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lunes, 16 de marzo de 2020

Como Ser Dirigido por el Espíritu Santo - Clase 10

Como Ser Dirigido por el Espíritu Santo - Clase 10


Clase 10
Cómo Entrenar al Espíritu Humano

Lámpara de Jehová es espíritu del hombre....
- Proverbios 20:27

El Señor nos ilumina y guía a través de nuestros espíritus. Por eso necesitamos volvernos más conscientes de nuestro espíritu. Debemos estar más conscientes de la realidad de que somos seres espirituales y no sólo seres mentales o físicos. Necesitamos entrenar a nuestro espíritu de manera que se convierta en una guía cada vez más segura.

Algo que nos detiene a los creyentes es que somos más conscientes del mundo físico (conscientes del cuerpo) y más consciente de la mente (conscientes del alma) que del espíritu. Hemos desarrollado el cuerpo y el alma, pero casi no hemos tocado el espíritu del hombre.

Tu espíritu puede ser educado del mismo modo que tu mente. Tu espíritu puede ser fortalecido y entrenado del modo que tu cuerpo. 

Aquí has cuatro reglas que te ayudarán a entrenar y desarrollar tu espíritu:

1. DEBES  MEDITAR LA PALABRA DE DIOS.

Josué 1:8
8 Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino y todo te saldrá bien.

Parafraseando esta verdad en el lenguaje del Nuevo Testamento, podríamos decir: "Nunca se apartará de tu boca la Palabra de Dios; particularmente el Nuevo Testamento, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito, porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien".

Si alguna vez deseas lograr algo grande en la vida; tome tiempo para meditar la Palabra de Dios. Empieza con 10 o 15 minutos diariamente como mínimo - luego incrementa el tiempo.

No se apartará de tu boca la Palabra de Dios. Habla la Palabra. Sino que meditarás en ella. Piensa en la Palabra. 

La palabra hebrea traducida como meditarás incluye la idea de murmurar. Murmura la Palabra. Háblala.

Una versión de Josué 1:8 dice en la última frase: "... serás capaz de actuar sabiamente en los asuntos de la vida". No puedes tener éxito si no sabe actuar con sabiduría en los asuntos de la vida.

¿De qué manera se puede saber cómo actuar con sabiduría en los asuntos de la vida?. Se puede saber por meditar en la Palabra de Dios y caminar en la luz de esa Palabra.


2. PONER EN PRACTICA LA PALABRA .

El poner en práctica la palabra quiere decir ser un hacedor de la Palabra.

Santiago1:22
22 Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores....

Empieza a ser un hacedor de la Palabra haciendo lo que la Palabra te dice que hagas en todas las circunstancias.

Algunos creen que ser hacedores de la Palabra quiere decir guardar los Diez Mandamientos. Eso no es lo que Santiago 1:22 quiere decir. Después de todo, bajo el Nuevo Pacto tenemos sólo un mandamiento; el mandamiento del amor. Jesús dijo: "un mandamiento nuevo os doy, que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros" (Juan 13:34).

Un hacedor de la Palabra hará eso. Si uno ama a una persona, no le robará. No dirá mentiras de él. El Nuevo Testamento dice que el amor es el cumplimiento de la ley. Si uno camina en amor no quebrantará ninguna ley dada para refrenar el pecado.

Debemos hacer lo que Dios dice en Su Palabra


3. DAR A LA PALABRA EL PRIMER LUGAR.

El entrenamiento, el desarrollo y la educación de nuestro espíritu se logra por dar a la Palabra de Dios el primer lugar en nuestra vida.

Proverbios 4:20-22
20 Hijo mío, está atento a mis palabras; inclina tu oído a mis razones. 
21 No se aparten de tus ojos; guárdalas en medio de tu corazón;
22 Porque son vida a los que las hayan, y medicina a todo su cuerpo.

Dios dice en este pasaje: "... está atento a mis palabras, [préstales atención, considérelas en primer lugar], inclina tu oído a mis razones [escucha lo que tengo que decir]; No se aparten de tus ojos, [siempre mira a la Palabra de Dios]; guárdalas, [mis Palabras] en ... tu corazón".

Hay gran ganancia por hacer esto. ¿Por qué nos dice Dios que pongamos su Palabra en primer lugar, que escuchemos lo que Él tiene que decir, que nos mantengamos mirando su Palabra y guardemos su Palabra en nuestro corazón?. Porque ". . . ellas [Sus Palabras] son VIDA a los que la hayan, y MEDICINA a todo su cuerpo". 

Debemos entrenarnos en preguntarnos, con relación a cualquier área: "¿Qué es lo que la Palabra de Dios dice al respecto?". Debemos preguntarnos, qué es lo que Dios dice respecto a cualquier cosa que acontezca en nuestra vida - y luego poner a la Palabra en primer lugar.

A veces la familia y los amigos intentarán presionarte para que hagas ciertas cosas; pero debes pensar en lo que la Palabra de Dios dice. Pon la Palabra de Dios en primer lugar en toda área de la vida.

4. OBEDECE INMEDIATAMENTE LA VOZ DE TU ESPÍRITU.

El espíritu humano tiene una voz que llamamos conciencia . A veces la llamamos intuición, una voz interior o guía. El mundo la llama presentimiento. Pero, lo que es, es la voz de tu espíritu hablándote. El espíritu de todo hombre, salvo o no, tiene una voz.

El espíritu humano, es el hombre espiritual, el hombre interno y oculto. Él está oculto a los sentidos físicos. No se le puede ver con los ojos físicos, ni tocar con las manos físicas. Es el hombre que se ha convertido en una nueva criatura en Cristo (2 Corintios 5:17). Cuando un hombre nace de nuevo, su espíritu se convierte en un nuevo espíritu.

Dios profetizó por medio de Ezequiel y de Jeremías que llegaría el tiempo en que sacaría del hombre el corazón de piedra y le daría uno nuevo. Dijo que pondría Su propio Espíritu dentro de nosotros. Bajo el Nuevo Pacto, este nuevo nacimiento está disponible.

El nuevo nacimiento es el renacimiento del espíritu humano. Como dice en Segunda de Corintios 5:17, si alguno está en Cristo, nueva criatura es; todo lo que era viejo en tu espíritu, la antigua naturaleza, ha sido quitado y todas las cosas han sido hechas nuevas.

"Lámpara de Jehová es el espíritu del hombre...." (Pr. 20:27). Tu espíritu recién nacido tiene la vida y la naturaleza de Dios. El Espíritu Santo mora en su espíritu. "... mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo" (1 Juan 4:4). El Espíritu Santo mora en tu espíritu. Dios tiene que comunicarse contigo a través de tu espíritu porque es allí donde Él se encuentra. Tu espíritu recibe su información a través de Él.

Aprende a obedecer a la voz de su espíritu.

Por supuesto, no lo lograrás rápidamente si no estás acostumbrado a hacerlo. El espíritu puede ser edificado y fortalecido del mismo modo que lo hacemos con el cuerpo y el alma. Del mismo modo que no empezaste el primer grado de la escuela en una semana y te graduaste de último año en la siguiente, tampoco tu espíritu será educado y entrenado de la noche a la mañana.

Pero si sigues estos cuatro puntos y los pones en práctica, después de un tiempo podrás conocer la voluntad de Dios el Padre, incluso en los más mínimos detalles de tu vida. Recibirá dirección y tendrás inmediatamente un sí o un no. Sabrás en tu espíritu lo que debes hacer en los asuntos de la vida.

martes, 19 de junio de 2018

Como Ser Dirigido por el Espíritu Santo - Clase 10


Clase 10
Cómo Entrenar al Espíritu Humano

Lámpara de Jehová es espíritu del hombre....
- Proverbios 20:27

El Señor nos ilumina y guía a través de nuestros espíritus. Por eso necesitamos volvernos más conscientes de nuestro espíritu. Debemos estar más conscientes de la realidad de que somos seres espirituales y no sólo seres mentales o físicos. Necesitamos entrenar a nuestro espíritu de manera que se convierta en una guía cada vez más segura.

Algo que nos detiene a los creyentes es que somos más conscientes del mundo físico (conscientes del cuerpo) y más consciente de la mente (conscientes del alma) que del espíritu. Hemos desarrollado el cuerpo y el alma, pero casi no hemos tocado el espíritu del hombre.

Tu espíritu puede ser educado del mismo modo que tu mente. Tu espíritu puede ser fortalecido y entrenado del modo que tu cuerpo. 

Aquí has cuatro reglas que te ayudarán a entrenar y desarrollar tu espíritu:

1. DEBES  MEDITAR LA PALABRA DE DIOS.

Josué 1:8
8 Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino y todo te saldrá bien.

Parafraseando esta verdad en el lenguaje del Nuevo Testamento, podríamos decir: "Nunca se apartará de tu boca la Palabra de Dios; particularmente el Nuevo Testamento, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito, porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien".

Si alguna vez deseas lograr algo grande en la vida; tome tiempo para meditar la Palabra de Dios. Empieza con 10 o 15 minutos diariamente como mínimo - luego incrementa el tiempo.

No se apartará de tu boca la Palabra de Dios. Habla la Palabra. Sino que meditarás en ella. Piensa en la Palabra. 

La palabra hebrea traducida como meditarás incluye la idea de murmurar. Murmura la Palabra. Háblala.

Una versión de Josué 1:8 dice en la última frase: "... serás capaz de actuar sabiamente en los asuntos de la vida". No puedes tener éxito si no sabe actuar con sabiduría en los asuntos de la vida.

¿De qué manera se puede saber cómo actuar con sabiduría en los asuntos de la vida?. Se puede saber por meditar en la Palabra de Dios y caminar en la luz de esa Palabra.


2. PONER EN PRACTICA LA PALABRA .

El poner en práctica la palabra quiere decir ser un hacedor de la Palabra.

Santiago1:22
22 Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores....

Empieza a ser un hacedor de la Palabra haciendo lo que la Palabra te dice que hagas en todas las circunstancias.

Algunos creen que ser hacedores de la Palabra quiere decir guardar los Diez Mandamientos. Eso no es lo que Santiago 1:22 quiere decir. Después de todo, bajo el Nuevo Pacto tenemos sólo un mandamiento; el mandamiento del amor. Jesús dijo: "un mandamiento nuevo os doy, que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros" (Juan 13:34).

Un hacedor de la Palabra hará eso. Si uno ama a una persona, no le robará. No dirá mentiras de él. El Nuevo Testamento dice que el amor es el cumplimiento de la ley. Si uno camina en amor no quebrantará ninguna ley dada para refrenar el pecado.

Debemos hacer lo que Dios dice en Su Palabra


3. DAR A LA PALABRA EL PRIMER LUGAR.

El entrenamiento, el desarrollo y la educación de nuestro espíritu se logra por dar a la Palabra de Dios el primer lugar en nuestra vida.

Proverbios 4:20-22
20 Hijo mío, está atento a mis palabras; inclina tu oído a mis razones. 
21 No se aparten de tus ojos; guárdalas en medio de tu corazón;
22 Porque son vida a los que las hayan, y medicina a todo su cuerpo.

Dios dice en este pasaje: "... está atento a mis palabras, [préstales atención, considérelas en primer lugar], inclina tu oído a mis razones [escucha lo que tengo que decir]; No se aparten de tus ojos, [siempre mira a la Palabra de Dios]; guárdalas, [mis Palabras] en ... tu corazón".

Hay gran ganancia por hacer esto. ¿Por qué nos dice Dios que pongamos su Palabra en primer lugar, que escuchemos lo que Él tiene que decir, que nos mantengamos mirando su Palabra y guardemos su Palabra en nuestro corazón?. Porque ". . . ellas [Sus Palabras] son VIDA a los que la hayan, y MEDICINA a todo su cuerpo". 

Debemos entrenarnos en preguntarnos, con relación a cualquier área: "¿Qué es lo que la Palabra de Dios dice al respecto?". Debemos preguntarnos, qué es lo que Dios dice respecto a cualquier cosa que acontezca en nuestra vida - y luego poner a la Palabra en primer lugar.

A veces la familia y los amigos intentarán presionarte para que hagas ciertas cosas; pero debes pensar en lo que la Palabra de Dios dice. Pon la Palabra de Dios en primer lugar en toda área de la vida.

4. OBEDECE INMEDIATAMENTE LA VOZ DE TU ESPÍRITU.

El espíritu humano tiene una voz que llamamos conciencia . A veces la llamamos intuición, una voz interior o guía. El mundo la llama presentimiento. Pero, lo que es, es la voz de tu espíritu hablándote. El espíritu de todo hombre, salvo o no, tiene una voz.

El espíritu humano, es el hombre espiritual, el hombre interno y oculto. Él está oculto a los sentidos físicos. No se le puede ver con los ojos físicos, ni tocar con las manos físicas. Es el hombre que se ha convertido en una nueva criatura en Cristo (2 Corintios 5:17). Cuando un hombre nace de nuevo, su espíritu se convierte en un nuevo espíritu.

Dios profetizó por medio de Ezequiel y de Jeremías que llegaría el tiempo en que sacaría del hombre el corazón de piedra y le daría uno nuevo. Dijo que pondría Su propio Espíritu dentro de nosotros. Bajo el Nuevo Pacto, este nuevo nacimiento está disponible.

El nuevo nacimiento es el renacimiento del espíritu humano. Como dice en Segunda de Corintios 5:17, si alguno está en Cristo, nueva criatura es; todo lo que era viejo en tu espíritu, la antigua naturaleza, ha sido quitado y todas las cosas han sido hechas nuevas.

"Lámpara de Jehová es el espíritu del hombre...." (Pr. 20:27). Tu espíritu recién nacido tiene la vida y la naturaleza de Dios. El Espíritu Santo mora en su espíritu. "... mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo" (1 Juan 4:4). El Espíritu Santo mora en tu espíritu. Dios tiene que comunicarse contigo a través de tu espíritu porque es allí donde Él se encuentra. Tu espíritu recibe su información a través de Él.

Aprende a obedecer a la voz de su espíritu.

Por supuesto, no lo lograrás rápidamente si no estás acostumbrado a hacerlo. El espíritu puede ser edificado y fortalecido del mismo modo que lo hacemos con el cuerpo y el alma. Del mismo modo que no empezaste el primer grado de la escuela en una semana y te graduaste de último año en la siguiente, tampoco tu espíritu será educado y entrenado de la noche a la mañana.

Pero si sigues estos cuatro puntos y los pones en práctica, después de un tiempo podrás conocer la voluntad de Dios el Padre, incluso en los más mínimos detalles de tu vida. Recibirá dirección y tendrás inmediatamente un sí o un no. Sabrás en tu espíritu lo que debes hacer en los asuntos de la vida.

miércoles, 24 de mayo de 2017

Traducción del libro de E W Kenyon "Estudios Avanzados de la Biblia" - Parte 38

En esta lección veremos la importancia de entrenar nuestro espíritu humano depositando en él la Palabra de Dios.


Lección 38
EJERCITÁNDONOS EN LA PALABRA

GASTAMOS UNA GRAN CANTIDAD DE DINERO en la construcción de gimnasios y en el entrenamiento de nuestra adolescencia y juventud con ejercicios físicos. Nuestras escuelas y colegios e instituciones técnicas son para el ejercicio de la mente. Lo poco que sabemos es sobre el ejercicio de nuestros espíritus. La iglesia nunca se ha dado cuenta de que el espíritu del hombre es la fuente de la fe. Que la fe no es producto del conocimiento sensitivo engendrado de la razón.
Cono vez, todo el conocimiento que tenemos nos ha llegado a través de los sentidos. No hay nada creativo en los sentidos. Los sentidos simplemente reciben hechos físicos y los transmiten a signos mentales. Ninguna escuela de pensamiento ha reconocido nunca que el hombre es un espíritu, y que la fuente de toda habilidad creativa está en su espíritu. Ahora sabemos que ninguna de las personas se convirtió en inventores o creadores, grandes científicos o grandes músicos hasta que esa nación hubiera recibido la Vida Eterna, la Naturaleza de Dios.
Esa naturaleza de Dios no entra en las facultades de razonamiento del hombre. Llega al espíritu del hombre. Entonces, el espíritu del hombre es la fuente de la capacidad creativa e inventiva de todo hombre.
Debemos aprender a cultivar este espíritu humano recreado. Los espiritistas y los médiums han cultivado el espíritu humano no recreado y se lo han entregado al diablo para ser educados, y realizan cosas prodigiosas y milagrosas.
Las sesiones son espirituales, pero nunca son el producto del espíritu humano recreado. Son el producto de un espíritu humano poseído y controlado por demonios. El espíritu humano recreado contacta la Capacidad Divina y sus recursos. No es sólo la fuente de energía creativa y capacidad, sino la fuente de la fe. Qué poco hemos apreciado el hecho de que la Fe que Jesús ejerció y que la iglesia ha demostrado a través de los siglos, es el producto del espíritu humano recreado.
Verás, Dios es un Dios de Fe y Él imparte Su Naturaleza de Fe al hombre en la Nueva Creación. Si el hombre sólo pudiera aprender a desarrollar su espíritu recreado, desarrollaría su capacidad y habilidad de fe. Mira, la fe ha dado a luz todos los grandes logros del hombre. Los grandes logros de nuestro hombre moderno son el producto de la Vida Eterna en el espíritu del hombre. Una de las cosas asombrosas es que los hijos de los hombres y las mujeres que han recibido la Vida Eterna llevan consigo como don prenatal la capacidad Divina, la capacidad latente, la capacidad creadora de Dios. Los hijos de clérigos y de destacados cristianos han sido los grandes líderes de todas las grandes fuerzas morales, intelectuales y espirituales de nuestra nación.
Pero el espíritu humano recreado no sólo produce la capacidad creativa y la fe, sino que es la fuente del amor. "El Amor fue derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo". Es la fuente de la cual brota este nuevo tipo de Amor. Hemos aprendido que el hombre natural en el estado pagano, donde no ha entrado en contacto con el cristianismo, no tiene amor. Él tiene atracción sexual, y tiene el mismo cuidado por sus hijos que los animales salvajes tienen por su descendencia hasta que puedan cuidar de sí mismos, pero no ama. No tiene sentido de la relación. Recuerda que David no crio a sus propios hijos. Fueron puestos entre los líderes de Israel.
La Vida Eterna ha sido dada al hombre. Con ella viene un nuevo tipo de Amor, y ese nuevo tipo de Amor ha afectado a sus hijos. Difícilmente hay una familia de personas recreadas que no hayan tenido en su árbol genealógico hombres y mujeres que hayan recibido la Vida Eterna. La corte moderna de divorcio revela el egoísmo absoluto del hombre natural. Hay otra cosa. Ese espíritu recreado da nacimiento a la fe, a la energía creativa y al Amor. Es la fuente de la cual viene toda sabiduría. La sabiduría no es el producto del conocimiento sensorial.
El conocimiento sensorial puede reunir y obtener bastante de la experiencia y de lo que llamamos sabiduría natural, pero la sabiduría que viene de arriba, la sabiduría que Jesús fue hecho para ser para ustedes (Dios lo hizo sabiduría para nosotros, esa nueva clase de sabiduría) es la que viene del corazón humano. Durante mucho tiempo he estado convencido de que si un creyente cultivara la habilidad creativa y la capacidad de sabiduría de su espíritu, sería la personalidad más destacada de su comunidad. Cómo deberíamos aprender a ejercitarnos a lo largo de esta línea. Así como nos hemos ejercitado físicamente para edificar músculos, como hemos hecho mentalmente para edificar la memoria y almacenar nuestras mentes con hechos y datos, así también ahora debemos edificar nuestra vida de amor, edificar nuestra vida de sabiduría, edificar nuestra energía creativa.
¿Cómo? Alimentándonos de la Palabra de Dios. La palabra es la sabiduría de Dios, la capacidad de Dios, la misma Vida de Dios. Al alimentarme de ella, cultivo, fortalezco y edifico mi espíritu. Edifico la fe en mí. Edifico la capacidad de Dios en mí. Edifico en mí todo lo atractivo que he visto en la vida de Jesús. Comprometerme a memorizar la Palabra no lo hace; aprender la historia de los libros de la Biblia no lo hace; aprender el hebreo y las palabras griegas no lo hará. Sólo una cosa hará: el hacer la Palabra, practicarla, vivirla en mi vida cotidiana, confiar en ella, actuar en ella.
Ése es nuestro secreto. 1 Timoteo 4:6-8: "Si esto enseñas a los hermanos, serás buen ministro de Jesucristo, nutrido con las palabras de la fe y de la buena doctrina que has seguido. Desecha las fábulas profanas y de viejas. Ejercítate para la piedad; porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera.” Observa que nosotros debemos alimentarnos en la Palabra. Debemos alimentarnos. Debemos cultivarnos a nosotros mismos. Debemos beber la leche pura de la Palabra (1 Pedro 2:2-3) hasta que nuestro espíritu gobierne nuestras facultades de pensamiento. Luego, a su vez, gobernarán los sentidos. Pero nota el versículo siguiente: "Desecha las fábulas profanas y de viejas. Ejercítate para la piedad". Este es un ejercicio en la Palabra. Tú te entregas a la Palabra.
Hebreos 4:12 (Traducción de Moffatt) dice: "Porque el Logos de Dios es una cosa viviente, y activa y más cortante que cualquier espada de dos filos, que penetre hasta la división del hombre triple: cuerpo, alma, Y espíritu”. Esta Palabra viva es rápida para discernir los pensamientos y las intenciones del corazón. Medita en eso. Verás cómo la Palabra se revela en nuestros espíritus, nuestras facultades de pensamiento y nuestro cuerpo, mostrando la relación, una a la otra. Esa Palabra viviente es lo que debe dirigir nuestro pensamiento, nuestras meditaciones. El Salmo 19:14 dice: "Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, Oh Jehová, roca mía, y redentor mío."
El hombre que controla su meditación controlará su conducta y controlará su discurso. Cuando aprendemos el secreto de meditar en la Palabra, cediendo nuestras mentes a la Palabra, entonces el Salmo 104:34 se convierte en una realidad. Nuestra meditación le será dulce, y nos alegraremos en Jehová. Nuestros espíritus pueden ser tan desarrollados, tan fortalecidos, que nos convertiremos en mentalizados con Dios. Por la mañana, nuestras mentes inconscientemente irá a Él por guía y sabiduría para el día. Nos hemos ejercitado en la Palabra hasta que todo nuestro ser está saturado de ella.
Hebreos 5:12-14 debe ser cuidadosamente estudiado. Ninguno de nosotros ha pasado más allá: "Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido." La mayoría de los creyentes son buscadores de fe. Desconfían de su propia fe. Están buscando a alguien que pueda orar por ellos la oración de fe. Son como los que Pablo habla en Timoteo, aprendiendo siempre pero nunca llegando (2 Timoteo 3:7). Nunca han alcanzado el lugar donde sus espíritus estén quietos y tranquilos. Están teniendo un combate continuo con el adversario.
Uno de ellos me dijo: "Yo he tenido este combate con el adversario durante treinta años. No conocía a Colosenses 2:15: Y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.’" ¿Qué significa esto? Es el combate de Jesús con el adversario por nosotros antes de resucitar de entre los muertos. Él fue nuestro sustituto, y su combate con el adversario fue nuestro combate. Él derrotó a Satanás, lo despojó de su autoridad antes de que Él resucitase de entre los muertos. Esta victoria se hace nuestra cuando recordamos que el adversario que nos está combatiendo fue vencido, que es nuestro objeto en lugar de nuestro amo. Entonces debemos decir: "En el Nombre de Jesús, demonio, fuera", y él debe irse.
Hebreos 2:14 dice: "Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo". Observa esto: Satanás fue derrotado, conquistado, despojado de su autoridad; u ustedes, por su unión con Cristo, habéis llegado a ser amos del diablo. Ejercítate en la Palabra, ahora, hasta que se convierta en una realidad en ti. La Traducción de Moffatt de 1 Corintios 2:6 dice: "Sin embargo, nosotros hablamos sabiduría, entre los que están completamente crecidos, no con una sabiduría de este siglo ni de los gobernantes destronados de este siglo". ¿Quiénes son los gobernantes destronados? Son demonios y hombres gobernados por demonios.
Jesús nos dio el derecho legal del uso de Su Nombre en Juan 14:13-14: "Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré".
La palabra "pedir" puede traducirse como "demandar". Es Su promesa para usar Su Nombre en el trato con los demonios y la enfermedad tal como Pedro lo usó en Hechos 3: 6, cuando dijo al hombre en la Puerta Hermosa: "En el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate." Pablo también lo usó en Hechos 16:18: "Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora". Cuando uno se ejercita en la Palabra hasta que esta Palabra se convierte en una realidad para él, instantáneamente se convertirá en amo de los demonios. Recuerda en una hora de crisis que Satanás ha sido derrotado y que Jesús nos dio el poder legal para usar Su Nombre. En Marcos 16:17-18, Él dijo: "En mi Nombre echarán fuera demonios". Si puedes echar fuera a un demonio, puedes echar fuera a cualquier demonio. Si puedes curar una enfermedad en el Nombre, puedes sanar cualquier enfermedad; porque dijo: "Sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán". Ves, puedes llegar a ser tan fuerte en la Palabra que dominarás las circunstancias a tu alrededor. Tú entiendes que la fe no es producto de evidencias de los sentidos, sino que la fe es algo que surge de tu espíritu que ha caminado en la Palabra, vivido en la Palabra, y en la cual la Palabra ha vivido y dominado, hasta que llegas a ser completamente uno con la palabra. Recuerda que Jesús dijo: "Yo soy la vid, vosotros sois las ramas". Hay una unidad entre ustedes y Jesús porque ustedes son una rama de la vid. Lo mismo ocurre con la Palabra. Llega una absoluta unidad entre ustedes y la Palabra. La Palabra permanece en ti.
Mira, esto no es algo intelectual. Es una cosa espiritual. "Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pediréis lo que queráis y os será hecho" (Juan 15:7). Si eres hijo de Dios, permaneces en él. Si esa Palabra ha encontrado su lugar en tu vida, gobernándote, enseñándote y amonestándote en cada fase de tu caminar, entonces permanece en ti y vives en la Palabra. Así como caminas en Amor, vives Amor, respiras Amor, ahora caminas en la autoridad consciente y en la habilidad de esa Palabra en su vida. Mira, es la Palabra viva en sus labios la que sana a los enfermos, la que salva a los hombres perdidos, la que pone el coraje y la fuerza en el de corazón débil.
Es tu conciencia de la autoridad de esa Palabra en sus labios. Te dices a ti mismo: "La Palabra de Dios en mis labios es tan eficaz como en los labios de Pedro o de Juan, porque es la Palabra de mi Padre la que estoy usando". Hebreos 5:12-14 dice: "Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño". Ese es la que nunca come nada más que los primeros principios de su redención. Es decir, dicen: "Sí, he sido salvo y santificado, he recibido el Espíritu Santo, y he hecho esto y lo otro". Pero no han crecido. Lo dicen como un loro repite palabras que ha oído.
Pero el creyente adulto no sólo ha recibido la Vida Eterna, sino que ha continuado en el estudio de la Palabra y en la práctica de la Palabra. Él ha tenido experiencia en la Palabra que enseña acerca de su justicia. Como sabes, justicia significa la capacidad de estar en la presencia del Padre sin el sentimiento de culpabilidad o de inferioridad. No le tienes miedo de Satanás. No le tienes miedo a la enfermedad. No le tiene miedo de la falta de dinero. Son intrépidos, porque han experimentado la realidad de la Palabra viviente en la propia vida de su corazón.
Fíjate, "pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal." Se han ejercitado en la palabra, y no en sus sentidos, hasta que se han convertido en amos absolutos en su camino espiritual. Recuerda 2 Corintios 9:10: "Y el que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia".
El sentido de culpabilidad e inferioridad nos roba el llevar fruto. Cuando reconocemos la integridad de la Palabra y entramos en nuestra herencia de justicia, nos convertimos en portadores de fruto. Filipenses 1:20 nos da una hermosa ilustración: "Conforme a mi anhelo y esperanza de que en nada seré avergonzado; antes bien con toda confianza, como siempre, ahora también será magnificado Cristo en mi cuerpo, o por vida o por muerte". Pablo quería que Cristo fuese magnificado en su cuerpo a través de las cosas que hizo y dijo. Él quería que Jesús fuera magnificado, hecho atractivo, para que los hombres lo quisieran. Esto sólo puede venir mientras nos ejercitamos en la Palabra.

Preguntas
1. ¿Cuál es la fuente de la habilidad creativa del hombre?
2. Explica cómo se cultiva el espíritu humano recreado.
3. Explica completamente los frutos del espíritu recreado.
4. Explica 1 Timoteo 4: 6-8.
5. ¿Por qué es que muchos cristianos son "buscadores de fe"?
6. Da la escritura, y di porqué el creyente no necesita luchar contra el adversario.
7. ¿Quiénes son los gobernantes destronados?
8. ¿Qué autoridad ejerce el hijo de Dios sobre los gobernantes destronados?
9. ¿Qué significa "experiencia en la palabra de justicia"?

10. Explica Filipenses 1:20.

domingo, 30 de junio de 2013

La Guerra Espiritual 11 - La Espada del Espíritu

La Espada del Espíritu

. . .y tomen la espada del espíritu, que es la palabra de Dios.
Efesios 6:17 (Versión Peshitta)

Hemos visto las primeras partes de la armadura: el cinturón, la coraza, el calzado, el escudo y el casco, que son la parte eminentemente defensiva de la armadura, pero ahora veremos la parte principalmente ofensiva de la armadura, la espada.

La palabra griega para “espada” es “machaira”; esta espada era un cuchillo filudo y largo, como un machete de unos 48 cm. de largo, que se usaba tanto para cortar carne de animales así como arma de guerra, sea larga o corta, la larga con curva para ataque de corte y la corta derecha para ataque de estocada final. 

Su poder era muy letal; los soldados la balanceaban de un lado a otro dando estocadas volteando la espada y luego sacando las entrañas de la gente. Aunque no era la espada más larga era la más peligrosa.

Esta palabra “machaira” la volvemos a encontrar en Hebreos 4:12: “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de dos filos. Penetra hasta la división del alma y del espíritu, de las coyunturas y los tuétanos, y es poderosa para discernir (juzgar) los pensamientos y las intenciones del corazón” (Nueva Biblia de los Hispanos).

El término “palabra” es “rhema”, como hemos visto antes la palabra rhema es una porción específica d ela Biblia, no toda la Biblia en su conjunto.

Mientras que el cinturón de la verdad nos hablaba del logos de la palabra, la espada del espíritu nos habla acerca del rhema

La palabra logos es un sustantivo, que por definición es aquella palabra que sirve para nombrar seres, objetos o entidades concretas o abstractas. Mientras que la palabra rhema es un verbo que por definición es una palabra que expresa acciones o estados en un tiempo determinado.

Mientras que el sustantivo denota algo concreto el verbo una acción.

Logos significa palabra, y aunque es un sustantivo se refiere a la expresión del pensamiento; no el simple nombre de un objeto.

Rhema significa aquello que es o ha sido dicho por una voz viviente, una cosa dicha, una palabra hablada. 

Vine nos dice que rhema es “aquello que es hablado, lo que es expresado de palabra o por escrito; en singular, una palabra.”

Podemos definir que logos es la Palabra escrita y rhema la palabra hablada.

En Romanos 10:8 encontramos la palabra rhema 2 veces: “Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos” (Reina Valera 1960)

Este rhema de fe es la palabra que sale de nuestra boca después de haber pasado tiempo meditando la Palabra de Dios.

Recordemos que cuando nos pusimos el yelmo de la salvación empezamos a transformar nuestra mente colocando la Palabra de Dios en nuestro interior y cuando nos colocamos el calzado del evangelio vimos que la fe venía cuando depositamos la Palabra de Dios en nuestro interior. También vimos que al empuñar el escudo de la fe estábamos parándonos firmes en la Palabra de Dios. Ahora veamos como convertir esa Palabra en un arma ofensiva.

Lo que tenemos que hacer es convertir el logos de la palabra en rhema; y para esto debemos entender que el poder de Dios está encerrado en su Palabra.

Hebreos 1:1-3 (Reina Valera 1960)
1 Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, 
2 en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; 
3 el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas.

Aquí palabra es rhema, que se define: “El significado de rhema a diferencia de logos esta ejemplificado en la orden de “tomar la espada del espíritu que es la Palabra de Dios,” que está en Efesios 6:17, la referencia aquí no es a toda la Biblia en conjunto (como en logos). sino a las porciones individuales de la Escritura que el Espíritu nos hace recordar en tiempo de necesidad, siendo el requisito previo el almacenar regularmente la Escritura en nuestra mente.”

Logos nos muestra lo que la Palabra es en esencia, rhema lo que la Palabra puede hacer por nosotros. El poder que hay en la Palabra se desata a través del rhema.

Por ese motivo es que es importante entender como se desata el rhema de Dios en nuestras vidas.

En Romanos 10:8-10 dice: “Más ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón.  Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación” (Reina Valera 1960). 
Aquí vemos que el rhema de Dios debe estar en nuestra boca y en nuestro corazón. Además encontramos la clave para desatar el rhema a nuestro favor: creer en el corazón y confesarlo con la boca.
Aquí el apóstol Pablo nos da un ejemplo práctico de cómo funciona esto mostrándonos como es que una persona recibe la salvación; en primer lugar confiesa con la boca que Jesús es el Señor; y en segundo cree en el corazón que Dios lo levanto de los muertos.

Y dice: “Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.”

En 2 Corintios 4:13 podemos ver esta misma verdad: “Pero teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: CREI, POR TANTO HABLÉ, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos” (La Biblia de las Américas). 

El espíritu de fe habla las cosas de la Palabra de Dios que ha creído; por eso, una persona que tiene el espíritu de fe debe hablar las cosas que cree.

Jesús dijo estas poderosas palabras en Marcos 11:23: “Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho” (Reina Valera 1960).

Con estas palabras nos muestra la importancia de decir con nuestra boca las cosas que creemos en nuestro corazón. En especial, notemos que este pasaje dice tres veces decir pero una sola vez creer. Es decir, debemos hablar tres meses de lo que creemos.

En Romanos 10:10 hemos visto que "con el corazón se cree...." ¿Qué se cree? Que lo que dice la Palabra de Dios es verdad.

Creer con el corazón es creer que la Palabra de Dios es verdad sin importar lo que digan las circunstancias.

En la Segunda parte de Romanos 10:10 dice: "... pero con la boca se confiesa para...." Es decir la fe para recibir algo se desata con las palabras. Como vimos en 2 Corintios 4:13: "Creí, por lo cual hablé;" Si has creído algo de la Palabra de Dios, lo siguiente que debes hacer es hablarlo.

En Marcos 5:27-29 podemos ver esta verdad.

Marcos 5:27-29 (Reina Valera 1960)
27 Cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto.  
28 Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva.  
29 Y enseguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote

En este pasaje vemos que esta mujer estaba diciendo algo de manera continua. Ella decía "Si tocare tan solamente su manto, seré salva." Sus palabras la motivaron para actuar en fe y recibir su sanidad.

Eso es lo que hace la espada del espíritu, está declarando el rhema de Dios.

Debemos meditar la Palabra de Dios hasta que llegue el rhema para que cambie nuestra vida y podamos ministrar la verdad a otros. 

Mientras más meditamos en el logos, más listos estamos de recibir la rhema

Jesús nos mostró en el desierto la manera que debemos usar el logos convirtiéndolo en rhema:

Mateo 4:1-11 (Biblia al Día)
1 Luego el Espíritu llevó a Jesús al desierto para que el diablo lo sometiera a tentación.
2 Después de ayunar cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre.
3 El tentador se le acercó y le propuso:—Si eres el Hijo de Dios, ordena a estas piedras que se conviertan en pan.
4 Jesús le respondió:—Escrito está: “No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.”
5 Luego el diablo lo llevó a la ciudad santa e hizo que se pusiera de pie sobre la parte más alta del templo, y le dijo:
6 —Si eres el Hijo de Dios, tírate abajo. Porque escrito está: “Ordenará que sus ángeles te sostengan en sus manos, para que no tropieces con piedra alguna.”
7 —También está escrito: “No pongas a prueba al Señor tu Dios” —le contestó Jesús.
8 De nuevo lo tentó el diablo, llevándolo a una montaña muy alta, y le mostró todos los reinos del mundo y su esplendor.
9 —Todo esto te daré si te postras y me adoras.
10 —¡Vete, Satanás! —le dijo Jesús—. Porque escrito está: “Adora al Señor tu Dios y sírvele solamente a él.”
11 Entonces el diablo lo dejó, y unos ángeles acudieron a servirle.

Aquí vemos como Jesús utilizó 3 veces la espada del espíritu; le dijo al diablo “Escrito está”, y le soltó el rhema de Dios.

El diablo también conocía la Palabra de Dios, pero la citó fuera de su contexto, torciéndola y citándola a medias; pero Jesús conociendo lo que estaba escrito declaró el rhema de Dios y alcanzó la victoria.

Esa es la manera de usar la espada del espíritu, declarando lo que está escrito en la Biblia.

Ya te has puesto el cinturón de la verdad, la coraza de la justicia, la disposición de predicar el evangelio de la paz, el escudo de la fe y el yelmo (o casco) de la salvación, ya estas completamente protegido y defendido; pero eso no es suficiente, toma la espada del espíritu y proclama tu victoria.