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jueves, 22 de marzo de 2018

La Gracia y la Fe Trabajando Mano a Mano

La Gracia y la Fe Trabajando Mano a Mano 


La fe y la gracia siempre trabajan juntas para que podamos recibir todas las bendiciones que Dios ha provisto para nosotros. Ambas trabajan mano a mano para poder disfrutarlas.

El problema es que muchas veces no entendemos el papel de cada una y nos vamos al extremo quitándole su lugar a alguna de ellas.

Si podemos definirlas de una manera sencilla y práctica sería de esta manera:

La gracia es la disposición amorosa y favorable de Dios para darnos las cosas que Él proveyó para nosotros en Su Palabra por la obra de Cristo en la cruz.

La fe es la respuesta del hombre al escuchar las cosas que Dios nos proveyó  en Su Palabra por la obra de Cristo en la cruz para decirle si a Dios y recibirlo.

Entonces la fe y la gracia trabajan mano a mano.

En Romanos 4:16 dice: "Por tanto, es por fe, para que sea por gracia, a fin de que la promesa sea firme para toda su descendencia; no solamente para la que es de la ley, sino también para la que es de la fe de Abraham, el cual es padre de todos nosotros."

Es por fe, para que sea por gracia. 

Si vemos el capítulo 4 de Romanos veremos que está hablando de Abraham, como es que le creyó a Dios y le fue contado por justicia.

No fue por las obras de la ley ni los esfuerzos de la carne que recibió la justificación sino por la fe que se produjo en él al creerle a Dios.

En Romanos 5:2 Pablo nos dice como es que entramos en la gracia: "Por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios." 

Entonces para entrar en la gracia, entramos por medio de la fe. 

La puerta de la gracia está abierta para todos pero el medio por el cual entramos es por medio de la fe.

En Efesios 2:8-9 vemos esto de una manera práctica respecto a la salvación:"Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe."

El regalo o don de la salvación viene de la gracia de Dios y lo recibimos por medio de la fe.

Algunos dice que la fe es el don, o que la gracia, la fe y la salvación es el don; pero no ven la palabra ESTO, esa palabra está en singular. Es decir implica una sola cosa. Además SALVOS es el sujeto de la oración.

Somos salvos por gracia, la salvación es el don y lo recibimos por medio de la fe. 

Luego, no es por obras, si la fe fuese el don de Dios significaría que podría recibirse por obras, y la fe no se recibe por obras sino por creerle a Dios.

Entonces, podemos ver como es que la fe y la gracia trabajan mano a mano; la gracia provee la salvación y la fe recibe la salvación.

De ahí podemos ver que la gracia es la parte de Dios y la fe la parte del hombre, y que ambas trabajan mano a mano para recibir las bendiciones del Evangelio.

miércoles, 24 de mayo de 2017

Traducción del libro de E W Kenyon "Estudios Avanzados de la Biblia" - Parte 38

En esta lección veremos la importancia de entrenar nuestro espíritu humano depositando en él la Palabra de Dios.


Lección 38
EJERCITÁNDONOS EN LA PALABRA

GASTAMOS UNA GRAN CANTIDAD DE DINERO en la construcción de gimnasios y en el entrenamiento de nuestra adolescencia y juventud con ejercicios físicos. Nuestras escuelas y colegios e instituciones técnicas son para el ejercicio de la mente. Lo poco que sabemos es sobre el ejercicio de nuestros espíritus. La iglesia nunca se ha dado cuenta de que el espíritu del hombre es la fuente de la fe. Que la fe no es producto del conocimiento sensitivo engendrado de la razón.
Cono vez, todo el conocimiento que tenemos nos ha llegado a través de los sentidos. No hay nada creativo en los sentidos. Los sentidos simplemente reciben hechos físicos y los transmiten a signos mentales. Ninguna escuela de pensamiento ha reconocido nunca que el hombre es un espíritu, y que la fuente de toda habilidad creativa está en su espíritu. Ahora sabemos que ninguna de las personas se convirtió en inventores o creadores, grandes científicos o grandes músicos hasta que esa nación hubiera recibido la Vida Eterna, la Naturaleza de Dios.
Esa naturaleza de Dios no entra en las facultades de razonamiento del hombre. Llega al espíritu del hombre. Entonces, el espíritu del hombre es la fuente de la capacidad creativa e inventiva de todo hombre.
Debemos aprender a cultivar este espíritu humano recreado. Los espiritistas y los médiums han cultivado el espíritu humano no recreado y se lo han entregado al diablo para ser educados, y realizan cosas prodigiosas y milagrosas.
Las sesiones son espirituales, pero nunca son el producto del espíritu humano recreado. Son el producto de un espíritu humano poseído y controlado por demonios. El espíritu humano recreado contacta la Capacidad Divina y sus recursos. No es sólo la fuente de energía creativa y capacidad, sino la fuente de la fe. Qué poco hemos apreciado el hecho de que la Fe que Jesús ejerció y que la iglesia ha demostrado a través de los siglos, es el producto del espíritu humano recreado.
Verás, Dios es un Dios de Fe y Él imparte Su Naturaleza de Fe al hombre en la Nueva Creación. Si el hombre sólo pudiera aprender a desarrollar su espíritu recreado, desarrollaría su capacidad y habilidad de fe. Mira, la fe ha dado a luz todos los grandes logros del hombre. Los grandes logros de nuestro hombre moderno son el producto de la Vida Eterna en el espíritu del hombre. Una de las cosas asombrosas es que los hijos de los hombres y las mujeres que han recibido la Vida Eterna llevan consigo como don prenatal la capacidad Divina, la capacidad latente, la capacidad creadora de Dios. Los hijos de clérigos y de destacados cristianos han sido los grandes líderes de todas las grandes fuerzas morales, intelectuales y espirituales de nuestra nación.
Pero el espíritu humano recreado no sólo produce la capacidad creativa y la fe, sino que es la fuente del amor. "El Amor fue derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo". Es la fuente de la cual brota este nuevo tipo de Amor. Hemos aprendido que el hombre natural en el estado pagano, donde no ha entrado en contacto con el cristianismo, no tiene amor. Él tiene atracción sexual, y tiene el mismo cuidado por sus hijos que los animales salvajes tienen por su descendencia hasta que puedan cuidar de sí mismos, pero no ama. No tiene sentido de la relación. Recuerda que David no crio a sus propios hijos. Fueron puestos entre los líderes de Israel.
La Vida Eterna ha sido dada al hombre. Con ella viene un nuevo tipo de Amor, y ese nuevo tipo de Amor ha afectado a sus hijos. Difícilmente hay una familia de personas recreadas que no hayan tenido en su árbol genealógico hombres y mujeres que hayan recibido la Vida Eterna. La corte moderna de divorcio revela el egoísmo absoluto del hombre natural. Hay otra cosa. Ese espíritu recreado da nacimiento a la fe, a la energía creativa y al Amor. Es la fuente de la cual viene toda sabiduría. La sabiduría no es el producto del conocimiento sensorial.
El conocimiento sensorial puede reunir y obtener bastante de la experiencia y de lo que llamamos sabiduría natural, pero la sabiduría que viene de arriba, la sabiduría que Jesús fue hecho para ser para ustedes (Dios lo hizo sabiduría para nosotros, esa nueva clase de sabiduría) es la que viene del corazón humano. Durante mucho tiempo he estado convencido de que si un creyente cultivara la habilidad creativa y la capacidad de sabiduría de su espíritu, sería la personalidad más destacada de su comunidad. Cómo deberíamos aprender a ejercitarnos a lo largo de esta línea. Así como nos hemos ejercitado físicamente para edificar músculos, como hemos hecho mentalmente para edificar la memoria y almacenar nuestras mentes con hechos y datos, así también ahora debemos edificar nuestra vida de amor, edificar nuestra vida de sabiduría, edificar nuestra energía creativa.
¿Cómo? Alimentándonos de la Palabra de Dios. La palabra es la sabiduría de Dios, la capacidad de Dios, la misma Vida de Dios. Al alimentarme de ella, cultivo, fortalezco y edifico mi espíritu. Edifico la fe en mí. Edifico la capacidad de Dios en mí. Edifico en mí todo lo atractivo que he visto en la vida de Jesús. Comprometerme a memorizar la Palabra no lo hace; aprender la historia de los libros de la Biblia no lo hace; aprender el hebreo y las palabras griegas no lo hará. Sólo una cosa hará: el hacer la Palabra, practicarla, vivirla en mi vida cotidiana, confiar en ella, actuar en ella.
Ése es nuestro secreto. 1 Timoteo 4:6-8: "Si esto enseñas a los hermanos, serás buen ministro de Jesucristo, nutrido con las palabras de la fe y de la buena doctrina que has seguido. Desecha las fábulas profanas y de viejas. Ejercítate para la piedad; porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera.” Observa que nosotros debemos alimentarnos en la Palabra. Debemos alimentarnos. Debemos cultivarnos a nosotros mismos. Debemos beber la leche pura de la Palabra (1 Pedro 2:2-3) hasta que nuestro espíritu gobierne nuestras facultades de pensamiento. Luego, a su vez, gobernarán los sentidos. Pero nota el versículo siguiente: "Desecha las fábulas profanas y de viejas. Ejercítate para la piedad". Este es un ejercicio en la Palabra. Tú te entregas a la Palabra.
Hebreos 4:12 (Traducción de Moffatt) dice: "Porque el Logos de Dios es una cosa viviente, y activa y más cortante que cualquier espada de dos filos, que penetre hasta la división del hombre triple: cuerpo, alma, Y espíritu”. Esta Palabra viva es rápida para discernir los pensamientos y las intenciones del corazón. Medita en eso. Verás cómo la Palabra se revela en nuestros espíritus, nuestras facultades de pensamiento y nuestro cuerpo, mostrando la relación, una a la otra. Esa Palabra viviente es lo que debe dirigir nuestro pensamiento, nuestras meditaciones. El Salmo 19:14 dice: "Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, Oh Jehová, roca mía, y redentor mío."
El hombre que controla su meditación controlará su conducta y controlará su discurso. Cuando aprendemos el secreto de meditar en la Palabra, cediendo nuestras mentes a la Palabra, entonces el Salmo 104:34 se convierte en una realidad. Nuestra meditación le será dulce, y nos alegraremos en Jehová. Nuestros espíritus pueden ser tan desarrollados, tan fortalecidos, que nos convertiremos en mentalizados con Dios. Por la mañana, nuestras mentes inconscientemente irá a Él por guía y sabiduría para el día. Nos hemos ejercitado en la Palabra hasta que todo nuestro ser está saturado de ella.
Hebreos 5:12-14 debe ser cuidadosamente estudiado. Ninguno de nosotros ha pasado más allá: "Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido." La mayoría de los creyentes son buscadores de fe. Desconfían de su propia fe. Están buscando a alguien que pueda orar por ellos la oración de fe. Son como los que Pablo habla en Timoteo, aprendiendo siempre pero nunca llegando (2 Timoteo 3:7). Nunca han alcanzado el lugar donde sus espíritus estén quietos y tranquilos. Están teniendo un combate continuo con el adversario.
Uno de ellos me dijo: "Yo he tenido este combate con el adversario durante treinta años. No conocía a Colosenses 2:15: Y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.’" ¿Qué significa esto? Es el combate de Jesús con el adversario por nosotros antes de resucitar de entre los muertos. Él fue nuestro sustituto, y su combate con el adversario fue nuestro combate. Él derrotó a Satanás, lo despojó de su autoridad antes de que Él resucitase de entre los muertos. Esta victoria se hace nuestra cuando recordamos que el adversario que nos está combatiendo fue vencido, que es nuestro objeto en lugar de nuestro amo. Entonces debemos decir: "En el Nombre de Jesús, demonio, fuera", y él debe irse.
Hebreos 2:14 dice: "Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo". Observa esto: Satanás fue derrotado, conquistado, despojado de su autoridad; u ustedes, por su unión con Cristo, habéis llegado a ser amos del diablo. Ejercítate en la Palabra, ahora, hasta que se convierta en una realidad en ti. La Traducción de Moffatt de 1 Corintios 2:6 dice: "Sin embargo, nosotros hablamos sabiduría, entre los que están completamente crecidos, no con una sabiduría de este siglo ni de los gobernantes destronados de este siglo". ¿Quiénes son los gobernantes destronados? Son demonios y hombres gobernados por demonios.
Jesús nos dio el derecho legal del uso de Su Nombre en Juan 14:13-14: "Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré".
La palabra "pedir" puede traducirse como "demandar". Es Su promesa para usar Su Nombre en el trato con los demonios y la enfermedad tal como Pedro lo usó en Hechos 3: 6, cuando dijo al hombre en la Puerta Hermosa: "En el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate." Pablo también lo usó en Hechos 16:18: "Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora". Cuando uno se ejercita en la Palabra hasta que esta Palabra se convierte en una realidad para él, instantáneamente se convertirá en amo de los demonios. Recuerda en una hora de crisis que Satanás ha sido derrotado y que Jesús nos dio el poder legal para usar Su Nombre. En Marcos 16:17-18, Él dijo: "En mi Nombre echarán fuera demonios". Si puedes echar fuera a un demonio, puedes echar fuera a cualquier demonio. Si puedes curar una enfermedad en el Nombre, puedes sanar cualquier enfermedad; porque dijo: "Sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán". Ves, puedes llegar a ser tan fuerte en la Palabra que dominarás las circunstancias a tu alrededor. Tú entiendes que la fe no es producto de evidencias de los sentidos, sino que la fe es algo que surge de tu espíritu que ha caminado en la Palabra, vivido en la Palabra, y en la cual la Palabra ha vivido y dominado, hasta que llegas a ser completamente uno con la palabra. Recuerda que Jesús dijo: "Yo soy la vid, vosotros sois las ramas". Hay una unidad entre ustedes y Jesús porque ustedes son una rama de la vid. Lo mismo ocurre con la Palabra. Llega una absoluta unidad entre ustedes y la Palabra. La Palabra permanece en ti.
Mira, esto no es algo intelectual. Es una cosa espiritual. "Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pediréis lo que queráis y os será hecho" (Juan 15:7). Si eres hijo de Dios, permaneces en él. Si esa Palabra ha encontrado su lugar en tu vida, gobernándote, enseñándote y amonestándote en cada fase de tu caminar, entonces permanece en ti y vives en la Palabra. Así como caminas en Amor, vives Amor, respiras Amor, ahora caminas en la autoridad consciente y en la habilidad de esa Palabra en su vida. Mira, es la Palabra viva en sus labios la que sana a los enfermos, la que salva a los hombres perdidos, la que pone el coraje y la fuerza en el de corazón débil.
Es tu conciencia de la autoridad de esa Palabra en sus labios. Te dices a ti mismo: "La Palabra de Dios en mis labios es tan eficaz como en los labios de Pedro o de Juan, porque es la Palabra de mi Padre la que estoy usando". Hebreos 5:12-14 dice: "Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño". Ese es la que nunca come nada más que los primeros principios de su redención. Es decir, dicen: "Sí, he sido salvo y santificado, he recibido el Espíritu Santo, y he hecho esto y lo otro". Pero no han crecido. Lo dicen como un loro repite palabras que ha oído.
Pero el creyente adulto no sólo ha recibido la Vida Eterna, sino que ha continuado en el estudio de la Palabra y en la práctica de la Palabra. Él ha tenido experiencia en la Palabra que enseña acerca de su justicia. Como sabes, justicia significa la capacidad de estar en la presencia del Padre sin el sentimiento de culpabilidad o de inferioridad. No le tienes miedo de Satanás. No le tienes miedo a la enfermedad. No le tiene miedo de la falta de dinero. Son intrépidos, porque han experimentado la realidad de la Palabra viviente en la propia vida de su corazón.
Fíjate, "pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal." Se han ejercitado en la palabra, y no en sus sentidos, hasta que se han convertido en amos absolutos en su camino espiritual. Recuerda 2 Corintios 9:10: "Y el que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia".
El sentido de culpabilidad e inferioridad nos roba el llevar fruto. Cuando reconocemos la integridad de la Palabra y entramos en nuestra herencia de justicia, nos convertimos en portadores de fruto. Filipenses 1:20 nos da una hermosa ilustración: "Conforme a mi anhelo y esperanza de que en nada seré avergonzado; antes bien con toda confianza, como siempre, ahora también será magnificado Cristo en mi cuerpo, o por vida o por muerte". Pablo quería que Cristo fuese magnificado en su cuerpo a través de las cosas que hizo y dijo. Él quería que Jesús fuera magnificado, hecho atractivo, para que los hombres lo quisieran. Esto sólo puede venir mientras nos ejercitamos en la Palabra.

Preguntas
1. ¿Cuál es la fuente de la habilidad creativa del hombre?
2. Explica cómo se cultiva el espíritu humano recreado.
3. Explica completamente los frutos del espíritu recreado.
4. Explica 1 Timoteo 4: 6-8.
5. ¿Por qué es que muchos cristianos son "buscadores de fe"?
6. Da la escritura, y di porqué el creyente no necesita luchar contra el adversario.
7. ¿Quiénes son los gobernantes destronados?
8. ¿Qué autoridad ejerce el hijo de Dios sobre los gobernantes destronados?
9. ¿Qué significa "experiencia en la palabra de justicia"?

10. Explica Filipenses 1:20.

martes, 23 de mayo de 2017

Traducción del libro de E W Kenyon "Estudios Avanzados de la Biblia" - Parte 37

En esta lección veremos el centro de la revelación de Pablo que es la realidad del espíritu humano renacido. Lo que pasó en él cuando recibimos a Cristo.


Capítulo 37
LA REALIDAD DEL ESPÍRITU HUMANO RECREADO

ESTA FASE DE ENSEÑANZA nunca se ha estudiado de manera profunda por nuestros pensadores teológicos. Es el quid de toda la Revelación Paulina, el fin hacia el cual todos los planes de Dios se mueven. El hombre, el fracaso, el ser gobernado por el pecado, el ser dominado por Satanás, mantenido en servidumbre por las fuerzas invisibles de las tinieblas espirituales, debe ser recreado, hecho una Nueva Creación, sacado de la familia de Satanás y "trasladado al Reino de Su amado Hijo", por razones legales. Esta es la solución del problema humano: Dios dando su naturaleza, su amor, al hombre caído. Ya no es un hombre caído. Es un hombre de la Nueva Creación unido con Jesucristo, la cabeza de la Nueva Creación. Él es el hombre "resucitado junto con Cristo".
2 Corintios 5:17 dice: "De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas".
Su antigua conciencia de pecado, su vieja vida caída, su vieja vida de pecado y sus viejos hábitos malignos que surgen de la muerte espiritual, han muerto. Él es una nueva Creación. Él es un Ser Nuevo. El Padre no tiene memoria de su vida pasada. Es un bebé recién nacido. Su antigua vida pasada ha dejado de estar en la Mente del Padre. Una Nueva Creación ha llegado a existir a través de la gracia. 2 Corintios 5:18 dice: "Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación". La traducción del Camino lo dice bellamente: "Y de todo esto, Dios es la fuente, Él me reconcilió a Sí Mismo por la mediación del Mesías, y Él me ha asignado el oficio de esta reconciliación, cuya Carta es: 'Dios estuvo presente en El Mesías reconciliándose con el mundo, anulando el registro de su transgresión’.” Él nos ha dado por Cristo el ministerio de la reconciliación; no el ministerio de condenación que hemos tenido durante los últimos cien años, sino un ministerio de reconciliación.
Les hemos contado a los hombres sus ofensas. Los hemos mantenido "conscientes de sus errores". Los hemos mantenido conscientes de sus debilidades y fracasos.
Nosotros hemos predicado el pecado en vez de la Vida Eterna.
Hemos predicado juicio en lugar de reconciliación, cuando Dios nos ha confiado la "palabra de reconciliación".
Tenemos esa Palabra. Tenemos ese mensaje. Es lo que debemos dar al mundo.
Nos hemos convertido en Nuevas Creaciones.
Hemos sido recreados por el amor. El amor se ha impartido a nuestros espíritus. Dios es Amor, y la naturaleza de Dios es Amor; pero Dios también es la Vida, el Autor de la Vida.
Así Él nos ha impartido Su Naturaleza de Vida, Su Naturaleza  de Amor. Dios nos ha impartido su naturaleza, haciéndonos Nuevas Creaciones. Esa naturaleza es Justicia. Es Santidad. Es la Realidad. Es amor. Nos ha sido impartida. Somos embajadores en nombre de Cristo, y estamos rogando al mundo que se reconcilie con Dios. ¿Por qué? Porque "Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él". Dios hizo pecado a Jesús con el fin de que Él pudiera hacernos justos a través de la Nueva Creación. Tenemos un mensaje reconciliador de amor para dar al mundo. No es un mensaje de condenación, sino de reconciliación; no de juicio, sino de amor.
Jesús fue hecho pecado, fue juzgado y sufrió todo lo que hubiéramos sufrido si lo hubiéramos rechazado. Por aceptarlo a Él entramos en todo lo que compró para nosotros.
Este mensaje no es una apelación a la razón humana o al Conocimiento de los Sentidos, sino la apelación del Padre a nuestros espíritus. Debemos entender que el Padre no se revela a nuestras facultades de razonamiento sino a nuestros espíritus. Nuestras facultades de razonamiento sólo pueden aprehender las cosas que los cinco sentidos les transmiten. Fuera de eso, las facultades de razonamiento son infructuosas. Cuando nuestros espíritus son recreados reciben Vida Eterna. Podemos conocer al Padre. Podemos disfrutar de la comunión con Él a través de Su Palabra. Nos hemos vuelto tan completamente identificados con Él, tan absolutamente uno con Él, que la "vid y la rama" es la única ilustración adecuada de esta nueva y hermosa relación.
Somos una parte de la vida de la vid. Estamos llevando el fruto del amor de la vida de la vid. Nuestros espíritus disfrutan de la realidad de Cristo en el mundo. Es posible que nuestras mentes no puedan comprenderlo; pero si dejamos que nuestras mentes se renueven actuando en la Palabra y meditando en ella, nuestras mentes y espíritus entrarán en dulce comunión el uno con el otro. El espíritu humano recreado nunca envejece. Ha recibido la Vida Eterna. Se ha convertido en uno con el Padre. Nuestros cuerpos van a envejecer. Nuestras mentes envejecerán porque obtienen todo su conocimiento del cuerpo. Si nuestros espíritus pueden ganar el predominio sobre nuestros cuerpos, ellos guardarán nuestras mentes del envejecimiento, y nuestros cuerpos en una condición vigorosa, sana, joven.
El conocimiento de los sentidos disminuye con la senilidad de los sentidos. Los sentidos se desgastan y pierden su frescura y belleza a menos que sean renovados por un espíritu recreado. El desarrollo de nuestros espíritus recreados viene meditando en la Palabra, actuando en la Palabra, y dejando que la Palabra viva en nosotros y se convierta en parte de nosotros.

Algunos hechos
El cristianismo es una relación entre el Padre y Su Familia.
No es una religión.
No es tener los pecados perdonados.
No se unirse a la iglesia.
Es ser hecho una Nueva Creación en Cristo.
Es nacer de arriba.
Está recibir la Naturaleza y la Vida de Dios.
Es ser unido a Cristo.
Romanos 6:5 dice: "Porque si nos hemos unido con él en la semejanza de su muerte, La semejanza de su resurrección". Estamos unidos con Él en la Vida de Resurrección. La Nueva Creación es disfrutar del dominio que Adán perdió en la caída. En Ezequiel 36:26-27, Él habla el sueño de Su corazón: " Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra". El hombre tendría un corazón nuevo. Eso significa que su corazón iba a ser recreado. Cuando el Señor habla del corazón, Él quiere decir el espíritu, el hombre verdadero. La Nueva Creación es el milagro sobresaliente de la Redención. En el Día de Pentecostés, cuando el Espíritu recreó a los ciento veinte en el aposento alto, Dios comenzó lo "Nuevo".
Ellos tenían más que el perdón del pecado. Tenían nuevas naturalezas. Era la unión del Amor con el hombre. Era el nuevo orden de las cosas. 2 Corintios 5:17 dice: " De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es". Son una nueva especie. La expresión "Nueva Creación" significa una cosa nueva, algo no escuchado antes. Este nuevo hombre era una cosa desconocida, así como el primer Adán era un ser desconocido. Esta nueva naturaleza amorosa significa que el viejo orden del egoísmo se termina y comienza la nueva vida amorosa. La Nueva Creación es un Dios-hombre, nacido del cielo. Él debe ser gobernado por el Señor. Él ha sido gobernado por Satanás. Él es llamado en Hebreos 10:38, el justo, el hecho por Dios. "Mi justo andará por la fe."
Él es el nuevo hombre de amor gobernado por nuestro Señor  de Amor, Jesús. Él era por naturaleza un hijo de la ira. Él es por la nueva naturaleza, un hijo de Dios. El Dios que creó al hombre en el principio está recreando al hombre ahora. Juan 3: 3-8 dice que el hombre recreado nace de lo alto: " Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo. El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu".
Él nace de la Palabra y del Espíritu. Lee estos versículos cuidadosamente y notará que él es recreado por la voluntad del Padre. Es un niño deseado. Santiago 1:18 dice: " El, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad." Somos recreados por el Espíritu a través de la Palabra. 1 Pedro 1:23 dice: "Siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre". Ningún hombre se recrea. Es puramente obra de Dios. La única parte que tenemos en ella es consentir que Dios nos dé Su Naturaleza y reconocer el Señorío de la Nueva Cabeza de la Nueva Creación, Jesús. Efesios 2:8-9 dice: " Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe". Efesios 2:10 continúa: “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús". Cuando sabes que has sido recreado por Dios mismo, sabes que la obra es satisfactoria para el autor de la obra. Te da un verdadero fundamento para la fe. Nuestra principal dificultad ha sido el sentimiento de indignidad que nos ha robado la fe y la comunión con el Padre. Esto se debe a nuestra ignorancia de lo que somos en Cristo, y de lo que el Nuevo Nacimiento significa para el Padre, y puede significar para nosotros. Efesios 4:24: "Y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad". Somos creados en Justicia. Somos creados de la misma Naturaleza y Corazón del Padre; para que cuando declare que somos creados en justicia y santidad y de realidad (o verdad), sabemos que podemos estar ante el Padre sin ningún sentimiento de culpa o pecado.
Sabemos que la Nueva Creación es la Justicia de Dios En Cristo.
1 Juan 5:13 dice: "Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios". Así que, entonces, la Vida Eterna es recibida en el Nombre de Jesús. Romanos 8:14-17 es el clímax de la Redención como se describe en esta epístola: "Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo". Este es el punto culminante de la redención: este es el objetivo hacia el cual Dios estaba trabajando: traer al hombre a la relación real de hijo a través de su participación en la Naturaleza de Dios, la Vida Eterna.
Gálatas 4:5-7 dice: "Para que redimiese a los que estaban bajo la ley (los judíos) para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre! Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo.” Los judíos eran siervos de Dios, nosotros somos hijos de Dios.  1 Juan 3:2 dice: "Amados, ahora somos hijos de Dios." Juan 1:13 dice: "Los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios". Esto debería resolver para siempre la cuestión de si hay algo que un hombre no salvo puede hacer para obtener por sí mismo El Nuevo Nacimiento aparte  de su aceptación de Cristo como su Salvador y Señor. Todo su llanto, lágrimas, arrepentimiento y confesión de pecados no tienen nada que ver con ello.
Esto es difícil de aceptar porque hemos sido gobernados por la enseñanza de las Edades Oscuras; la enseñanza de las obras. La iglesia está sometida hoy a la mezcla del hinduismo, la filosofía griega y el cristianismo que encontramos durante la Edad Media.
Todo lo que Lutero vio fue Justificación por la Fe. No tenía una concepción clara del Nuevo Nacimiento, de justicia, de Dios como Padre, o de nuestro lugar como hijos e hijas de Dios. Lo vio vagamente. Él vio una sola verdad. Esa verdad lo sacó de la esclavitud y le dio a Alemania una nueva civilización. 1 Juan 5:1 dice: "Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios". El cuarto versículo dice: "Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe". La Nueva Creación es una vencedora. Es nacida de Dios. Está unida con Dios. Es participante de la naturaleza de Dios.

Preguntas
1. Di cómo la recreación del espíritu resuelve el problema humano.
2. Explica 2 Corintios 5:18.
3. ¿Cuál es el trabajo de un embajador?
4. ¿A qué parte del hombre se revela Dios? ¿Cómo?
5. ¿Por qué el espíritu humano recreado nunca envejece?
6. Di lo que significa estar unido a Él en la vida de Resurrección significa para el creyente.
7. Explica Ezequiel 36:26-27.
8. Al recrear el espíritu humano, ¿cuál es la parte del hombre?
9. ¿Qué le da al creyente un verdadero fundamento para la fe?
10. ¿Cuál es el objetivo hacia el cual Dios estaba trabajando en la Redención?


miércoles, 3 de diciembre de 2014

Como Ser Dirigido por el Espíritu Santo - 10

Cómo Entrenar al Espíritu Humano

Lámpara de Jehová es espíritu del hombre . . .
                                                                                                                             - Proverbios  20:27

El Señor nos ilumina y guía a través de nuestros espíritus. Por eso necesitamos volvernos más conscientes de nuestro espíritu.  Debemos estar más conscientes de la realidad de que somos seres espirituales y no sólo seres mentales o físicos.  Necesitamos entrenar a nuestro espíritu de manera que se convierta en una guía cada vez más segura.
Algo que nos detiene a los creyentes es que somos más conscientes del mundo físico (conscientes del cuerpo) y más consciente de la mente (conscientes del alma) que del espíritu.  Hemos desarrollado el cuerpo y el alma, pero casi no hemos tocado el espíritu del hombre.
Tu espíritu puede ser educado del mismo modo que tu mente.  Tu espíritu puede ser fortalecido y entrenado del modo que tu cuerpo. 
He aquí cuatro reglas que te ayudarán a entrenar y desarrollar tu espíritu:

1.  Meditar en la Palabra.
2.  Poner en práctica la Palabra.
3.  Dar a la Palabra el primer lugar.
4.  Obedecer a la voz de su espíritu inmediatamente.

1.  MEDITAR EN LA PALABRA DE DIOS.
JOSUE 1:8
8  Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino y todo te saldrá bien.
Parafraseando esta verdad en el lenguaje del Nuevo Testamento, podríamos decir: "Nunca se apartará de tu boca la Palabra de Dios; particularmente el Nuevo Testamento, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito, porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien".
Si alguna vez desea lograr algo grande, desea lograr algo en la vida; tome tiempo para meditar en la Palabra de Dios.  Empiece con 10 ó 15 minutos diariamente como mínimo - luego incremente el tiempo.
No se apartará de tu boca la Palabra de Dios.  Habla la Palabra.  Sino que meditarás en ella.  Piensa en la Palabra. 
La palabra hebrea traducida como meditarás incluye la idea de murmurar.  Murmura la Palabra.  Háblesela.
Una versión de Josué 1:8 dice en la última frase:  ". . . serás capaz de actuar sabiamente en los asuntos de la vida".  Uno no puede tener éxito si no sabe actuar con sabiduría en los asuntos de la vida.
¿De qué manera se puede saber cómo actuar con sabiduría en los asuntos de la vida?.  Se puede saber por meditar en la Palabra de Dios y caminar en la luz de esa Palabra.

2. PONER EN PRACTICA LA PALABRA .
Poner en práctica la palabra quiere decir ser un hacedor de la Palabra.
SANTIAGO 1:22
22  Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores . . .
Empieza a ser un hacedor de la Palabra haciendo lo que la Palabra te dice que hagas en todas las circunstancias.
Algunos creen que ser hacedores de la Palabra quiere decir guardar los Diez Mandamientos.  Eso no es lo que Santiago 1:22 quiere decir.  Después de todo, bajo el Nuevo Pacto tenemos sólo un mandamiento; el mandamiento del amor.  Jesús dijo: "un mandamiento nuevo os doy, que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros" (Juan 13:34).
Un hacedor de la Palabra hará eso.  Si uno ama a una persona, no le robará.  No dirá mentiras de él.  El Nuevo Testamento dice que el amor es el cumplimiento de la ley.  Si uno camina en amor no quebrantará ninguna ley dada para refrenar el pecado.
Debemos hacer lo que Dios dice en Su Palabra

3. DAR A LA PALABRA EL PRIMER LUGAR.
El entrenamiento, el desarrollo y la educación de nuestro espíritu se logra por dar a la Palabra de Dios el primer lugar en nuestra vida.
PROVERBIOS 4:20-22
20  Hijo mío, está atento a mis palabras; inclina tu oído a mis razones. 
21  No se aparten de tus ojos; guárdalas en medio de tu corazón;
22  Porque son vida a los que las hayan, y medicina a todo su cuerpo.
Dios dice en este pasaje:  ". . . está atento a mis palabras, [présteles atención, considérelas en primer lugar], inclina tu oído a mis razones [escuche lo que tengo que decir];  No se aparten de tus ojos, [siempre mira a la Palabra de Dios]; guárdalas, [mis Palabras] en . . . tu corazón".
Hay gran ganancia por hacer esto.  ¿Por qué nos dice Dios que pongamos su Palabra en primer lugar, que escuchemos lo que Él tiene que decir, que nos mantengamos mirando su Palabra y guardemos su Palabra en nuestro corazón?.  Porque ". . . ellas [Sus Palabras] son VIDA a los que la hayan, y MEDICINA a todo su cuerpo". 
Debemos entrenarnos en preguntarnos a nosotros mismos, con relación a cualquier área:  "¿Qué es lo que la Palabra de Dios dice al respecto?".  Debemos preguntarnos, qué es lo que Dios dice respecto a cualquier cosa que acontezca en nuestra vida - y luego poner a la Palabra en primer lugar.
A veces la familia y los amigos intentarán presionarle para que hagas ciertas cosas; pero debes pensar en lo que la Palabra de Dios dice.  Ponga la Palabra de Dios en primer lugar en toda área de la vida.
               
4.  OBEDECER A LA VOZ DE TU ESPÍRITU INMEDIATAMENTE.
El espíritu humano tiene una voz que llamamos conciencia . A veces la llamamos intuición, una voz interior o guía. El mundo la llama presentimiento.  Pero, lo que es, es la voz de su espíritu hablándole. El espíritu de todo hombre, salvo o no, tiene una voz.
El espíritu humano, es el hombre espiritual, el hombre interno y oculto.  Él está oculto a los sentidos físicos.  No se le puede ver con los ojos físicos, ni tocar con las manos físicas.  Es el hombre que se ha convertido en una nueva criatura en Cristo (2 Corintios 5:17).  Cuando un hombre nace de nuevo, su espíritu se convierte en un nuevo espíritu.
Dios profetizó por medio de Ezequiel y de Jeremías que llegaría el tiempo en que sacaría del hombre el corazón de piedra y le daría uno nuevo.  Dijo que pondría Su propio Espíritu dentro de nosotros.  Bajo el Nuevo Pacto, este nuevo nacimiento está disponible.
El nuevo nacimiento es el renacimiento del espíritu humano.  Como dice en Segunda de Corintios 5:17, si alguno está en Cristo, nueva criatura es; todo lo que era viejo en su espíritu, la vieja naturaleza, ha sido quitado y todas las cosas han sido hechas nuevas.
"Lámpara de Jehová es el espíritu del hombre . . ."  (Pr. 20:27).  Su espíritu recién nacido tiene la vida y la naturaleza de Dios.  El Espíritu Santo mora en su espíritu.  ". . . mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo" (1 Juan 4:4).  El Espíritu Santo mora en tu espíritu.  Dios tiene que comunicarse con usted a través de su espíritu porque es allí donde Él se encuentra.  Tu espíritu recibe su información a través de Él.
Aprende a obedecer a la voz de su espíritu.
Por supuesto, no lo logrará rápidamente si no estás acostumbrado a hacerlo.  El espíritu puede ser edificado y fortalecido del mismo modo que lo hacemos con el cuerpo y el alma.  Del mismo modo que no empezaste el primer grado de la escuela en una semana y te graduaste de último año en la siguiente, tampoco tu espíritu será educado y entrenado de la noche a la mañana.

Pero si sigues estos cuatro puntos y los pones en práctica, después de un tiempo podrás conocer la voluntad de Dios el Padre, incluso en los más mínimos detalles de tu vida.  Recibirá dirección y tendrás inmediatamente un sí o un no.  Sabrás en tu espíritu lo que debes hacer en los asuntos de la vida.

sábado, 22 de marzo de 2014

La Gracia y la Fe Trabajando Mano a Mano

La Gracia y la Fe Trabajando Mano a Mano 


La fe y la gracia siempre trabajan juntas para que podamos recibir todas las bendiciones que Dios ha provisto para nosotros. Ambas trabajan mano a mano para poder disfrutarlas.

El problema es que muchas veces no entendemos el papel de cada una y nos vamos al extremo quitándole su lugar a alguna de ellas.

Si podemos definirlas de una manera sencilla y práctica sería de esta manera:

La gracia es la disposición amorosa y favorable de Dios para darnos las cosas que Él proveyó para nosotros en Su Palabra por la obra de Cristo en la cruz.

La fe es la respuesta del hombre al escuchar las cosas que Dios nos proveyó  en Su Palabra por la obra de Cristo en la cruz para decirle si a Dios y recibirlo.

Entonces la fe y la gracia trabajan mano a mano.

En Romanos 4:16 dice: "Por tanto, es por fe, para que sea por gracia, a fin de que la promesa sea firme para toda su descendencia; no solamente para la que es de la ley, sino también para la que es de la fe de Abraham, el cual es padre de todos nosotros."

Es por fe, para que sea por gracia. 

Si vemos el capítulo 4 de Romanos veremos que está hablando de Abraham, como es que le creyó a Dios y le fue contado por justicia.

No fue por las obras de la ley ni los esfuerzos de la carne que recibió la justificación sino por la fe que se produjo en él al creerle a Dios.

En Romanos 5:2 Pablo nos dice como es que entramos en la gracia: "Por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios." 

Entonces para entrar en la gracia, entramos por medio de la fe. 

La puerta de la gracia está abierta para todos pero el medio por el cual entramos es por medio de la fe.

En Efesios 2:8-9 vemos esto de una manera práctica respecto a la salvación: "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe."

El regalo o don de la salvación viene de la gracia de Dios y lo recibimos por medio de la fe.

Algunos dice que la fe es el don, o que la gracia, la fe y la salvación es el don; pero no ven la palabra ESTO, esa palabra está en singular. Es decir implica una sola cosa. Además SALVOS es el sujeto de la oración.

Somos salvos por gracia, la salvación es el don y lo recibimos por medio de la fe. 

Luego, no es por obras, si la fe fuese el don de Dios significaría que podría recibirse por obras, y la fe no se recibe por obras sino por creerle a Dios.

Entonces, podemos ver como es que la fe y la gracia trabajan mano a mano; la gracia provee la salvación y la fe recibe la salvación.

De ahí podemos ver que la gracia es la parte de Dios y la fe la parte del hombre, y que ambas trabajan mano a mano para recibir las bendiciones del Evangelio.

lunes, 3 de marzo de 2014

¿Dios es el que da la fe para salvarnos?

¿Dios es el que da la fe para salvarnos?

Efesios 2:8-9
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. 

No, la fe viene por el oír la Palabra de Dios (Romanos 10:17)

Robertson escribe de este pasaje:
8. Porque por gracia (tëi gar chariti). Razón explicativa. «Por la gracia» ya mencionada en el versículo 5 y así con el artículo. Por medio de la fe (dia pisteös). Esta frase la añade al repetir lo que ha dicho en el versículo 5 para ponerlo más en claro. «Gracia» es la parte de Dios, y la nuestra es la «fe».Y esto (kai touto). Neutro, no el femenino tautë, no refiriéndose por tanto a pistis (femenina) ni a charis (palabra femenina también), sino al acto de ser salvos por la gracia condicionado a la fe por nuestra parte.Pablo nos muestra aquí que la salvación no tiene su fuente (ex humön, de vosotros) en los hombres, sino que proviene de Dios. Además, es el don (döron) de Dios, y no resultado de nuestra obra.9. Para que nadie se gloríe (hina më tis kauchësëtai). Cláusula final negativa (hina më) con el primer aoristo de subjuntivo en voz media de kauchaomai. Todo es de la gracia de Dios.
La salvación es por la gracia de Dios por medio de la fe del hombre. 

Vincent por su parte dice: "Y eso; la salvación no la fe."

Johnson a su vez escribe:
Es don de Dios. La salvación no se debe a nosotros mismos, sino que es don de Dios. La construcción gramatical del griego no nos permite realizar la "fe"como el tema de la última cláusula. No es la "fe", sino la salvación a través de la fe, lo que es don de Dios. Así lo afirma John Wesley en sus Notas: "Esto se refiere a la cláusula anterior, que usted es salvo, etc"
No es Dios quien da la fe para salvación, lo que da Dios da es la salvación la cual se recibe por medio de la fe del hombre.

La gracia es la parte de Dios, la fe es la parte del hombre.

martes, 19 de junio de 2012

Pensando Como Dios Piensa

Pensando Como Dios Piensa
En Dios hay una clase de vida más alta de la que vivimos, es la vida que Dios preparó para nosotros, pero para llegar a alcanzarla debemos dejar nuestra clase de de vida baja, que está regida por nuestra baja de forma de pensar, entonces cambiemos nuestra forma de pensar por la forma alta de Dios.

Isaías 55:8-11
8 Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová.
9 Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.
10 Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come,
11 así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.

¿Cómo es que cambiaremos nuestra forma de pensar baja por la manera alta de pensar de Dios? Por medio de la renovación de nuestra mente.

1 Tesalonicenses 5:23
23 Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.

Para entender la renovación de la mente debemos entender la naturaleza tripartita del hombre; el hombre es un espíritu que tiene un alma y vive en un cuerpo.

El espíritu es la parte central del hombre, es el hombre interno, el corazón.

El alma es la parte mental del hombre, su intelecto, sus pensamientos, su voluntad.

El cuerpo es la parte física del hombre, que está regida por los cinco sentidos físicos.

2 Corintios 5:17
17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

El día que nacimos de nuevo nuestro espíritu fue salvo pero no el resto de nuestro ser, ahora nos toca hacer algo con el alma y el cuerpo.

1 Pedro 1:9
9 obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas.

La palabra griega para fin en este verso es telos, que significa el resultado final de un estado o proceso, dando énfasis en el destino del asunto o de la cosa. 

Para salvación, es soteria, que nos habla de un rescate en este verso, de la experiencia presente del poder de Dios para librarnos del pecado; para el creyente esto es equivalente a la santificación.
Este verso no nos habla de la salvación eterna, sino del recate de nuestras almas del presente sistema en el que vivimos. 

Efesios 2:1-3
1 Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados,
2 en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia,
3 entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.

Antes de conocer a Jesús nuestra forma de pensar era la manera que tiene el mundo, siguiendo la corriente de este mundo y su estilo de vida. Los patrones que teníamos nos inducían una y otra vez a caminar en pecado.

Efesios 4:17-24
17 Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente,
18 teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón;
19 los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza.
20 Mas vosotros no habéis aprendido así a Cristo,
21 si en verdad le habéis oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús.
22 En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos,
23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente,
24 y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.

Ahora que hemos nacido de nuevo, Dios nos manda a no caminar mas como el mundo lo hace, y la forma de hacer esto es cambiando nuestra forma de pensar, por medio de la renovación de nuestra mente.





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