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lunes, 16 de marzo de 2020

Como Ser Dirigido por el Espíritu Santo - Clase 10

Como Ser Dirigido por el Espíritu Santo - Clase 10


Clase 10
Cómo Entrenar al Espíritu Humano

Lámpara de Jehová es espíritu del hombre....
- Proverbios 20:27

El Señor nos ilumina y guía a través de nuestros espíritus. Por eso necesitamos volvernos más conscientes de nuestro espíritu. Debemos estar más conscientes de la realidad de que somos seres espirituales y no sólo seres mentales o físicos. Necesitamos entrenar a nuestro espíritu de manera que se convierta en una guía cada vez más segura.

Algo que nos detiene a los creyentes es que somos más conscientes del mundo físico (conscientes del cuerpo) y más consciente de la mente (conscientes del alma) que del espíritu. Hemos desarrollado el cuerpo y el alma, pero casi no hemos tocado el espíritu del hombre.

Tu espíritu puede ser educado del mismo modo que tu mente. Tu espíritu puede ser fortalecido y entrenado del modo que tu cuerpo. 

Aquí has cuatro reglas que te ayudarán a entrenar y desarrollar tu espíritu:

1. DEBES  MEDITAR LA PALABRA DE DIOS.

Josué 1:8
8 Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino y todo te saldrá bien.

Parafraseando esta verdad en el lenguaje del Nuevo Testamento, podríamos decir: "Nunca se apartará de tu boca la Palabra de Dios; particularmente el Nuevo Testamento, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito, porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien".

Si alguna vez deseas lograr algo grande en la vida; tome tiempo para meditar la Palabra de Dios. Empieza con 10 o 15 minutos diariamente como mínimo - luego incrementa el tiempo.

No se apartará de tu boca la Palabra de Dios. Habla la Palabra. Sino que meditarás en ella. Piensa en la Palabra. 

La palabra hebrea traducida como meditarás incluye la idea de murmurar. Murmura la Palabra. Háblala.

Una versión de Josué 1:8 dice en la última frase: "... serás capaz de actuar sabiamente en los asuntos de la vida". No puedes tener éxito si no sabe actuar con sabiduría en los asuntos de la vida.

¿De qué manera se puede saber cómo actuar con sabiduría en los asuntos de la vida?. Se puede saber por meditar en la Palabra de Dios y caminar en la luz de esa Palabra.


2. PONER EN PRACTICA LA PALABRA .

El poner en práctica la palabra quiere decir ser un hacedor de la Palabra.

Santiago1:22
22 Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores....

Empieza a ser un hacedor de la Palabra haciendo lo que la Palabra te dice que hagas en todas las circunstancias.

Algunos creen que ser hacedores de la Palabra quiere decir guardar los Diez Mandamientos. Eso no es lo que Santiago 1:22 quiere decir. Después de todo, bajo el Nuevo Pacto tenemos sólo un mandamiento; el mandamiento del amor. Jesús dijo: "un mandamiento nuevo os doy, que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros" (Juan 13:34).

Un hacedor de la Palabra hará eso. Si uno ama a una persona, no le robará. No dirá mentiras de él. El Nuevo Testamento dice que el amor es el cumplimiento de la ley. Si uno camina en amor no quebrantará ninguna ley dada para refrenar el pecado.

Debemos hacer lo que Dios dice en Su Palabra


3. DAR A LA PALABRA EL PRIMER LUGAR.

El entrenamiento, el desarrollo y la educación de nuestro espíritu se logra por dar a la Palabra de Dios el primer lugar en nuestra vida.

Proverbios 4:20-22
20 Hijo mío, está atento a mis palabras; inclina tu oído a mis razones. 
21 No se aparten de tus ojos; guárdalas en medio de tu corazón;
22 Porque son vida a los que las hayan, y medicina a todo su cuerpo.

Dios dice en este pasaje: "... está atento a mis palabras, [préstales atención, considérelas en primer lugar], inclina tu oído a mis razones [escucha lo que tengo que decir]; No se aparten de tus ojos, [siempre mira a la Palabra de Dios]; guárdalas, [mis Palabras] en ... tu corazón".

Hay gran ganancia por hacer esto. ¿Por qué nos dice Dios que pongamos su Palabra en primer lugar, que escuchemos lo que Él tiene que decir, que nos mantengamos mirando su Palabra y guardemos su Palabra en nuestro corazón?. Porque ". . . ellas [Sus Palabras] son VIDA a los que la hayan, y MEDICINA a todo su cuerpo". 

Debemos entrenarnos en preguntarnos, con relación a cualquier área: "¿Qué es lo que la Palabra de Dios dice al respecto?". Debemos preguntarnos, qué es lo que Dios dice respecto a cualquier cosa que acontezca en nuestra vida - y luego poner a la Palabra en primer lugar.

A veces la familia y los amigos intentarán presionarte para que hagas ciertas cosas; pero debes pensar en lo que la Palabra de Dios dice. Pon la Palabra de Dios en primer lugar en toda área de la vida.

4. OBEDECE INMEDIATAMENTE LA VOZ DE TU ESPÍRITU.

El espíritu humano tiene una voz que llamamos conciencia . A veces la llamamos intuición, una voz interior o guía. El mundo la llama presentimiento. Pero, lo que es, es la voz de tu espíritu hablándote. El espíritu de todo hombre, salvo o no, tiene una voz.

El espíritu humano, es el hombre espiritual, el hombre interno y oculto. Él está oculto a los sentidos físicos. No se le puede ver con los ojos físicos, ni tocar con las manos físicas. Es el hombre que se ha convertido en una nueva criatura en Cristo (2 Corintios 5:17). Cuando un hombre nace de nuevo, su espíritu se convierte en un nuevo espíritu.

Dios profetizó por medio de Ezequiel y de Jeremías que llegaría el tiempo en que sacaría del hombre el corazón de piedra y le daría uno nuevo. Dijo que pondría Su propio Espíritu dentro de nosotros. Bajo el Nuevo Pacto, este nuevo nacimiento está disponible.

El nuevo nacimiento es el renacimiento del espíritu humano. Como dice en Segunda de Corintios 5:17, si alguno está en Cristo, nueva criatura es; todo lo que era viejo en tu espíritu, la antigua naturaleza, ha sido quitado y todas las cosas han sido hechas nuevas.

"Lámpara de Jehová es el espíritu del hombre...." (Pr. 20:27). Tu espíritu recién nacido tiene la vida y la naturaleza de Dios. El Espíritu Santo mora en su espíritu. "... mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo" (1 Juan 4:4). El Espíritu Santo mora en tu espíritu. Dios tiene que comunicarse contigo a través de tu espíritu porque es allí donde Él se encuentra. Tu espíritu recibe su información a través de Él.

Aprende a obedecer a la voz de su espíritu.

Por supuesto, no lo lograrás rápidamente si no estás acostumbrado a hacerlo. El espíritu puede ser edificado y fortalecido del mismo modo que lo hacemos con el cuerpo y el alma. Del mismo modo que no empezaste el primer grado de la escuela en una semana y te graduaste de último año en la siguiente, tampoco tu espíritu será educado y entrenado de la noche a la mañana.

Pero si sigues estos cuatro puntos y los pones en práctica, después de un tiempo podrás conocer la voluntad de Dios el Padre, incluso en los más mínimos detalles de tu vida. Recibirá dirección y tendrás inmediatamente un sí o un no. Sabrás en tu espíritu lo que debes hacer en los asuntos de la vida.

miércoles, 11 de marzo de 2020

Como Ser Dirigido Por el Espíritu Santo - Clase 9

Como Ser Dirigido Por el Espíritu Santo - Clase 9


Clase 9
¿Está en línea con la Palabra?

En otras ocasiones, la voz interior nos habla. Cuando recibimos dirección a través de esta voz interior, siempre será conforme a la Palabra; cuando el Espíritu de Dios se mueve, siempre se mueve en acuerdo con la Palabra, si no está en acuerdo con la Palabra, no es el Espíritu de Dios. La Biblia es inspirada por el Espíritu, y será conforme a la Palabra, si es que está hablándote el Espíritu.

Recuerda que la Biblia dice que hay muchas voces en este mundo. Conozco gente que dice haber oído algún tipo de voz; para mi es fácil saber si están en lo correcto o no en el mismo instante que comienzan a decir lo que han oído. Conozco la Palabra, por consiguiente sé si es conforme a la Palabra o no.

Escuché de una hermana que había sido una cristiana maravillosa y una gran bendición para la iglesia. 

Esa mujer le dijo a un ministro acerca de una revelación que el Señor le había dado. El ministro le respondió: "No puedo aceptar eso porque no está en acuerdo con la Palabra".

"Pero sé que el Señor me habló", le dijo ella; "Yo lo escuché". Entonces, habló de una visión que había visto.

El ministro le repitió: "Pero no es bíblico", y comenzó a citar escrituras que contradecían lo que ella estaba diciendo. Al final le pregunté: "¿Puedes darme algún verso para respaldar tu revelación?"

Ella le dijo: "Bueno, no, no puedo".

El ministro le dijo que abriera su Biblia en cierto pasaje de la Escritura. Pues sabía que si leía ese capítulo contradeciría todo lo que ella estaba diciendo. Ella leyó los versos, cerró la Biblia y le dijo: "Esta bien, pero con Biblia o sin Biblia, sé que Dios me habló y me dio esta revelación; me voy a quedar con ella".

El ministro le dijo: "Dios no te habló; si lo hubiera hecho, te habría hablado en línea con la Palabra; y no tiene que asumir que es así porque yo lo diga, puedes leerlo en tu Biblia".

Ella persistió: "Con Biblia o sin Biblia, me voy a quedar con mi revelación".

"Muy bien", le contesto el ministro finalmente, "quédate con tu revelación, pero yo voy a quedarme con la de Dios".

Hay personas muy queridas que se han alejado por oír voces; hay muchas voces en el mundo. No debemos aceptar nada sin examinarlo a la luz de la Palabra.

Dios se comunica con nosotros por medio de nuestros espíritus, pero no se trata de escuchar voces; no se trata de orar para escuchar algo. Si Él nos habla audiblemente, bien; pero si no lo hace, tenemos su Palabra, y podemos caminar a la luz de ella.

lunes, 9 de marzo de 2020

Como Ser Dirigido Por el Espíritu Santo - Clase 8

Como Ser Dirigido Por el Espíritu Santo - Clase 8

Clase 8

La Voz Interior


El Espíritu Santo también nos guía por medio de lo que es conocido como la voz interior. Cuando el Espíritu Santo habla en nuestro interior, esto será con un poco más de autoridad que el testigo interior. Cuando la voz del Espíritu Santo habla, esta es aún una voz interior, pero es tan real, que casi podemos voltearnos para mirar para ver quien nos habló. 

El nos habla con lo que parece ser una voz audible, aunque puede no ser audible para nadie alrededor nuestro; en realidad, no la escuchamos con el oído físico.

En el Antiguo Testamento leemos del joven Samuel, que tenía tan solo 12 años de edad, y escuchó una voz hablándole en la noche. "Samuel", llamó la voz; él pensó que era Elí quien le estaba llamando, de modo que se levantó y fue a la habitación de Elí para preguntarle que quería. Elí le dijo que él no estaba llamándolo. Samuel regresó a la cama, en seguida, pero escuchó otra vez -"Samuel". El se levantó y fue de nuevo donde Elí; estaba seguro que Elí estaba llamándole, entonces, Elí entendió que Dios estaba hablándole a Samuel y le dijo que respondiera a la voz la próxima vez que la oyera. Cuando lo hizo, el Señor comenzó a hablarle.

Esa no fue una voz audible; le pareció audible a Samuel, pero no lo era. Si lo hubiera sido, Elí también la habría escuchado, pues no se encontraba lejos de Samuel. Era Dios quien estaba llamando a Samuel (1 Samuel 3).

A veces, hay una similitud entre el testigo interior y la voz interior. Algunas veces el testigo es más claro, y algunas veces menos claro. El testigo, es simplemente una señal de alto o de siga adelante; a veces, es como un detector sonoro interno para obtener nuestra atención.

jueves, 5 de marzo de 2020

Como Ser Dirigido Por El Espíritu Santo - Clase 7

Como Ser Dirigido Por El Espíritu Santo - Clase 7





Clase 7
El Testigo Interior


Si entrenáramos nuestros espíritus, sabríamos con exactitud en el interior qué hacer en cada área de la vida con un "si" o con un "no"; aún en cosas secundarias. 

Prácticamente, pasamos toda nuestra vida en el reino mental y físico; muchas veces, hemos desarrollado nuestra cabeza a costa de nuestro corazón, el conocimiento intelectual ha tomado el trono en nuestra vida. Y nuestro espíritu, que debe guiarnos, es mantenido en prisión bajo llave, y no le permitimos funcionar.

Este testigo interior busca dirigir nuestra mente. Todos sabemos que hay muchísimas cosas que nunca habríamos hecho si hubiéramos escuchado ese testigo interior.

No habríamos invertido y perdido dinero en ciertas empresas arriesgadas; no habríamos escogido a ciertas personas como compañeros. (No solo me estoy refiriendo a la pareja en el matrimonio, sino también a cierta gente con la que nos involucramos). Si hubiéramos escuchado nuestro testigo interior, nunca habríamos hecho negocios con ciertas personas.

Para definir este testigo interior en pocas palabras, a medida que oramos acerca de algo y pensamos que hacer, si hay una alto en nuestro espíritu; un "algo en nuestro interior" que te dice que no hagas algo, ese es el testigo interior. Sin embargo, algunas veces tenemos que esperar un rato para tener la quietud suficiente para reconocerlo.

¿Cómo podemos distinguir si es mi espíritu o el Espíritu Santo el que me está diciendo que haga algo?

Como vimos anteriormente. en Proverbios 20:27 dice: "Lámpara de Jehová es el espíritu del hombre". Dios dijo que Él iba a usar nuestro espíritu.

Debemos ser capaces de distinguir si es la carne; el hombre exterior, la que quiere hacer algo, o si es el hombre interior, nuestro espíritu.

Si es el hombre interior estamos en la dirección correcta porque el hombre interior es renacido y es una nueva criatura. 'Las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas' (2 Corintios 5:17). El hombre interior tiene la naturaleza y la vida de Dios en él; si es nacido del Espíritu o nacido de nuevo, el hombre interior tiene al Espíritu Santo morando dentro. El hombre interior del cristiano no es el que quiere obrar mal; sino el hombre exterior.

Juan en su epístola habla acerca de la simiente de Dios permaneciendo en este hombre interior, el cual no puede pecar. "Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios" (1 Juan 3:9). Este hombre interior tiene la naturaleza y vida de Dios en él, pues es nacido de Dios.

Físicamente, nosotros nacimos de nuestros padres humanos y participamos de su naturaleza. La gente suele decir: "él es como su padre", o "ella se parece a su madre".

Espiritualmente, somos nacidos de Dios y participamos de Su naturaleza.

"Por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina..." (2 Pedro 1:4). Pedro también dijo que somos nacidos de la Palabra de Dios: "Siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre" (1 Pedro 1:23).

Somos nacidos de la Palabra de Dios; por eso, a medida que nos alimentamos de la Palabra de Dios, somos participantes de la naturaleza divina. Sabemos que el obrar mal no es la naturaleza de Dios; por lo tanto, si una persona es realmente un cristiano, el deseo de obrar mal no está en su espíritu.

Veamos una ilustración bíblica de este testigo interior. En Hechos 27 está el relato de Pablo a bordo de una nave con rumbo a Roma. "Y habiendo pasado mucho tiempo, y siendo ya peligrosa la navegación, por haber pasado ya el ayuno, Pablo les amonestaba, diciéndoles: Varones, veo que la navegación va a ser con perjuicio y mucha pérdida, no sólo del cargamento y de la nave, sino también de nuestras personas" (versos 9 y 10).

Pablo no dijo: "El Señor me dijo"; tampoco dice que el Espíritu de Dios se lo dijo. Pablo dijo: "Veo"; ¿Quién es el verdadero "Yo"?, el hombre espiritual, el hombre en el interior. Pablo no lo vio mentalmente, tampoco lo vio físicamente, sino tuvo testimonio en su espíritu.

Hace unos años, tenía que hacer un viaje largo en autobús y sentía cierta intranquilidad de ir, así que decidí suspender el viaje para una fecha posterior, llamé a mi amigo que era administrador de la agencia y le dije que le diga al conductor que tuviese cuidado pues algo podía pasar, y efectivamente paso algo, hubo un accidente pero como estaban advertidos no le paso nada a nadie. Tal como pasó con Pablo, pude hacer algo al respecto.

Pablo simplemente dijo lo que había percibido. En Hechos 27:20-21 leemos: "Y no apareciendo ni sol ni estrellas por muchos días, y acosados por una tempestad no pequeña, ya habíamos perdido toda esperanza de salvarnos. Entonces Pablo, como hacía ya mucho que no comíamos, puesto en pie en medio de ellos, dijo: Habría sido por cierto conveniente, oh varones, haberme oído..." Esta fue una declaración osada.

Observemos que Pablo les dijo: "Debieron haberme escuchado". El no les dijo: "debieron haber escuchado al Señor"; no, él no había dicho: "El Señor me dijo", sino: "Veo".

"Habría sido por cierto conveniente, oh varones, haberme oído, y no zarpar de Creta tan sólo para recibir este perjuicio y pérdida. Pero ahora os exhorto a tener buen ánimo, pues no habrá ninguna pérdida de vida entre vosotros, sino solamente de la nave... Por tanto, oh varones, tened buen ánimo; porque yo confío en Dios que será así como se me ha dicho" (versos 21, 22 y 25).

Pablo percibió el peligro, y si ellos lo hubieran escuchado, podrían haber evitado el naufragio, pero no lo hicieron; por lo cual perdieron toda la mercancía y la nave. A pesar de eso, Pablo les aseguró que no se perdería ninguna vida: "porque yo confío en Dios...", y la vida de cada persona fue salvada.

Veamos algo en Hechos 13 que nos ayudará más en cuanto al recibir dirección de Dios. "Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y maestros... Ministrando estos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado." (Hechos 13:1,2).

Ellos estaban ministrando al Señor, habían tomado una decisión de pasar tiempo con el Señor y recibieron la dirección del Espíritu Santo.

Es evidente que esto fue una confirmación de lo que ellos ya tenían dentro.

Así que separemos tiempo con el Señor, ministrándole y preparando un ambiente en el que podamos escuchar en nuestro interior la dirección que llega por el testigo interior.

jueves, 27 de febrero de 2020

Como Ser Dirigido Por El Espíritu Santo - Clase 6

Como Ser Dirigido Por El Espíritu Santo - Clase 6


Clase 6
Esperando en el Señor

Como vimos en la clase anterior mucha gente quiere las cosas fáciles colocándole pruebas al Señor, que como hemos visto producen el efecto contrario.

Lo que pasa es que las personas no quieren tomar su responsabilidad. Es más fácil deshacerse de ella y decirle al Señor: "Si quieres que haga eso, entonces, abre la puerta. Si no, entonces, ciérrala". Es más fácil hacer esto que esperar en el Señor hasta que sepan la respuesta en su interior; y algunas veces, esto requiere de tiempo para escuchar al testigo interior.

Estamos tan ocupados física y mentalmente que las cosas espirituales llegan a sernos inciertas. Es más fácil calmar nuestro cuerpo que nuestra mente. ¡Podemos hacer tanto ruido con la mente como con las manos y pies! Algunas veces, cuando tratamos de dormir, el cuerpo esté relajado, pero la mente sigue inquieta, aún está revuelta con las actividades, ideas, y planes del día, o preocupaciones y ansiedades con relación al futuro.

Esta es un área en que el orar en lenguas es de gran ventaja. "Porque si yo oro en lengua desconocida, mi espíritu ora, pero mi entendimiento queda sin fruto" (1 Corintios 14:14).

¿Alguna vez, su mente ha vagado hacia otras cosas mientras oras? A veces, me tomaba un poco de tiempo acallar mi mente; pero ahora, he descubierto que orar en otras lenguas es la mejor manera. Cuando oramos en otras lenguas, nuestra mente se calma, una vez que está en silencio, nos hacemos más consciente de nuestro espíritu y de las cosas espirituales.

Al orar en otras lenguas y adorar a Dios, nuestro espíritu está en contacto directo con Dios, quien es Espíritu y Padre de los espíritus. Nuestro lenguaje de oración no viene de la cabeza sino del corazón, ya que nuestra mente está inactiva.

Hace años un amigo mío viajo a Estados Unidos y conoció a un hombre de negocios llamado Joe Ninowski, según nos contó, que en 30 años no había perdido un solo dólar a la hora de invertir en sus negocios.

Mi amigo le preguntó: "Y como así".

Este hombre le contó que había aprendido a desarrollar su espíritu en el área de buscar dirección del Señor. Le contó que cada vez que alguien le traía una idea de negocios no le respondía inmediatamente, sino que le decía que en unos días le respondería, que iba a orar y preguntarle al Señor.

Luego se iba a su cuarto de oración para orar en lenguas y buscar la dirección del Señor. El oraba entre 30 minutos y a veces hasta tres días buscando al Señor. Luego salía y si tenía paz, entraba al negocio, pero si estaba intranquilo se salía.

Le contó a mi amigo que a veces era una idea descabellada de negocios, pero tenía paz, e invertía; otras veces parecía algo seguro, pero no tenía paz, y decía que no. Cada vez que invirtió el negocio fue un éxito, y donde no invirtió fueron fracasos.

La Biblia nos dice: "Busca la paz y síguela," (Salmo 34;14, 1 Pedro 3:11). Así que es una buena práctica orar en el espíritu y buscar la paz cuando tengas que tomar una dirección.

Así que te animo que tomes tiempo en oración mientras esperas recibir la respuesta del Señor.

miércoles, 26 de febrero de 2020

Como Ser Dirigido Por El Espíritu Santo - Clase 5

Como Ser Dirigido Por El Espíritu Santo - Clase 5



Clase 5
Probando al Señor

Jueces 6:36-38 
36 Y Gedeón dijo a Dios: Si has de salvar a Israel por mi mano, como has dicho,
37 he aquí que yo pondré un vellón de lana en la era; y si el rocío estuviere en el vellón solamente, quedando seca toda la otra tierra, entonces entenderé que salvarás a Israel por mi mano, como lo has dicho.
38 Y aconteció así, pues cuando se levantó de mañana, exprimió el vellón y sacó de él el rocío, un tazón lleno de agua.

Para recibir dirección del Señor, a muchos creyentes les encanta utilizar el método de Gedeón: ponerle un "vellón" o “prueba” al Señor. Dicen: “Si pasa esta cosa es que el Señor quiere que haga esto.” Otros dicen: “Si abro la Biblia y me sale tal cosa entonces esa será la voluntad de Dios.” 

Ponen a prueba al Señor y al final terminan probados.

Me acuerdo de cierto grupo donde asistía donde una hermana tenía el ministerio de “Partidora Oficial de Biblia”; es decir, el que venía buscando dirección del Señor, venía a la hermana, oraban y ella abría la Biblia. Una vez un joven vino a consultar si debía ser enamorado de una hermana, oraron partieron la Biblia y salio que si, oraron de nuevo para buscar la “confirmación” y salio que no. Que pasó, ¿el Señor se equivocó la primera vez? ¡No!, esa no es la manera bíblica de buscar la voluntad de Dios. Con el tiempo el hermano se casó con otra hermana.

Yo he hecho todas estas cosas; he probado al Señor, he seguido la prueba ¡y he salido probado! Quedé curado.

El Nuevo Testamento no dice: "Porque todos los que son guiados por pruebas, estos son hijos de Dios". 

Por supuesto, Gedeón puso un vellón (una prueba); pero nosotros no estamos viviendo en el día que él vivió, no estamos viviendo bajo el pacto que él vivió. Nosotros tenemos un Nuevo Pacto, establecido sobre mejores promesas.

Él no tenía el Espíritu Santo en su interior, nosotros si.

En ninguna parte del Nuevo Testamento dice que Pedro, Pablo o alguno de los Apóstoles jamás le hayan dicho a la gente que le pusieran vellones al Señor. En realidad, esta práctica es muy peligrosa, porque estamos poniendo el vellón en el mundo de los sentidos, cuyo dios es Satanás (2 Corintios 4:4).

Cada vez que ponemos un “vellón” o “prueba” al Señor, Satanás va ha escucharte y te va a dar todo lo que tu pides para que no sigas la dirección correcta del Señor.

Por eso, deja de poner pruebas al Señor y empieza a seguir la dirección del Espíritu Santo.

sábado, 22 de febrero de 2020

Como ser Dirigido por el Espíritu Santo - Clase 4

Como ser Dirigido por el Espíritu Santo - Clase 4


Clase 4
Andando por los sentidos físicos

Pablo dijo en Romanos 8:16: "El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios". Muchas veces la gente piensa que este testimonio del que está hablando es algo físico; no lo es. La Biblia no dice que el Espíritu da testimonio a nuestro cuerpo.

Los sentidos físicos son la voz del cuerpo. Lo que palpamos, vemos, oímos, olemos o gustamos, La razón es la voz del alma o mente. La conciencia es la voz del espíritu.

Si andamos por nuestros sentidos, ¡estaremos en problemas!

Mucha gente dice cuando ora: "Sentí que el Señor me escuchó". No interesa si sentiste o no; si la Palabra de Dios lo declara, es verdad; si Dios dice que escuchó y contestó tu oración, Él lo hizo.

2 Corintios 5:7
7 (porque por fe andamos, no por vista)
Debemos basar nuestra fe en la Palabra; no en nuestros sentidos. Este verso no dice que el Espíritu da testimonio a nuestros cuerpos o a nuestros sentidos; dice: "El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu". La Palabra y el Espíritu concuerdan; El Espíritu tomará esa Palabra y le dará testimonio a su corazón.

Jesús dijo: "Pero cuando venga el Espíritu de verdad... tomará de lo mío, y os lo hará saber" (Juan 16:13,14). Él le dijo a sus discípulos: "El os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho" (Juan 14:26). El también dijo: "Os hará saber las cosas que habrán de venir" (Juan 16:13); El Espíritu Santo te dirige dándole testimonio a tu espíritu. Romanos 8:14 dice: "Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios".

No nos corresponde decirle al Señor como debe guiarnos. En Hechos de los Apóstoles y en otros lugares en la Biblia vemos cómo, algunas veces, algunos recibieron dirección por medio de una visión. Otros recibieron dirección de un ángel que se apareció y les dijo ciertas cosas.

Muchas veces buscamos guía de esa forma, en vez de escuchar lo que la Biblia dice; con todo, ese tipo de dirección tampoco sucedió cada día en las vidas de estas personas, ocurrieron una o dos veces en toda la vida de algunos de ellos.

Muchas veces, cuando Dios está tratando de dar testimonio a nuestros espíritus; tratando de guiarnos, no escuchamos porque queremos algo dramático; como una visión o un ángel. 

Así que no estemos esperando recibir solo direcciones sobrenaturales, por lo general es tan simple como seguir nuestro testigo interior.

viernes, 21 de febrero de 2020

Como ser Dirigido por el Espíritu Santo - Clase 3

Como ser Dirigido por el Espíritu Santo - Clase 3






Clase 3
Siendo Dirigidos por el Hombre Interior

El hombre interior, nuestro espíritu, tiene una voz, que llamamos conciencia, intuición, guía interior, o testigo interior. Esta voz se hará más clara, a medida que el creyente renacido ejercite y desarrolle su espíritu; convirtiéndose en una guía más y más segura.

Algo que nos detiene es que seamos más conscientes del mundo físico (conscientes del cuerpo) y más conscientes del mundo mental (conscientes del alma). Hemos desarrollado el cuerpo y el alma; pero, hemos dejado de lado nuestro espíritu.

Nuestro espíritu puede educarse, tal como nuestra mente. Puede ser desarrollado en fortaleza y entrenado tal como nuestro cuerpo.

Claro que una persona no renacida, no podrá seguir la voz de su espíritu porque no esta regenerado; su conciencia le permitirá hacer lo que quiera. Pero, al tener la naturaleza y la vida de Dios en nosotros, nuestra conciencia no nos permitirá hacer lo que queramos.

Si eres un cristiano renacido, el Espíritu Santo está viviendo y morando en tu espíritu. El no se comunica directamente con tu mente porque no está en tu mente; está en tu espíritu, El se comunica contigo por medio de tu espíritu.

Jesús dijo: "Y vendremos a él, y haremos morada con él" (Juan 14:23). Pablo dijo: "¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?" (1 Corintios 3:16); escribiendo a los corintios en la Segunda carta, él dijo de nuevo: "Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo" (2 Corintios 6:16). Si Dios está morando en nosotros, entonces, allí es donde El va a hablar con nosotros.

1 Juan 3:19-20 
19 Y en esto conocemos que somos de la verdad, y aseguraremos nuestros corazones delante de él; 
20 pues si nuestro corazón nos reprende, mayor que nuestro corazón es Dios, y él sabe todas las cosas. 
21 Amados, si nuestro corazón no nos reprende, confianza tenemos en Dios.

Tu espíritu, no el Espíritu Santo, es quien te reprende si obras mal siendo cristiano. 

Juan 16:7-9  
7 Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré. 
8 Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. 
9 De pecado, por cuanto no creen en mí.

Aún recuerdo cuando golpeó mi mente la realidad de este pasaje. Asistía a una iglesia donde enseñaban que el Espíritu Santo redarguye de pecado al creyente; y ahí estaba yo escuchando en el estudio bíblico este error doctrinal.

Al final de la clase fui con una lista de pasajes bíblicos que refutaban esa teoría, y ver a esa maestra, de ser su alumno estrella a bajar de nivel a los ojos. La pobre quedó tan traumada que fue y me acusó con el pastor. Y como dicen el resto es historia.

Esta mala interpretación de las Escrituras ha hecho mucho daño a los creyentes, llevándolos a un estado de condenación y conciencia de pecado, y terminando echándole la culpa al Espíritu Santo de algo que él no hace.

La verdad es que el Espíritu Santo no convence de sus pecados al creyente; Jesús dijo que Espíritu Santo convencería al mundo de pecado, y que ese pecado es el de rechazar a Jesús. Tu propio espíritu es el que es consciente desde el preciso momento en que obras mal.

Démonos cuenta de eso, y tomemos ventaja de esa guía.

Nuestro espíritu es un semáforo interior que nos muestra que camino seguir.

En 1 Pedro 3:11, citando al Salmo 34:14 dice: "Busca la paz y síguela".

Es decir, si tu corazón te reprende, es como una luz roja interior, que te dice que no vayas por ese camino. Pero si tu corazón no te reprende y tienes paz en lo que haces, sigue adelante, Dios te está guiando por ese camino.

martes, 19 de junio de 2018

Como Ser Dirigido por el Espíritu Santo - Clase 10


Clase 10
Cómo Entrenar al Espíritu Humano

Lámpara de Jehová es espíritu del hombre....
- Proverbios 20:27

El Señor nos ilumina y guía a través de nuestros espíritus. Por eso necesitamos volvernos más conscientes de nuestro espíritu. Debemos estar más conscientes de la realidad de que somos seres espirituales y no sólo seres mentales o físicos. Necesitamos entrenar a nuestro espíritu de manera que se convierta en una guía cada vez más segura.

Algo que nos detiene a los creyentes es que somos más conscientes del mundo físico (conscientes del cuerpo) y más consciente de la mente (conscientes del alma) que del espíritu. Hemos desarrollado el cuerpo y el alma, pero casi no hemos tocado el espíritu del hombre.

Tu espíritu puede ser educado del mismo modo que tu mente. Tu espíritu puede ser fortalecido y entrenado del modo que tu cuerpo. 

Aquí has cuatro reglas que te ayudarán a entrenar y desarrollar tu espíritu:

1. DEBES  MEDITAR LA PALABRA DE DIOS.

Josué 1:8
8 Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino y todo te saldrá bien.

Parafraseando esta verdad en el lenguaje del Nuevo Testamento, podríamos decir: "Nunca se apartará de tu boca la Palabra de Dios; particularmente el Nuevo Testamento, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito, porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien".

Si alguna vez deseas lograr algo grande en la vida; tome tiempo para meditar la Palabra de Dios. Empieza con 10 o 15 minutos diariamente como mínimo - luego incrementa el tiempo.

No se apartará de tu boca la Palabra de Dios. Habla la Palabra. Sino que meditarás en ella. Piensa en la Palabra. 

La palabra hebrea traducida como meditarás incluye la idea de murmurar. Murmura la Palabra. Háblala.

Una versión de Josué 1:8 dice en la última frase: "... serás capaz de actuar sabiamente en los asuntos de la vida". No puedes tener éxito si no sabe actuar con sabiduría en los asuntos de la vida.

¿De qué manera se puede saber cómo actuar con sabiduría en los asuntos de la vida?. Se puede saber por meditar en la Palabra de Dios y caminar en la luz de esa Palabra.


2. PONER EN PRACTICA LA PALABRA .

El poner en práctica la palabra quiere decir ser un hacedor de la Palabra.

Santiago1:22
22 Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores....

Empieza a ser un hacedor de la Palabra haciendo lo que la Palabra te dice que hagas en todas las circunstancias.

Algunos creen que ser hacedores de la Palabra quiere decir guardar los Diez Mandamientos. Eso no es lo que Santiago 1:22 quiere decir. Después de todo, bajo el Nuevo Pacto tenemos sólo un mandamiento; el mandamiento del amor. Jesús dijo: "un mandamiento nuevo os doy, que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros" (Juan 13:34).

Un hacedor de la Palabra hará eso. Si uno ama a una persona, no le robará. No dirá mentiras de él. El Nuevo Testamento dice que el amor es el cumplimiento de la ley. Si uno camina en amor no quebrantará ninguna ley dada para refrenar el pecado.

Debemos hacer lo que Dios dice en Su Palabra


3. DAR A LA PALABRA EL PRIMER LUGAR.

El entrenamiento, el desarrollo y la educación de nuestro espíritu se logra por dar a la Palabra de Dios el primer lugar en nuestra vida.

Proverbios 4:20-22
20 Hijo mío, está atento a mis palabras; inclina tu oído a mis razones. 
21 No se aparten de tus ojos; guárdalas en medio de tu corazón;
22 Porque son vida a los que las hayan, y medicina a todo su cuerpo.

Dios dice en este pasaje: "... está atento a mis palabras, [préstales atención, considérelas en primer lugar], inclina tu oído a mis razones [escucha lo que tengo que decir]; No se aparten de tus ojos, [siempre mira a la Palabra de Dios]; guárdalas, [mis Palabras] en ... tu corazón".

Hay gran ganancia por hacer esto. ¿Por qué nos dice Dios que pongamos su Palabra en primer lugar, que escuchemos lo que Él tiene que decir, que nos mantengamos mirando su Palabra y guardemos su Palabra en nuestro corazón?. Porque ". . . ellas [Sus Palabras] son VIDA a los que la hayan, y MEDICINA a todo su cuerpo". 

Debemos entrenarnos en preguntarnos, con relación a cualquier área: "¿Qué es lo que la Palabra de Dios dice al respecto?". Debemos preguntarnos, qué es lo que Dios dice respecto a cualquier cosa que acontezca en nuestra vida - y luego poner a la Palabra en primer lugar.

A veces la familia y los amigos intentarán presionarte para que hagas ciertas cosas; pero debes pensar en lo que la Palabra de Dios dice. Pon la Palabra de Dios en primer lugar en toda área de la vida.

4. OBEDECE INMEDIATAMENTE LA VOZ DE TU ESPÍRITU.

El espíritu humano tiene una voz que llamamos conciencia . A veces la llamamos intuición, una voz interior o guía. El mundo la llama presentimiento. Pero, lo que es, es la voz de tu espíritu hablándote. El espíritu de todo hombre, salvo o no, tiene una voz.

El espíritu humano, es el hombre espiritual, el hombre interno y oculto. Él está oculto a los sentidos físicos. No se le puede ver con los ojos físicos, ni tocar con las manos físicas. Es el hombre que se ha convertido en una nueva criatura en Cristo (2 Corintios 5:17). Cuando un hombre nace de nuevo, su espíritu se convierte en un nuevo espíritu.

Dios profetizó por medio de Ezequiel y de Jeremías que llegaría el tiempo en que sacaría del hombre el corazón de piedra y le daría uno nuevo. Dijo que pondría Su propio Espíritu dentro de nosotros. Bajo el Nuevo Pacto, este nuevo nacimiento está disponible.

El nuevo nacimiento es el renacimiento del espíritu humano. Como dice en Segunda de Corintios 5:17, si alguno está en Cristo, nueva criatura es; todo lo que era viejo en tu espíritu, la antigua naturaleza, ha sido quitado y todas las cosas han sido hechas nuevas.

"Lámpara de Jehová es el espíritu del hombre...." (Pr. 20:27). Tu espíritu recién nacido tiene la vida y la naturaleza de Dios. El Espíritu Santo mora en su espíritu. "... mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo" (1 Juan 4:4). El Espíritu Santo mora en tu espíritu. Dios tiene que comunicarse contigo a través de tu espíritu porque es allí donde Él se encuentra. Tu espíritu recibe su información a través de Él.

Aprende a obedecer a la voz de su espíritu.

Por supuesto, no lo lograrás rápidamente si no estás acostumbrado a hacerlo. El espíritu puede ser edificado y fortalecido del mismo modo que lo hacemos con el cuerpo y el alma. Del mismo modo que no empezaste el primer grado de la escuela en una semana y te graduaste de último año en la siguiente, tampoco tu espíritu será educado y entrenado de la noche a la mañana.

Pero si sigues estos cuatro puntos y los pones en práctica, después de un tiempo podrás conocer la voluntad de Dios el Padre, incluso en los más mínimos detalles de tu vida. Recibirá dirección y tendrás inmediatamente un sí o un no. Sabrás en tu espíritu lo que debes hacer en los asuntos de la vida.

viernes, 15 de junio de 2018

Como Ser Dirigido Por el Espíritu Santo - Clase 9


¿Está en línea con la Palabra?

En otras ocasiones, la voz interior nos habla. Cuando recibimos dirección a través de esta voz interior, siempre será conforme a la Palabra; cuando el Espíritu de Dios se mueve, siempre se mueve en acuerdo con la Palabra, si no está en acuerdo con la Palabra, no es el Espíritu de Dios. La Biblia es inspirada por el Espíritu, y será conforme a la Palabra, si es que está hablándote el Espíritu.

Recuerda que la Biblia dice que hay muchas voces en este mundo. Conozco gente que dice haber oído algún tipo de voz; para mi es fácil saber si están en lo correcto o no en el mismo instante que comienzan a decir lo que han oído. Conozco la Palabra, por consiguiente sé si es conforme a la Palabra o no.

Escuché de una hermana que había sido una cristiana maravillosa y una gran bendición para la iglesia. 

Esa mujer le dijo a un ministro acerca de una revelación que el Señor le había dado. El ministro le respondió: "No puedo aceptar eso porque no está en acuerdo con la Palabra".

"Pero sé que el Señor me habló", le dijo ella; "Yo lo escuché". Entonces, habló de una visión que había visto.

El ministro le repitió: "Pero no es bíblico", y comenzó a citar escrituras que contradecían lo que ella estaba diciendo. Al final le pregunté: "¿Puedes darme algún verso para respaldar tu revelación?"

Ella le dijo: "Bueno, no, no puedo".

El ministro le dijo que abriera su Biblia en cierto pasaje de la Escritura. Pues sabía que si leía ese capítulo contradeciría todo lo que ella estaba diciendo. Ella leyó los versos, cerró la Biblia y le dijo: "Esta bien, pero con Biblia o sin Biblia, sé que Dios me habló y me dio esta revelación; me voy a quedar con ella".

El ministro le dijo: "Dios no te habló; si lo hubiera hecho, te habría hablado en línea con la Palabra; y no tiene que asumir que es así porque yo lo diga, puedes leerlo en tu Biblia".

Ella persistió: "Con Biblia o sin Biblia, me voy a quedar con mi revelación".

"Muy bien", le contesto el ministro finalmente, "quédate con tu revelación, pero yo voy a quedarme con la de Dios".

Hay personas muy queridas que se han alejado por oír voces; hay muchas voces en el mundo. No debemos aceptar nada sin examinarlo a la luz de la Palabra.

Dios se comunica con nosotros por medio de nuestros espíritus, pero no se trata de escuchar voces; no se trata de orar para escuchar algo. Si Él nos habla audiblemente, bien; pero si no lo hace, tenemos su Palabra, y podemos caminar a la luz de ella.