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viernes, 27 de septiembre de 2013

Cambiando Tu Futuro 3 - Debes Mantenerte Diciendo lo que Dios Hizo por Ti

Debes Mantenerte Diciendo lo que Dios Hizo por Ti

Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva.


En Marcos 5:28 vemos que la mujer decía continuamente: “Si tan solo tocare su manto seré salva.” 

En Romanos 10:8–10, encontramos la importancia de las palabras: “Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, EN TU BOCA y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos: que si CONFESARES CON TU BOCA que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la BOCA SE CONFIESA PARA salvación.” 

Debemos entender la importancia que hay en nuestras palabras, en este pasaje vemos que con nuestra boca confesamos para soteria, esta palabra griega significa preservación, liberación, salvación y nos habla de todos los beneficios de nuestra salvación. 

Por ese motivo cuando esta mujer estaba diciendo lo que Jesús iba ha hacer con ella en su corazón ella estaba creyendo que Jesús iba a liberarla de la enfermedad que la aquejaba desde hacia doce años.

En 2 Corintios 4:13 dice: “Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que esta escrito: Creí por lo cual hable, nosotros también creemos por lo cual también hablamos.”

Nosotros tenemos el espíritu de fe, el cual habla las cosas que cree. Esta mujer tenia ese espíritu de fe, el cual colocó palabras de sanidad en su boca.

En Marcos 11:23 dice: “Porque de cierto os digo que cualquiera que dijera a este monte: Quítate y échate en el mar y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.” 

Cuando fui pastor en la iglesia “La Palabra de Fe,” en la ciudad de Talara en el norte del Perú, una hermana nos contó como Dios le había pagado sus cuentas. 

Esta hermana tenia una deuda de 25,000 dólares con el banco y no tenia como pagarlo.

Pero ella había escuchado que Dios quería bendecirla, así que fue donde el gerente del banco y le dijo: “Dios va ha enviarme un cheque por el total de la deuda.” 

Como el gerente sabia que ella había sido una buena cliente durante años, le dijo que iba esperar hasta que ella pudiese pagar.

Ella le decía a todos que Dios iba ha enviarle un cheque para pagar todas sus deudas, una y otra vez, hasta que luego de un año de decirlo le llegó el cheque y pago toda su deuda.

En Proverbios 18:20–21 dice: “Del fruto de la boca del hombre se llenará su vientre; se saciará del producto de sus labios. La muerte y la vida están en poder de la lengua, y el que la ama comerá de sus frutos.”

Esta hermana fue saciada del fruto de sus labios.

Nuestras palabras deben ser llenas de fe y confianza en Dios, no llenas de incredulidad.

En Efesios 5:1 dice: “Sed, pues imitadores de Dios como hijos amados.”

Siendo padre de cuatro hijos, he visto esto muy de cerca; a ellos les gusta imitarme. 

Cuando empezamos la escuela bíblica de niños en Talara, Ricardo que en esa época tenia dos años, se paraba en una silla y se ponía a predicarles a los otros niños tal como su papá lo hacia.

Los niños siempre imitan lo que los padres hacen, por ese motivo los padres deben tener cuidado de las cosas que hacen y dicen el hogar. Si los padres hablan fuman, beben bebidas alcohólicas, ven películas indebidas y hablan malas palabras, los hijos harán lo mismo. Por otro lado, si andamos en la palabra de Dios, si actuamos y hablamos las cosas que Dios dice, eso será lo que veremos en nuestros hijos.

En particular, debemos de imitar a Dios en nuestra forma de hablar.

¿Dios habla duda, incredulidad o fracaso?  

Ciertamente que no. En Romanos 4:17 dice: “...delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos y llama las cosas que no son, como si fuesen.”

Dios llama las cosas que no son, como si fuesen. ¿Qué significa esto? Que Dios siempre habla la respuesta no el problema.

Por ejemplo, en Génesis 17:4–5, antes de la promesa del nacimiento de Isaac, Dios le da un nuevo nombre a Abram (que significa Padre Enaltecido) y lo llama Abraham (Padre de Multitudes). Mucho antes del nacimiento de su hijo, Dios la dio a Abraham una nueva perspectiva de si mismo, paso de ser un Padre Enaltecido a ser un Padre de Multitudes. Y paso ser el padre del pueblo hebreo, del pueblo árabe y de los creyentes.

Como imitadores de Dios tenemos que empezar ha hablar como Dios habla, debemos hablar su Palabra.

Si estas enfermo, empieza a decir las cosas que Dios dice; empieza a decir lo que dice Su Palabra en 1 Pedro 2:24 y Mateo 8:17: “Soy sano por las llagas de Jesús; El mismo tomó mis enfermedades y mis dolencias y me sanó.”
  
Si estas pasando por problemas financieros cita Filipenses 4:19: “Mi Dios suplirá todo lo que me falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.”

Empieza a decir las cosas que Dios ha dicho en su Palabra y empezaras a disfrutar de las bendiciones que el ha provisto para ti.



viernes, 13 de septiembre de 2013

La Confesión de la Palabra de Dios - Lo Que Dios Puede Hacer Por Nosotros o Lo Que Su Palabra Puede Hacer A Través de Nuestros Labios

Lo Que Dios Puede Hacer Por Nosotros o Lo Que Su Palabra Puede Hacer A Través de Nuestros Labios


MARCOS 11:23
23 Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.

De esto estuvimos tratando en la primera parte de este libro, acerca de nuestras palabras.

Palabras llenas de fe, por haber creído lo que la Palabra de Dios dice, harán que se mueva el monte de circunstancias en nuestras vidas.

Durante años he visto el poder de la Palabra de Dios saliendo de mis labios cambiando las cosas a mi alrededor, trayendo las cosas que Dios dijo en Su Palabra a mi vida.

Tus palabra son importantes, la forma de mantenerte firme en lo que has creído es hablando la solución no el problema.

Recuerda 2 Corintios 4:13 donde dice: “Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos.”

Tu tienes el espíritu de fe, así que empieza ha decir las cosas que quieres recibir de Dios; la confesión trae posesión.

Haz esta confesión:

Yo tengo el Espíritu de Fe,
he creído la Palabra de Dios y la hablo, y Dios trae a mi vida las cosas que digo;
yo tengo todas las cosas que la Biblia dice que me pertenecen,
tengo vida eterna, salud y prosperidad, tengo amor, gozo y paz,
si la Biblia dice que algo es mío,
yo lo creo y confieso que es mío ahora.

sábado, 17 de agosto de 2013

La Confesión de la Palabra de Dios 3 - Una Clase de Fe Como la de Dios

Una Clase de Fe Como la de Dios


            Hijo mío, si salieres fiador por tu amigo, Si has empeñado tu palabra a un extraño, te has enlazado con las palabras de tu boca, Y has quedado preso en los dichos de tus labios. 
Proverbios 6:1-2

Al cristianismo se le llama la gran confesión, sin embargo, la mayoría de los cristianos que son derrotados lo son porque creen y confiesan las cosas incorrectas.
            
El problema es que los creyentes son derrotados por hablar las palabras del enemigo.
         
En Marcos 9:23 Jesús dijo: "Si puedes creer, al que cree todo le es posible,"  y en Mateo 17:20: " . . . porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible."
            
Si podemos creer y decir lo que creemos no habrá nada que nos sea imposible.
           

Teniendo Una Fe Como La De Dios

Marcos 11:22-23
22  Respondiendo Jesús, les dijo: Tened fe en Dios.
23  Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.

Veamos el versículo 22 en varias versiones:

Biblia en Inglés Básico
Y Jesús, respondiéndoles, les dijo: Tengan la fe de Dios.

Septuaginta
Y, respondiendo Jesús, díceles: ¡Tened fe de Dios! 

Douay Rheims
Y Jesús respondiéndoles, les dijo: Tengan la fe de Dios.

Scio
Y respondiendo Jesús, les dijo: Tened fe de Dios. 

King James Moderna
Y respondiéndoles Jesús les dijo: Tened la Fe de Dios.

Peshitta
Jesús respondió, diciéndoles: Tengan fe de Dios.

Reina Valera 1858
Y respondiendo Jesus, les dice: Tened fé de Dios.

Traducción Literal de Young
Y Jesús respondiéndoles les dijo: Tened fe de Dios.

Interlineal Griego Español de Westcott y Hort
και Y αποκριθεις habiendo respondido ο  el ιησους Jesús λεγει está diciendo αυτοις a ellos εχετε Estén teniendo πιστιν confianza θεου de Dios 

Otra cosa interesante de ver es que el término "en" se encuentra en itálica en la Reina Valera Inversa con números Strong. Eso significa que en el original griego no se encontraba sino que esa palabra fue añadida para tratar de explicar mejor el pasaje.
            
Es decir, Jesús nos esta diciendo que debemos tener una fe como la de Dios. E inmediatamente nos dice como es la fe de Dios: Creer en el corazón que será hecho lo que decimos.
            
Esto se parece a la Ley de la Fe, creer con el corazón y confesarlo con la boca. Es decir, Dios opera a través de la Ley de la Fe.
            
Nosotros debemos hacer lo mismo.


Como Usa Dios Su Fe

Hebreos 11:3
3  Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.

Dios constituyó el universo por medio de palabras. Viendo el relato de la creación en Génesis 1, podemos ver que cada vez que Dios hablo sucedió algo.

Génesis 1:3,6,7,9,11,14,20,24,26,29
3  Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz.
6  Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas.             
7  . . . .Y fue así.
9  Dijo también Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así.
11 Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así.
14 Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años, 
15 y sean por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la  tierra. Y fue así.
20  Dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la  tierra, en la abierta expansión de los cielos. 
21 Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno. 
24  Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así.
26     Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en  las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.
27     Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. 

En este pasaje vemos que Dios habló ocho veces y cada vez que lo hizo sucedió algo. Dios desató su fe por medio de Sus palabras.


Como usa Jesús su fe

Jesucristo mismo uso la clase de fe de Dios.
            
En Lucas 8:22-25 vemos como usó Jesús su fe con el viento y el mar: “Aconteció un día, que entró en una barca con sus discípulos y les dijo: Pasemos al otro lado del lago. Y partieron. Pero mientras navegaban, él se durmió. Y se desencadenó una tempestad de viento en el lago; y se anegaban y peligraban. Y vinieron a él y le despertaron, diciendo: ¡Maestro, maestro, que perecemos! Despertando él, reprendió al viento y a las olas; y cesaron, y se hizo bonanza. Y les dijo: ¿Dónde está vuestra fe? Y atemorizados, se maravillaban, y se decían unos a otros: ¿Quién es este, que aun a los vientos y a las aguas manda, y le obedecen?
            
Vemos aquí que Jesús utilizó sus palabras para calmar el viento y el mar; Jesús desató su fe a través de palabras.
            
En Marcos 1:23-27 dice: “Pero había en la sinagoga de ellos un hombre con espíritu inmundo, que dio voces, diciendo: ¡Ah! ¿Qué tienes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido para destruirnos? Sé quién eres, el Santo de Dios. Pero Jesús le reprendió, diciendo: ¡Cállate, y sal de él! Y el espíritu inmundo, sacudiéndole con violencia, y clamando a gran voz, salió de él. Y todos se asombraron, de tal manera que discutían entre sí, diciendo: ¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es esta, que con autoridad manda aun a los espíritus inmundos, y le obedecen?
            
Jesús utilizó aquí sus palabras para echar fuera un demonio. Al oír el mandamiento de fe, el demonio salió.
            
En Marcos 11:12-14,20-22 dice: “Al día siguiente, cuando salieron de Betania, tuvo hambre. Y viendo de lejos una higuera que tenia hojas, fue a ver si tal vez hallaba en ella algo; pero cuando llegó a ella, nada halló sino hojas, pues no era tiempo de higos. Entonces Jesús dijo a la higuera: Nunca jamas coma nadie fruto de ti. Y lo oyeron sus discípulos. Y pasando por la mañana, vieron que la higuera se había secado desde las raíces. Entonces Pedro, acordándose, le dijo: Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado. Respondiendo Jesús les dijo: Tened la fe en [la clase de fe de] Dios.”
            
Jesús les esta diciendo a sus discípulos que la clase de fe de Dios es una fe que habla. Jesús le había hablado a la higuera y esta se había secado. La clase de fe de Dios es una fe que utiliza palabras.
            
En Juan 11:38-44 dice: “Jesús, profundamente conmovido otra vez, vino al sepulcro. Era una cueva y tenia una piedra puesta encima. Dijo Jesús: Quitad la piedra. Marta la hermana del que había muerto, le dijo: Señor, hiede ya, porque es de cuatro días. Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, veras la gloria de Dios? Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído. Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tu me has enviado. Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven fuera! Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadle y dejadle ir.”

Aquí Jesús le habló a un muerto, y el muerto resucitó.
            
Vemos que tanto el viento, como el mar, los demonios, los árboles y los muertos fueron obedientes a las palabras que Jesús habló.
            
Esta es la forma en que actuó la fe de Jesús, a través de palabras.
            
Jesús operó en la clase de fe de Dios. Así como Dios desató su fe; a través de palabras, Jesús también lo hizo.
            
Jesús imitó a su Padre, y obtuvo los mismos resultados que Dios.

Como Operar en la Clase de Fe de Dios

En Efesios 5:1 dice: “Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados.”
            
Una cosa que vemos en la vida diaria es que los hijos siempre imitan a sus padres, y eso es lo que nos dice este pasaje; debemos imitar a Dios, tal como un niño imita a su papá.
            
Debemos hablar como Dios habla, y debemos hacer lo que Dios hace; debemos convertirnos en sus imitadores,
            
En 2 Corintios 4:13 dice: “Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos.”
            
En este pasaje vemos la característica del espíritu de fe: Cree y Habla. Si tu quieres tener el espíritu de fe debes creer y hablar la Palabra de Dios.
            
En Romanos 10:10 vemos como actuar en la clase de fe de Dios: creer con el corazón y confesarlo con la boca.
            
Es muy interesante en la historia de la mujer que tenía el flujo de sangre (Marcos 5:25-34), que ella estaba diciendo continuamente: “Si tan solo toco su manto seré sana, si tan solo toco su manto seré sana, Si tan solo toco su manto seré sana.” Ella tenía el espíritu de fe, e iba diciendo esto una y otra vez, hasta que la fe se levantó para recibir su milagro, fue tocó su manto, y recibió la sanidad que había estado declarando con sus palabras.
            
Ahí está el secreto de su sanidad: sus palabras.
            
Si tu crees lo que la Palabra de Dios dice, y empiezas a confesarlo con tu boca, tendrás las cosas que deseas recibir de Dios.          


jueves, 8 de agosto de 2013

La Confesión de la Palabra de Dios 2 - La Ley de la Fe

La Ley de la Fe


            Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.
            Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado.  Porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan; porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.
            ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quién les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados?
            Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas! Mas no todos obedecieron al evangelio; pues Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio?
            Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.
- Romanos 10: 8 - 17

En Romanos 10:10 encontramos la Ley de la Fe, que es creer en el corazón y confesar con la boca.

Cuando una persona cree en el corazón la fe es producida en su corazón, pero esa fe, no puede ser desatada a menos que use sus palabras, es decir, por medio de la confesión de fe.
            
La fe no puede expresarse a menos que sea hablada. La boca es el instrumento por el cual la fe es desatada.
            
El Hermano Kenneth E. Hagin dice que la confesión es:            
  • 1. Afirmar algo que creemos.
  • 2. Declarar algo que sabemos.
  • 3. Testificar una verdad que hemos abrazado.            

La confesión de la Palabra de Dios es afirmar, declarar y testificar que la Palabra de Dios es verdad y se cumple en nuestras vidas.


La Ley de la Fe

Para poder entender la confesión de fe, lo primero que debemos entender es la ley de la fe.

ROMANOS 10:8-108 Más ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos: 
9 que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.
10 Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. 

En este pasaje de la escritura vemos que la Palabra de Dios debe estar en nuestra boca y en nuestro corazón. Además encontramos la clave para la ley de la fe: creer en el corazón y confesarlo con la boca.
            
Por ejemplo, en este pasaje vemos la forma como una persona nace de nuevo:
  • 1. Confiesa con la boca que Jesús es el Señor.
  • 2. Cree en el corazón que Dios lo levanto de los muertos.

SEGUNDA DE CORINTIOS 4:1313 Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos.

Según este pasaje, el espíritu de fe se muestra en que si una persona cree algo debe decirlo. Esta es la ley de la fe en operación, una persona que tiene el espíritu de fe debe hablar las cosas que cree.

MARCOS 11:23
23 Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.

Una vez mas vemos la importancia de decir con nuestra boca las cosas que creemos en nuestro corazón. En especial, notemos que este pasaje dice tres veces decir pero una sola vez creer. Es decir, debemos hablar tres meses de lo que creemos.

           
Creer con el Corazón

En Romanos 10:10 hemos visto que "con el corazón se cree. . . ." ¿Qué se cree? Que lo que dice la Palabra de Dios es verdad.
            
Creer con el corazón es creer que la Palabra de Dios es verdad sin importar lo que digan las circunstancias.
            
En Romanos 10:17 dice que "Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios." La ley de la fe empieza cuando creemos con el corazón la Palabra de Dios y la fe se produce en él.


Confesarlo con la Boca

En la Segunda parte de Romanos 10:10 dice: ". . . pero con la boca se confiesa para . . . ." 

Es decir la fe para recibir algo se desata con las palabras. En 2 Corintios 4:13 dice: "Creí, por lo cual hablé;" Si has creído algo de la Palabra de Dios, lo siguiente que debes hacer es hablarlo.
            
En Marcos 5:27-29 podemos ver esta verdad.

Marcos 5:27-29
27 Cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto. 
28 Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva. 
29 Y enseguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote

En este pasaje vemos que esta mujer estaba diciendo algo de manera continua. Ella decía "Si tocare tan solamente su manto, seré salva." Sus palabras la motivaron para actuar en fe y recibir su sanidad.
            
Como vimos en Marcos 11:23, debemos decir tres veces mas de lo que creemos. Es decir que se requiere confesar tres veces más tiempo que el que necesitamos para creer.
                
Nuestra fe se desata por medio de nuestras palabras.
            
La Ley de la Fe es creer en el corazón y confesarlo con la boca.