que debemos avivar el don.” Pero este consejo de Pablo en Segunda de Timoteo 1:6 se refiere al fuego de Dios en ti; no a la unción del profeta, porque los dones operan como el Espíritu quiere (1 Corintios 12:11).

Tú no puedes avivar el don de profecía; Dios tiene que avivarlo.

Usualmente la gente que profetiza todo el tiempo, profetizan las mismas cosas cuando están fuera del púlpito que las que profetizan cuando están en el púlpito, con una importante diferencia: La unción no está cuando están fuera del púlpito. ¡Están profetizando en la carne!

Hay tiempos, cuando el Espíritu quiere, cuando Dios me usa en el ministerio del profeta, y puedo profetizar sobre todos en un grupo. Pero es como el Espíritu quiere, no como yo quiero.

Por otro lado, debido al mal uso del don, hemos sido tentados a desistir completamente de las cosas de Dios. He estado preocupado por esto. Si, necesitamos ser cuidadosos de errar, pero tampoco debemos entrar en temor y desistir completamente.


Como Viene la Unción

La unción es el negocio de Dios como Operador y Director de la Iglesia. Esta es la manera en que opera: Dios dice: “Ahora, la gente está viniendo a la reunión esta noche, y yo voy a orquestarla. Esto es lo que quiero que se haga.” Él le dice a Jesús, el Administrador, y Jesús instruye al Espíritu Santo, Aquel que manifiesta la voluntad de Dios.

Nosotros los ministros debemos  ser lo suficientemente sensibles para seguir al Espíritu de Dios, permitiéndole aparecer y manifestarse a través de nosotros. Es por eso que necesitamos ser encontrados delante del Señor y no socializar demasiado con la gente. Es por eso que no se nos ha dado el “servir a las mesas” (Hechos 6:2). Esa es la razón por la que Dios nos dio el ministerio de ayudas. Nosotros vamos delante del Señor en oración y meditación para poder caminar en la unción.

La Biblia nos habla de esperar en el Señor, o esperar en tu ministerio (Romanos 12:7). Inclusive una traducción habla acerca de estar “practicando delante del Señor.

A menudo cuando estoy esperando en el Señor, obtengo cosas en el Espíritu. Dios empieza a mostrarme cosas. Él puede decirme: “Ahora, cuando esta noche vayas ahí, verás a una mujer con un vestido rojo. Ella tiene este problema, y yo quiero que hagas esto y aquello...” Nosotros debemos seguir adelante con lo que vemos.

Hay algo bendecido respecto a esperar en tu ministerio; esperando que la unción venga. A veces he tenido reuniones donde ministro a los ministros, y yo simplemente amo eso. Creo que Dios me ha llamado a ministrar ministros.


Con las Señales Siguiendo

Y hacía Dios milagros extraordinarios por mano de Pablo” (Hechos 19:11). Milagros extraordinarios son milagros especiales; demostraciones inusuales de poder, milagros de una naturaleza inusual.

Aunque Dios va a levantar gente que tendrá milagros de una naturaleza inusual, yo no soy un perseguidor de milagros. Los milagros me seguirán cuando predique la Palabra de Dios. Realmente, ellos siguen la Palabra (Marcos 16:20). Si estás lleno de la Palabra, los milagros también te seguirán.

Para mi es interesante de que muchas iglesias dicen que predican la Palabra de Dios, ¡pero nunca tienen ningún milagro! Debes de ser cuidadoso de no estar predicando tus pequeñas doctrina favoritas en vez de la Palabra no comprometida de Dios.

La mujer del flujo de sangre dijo: “Si tan solo puedo tocar su manto. Si hago una demanda de la unción de su....”


Hazlo a la Manera de Dios

A veces nosotros los ministros debemos examinar nuestras vidas y regresar a lo que Dios nos dijo que hagamos. ¿Recuerdas cuando Dios te habló? ¿Te alejaste de lo que Dios te dijo que hagas? Es muy importante que hagas las cosas de la manera que Dios quiere.

Dios instruyó a un hombre que le escupa a la gente. Tremendos milagros ocurrieron en su ministerio cuando él hizo eso en sus filas de oración. Si otro ministro hubiera tratado de imitarlo en la carne, se habría metido en problemas o sido “abofeteado.”

¿Qué hubiera sucedido si hubiera sido criticado y nunca lo hubiese vuelto a hacer? La Iglesia no hubiera sacado provecho de su unción especial.

Hay muchas cosas de las que los ministros hemos desistido, y como resultado, la iglesia no ha sacado provecho de ellas. Yo mismo he desistido de hacer ciertas cosas que sabía que debería haber hecho en el Espíritu.


Como Vencer el Desaliento

Si te has desalentado en el ministerio, ¡deberías volver a las profecías y las otras palabras que él Señor te habló y usarlas contra el diablo!

Eso es exactamente lo que Pablo alentó a Timoteo cuando el joven se desanimó. En Segunda de Timoteo 1:6, Pablo alentó a Timoteo para que avive los dones que estaban en él, diciéndole: “Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.

Luego en Primera de Timoteo 1:18, Pablo le recordó: “Este mandamiento, hijo Timoteo, te encargo, para que conforme a las profecías que se hicieron antes en cuanto a ti, milites por ellas la buena milicia.


Esperando una Recarga

Necesitamos esperar en el Señor respecto a ciertas cosas. Sin embargo, algunas personas no creen en esperar en el Señor para ser recargados. Pero cuando el fuego del Espíritu Santo empieza a salir debido a la adversidad y la persecución, ¡tú debes obtener un toque fresco de Dios!

Eso es lo que Pablo está hablando aquí; avivando los dones, orando en el Espíritu Santo, pasando tiempo delante de Dios, ventilando el fuego y regresar nuevamente donde puedes volver a fluir en las cosas de Dios. ¡Demasiada gente se queda sin combustible y nunca vuelve a reaprovisionarse!

Hace varios años, estaba ministrando en Alemania. Había una fuerte unción en esa reunión, y yo estaba predicando en este sentido acerca de la unción de Dios.

Ore por una mujer que había estado toda su vida llena de enfermedades. La unción vino sobre ella cuando le puse las manos. Nunca me había sucedido esto antes, pero una espuma verde empezó a salir de su boca. Era un espíritu de enfermedades y dolencias que la tenía plagada.


“Habla Acerca de la Unción”

Fue en Alemania que Dios empezó a hablarme de mi unción. Él me dijo: “Quiero que hables acerca de la unción que hay en tu mano derecha.”

Le contesté: “Pero eso se verá como si yo tratase de llamar la atención hacia mí. Todos querrán que ponga mi mano sobre ellos.”

El me dijo: “No, tu tienes que aprender que debes llamar la atención a la unción.” 

Como dice la Biblia, es la unción la que destruye el yugo, así que, ¿cómo puede beneficiar a alguien si no sabe de ella?

Sin embargo, hay una línea fina involucrada donde no debes llamar la atención hacia ti. Esa es la cosa que me molestaba. 

Yo continué yendo de atrás para adelante con este asunto, pero el Señor me dijo: “no hay nada de malo en llamar la atención hacia el manto o la unción que hay sobre tu vida.

Muchos ministros enfrentan este dilema. Ellos no quieren continuar diciendo como es que el Señor se les apareció. Lo que deben usar para enseñar a esa gente son las profecías que los precedieron.

Ustedes pastores, ¿recuerdan cuando Dios les habló y les dijo que fuesen a cierta ciudad? ¿Recuerdan las escrituras que les dio? Al compartir esas escrituras ustedes no están llamando la atención hacia ustedes mismos, ustedes le están dando la atención a la unción de la que Dios les dijo.

Cuando Jesús le dijo a la gente: “El Espíritu del Señor está sobre mí,” ¡esa fue la manera que la gente descubrió que estaba ungido!

Hay muchas unciones diferentes, así que echar mano de la unción no solo es una manera de recibir sanidad. Dios quiere tanto que seas sanado que ha puesto diferentes tipos de unciones de sanidad en la iglesia para suplirla a cada uno en su nivel.

Él se da cuenta de que no todos van a vivir en el ámbito más alto donde tú solo hablas y crees, actuando en la Palabra de Dios. Esa es la manera más alta de recibir sanidad. 


lunes, 12 de septiembre de 2022

Unciones y Mantos (Ed Dufresne) Capítulo 2 - Las Unciones Dentro y Sobre


Capítulo 2
Las Unciones Dentro y Sobre

Hay un verso en Isaías que dice que la unción destruye el yugo (Isaías 10:27). ¡La unción lo devasta y desaparece completamente!

También conoces el verso de Primera de Juan que se refiere a la unción dentro (1 Juan 2:20). Yo la llamo “la unción personal;” la unción personal para mi vida diaria, para guiarme y dirigirme en las cosas del Señor.

Esta unción personal inclusive me dirige a la clase de carro que debo comprar. Mira, el Espíritu Santo, el Consolador, nos guía, dirige y enseña, tal como Jesús prometió. Necesitamos escucharlo. Necesitamos desarrollar nuestra unción personal.

Cada vez que la gente recibe a Jesús como Señor de su vida, el Espíritu Santo da testimonio a su espíritu de que es un hijo de Dios, así que son nacidos del Espíritu. Ellos tienen una unción dentro, sea que hayan recibido el bautismo del Espíritu Santo con la evidencia de hablar en lenguas o no.

Otra importante tipo de unción es la unción que viene sobre nosotros. Jesús hablo de esta unción, que es para servicio, o para ayudar a otra gente. Él dijo de sí mismo: “El Espíritu del Señor está sobre mí. . . .” así que esta no es nuestra unción personal.

Jesús dijo en Lucas 4:18, 19: “Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor.

En realidad, este es el llamado, corporalmente hablando, de toda la Iglesia; ¡Predicar el Evangelio!

Diferencias en las Dos Unciones

Ahora quiero tocar algunas cosas que pienso que a menudo perdemos. Por muchos años he dejado de decir completamente ciertas cosas por el simple hecho de que no puedes construir un ministerio basado en lo sobrenatural. Espero que sepas esto: No puedes construir un ministerio sobre lo sobrenatural o los dones del ministerio. Tú debes construir un ministerio sobre la Palabra de Dios.

La unción sobre viene y va, capacitándote para pararte en diferentes oficios. Pero la unción dentro viene y permanece en ti. No solo te enseña y te guía en las cosas del Señor, sino también construye un carácter en ti.

La razón por la que mucha gente no tiene carácter es porque no escuchan al Espíritu Santo.

El Espíritu Santo te dirigirá y te guiará a toda la verdad. Aunque tu deberías desarrollar esta unción más que cualquier otra, no debes “echar al bebé con el agua que lo bañaste.” Necesitamos todas esas unciones.

Unciones Dentro del Manto

El Espíritu del Señor está sobre mí. . . .” Sabemos que Jesús hizo esta declaración muchas veces. La unción vino sobre Él, cubriéndolo como un abrigo. Me gusta decir que un manto vino sobre Él. (Me gusta usar la palabra “manto”).

Hay muchos tipos diferentes de unciones en un manto. Por ejemplo, hay diferentes tipos de unciones en el manto, u oficio, del pastor.

Yo estuve alrededor de un pastor que era verdaderamente un pastor, aunque no podía predicar fuera de un saco de papeles mojados. No era ni siquiera un buen maestro. Pero, chico, ¡él podía pastorear! El amaba y sentía empatía por su gente, y la gente lo amaba.

Aunque había un centro de enseñanza justo al final de la calle y su gente iba a reuniones especiales, ellos volvían a casa para estar alrededor del pastor. ¿Por qué? Porque él tenía un manto.

Él era un pastor. Aún cuando él no podía predicar tan bien, todavía era un “alimentador.” Un pastor es un alimentador; él alimenta el rebaño.

No Juzgues a Otros Ministros

Esa es la razón por la que no deberíamos ir por todos lados juzgando diferentes ministerios, diciendo: “Parece que está seco.” La próxima vez que tengas una muerte en tu familia, llama al tele evangelista al que le enviaste todos tus diezmos. Cuando te enfermes, ve a su puerta

No lo vas a encontrar, porque ese no es su llamado o equipo. Necesitas a un pastor en un tiempo así. Necesitas darte cuenta que necesitas todas esas variedades de unciones.

Necesitamos todas esas variedades de unciones; aún a esos maestros que piensas que son “secos” porque no gritan ni escupen.

Jesús predicó: “El Espíritu del Señor está sobre mí....”
 
Fíjate que no predicó acerca de títulos. Hay muchas personas ahora que están yendo tras títulos. “¿Qué eres tú?” es la primera pregunta que mucha gente hace.

En varias iglesias, hacen que toda la gente llame a ciertos ministros por estos títulos: Apóstol Fulano, Profeta Fulano. Después de observarlos por un tiempo, podrás decir si realmente están en ese oficio o no.

Puedes tener un título, pero eres conocido por tu unción. Eres conocido por el manto que tienes y por lo que caminas. Necesitas caminar en tu manto y en tu autoridad, porque si no crees en ella, nadie creerá en ti.
De hecho, si eres un pastor, gente inescrupulosa vendrá y tratará de alejar a tu iglesia de ti.

Cediéndote a Espíritus Familiares

Una persona que conozco fue a la reunión de un profeta. Los encargados anunciaban: “Después del servicio, iremos al cuarto de atrás y este profeta le dará una palabra a cada uno.” 

Cosas como estas me molestan por el simple hecho de que no puedo encender y apagar de esa manera el don profético. Si la unción no viene y de cualquier forma tú operas, te estás cediendo a otra cosa. No te olvides, ¡los espíritus familiares saben dónde vives y todo lo demás acerca de ti!

Mi conocido fue después al cuarto trasero, y el presunto profeta le profetizó: “Tú serás un gran, gran, gran; no solo dos “grandes” sino tres, apóstol a las naciones.

Escuché la cinta. En primer lugar, nadie más que Jesucristo es grande, sino que esta “profecía” era muy atractiva para la carne. Segundo, yo ni siquiera podía hacer que esta persona asistiera regularmente a la iglesia, así que, ¿cómo podía ser esta persona un apóstol a las naciones? Le aconsejé que pusiese esa “profecía” en el estante, que era donde pertenecía. 


miércoles, 24 de agosto de 2022

Unciones y Mantos (Ed Dufresne) Capítulo 1 - Acerca de los Dones Espirituales


Capítulo 1
Acerca de los Dones Espirituales

Pablo escribió en 1 Corintios 12:1, “No quiero,  hermanos,  que ignoréis acerca de los dones espirituales”.

Posteriormente en ese capítulo, Pablo añadió que no quería que fuésemos “estúpidos, desinformados o ignorantes acerca de los dones ministeriales que Dios puso en la iglesia".

Estoy convencido de que antes de empezar a enseñar acerca de los dones espirituales bosquejados en Primera de Corintios 12, necesitas volver al capítulo onceavo, donde Pablo echa los cimientos enseñando acerca del discernimiento del Cuerpo del Señor.

En realidad, eso es lo que estás haciendo cuando estudias esos dos capítulos: Estás discerniendo los dones del Espíritu en el cuerpo de Cristo así como también los dones ministeriales que Dios puso en la iglesia. ¡Alabado sea Dios por cada tipo de ministerio!

Los profetas, como probablemente sepas, son diferentes. A veces ellos “acampan” en un tema hasta que la situación cambia. En otras ocasiones, ponen la mira en cosas diferentes.

A veces cuando predico, me digo: “¿Cómo acabe en ese tema?” Luego recibo una carta que dice: “¡Yo tenía un problema, y le diste al clavo directamente en la cabeza!

Ese es mi trabajo. Como profeta soy un “extractor de troncos.” Por supuesto, los extractores de troncos no tienen mucho crédito por algo; ellos solo limpian todo sacándolo del “campo.” Posteriormente los otros dones; apóstol, evangelista, pastor y maestro, llegan y labran la tierra, nutriendo las tiernas plantas del huerto de Dios.

En el capítulo doceavo de Primera de Corintios, Pablo también se refiere a ti, el cristiano común y corriente. Cada uno de ustedes ha sido puesto en la Iglesia, el Cuerpo de Cristo, y cada uno de ustedes necesita discernir su parte en el Cuerpo de Cristo.

Pablo dijo en Primera de Corintios 12:28, “Y a unos puso Dios en la iglesia,  primeramente apóstoles,  luego profetas,  lo tercero maestros,  luego los que hacen milagros,  después los que sanan,  los que ayudan,  los que administran,  los que tienen don de lenguas.

¡Dios puso en la Iglesia! Necesitamos discernir cada parte que Dios puso en la Iglesia. No debemos criticarnos el uno al otro.

Por ejemplo, un hombre que fluye en los dones del Espíritu, pero que no tiene un fuerte don de predicación o de enseñanza, necesita trabajar para desarrollar ese don y estar bajo un pastor o maestro para que lo ayude a mantener su ministerio derecho, así estará en línea con la Palabra de Dios.

Nos Necesitamos el Uno al Otro

Nos necesitamos el uno al otro. Debido a que cada uno de nosotros suple las necesidades del otro, no deberíamos criticar como funciona otro cristiano. Dios puso a esa persona en la Iglesia con un propósito.

Los que no operan fuertemente en milagros deben de ser cuidadosos de no burlarse de los que tienen unciones de milagros, y los que fluyen en unciones de milagros deben darse cuenta de la necesidad de los que enseñan y traen balance y estabilidad con el poder de la Palabra y el Espíritu.

Si nos concentramos en un solo tipo de ministerio sin discernir la totalidad del Cuerpo de Cristo, nos perderemos de algo vital en nuestras vidas, porque necesitamos cada otra parte del Cuerpo para permanecer espiritual e inclusive físicamente saludables.

Los que no disciernen el cuerpo apropiadamente se volverán débiles y enfermizos, y morirán prematuramente.

La gente es bendecida cuando se ejercen una variedad de unciones en las reuniones. 

Profecía

Están aquellos que Dios no ha puesto. Se han puesto ellos mismos y dijeron: “Soy un apóstol, y soy un profeta, y soy esto, y soy eso.

Pronto verás que algunos de ellos caen muertos, porque le están mintiendo al Espíritu Santo. Y porque la Cabeza de la Iglesia nunca los puso en la Iglesia para que caminen en ese oficio.

Tú has escuchado decir: “Oh no, sabes que ese predicador se cayó del púlpito. Debe haberse agotado”.

No, dice el Señor, tú verás salir de escena a varios de esos que se levantaron y mintieron completamente diciendo: “Yo soy esto, yo soy aquello,” pero que nunca les dije que estaban en esos oficios.

Pero están los que caminarán en el portentoso poder. Yo los puse en esos oficios. No son ignorantes de las cosas que pertenecen al Espíritu, y caminarán en el oficio que los puse.

Y ellos se levantarán en los últimos días, y caminarán en la unción, los dones y el equipo de sus oficios. Oh, cómo será bendecido el Cuerpo de Cristo, porque ellos aparecerán en la escena.

Si, los ministerios quíntuples y los que puse en la Iglesia inclusive vendrán a las ciudades. El pastor trabajará junto con ellos como un equipo, y las bendiciones serán dadas debido a su unidad, dice el Señor de los ejércitos.

Dios ha puesto cada parte o miembro en el Cuerpo de Cristo. ¡Los necesitamos a todos! Si no disciernes la iglesia local, serás espiritualmente débil, porque Dios puso a la iglesia local en el Cuerpo de Cristo.

Manifestaciones del Espíritu Santo

Continuemos con Primera de Corintios 12. El cuarto verso dice: “Ahora bien, hay (diferencias y) diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo.

Aunque Pablo se está refiriendo aquí a los dones del Espíritu, creo que también está señalando a los dones ministeriales, debido a que son mencionados en el mismo capítulo.

Verso 5: “Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo.” La palabra “ministerios” quiere decir “servicios, administraciones y oficios.” Fíjate que el Señor es la Cabeza del brazo administrativo de la gran “corporación,” el Cuerpo de Cristo.

Verso 6: “Y hay diversidad de operaciones,  pero Dios,  que hace todas las cosas en todos,  es el mismo.” Dios es Aquel que opera para hacer que las cosas sean hechas en el Cuerpo de Cristo.

Verso 7: “Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho.” No quiero sonar fantasmagórico, pero “manifestación” significa “aparición.” Hay diferentes maneras en la que el Espíritu Santo se manifiesta, o aparece, ¡y no debemos burlarnos de ellas!

Burlándose de una Manifestación

Hace años fui culpable de esto, mirando a un sujeto por la televisión. Él metió sus dedos en oído de alguien y dijo: “¡Ahora, espíritus sordos, salgan de él!” Y luego puso su dedo sobre la boca de esa persona y le mandó al espíritu mudo de él. Luego le dijo: “Di bebé. Be-bé. Be-bé.

Y yo estaba sentado ahí riéndome y diciendo: “Be-bé,” burlándome de ese hombre de Dios. Parecía divertido entonces, pero me estaba burlando de la forma que el Espíritu de Dios estaba operando a través de él.

Y Dios me dijo: “Quiero hacerte una pregunta.

(Cuando El quiere hacerte una pregunta, ¡estás en problemas! ¡Tú los tienes!)

Yo le dije: “¿Cuál es?

Él me dijo: “¿Cuántos auditorios has llenado?

Bueno, vine aquí a la reservación india, y llegaron cerca de 16 personas.” Supe que Él me tenía.

No critiques debido a la forma que las manifestaciones diferentes del Espíritu Santo fluyen a través de diferentes personas.

No Dejes Fuera al Espíritu

Si no somos cuidadosos, podemos meternos en una predisposición mental. Entonces diremos cosas como: “Bendito Dios, soy un hombre de la Palabra. A menos que esté en la Palabra...” Bueno, esto está en la Palabra. Está en los versos que hemos estado estudiando. 

¡Puedes ser tan detallista de la Palabra que dejes fuera al Espíritu! Necesitamos a ambos, la Palabra y el Espíritu.

En 1971, cuando la unción vino sobre mi mano derecha y se manifestó con una sensación de calor y ardor. Yo no sabía lo que era. No sabía que nadie más operase con esa manifestación, y la gente se burlaba de mí por causa de ella.

En una de mis reuniones, describí como es que la unción tangible de sanidad se sentía como el sostener un dólar de plata caliente en mi mano. Entonces un hombre se levantó y dijo: “Yo no tengo dólares de plata en mi mano que estén realmente calientes.” Él me estaba criticando. Estaba celoso debido a que no operaba bajo esa clase de unción.

En primer lugar, nunca pedí tener esa clase de unción, pero sabía que Dios me había hablado, así que continué operando en ella.

sábado, 13 de agosto de 2022

La Fe Que Funciona Para Ti (Charles Capps) - 12 Encendiendo la fe


Clase 12
Encendiendo la fe

Y cuando hubo asalto tanto de los gentiles como de los judíos con sus gobernantes, para ultrajarlos y apedrearlos,
Ellos lo supieron y huyeron a Listra y Derbe, ciudades de Licaonia, y hasta la región que está alrededor:
Y allí predicaron el evangelio.
Y estaba sentado en Listra cierto hombre, impotente de los pies, lisiado desde el vientre de su madre, que nunca había andado:
El mismo oyó hablar a Pablo, el cual, mirándole fijamente, y conociendo que tenía fe para ser sanado,
Dijo a gran voz: Levántate derecho sobre tus pies. Y saltó y caminó.
—Hechos 14:5-10

Cuando tu fe es pasiva y no has actuado en consecuencia, la valentía de la fe de otra persona puede encender la fe que tienes.

Este pasaje de la Escritura de Hechos 14 es un ejemplo clásico de esto. Pablo estaba predicando a un grupo de personas, incluido un hombre, lisiado desde el vientre de su madre, que nunca había caminado. El Espíritu Santo le reveló a Pablo que el hombre tenía fe para ser sanó, pero su fe aún no había sido liberada. Esto prueba que puedes tener fe para ser sanado y no ser sanado.

"Pablo dijo a gran voz: Levántate derecho sobre tus pies. Y saltó y caminó." Note que Pablo no oró por él; no le puso las manos encima. Debe darse cuenta de que lo que sucedió tuvo algo que ver con la fe de ese hombre.

También tenía algo que ver con la fe de Pablo.

Pablo habló con tal osadía que encendió la fe de este individuo y lo hizo actuar en la fe que ya tenía.

En el capítulo nueve de Hechos, encontramos un incidente similar.

Y aconteció que pasando Pedro por todas partes, descendió también a los santos que habitaban en Lida.
Y allí encontró a cierto hombre llamado Eneas, que había estado en cama ocho años, y estaba enfermo de parálisis.
Y Pedro le dijo: Eneas, Jesucristo te sana; levántate y haz tu cama. Y se levantó inmediatamente.
Y todos los que habitaban en Lida y Saron lo vieron y se convirtieron al Señor.
—Hechos 9:32-35

Note que Pedro vino a los creyentes que habitaban en Lida, no a los incrédulos. Eneas fue uno de estos creyentes. Llevaba ocho años postrado en cama, enfermo de parálisis.

¿Notaste que Pedro no oró por él? No le puso las manos encima. Evidentemente este santo tenía la Palabra de Dios en él. Tenía fe, pero no había traído sanidad.

Pedro le dijo: "Eneas, Jesucristo te sana. Levántate y haz tu cama". ¡Y se levantó de inmediato!

Ahora recuerde, este hombre había estado postrado en cama durante ocho años. Todos los que vinieron probablemente dijeron: "Bendito sea tu corazón; valdrá la pena todo uno de estos días. En el dulce poco a poco cuando llegues al cielo, estarás bien". Pero Pedro se acercó a él de manera diferente.

Permítanme parafrasearlo. Pedro dijo: "Eneas, ¿no sabes que Jesucristo te sana? ¡Levántate! Haz tu cama".

Casi puedo oír a Eneas decir: "Sí, es cierto. Jesús me sanó, ¿no?" Luego simplemente recogió su cama y se fue a a casa.

¿Qué sucedió? La osadía de la fe de Pedro encendió la fe que había en Eneas. En otras palabras, Pedro dijo: "Oye, ¿no sabes que Jesucristo ya lo ha hecho todo? ¡Haz tu cama!" La osadía de la fe de Pedro encendió la fe en Eneas, y se levantó antes de saber que no podía.

La Iglesia, el Cuerpo de Cristo, no tiene problema en tener fe en Dios, pero sí tiene problema en tener fe en su fe.

¿Lo has notado en tu vida? Hay momentos en los que haces algo que no debes o no pasas tanto tiempo en la Palabra como deberías.

Entonces empiezas a sentirte condenado.

Porque si nuestro corazón nos reprende, mayor es Dios que nuestro corazón, y sabe todas las cosas.
Amados, si nuestro corazón no nos reprende, entonces tenemos confianza en Dios.
—1 Juan 3:20-21

Si tu corazón te condena, el diablo se apoderará de ti y te derribará si se lo permites. La condenación es una herramienta que el diablo usará contra ti.

El Espíritu Santo te convencerá o dará convicción. Cuando lo haga, arrepiéntete. Pero recuerda, Pablo dijo:

Por lo tanto, ahora no hay condenación a los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.
Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.
Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, enviando Dios a su Hijo en semejanza de carne de pecado, y por el pecado, condenó al pecado en la carne. 
—Romanos 8:1-3

Después de que el Nuevo Pacto entre en vigor, no hay condenación. Si has nacido de nuevo y te esfuerzas por agradar al Padre en todo lo que haces, no permitas que esa condenación venga contra ti. Es un diseño del diablo para detener tu fe. Actuar en 1 Juan 1:9 destruirá toda condenación y traerá la paz de Dios.

Toma la decisión de pasar tiempo en comunión con tu Padre celestial todos los días. Desarrolla una relación fuerte con Él a través de la oración, y con su Salvador, Jesús, y el Espíritu Santo a través del estudio y la meditación de la Palabra de Dios diariamente.

Entonces descubrirá que la fe en tu fe crecerá sobremanera.


Traducido por Ricardo Botto

lunes, 8 de agosto de 2022

La Fe Que Funciona Para Ti (Charles Capps) - 11 Orar en el Espíritu


Clase 11
Orar en el Espíritu

Trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también. 
Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.
—2 Timoteo 1:5-6

En el versículo 5 Pablo escribe al joven Timoteo, recordándole la fe que había en su abuela Loida y en su madre Eunice. Sabemos por los escritos de Pablo en Romanos 10:17 que la fe viene por el oír, y el oír por la Palabra de Dios.

Luego esta fe que está en Timoteo no fue heredada, aunque fue "transmitida". Loida le enseñó la Palabra de Dios a su hija Eunice, quien luego le enseñó esa Palabra a su hijo Timoteo.

Luego, en el versículo 6, Pablo le recuerda a Timoteo que avive el don de Dios que está en él por la imposición de las manos de Pablo. Aquí Pablo no se refiere a la fe. Ese no es el regalo de Dios que Timoteo recibió de Pablo.

En ninguna parte de la Biblia dice que se pongan las manos en las personas para darles fe. Más bien, el don que Pablo le está diciendo a Timoteo que avive es el don del Espíritu Santo.

El Espíritu Santo es el don que una persona puede recibir por la imposición de manos. Así que Pablo le está diciendo a Timoteo: "Aviva el don (el Espíritu Santo) que recibiste cuando te impuse las manos".

Guardar por el Espíritu Santo

Retén la forma de las sanas palabras que de mí oíste, en la fe y amor que es en Cristo Jesús. 
Guarda el buen depósito por el Espíritu Santo que mora en nosotros.
—2 Timoteo 1:13-14

Reten las sanas palabras. Quédate con lo bueno que te fue encomendado por el Espíritu Santo. 

¿Qué cosa buena? La fe no fingida.

¿Cómo lo mantienes? Por el don del Espíritu Santo que te fue dado por la imposición de manos.

Alguien dijo: "¿De qué sirve todo eso de hablar en lenguas? Nadie puede entenderlo". La Biblia dice que no hablas a los hombres, sino a Dios. Pregúntate esto: ¿Sería de algún beneficio tener una comunicación directa con Dios? Pablo dijo que te edificará. Te erigirá. Luego Judas añade algo de luz al tema al decir:

Pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo, 
conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna.
—Judas 20-21

Orar en el Espíritu Santo te edificará en tu santísima fe. Él no dijo que te daría fe. Él no dijo que Dios te edificaría.

Te edificas en tu santísima fe orando en el Espíritu Santo.

La Fe de Dios Está en Su Palabra

Cuando hablamos de tener fe en la Palabra de Dios y recibir la Palabra de Dios en ti, simplemente estamos diciendo que si la Palabra de Dios mora dentro de ti, entonces tienes la fe de Dios en ti, porque la fe de Dios está en la Palabra. .

En otras palabras, obtenemos la fe de Dios de Su Palabra porque Él llenó Su Palabra con fe. Pero Judas está hablando de nuestra fe.

No está hablando de la fe de Dios, sino de nuestra propia fe. En otras palabras, esa fe que tú y yo recibimos de la Palabra de Dios se convierte en nuestra fe individual. está en nosotros. Es nuestra para usarla. Él nos dice que nos edifiquemos en nuestra santísima fe orando en el Espíritu Santo.

Podrías tener fe dentro de ti y aun así no lograr una sola cosa, a menos que tengas fe en la fe que hay en ti, fe suficiente para hacer que actúes.

Puedes tener dinero, pero si no tienes fe en que alguien aceptara ese dinero a cambio de comestibles, puedes morirte de hambre con una cartera o billetera llena de efectivo. Para poder beneficiarte de todo el dinero que tienes en tu poder, debes tener suficiente fe en ese dinero para usarlo para comprar las cosas que necesitas.

No te llevó mucho tiempo darte cuenta de que para beneficiarte de su dinero, tenías que gastarlo. Eso lo aprendiste por experiencia. Tienes fe en el dinero; no tienes dudas de que los comerciantes de todo el país lo aceptarán a cambio de bienes y servicios. Por eso el dinero es tan importante. Lo necesitas para obtener las cosas necesarias para la vida.

Lo mismo es cierto de la fe. Una de las razones por las que David era tan fuerte en la fe era porque la fe no era solo una teoría para David. Ya lo había probado en batallas con un león y un oso. Había probado su método, sabía que funcionaba.

David se negó a usar el método de otro hombre o las armas de otro.

No pudieron disuadirlo de su fe. Él tuvo mucha fe en su método porque lo había probado.

Para tu situación, comienza donde estás con tu fe. Úsala en las cosas pequeñas primero. Desarróllate en ella, entonces tendrás una gran confianza en tu fe. A medida que crezca su fe, también lo harán tus logros.

Hay dos cosas importantes que Judas nos dice que  hará el orar en el Espíritu Santo. Te edificará en la fe que está dentro de ti, y te mantendrá en el amor de Dios.

Estos dos beneficios son muy importantes para el desarrollo de nuestra fe. Recuerde lo que dijo Pablo en Gálatas 5:6: "... la fe... obra por el amor". Sin fe no tenemos poder para una vida exitosa. Sin el amor de Dios en nosotros, la fe que tenemos no funcionará para nosotros.

Si estás enojado con alguien que te ha ofendido, comienza a orar en el Espíritu Santo y no permanecerás enojado por mucho tiempo. En cambio, tanto tu fe como tu amor crecerán.


Traducido por Ricardo Botto








viernes, 5 de agosto de 2022

La Fe Que Funciona Para Ti (Charles Capps) - 10 No te metas por completo cuando estés medio listo


Clase 10
No te metas por completo cuando estés medio listo

Y en la cuarta vigilia de la noche Jesús fue hacia ellos, caminando sobre el mar.
Y cuando los discípulos le vieron andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: Es un fantasma; y gritaron de temor.
Pero luego Jesús les habló, diciendo. Estad de buen ánimo; esto soy yo; No tengan temor.
Y Pedro le respondió y dijo: Señor, si eres tú, mándame ir a ti sobre el agua.
Y él dijo: Ven. Y bajando Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús.
—Mateo 14:25-29

Aquí Pedro tiene una gran fe en su fe. Él dice: "Señor, si eres Tú, pídeme que vaya". Jesús respondió con una sola palabra: "Ven".

Mientras oraba un día, dije: "Señor, veo mucha gente que va más allá de su fe. Saltan de su bote cuando no están listos para caminar sobre el agua. Se emocionan emocionalmente y saltan más allá de donde están desarrollados. Puedo ver que Pedro hizo eso, y me gustaría saber por qué lo llamaste fuera de la barca cuando no estaba listo para la fe que camina sobre el agua".

El Señor dijo: "Yo no lo hice".

Yo dije: “Pero lo hiciste”.

¿Alguna vez has discutido con el Señor? Sabía que tenía razón. Lo había leído cien veces, pero el Señor dijo: "Vuelve ahí y lee".

Apenas podía esperar para leérselo. “Justo aquí en el versículo 29 Tú dijiste: 'Ven'”.

Él dijo: "Lee el versículo anterior". Así que lo hice.

Y Pedro le respondió y dijo: Señor, si es tú, mándame ir a ti sobre el agua (v. 28).

El Señor me dijo: "¿Qué iba a decir yo: 'No, Pedro, no soy Yo?' Todo lo que hice fue responder a su pregunta".

Entonces lo entendí por primera vez. Pedro no le dio a Jesús ninguna opción. Él le dijo: “Si realmente eres Tú, pídeme que venga”. Si Jesús hubiera guardado silencio, habría mentido. Si hubiera dicho: "No, Pedro, no vengas", habría sido una mentira.

Jesús pronunció una palabra: "Ven". Simplemente respondió a la pregunta de Pedro. Creo que Él tiene la intención de que esto revele más de lo que hemos obtenido.

A veces somos como Pedro; nos pintamos en un rincón. Decimos: "Dios, si quieres que haga eso, deja que esto suceda". Era la voluntad de Dios que hicieras eso, pero no era la voluntad de Dios que eso sucediera.

Fe emocionada

Pedro dijo: "Dime que venga". Jesús dijo: "Ven". Pedro salió de la barca y caminó sobre el agua para ir a Jesús.

Pero cuando vio el viento fuerte, tuvo temor, y comenzando a hundirse, clamó, diciendo Señor,
sálvame.
—Mateo 14:30

Hágase esta pregunta: ¿Qué tuvo que ver el viento con eso?

Pedro vio el viento fuerte y tuvo temor.

El diablo probablemente dijo: "Pedro, ¿te diste cuenta de lo fuerte que sopla el viento?"

Pensemos en esto por un momento. ¿Qué tiene que ver el viento con caminar sobre el agua? No es una cosa.

Pero el diablo sabe que debes ser decidido si vas a tener fe en tu fe.

Así es como se te escapa la fe: cuando empiezas a mirar cosas que no tienen nada que ver con lo que estás creyendo o lo que estás haciendo. En el caso de Pedro, provocó que viniera el temor.

Pedro comenzó a prestar oído a las palabras del enemigo o de su mente carnal. Muchas veces decimos que el diablo dijo algo cuando era nuestra mente carnal. Nuestra mente carnal es enemistad contra Dios y no está sujeta a la ley de Dios. (Rom. 8:7). Debe ser renovada por la Palabra de Dios.

... y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo Señor, sálvame (Mat. 14:30).

Nota la frase, comenzando a hundirse. ¿Alguna vez has visto a alguien meterse en una piscina y comenzar a hundirse, primero las rodillas y luego de cintura?

No. Se hunde inmediatamente, si no antes.

Pero su fe no se va toda a la vez. Cuando Pedro se fijó en las circunstancias, el temor comenzó a venir y la fe comenzó a desvanecerse. Esto prueba que puedes tener fe y perderla. Pedro perdió su fe lentamente, y lentamente comenzó a hundirse. Fue llevado por circunstancias externas que no tenían nada que ver con caminar sobre el agua.

Para caminar por fe, debes ser un inconformista. Pablo dijo: "... no os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestra mente..." (Romanos 12:2). Tú renuevas tu mente a la Palabra de Dios. La Palabra de Dios en ti renueva la mente.


Traducido por Ricardo Botto

martes, 2 de agosto de 2022

La Fe Que Funciona Para Ti (Charles Capps) - 9 Hablando de Acuerdo con la Palabra de Dios


Clase 9
Hablando de Acuerdo con la Palabra de Dios 

Ya hemos visto en Romanos 10:17 que la fe en Dios y Su Palabra viene por escuchar la Palabra de Dios.

Creo que, en el contexto de Romanos 10, Pablo revela que la fe en tu fe vendrá al escuchar tu propia voz hablando y diciendo lo que crees, basado en la autoridad de la Palabra de Dios.

Si estudias lo que la Biblia te dice acerca de la clase de fe en Dios, encontrarás que no hay liberación de la clase de fe en Dios sin palabras. Esa es la forma en que se libera: a través de las palabras.

Alguien dijo: "¿Qué pasa con las personas que no pueden hablar?" Entonces deben escribirlo con fe. Esa sería su liberación de fe en palabras.

Liberas tu fe en palabras. El tipo de Dios de la fe también se libera al hablar la Palabra de Dios.

Vemos un ejemplo de esto en el Antiguo Testamento, en la historia de David y Goliat. Cuando estaba creciendo, aprendí sobre David y Goliat en la escuela dominical. Todo lo que aprendí fue que David mató al gigante. Hicieron que pareciera que Dios lo había hecho todo, así que crecí pensando que Dios iba a pelear cada batalla por mí. Nunca me enseñaron los principios que usó David que trajeron la victoria.

Estas son algunas de las cosas que derrotaron al gigante:

Su espada estaba en su boca

Y habló David a los varones que estaban junto a él, diciendo... ¿Quién es este filisteo incircunciso, para desafiar a los ejércitos del Dios viviente?
Y dijo David a Saúl: No desmaye el corazón de ninguno a causa de él; tu siervo irá y peleará con este filisteo.
Y Saúl dijo a David: Tú no puedes ir contra este filisteo para pelear con él; porque tú eres muchacho, y él hombre de guerra desde su juventud.

—1 Samuel 17:26,32-33

David dijo: "Iré a pelear con él".

Saúl dijo: "¿Quién te crees que eres? Eres solo un joven. 'El es un hombre de guerra, entrenado desde su juventud. Ha estado en muchas batallas. No puedes ir a pelear contra él". Note que Saúl no tenía ninguna fe en la fe de David. Pero aquí está su respuesta:

Tu siervo mató tanto al león como al oso; y este filisteo incircunciso será como uno de ellos, por cuanto ha desafiado a los ejércitos del Dios viviente.
David dijo además: El Señor que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, él me librará de la mano de este filisteo. y Saulo dijo a David: Ve, y el Señor sea contigo.

—1 Samuel 17:36-37

David no solo tuvo fe en su fe por lo que dijo, sino que su osadía al decretar lo que haría hizo que Saúl tuviera fe en la fe de David.

David dijo lo que le iba a hacer a ese gigante cinco veces antes de hacerlo: "Te quitaré la cabeza de los hombros". Su confesión estaba demostrando fe en su fe.

Algunos de ustedes pueden pensar y recordar algunas cosas que han hecho en la vida por la simple razón de que comenzaron a decirlo. Cuando empezaste a decirlo, no pensaste que realmente lo harías; pero seguiste diciéndolo hasta que empezaste a creer que podías hacerlo. Entonces lo hiciste, y te pareció fácil.

Tus palabras produjeron confianza en tu fe, y actuaste.

Las palabras producen deseo


Siempre he querido volar. Mi primer vuelo fue con un par de alas hechas con tapas de cajas de zapatos cuando tenía unos cuatro años. No duró mucho. ¡Tuve un aterrizaje invertido! Pero yo seguía diciendo: "Voy a volar un avión uno de estos días".

No sabía lo que estaba haciendo, pero puse ese deseo en mi corazón con mis palabras. Proverbios lo dice de esta manera: ...cuando viene el deseo, es árbol de vida (Prov. 13:12). Puedes sacar de ese árbol de la vida que es el deseo.

Cuando el deseo te golpee, comenzarás a hablar de ello. Empecé a decir: "Voy a volar un día de estos". Cuando intenté salir volando de ese granero, mis alas no funcionaron muy bien; pero le quedaban bastante bien a un niño de cuatro años con muchas ganas de volar.

Pronuncié palabras que sentaron algunas piedras angulares en mi vida y me hicieron creerlo. Eventualmente, sucedió.

Si piensas en unos años, hay lugares en los que has estado y cosas que has hecho que pensaste que nunca harías, pero empezaste a decir: "Voy a hacer eso uno de estos días".

Porque había un deseo, lo dijiste una y otra vez hasta que se hundió dentro de ti. Entonces empezaste a tener fe en lo que decías, y tus palabras aumentaron tu deseo. Esa fe te maniobró a la posición para hacer que sucediera. Pero no nos enseñaron eso en la escuela dominical.

Una espada en la boca vale dos en una vaina

David no solo mató a Goliat con la roca; lo mató con la espada de su boca. Se paró allí frente a Goliat y dijo: "Voy a quitarte la cabeza de tu hombro. Daré de comer tu cadáver a las aves del cielo; no solo a ti, sino a todas las huestes de los filisteos".

Esa es una gran declaración para un chico de 17 años que ni siquiera tiene una espada. Le va a cortar la cabeza al hombre: pero todo lo que tiene es una piedra, una honda y fe en Dios.

David lo dijo y lo dijo y lo dijo; entonces lo hizo. No tenía una espada en la mano, pero tenía una en la boca: ¡la espada de dos filos! David basó lo que dijo en su conocimiento de Dios y Su Palabra.

Sabía que tenía un pacto con Dios, y lo había probado. Así que el gigante no era rival para él.


Traducido por Ricardo Botto