sábado, 24 de enero de 2015

El falso intento de imponer la ley a los creyentes

El día de hoy la iglesias mesiánicas pretenden que los creyentes sean justificados por medio del cumplimiento de la ley (ellos dicen la Torah), pero, ¿cuál fue la opinión de los apóstoles y la primera iglesia acerca de esto?


Gálatas 2:7-10 (Biblia Expandida de Fe)
7 Sino al contrario, al ver [y reconocer] que se me había encomendado (confiado) el evangelio a los de la incircuncisión (los que no son Judíos), así como Pedro lo había sido a los de la circuncisión (los Judíos);
8 Porque el mismo que constituyó y envió a Pedro como Apóstol (mensajero, agente, enviado especial) de los Judíos, me hizo también a mí Apóstol (mensajero, agente, enviado especial) de los Gentiles (los que no son Judíos).
9 y al conocer (percibir, entender, reconocer) la gracia (el favor y la dotación espiritual) que se me había concedido, Jacobo (Santiago), Cefas  (Pedro) y Juan (que eran considerados como columnas de la iglesia de Jerusalén) nos dieron la mano a mí y a Bernabé, en señal de comunión (compañerismo), para que nosotros fuéramos y prediquemos a los Gentiles (los que no son Judíos), y ellos a los Judíos.
10 Solamente nos recomendaron (pidieron) que nos acordemos (recordemos) de los pobres, cosa que he procurado hacer con empeño.

Pablo continua hablándonos de su viaje a Jerusalén para presentar el Evangelio que estaba predicando a los gentiles.

Esta vez nos habla acerca de su ministerio entre los gentiles.

Cuando hablamos acerca de los gentiles estamos hablando de todas las personas que no son judías.

En un principio la iglesia pensaba que el Evangelio era solo para los judíos, pero a raíz de la conversión de Cornelio y los que estaban en su casa (Hechos 10 y 11) se dieron cuenta que el Evangelio era también para los gentiles.

Hechos 9:10-16
10 Había entonces en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor dijo en visión: Ananías. Y él respondió: Heme aquí, Señor.
11 Y el Señor le dijo: Levántate, y ve a la calle que se llama Derecha, y busca en casa ide Judas a uno llamado Saulo, de Tarso; porque he aquí, él ora,
12 y ha visto en visión a un varón llamado Ananías, que entra y le pone las manos encima para que recobre la vista.
13 Entonces Ananías respondió: Señor, he oído de muchos acerca de este hombre, cuántos males ha hecho a tus santos en Jerusalén;
14 y aun aquí tiene autoridad de los principales sacerdotes para prender a todos los que invocan tu nombre.
15 El Señor le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es éste, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel;
16 porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre.

Pablo fue llamado por Dios para predicar el Evangelio a los gentiles, como todo creyente debía predicarles a todos, incluyendo a los judíos, pero el enfoque de Dios para su vida era la predicación a los gentiles.

En Romanos 11:13 vemos como Pablo mismo decía que su ministerio era hacia los gentiles: "Porque a vosotros hablo, gentiles. Por cuanto yo soy apóstol a los gentiles, honro mi ministerio."

Pablo sabía cual era el trabajo que le había sido encomendado, y con esa confianza fue a la iglesia de Jerusalén para exponer lo que estaba haciendo.

En Hechos 15 podemos ver como en el concilio de Jerusalén fueron recibidos Pablo y Bernabé, ellos habían ido debido a la controversia que tuvieron con los judaizantes, quienes decían que si los creyentes gentiles no se circuncidaban y cumplían la ley de Moisés no podían ser salvos.

El concilio decidió finalmente desechar esta pretensión de los judaizantes. 

Hechos 15:22-29
22 Entonces pareció bien a los apóstoles y a los ancianos, con toda la iglesia, elegir de entre ellos varones y enviarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé: a Judas que tenía por sobrenombre Barsabás, y a Silas, varones principales entre los hermanos;
23 y escribir por conducto de ellos: Los apóstoles y los ancianos y los hermanos, a los hermanos de entre los gentiles que están en Antioquía, en Siria y en Cilicia, salud.
24 Por cuanto hemos oído que algunos que han salido de nosotros, a los cuales no dimos orden, os han inquietado con palabras, perturbando vuestras almas, mandando circuncidaros y guardar la ley,
25 nos ha parecido bien, habiendo llegado a un acuerdo, elegir varones y enviarlos a vosotros con nuestros amados Bernabé y Pablo,
26 hombres que han expuesto su vida por el nombre de nuestro Señor Jesucristo.
27 Así que enviamos a Judas y a Silas, los cuales también de palabra os harán saber lo mismo.
28 Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias:
29 que os abstengáis de lo sacrificado a ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis. Pasadlo bien.

La iglesia de Jerusalén desecho totalmente esta teoría de los judaizantes de que los creyentes gentiles se circuncidasen y guardasen la ley de Moisés.

Esta misma doctrina judaizante es la que nos quieren vender hoy las iglesias mesiánicas, pero la primera iglesia la desechó por completo.

La salvación viene a nosotros por la obra completa de Jesucristo no por el cumplimiento de la ley.