Una de las experiencias más liberadoras en mi vida fue comprender la seguridad de mi salvación, en este corto video les cuento como es que sucedió.
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sábado, 16 de julio de 2016
miércoles, 13 de julio de 2016
Como Comprendí la Seguridad de Mí Salvación
Siendo un nuevo creyente muchas noches tenía inseguridad de mi salvación, venía a la mente la idea de que en realidad no era salvo y para asegurarme volvía a repetir la oración del pecador para recibir a Jesús.
No se a cuantos les a pasado pero vivía con ese constante temor, que no era nada más por falta de conocimiento.
En el estudio bíblico que llevaba en el grupo de jóvenes al que asistía nos hacían memorizar versículos, y hubo uno que terminó con mis dudas.
1 Juan 5:13
13 Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios.
Yo había creído en el nombre del hijo de Dios, había creído en Jesús, entonces podía saber que tenía la vida eterna; esta vida no dependía de las cosas que yo hiciera sino de en quien había creído.
Otro pasaje que que me ayudó bastante fue Efesios 2:8-9, con el cual aprendí que la salvación no dependía de las obras que yo hiciere.
Efesios 2:8-9
8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;
9 no por obras, para que nadie se gloríe.
Ese pasaje me mostró que no era yo el que tenía que vivir una vida de "obras buenas" ni trabajar para alcanzar mi salvación, por gracia había sido salvo.
En Juan 1 me encontré con otro pasaje que me ayudó a entender lo que era la salvación:
Juan 1:12-13
12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;
13 los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.
La salvación era la cosa más sencilla del mundo; no era por pertenecer a una familia cristiana (aunque fui el primer cristiano conocido de mi familia), ni porque yo decidiera hacerlo por mi mismo (por medio de mis buenas obras), ni porque otro lo decidiera por mi (el hecho que mis padres me hubieran bautizado de niño no había tenido efecto alguno), lo único que debía hacer era creer en Jesús y recibirlo.
Lo mejor de todo es fue saber que Dios ofreció Su salvación gratuitamente para todos los hombres. Como dice ese famoso versículo de Juan 3:16: "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna."
Así es, al creer en Jesús tenemos vida eterna, y si tienes algo, ya es tuyo. Tú ya fuiste salvo al recibir a Jesús, recibiste la vida de Dios que es la vida eterna, y Dios no te la va a quitar porque te ama.
Así que puedes estar seguro, no perderás tu salvación por lo que hagas, porque no la recibiste por las cosas que hiciste, lo único que se requirió de ti fue creer en Jesús y recibirlo.
Disfruta sin temor tu seguridad en Cristo.
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domingo, 20 de abril de 2014
La Tumba Vacía
Sus enemigos lo vieron morir, pensaron que habían vencido, ya habían pasado tres días, cuando de pronto algo pasó que cambiaría el rumbo de la historia para siempre
El domingo, al amanecer, las mujeres fueron a la tumba de Jesús para llevar los perfumes que habían preparado. Cuando llegaron, vieron que la piedra que tapaba la entrada de la tumba ya no estaba en su lugar. Entonces entraron en la tumba, pero no encontraron el cuerpo de Jesús. Ellas no sabían qué hacer ni qué pensar.
De pronto, dos hombres se pararon junto a ellas. Tenían ropa muy blanca y brillante. Las mujeres tuvieron tanto miedo que se inclinaron hasta tocar el suelo con su frente. Los hombres les dijeron:
«¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo? Recuerden lo que Jesús, el Hijo del hombre, les dijo cuando todavía estaba en la región de Galilea. Él les dijo que sería entregado a hombres malvados que lo matarían en una cruz, pero que al tercer día iba a resucitar.»
(Lucas 24:1-7 - Traducción en Lenguaje Actual)
Era mañana del domingo, las mujeres fueron a la tumba con los perfumes preparados, en tristeza recordando la muerte de aquel que palabras de vida traía.
Al llegar a la tumba, la piedra que la tapaba estaba movida, y la tumba estaba vacía.
De pronto dos ángeles aparecieron llenando de luz todo el lugar, y les dijeron estas palabras que cambiarían sus vidas para siempre:
"¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo?"
Les recordaron las palabras de Jesús de que que moriría pero resucitaría al tercer día.
Ellas comprendieron, la tumba estaba vacía por que Jesús había resucitado.
Jesús vive hoy, este no es un día de lamento sino de alegría. porque la muerte no pudo retenerlo y Jesús salió victorioso de ella.
Y de la manera que Él resucitado es poderoso para dar vida a todos los que se acercan a Él.
Así que esta mañana acércate a Él confiado, confiésalo como tu Señor y cree que Dios lo levantó de los muertos.
Recuerda lo que dijo el Apóstol Pablo en Romanos 10:8-10:
"Lo que dice es: «La palabra está cerca de ti, en tu boca y en tu corazón.» Ésta es la palabra de fe que predicamos: «Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, y crees en tu corazón que Dios lo levantó de los muertos, serás salvo.» Porque con el corazón se cree para alcanzar la justicia, pero con la boca se confiesa para alcanzar la salvación."
Así que, ¿qué esperas?
Ven y confiesa hoy a Jesús como tu Señor ya que has creído que Dios lo resucito de los muertos.
lunes, 3 de marzo de 2014
¿Dios es el que da la fe para salvarnos?
¿Dios es el que da la fe para salvarnos?
Efesios 2:8-9
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.
No, la fe viene por el oír la Palabra de Dios (Romanos 10:17)
Robertson escribe de este pasaje:
8. Porque por gracia (tëi gar chariti). Razón explicativa. «Por la gracia» ya mencionada en el versículo 5 y así con el artículo. Por medio de la fe (dia pisteös). Esta frase la añade al repetir lo que ha dicho en el versículo 5 para ponerlo más en claro. «Gracia» es la parte de Dios, y la nuestra es la «fe».Y esto (kai touto). Neutro, no el femenino tautë, no refiriéndose por tanto a pistis (femenina) ni a charis (palabra femenina también), sino al acto de ser salvos por la gracia condicionado a la fe por nuestra parte.Pablo nos muestra aquí que la salvación no tiene su fuente (ex humön, de vosotros) en los hombres, sino que proviene de Dios. Además, es el don (döron) de Dios, y no resultado de nuestra obra.9. Para que nadie se gloríe (hina më tis kauchësëtai). Cláusula final negativa (hina më) con el primer aoristo de subjuntivo en voz media de kauchaomai. Todo es de la gracia de Dios.
La salvación es por la gracia de Dios por medio de la fe del hombre.
Vincent por su parte dice: "Y eso; la salvación no la fe."
Johnson a su vez escribe:
Es don de Dios. La salvación no se debe a nosotros mismos, sino que es don de Dios. La construcción gramatical del griego no nos permite realizar la "fe"como el tema de la última cláusula. No es la "fe", sino la salvación a través de la fe, lo que es don de Dios. Así lo afirma John Wesley en sus Notas: "Esto se refiere a la cláusula anterior, que usted es salvo, etc"
No es Dios quien da la fe para salvación, lo que da Dios da es la salvación la cual se recibe por medio de la fe del hombre.
La gracia es la parte de Dios, la fe es la parte del hombre.
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viernes, 22 de noviembre de 2013
Como Servir a Dios En Tu Iglesia Local 7 - El Llamado Divino
El Llamado Divino
La Biblia nos enseña que existe un llamado de Dios. Un llamado para todos los hombres, así como un llamado para todos los creyentes.
Según el diccionario, un llamado se define como:
- Acción para atraer a alguien de un lugar a otro.
- Inspiración divina que mueve los corazones.
- Designación legitima de una persona para una sucesión o cargo.
1 Pedro 2:9
9 Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable
Dios nos llamó de las tinieblas a su luz admirable; nos traslado de un lugar a otro.
2 Corintios 5:18–20
18 Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación;
19 que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación.
20 Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.
Dios está llamando a todos los hombres a la salvación. El clamor del corazón de Dios es que todos los hombres se reconcilien con El.
2 Pedro 3:9
9 El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.
La voluntad de Dios es que todos los hombres se salven, pero la decisión final es del hombre, pues en Apocalipsis 3:20 dice: “El que oye mi voz y abre la puerta, yo entraré a el.”
El llamado de Dios siempre está disponible, pero a nosotros somos los que debemos responder.
En 1 Corintios 12:27–28 vemos que también hay un llamado divino para el creyente; pues: “...a unos puso Dios en la iglesia.”
En Éxodo 36 vemos como Dios llamó a Bezaleel y Aholiab para un trabajo específico para el cual los capacitó.
Éxodo 35:30–36:1
30 Y dijo Moisés a los hijos de Israel: Mirad, Jehová ha nombrado a Bezaleel hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Judá;
31 y lo ha llenado del Espíritu de Dios, en sabiduría, en inteligencia, en ciencia y en todo arte,
32 para proyectar diseños, para trabajar en oro, en plata y en bronce,
33 y en la talla de piedras de engaste, y en obra de madera, para trabajar en toda labor ingeniosa.
34 Y ha puesto en su corazón el que pueda enseñar, así él como Aholiab hijo de Ahisamac, de la tribu de Dan;
35 y los ha llenado de sabiduría de corazón, para que hagan toda obra de arte y de invención, y de bordado en azul, en púrpura, en carmesí, en lino fino y en telar, para que hagan toda labor, e inventen todo diseño.
1 Así, pues, Bezaleel y Aholiab, y todo hombre sabio de corazón a quien Jehová dio sabiduría e inteligencia para saber hacer toda la obra del servicio del santuario, harán todas las cosas que ha mandado Jehová.
En nuestra definición vimos que el llamado es: “La designación legitima de una persona para un cargo.”
Dios mismo es el que designa creyentes para cumplir tareas específicas. Algunos son llamados para el ministerio quíntuple (Efesios 4:11), pero la mayoría de los creyentes son llamados para apoyar en el ministerio de ayudas.
martes, 19 de noviembre de 2013
Como Servir a Dios En Tu Iglesia Local 6 - Tres Características de un Siervo de Dios
TRES CARACTERÍSTICAS DE UN SIERVO DE DIOS
Si quieres ser un siervo de Dios, debes tener estas cosas en tu vida y desarrollarlas de día en día.
1. DEBES VESTIRTE DE LA SALVACION
Isaías 61:10
10 En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios; porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia, como a novio me atavió, y como a novia adornada con sus joyas.
Los ministros deben de vestirse de la salvación.
Esto nos habla de dos cosas. En primer lugar debes de conocer a Dios. Es decir confesar a Jesús como tu Señor de acuerdo a Romanos 10:9–10.
Romanos 10:9-10
9 que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.
10 Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.
En segundo lugar debes de entender la salvación y los beneficios que hay en ella. Como dice en Efesioa 6:17: “Tomad el yelmo de la salvación.”
La palabra SALVACION viene de la palabra griega SOTERIA, que significa redención, justificación, sanidad, liberación, protección, seguridad y varios significados más. Esta palabra encierra todo lo que Jesús hizo por nosotros.
Para poder ayudar a otros, tienes que saber como hacerlo. No puedes guiar a otro a la salvación si no eres salvo. No puedes ayudar a alguien para que reciba algo de Dios si no sabes que Dios lo ofrece.
Para conocer la salvación debes de conocer el evangelio, porque el evangelio es el poder de Dios para salvación a todo aquel que cree (Romanos 1:16).
Romanos 1:16
16 Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego
2. DEBES CAMINAR EN LA PALABRA DE DIOS
Salmo 1:1 – 3
1 Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado;
2 Sino que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche.
3 Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará.
Dios llama bienaventurada a la persona que camina en Su Palabra.
2 Timoteo 3:16-17
16 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia,
17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.
En este pasaje vemos que si caminamos en la Palabra estaremos preparados para toda buena obra, es decir, para ministrar a otros.
2 Timoteo 2:15
15 Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.
Un buen ministro estudia la palabra de Dios para dársela a otros.
3. DEBES CAMINAR EN SANTIDAD
1 Pedro 1:13 – 16
13 Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado;
14 como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia;
15 sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir;
16 porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.
Debemos caminar en santidad. La santidad es no caminar como camina el mundo, sino caminar de acuerdo a la Palabra de Dios.
En Isaías 52:11 dice que no toquemos lo inmundo. Es decir, que caminemos limpiamente.
Isaías 52:11
11 Apartaos, apartaos, salid de ahí, no toquéis cosa inmunda; salid de en medio de ella; purificaos los que lleváis los utensilios de Jehová.
Hay tres cosas de las que todo ministro debe de cuidarse: del oro de Dios, de la gloria de Dios y del sexo opuesto. Si no tenemos cuidado en estas cosas podemos perder el ministerio.
Todo siervo de Dios tiene estas características en su vida; desarróllala y tendrás un ministerio exitoso.
viernes, 27 de septiembre de 2013
Cambiando Tu Futuro 3 - Debes Mantenerte Diciendo lo que Dios Hizo por Ti
Debes Mantenerte Diciendo lo que Dios Hizo por Ti
Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva.
En Marcos 5:28 vemos que la mujer decía continuamente: “Si tan solo tocare su manto seré salva.”
En Romanos 10:8–10, encontramos la importancia de las palabras: “Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, EN TU BOCA y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos: que si CONFESARES CON TU BOCA que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la BOCA SE CONFIESA PARA salvación.”
Debemos entender la importancia que hay en nuestras palabras, en este pasaje vemos que con nuestra boca confesamos para soteria, esta palabra griega significa preservación, liberación, salvación y nos habla de todos los beneficios de nuestra salvación.
Por ese motivo cuando esta mujer estaba diciendo lo que Jesús iba ha hacer con ella en su corazón ella estaba creyendo que Jesús iba a liberarla de la enfermedad que la aquejaba desde hacia doce años.
En 2 Corintios 4:13 dice: “Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que esta escrito: Creí por lo cual hable, nosotros también creemos por lo cual también hablamos.”
Nosotros tenemos el espíritu de fe, el cual habla las cosas que cree. Esta mujer tenia ese espíritu de fe, el cual colocó palabras de sanidad en su boca.
En Marcos 11:23 dice: “Porque de cierto os digo que cualquiera que dijera a este monte: Quítate y échate en el mar y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.”
Cuando fui pastor en la iglesia “La Palabra de Fe,” en la ciudad de Talara en el norte del Perú, una hermana nos contó como Dios le había pagado sus cuentas.
Esta hermana tenia una deuda de 25,000 dólares con el banco y no tenia como pagarlo.
Pero ella había escuchado que Dios quería bendecirla, así que fue donde el gerente del banco y le dijo: “Dios va ha enviarme un cheque por el total de la deuda.”
Como el gerente sabia que ella había sido una buena cliente durante años, le dijo que iba esperar hasta que ella pudiese pagar.
Ella le decía a todos que Dios iba ha enviarle un cheque para pagar todas sus deudas, una y otra vez, hasta que luego de un año de decirlo le llegó el cheque y pago toda su deuda.
En Proverbios 18:20–21 dice: “Del fruto de la boca del hombre se llenará su vientre; se saciará del producto de sus labios. La muerte y la vida están en poder de la lengua, y el que la ama comerá de sus frutos.”
Esta hermana fue saciada del fruto de sus labios.
Nuestras palabras deben ser llenas de fe y confianza en Dios, no llenas de incredulidad.
En Efesios 5:1 dice: “Sed, pues imitadores de Dios como hijos amados.”
Siendo padre de cuatro hijos, he visto esto muy de cerca; a ellos les gusta imitarme.
Cuando empezamos la escuela bíblica de niños en Talara, Ricardo que en esa época tenia dos años, se paraba en una silla y se ponía a predicarles a los otros niños tal como su papá lo hacia.
Los niños siempre imitan lo que los padres hacen, por ese motivo los padres deben tener cuidado de las cosas que hacen y dicen el hogar. Si los padres hablan fuman, beben bebidas alcohólicas, ven películas indebidas y hablan malas palabras, los hijos harán lo mismo. Por otro lado, si andamos en la palabra de Dios, si actuamos y hablamos las cosas que Dios dice, eso será lo que veremos en nuestros hijos.
En particular, debemos de imitar a Dios en nuestra forma de hablar.
¿Dios habla duda, incredulidad o fracaso?
Ciertamente que no. En Romanos 4:17 dice: “...delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos y llama las cosas que no son, como si fuesen.”
Dios llama las cosas que no son, como si fuesen. ¿Qué significa esto? Que Dios siempre habla la respuesta no el problema.
Por ejemplo, en Génesis 17:4–5, antes de la promesa del nacimiento de Isaac, Dios le da un nuevo nombre a Abram (que significa Padre Enaltecido) y lo llama Abraham (Padre de Multitudes). Mucho antes del nacimiento de su hijo, Dios la dio a Abraham una nueva perspectiva de si mismo, paso de ser un Padre Enaltecido a ser un Padre de Multitudes. Y paso ser el padre del pueblo hebreo, del pueblo árabe y de los creyentes.
Como imitadores de Dios tenemos que empezar ha hablar como Dios habla, debemos hablar su Palabra.
Si estas enfermo, empieza a decir las cosas que Dios dice; empieza a decir lo que dice Su Palabra en 1 Pedro 2:24 y Mateo 8:17: “Soy sano por las llagas de Jesús; El mismo tomó mis enfermedades y mis dolencias y me sanó.”
Si estas pasando por problemas financieros cita Filipenses 4:19: “Mi Dios suplirá todo lo que me falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.”
Empieza a decir las cosas que Dios ha dicho en su Palabra y empezaras a disfrutar de las bendiciones que el ha provisto para ti.
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