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lunes, 5 de agosto de 2019

La Fe es la Plena Seguridadde que lo que Esperamos es Nuestro


En Hebreos 11:1 se empieza a definir la fe de esta manera: "Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera".

La palabra certeza es traducida de la palabra griega hupostasis, que significa un fundamento, una base firme sobre la cual nos paramos, una base, de ahi confianza, seguridad.

Cuando se construye un gran edificio, o una casa en general, se empieza a excavar hasta encontrar una base firme sobre la cual construir. Todo el edificio descansa sobre ese fundamento.

La fe es ese fundamento sobre el cual descansa lo que esperamos.

La palabra esperanza viene de la griega elpizo, que significa poner esperanza, tener esperanza, o en lo que se basa nuestra esperanza.

Entonces, podemos decir que la fe es el firme fundamento en el que se centra nuestra esperanza.

Mucha gente no entiende la diferencia entre la fe y la esperanza, y por eso no reciben lo que Dios proveyo para ellos.

Cómo vimos en el artículo anterior, la fe se encuentra siempre en el tiempo presente, no está en el mañana, sino en el hoy.

La esperanza esta siempre en el futuro, es algo que esperamos recibir, un deseo que nos suceda lo que queremos.

En cuanto a la sanidad divina podemos ver esto, mucha gente dice: "Espero que Dios me sane"; y mucha gente piensa que son palabras llenas de fe, pero no lo son, sino un buen deseo, una esperanza. Cuando la persona muere por la enfermedad, se preguntan, "¿Por qué murió si tenía una gran fe?" Nuevamente, no tenía fe, tenía esperanza.

La esperanza nos traza la meta de lo que queremos recibir de Dios, la fe lo realiza.

Mi papá era arquitecto, y mi abuelo ingeniero. A veces trabajaban juntos, cuando iban a construir una casa, mi papá hacia los planos, el plano no era la casa, era lo que se quería hacer. Mi abuelo tomaba los planos y basado en las especificaciones, construía la casa.

Eso hace la esperanza, nos traza la meta de lo que queremos recibir de Dios, pero la fe lo realiza.

En Romanos 4:18 podemos ver en Abraham, como creer la esperanza trajo como resultado el nacimiento de Isaac. "El creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia."

Dios le había trazado un plan Abraham, una meta, él iba a ser padre de multitudes, pero el veía su cuerpo, casi de 100 años, y veía a Sara, de 90 y estéril toda su vida. 

Pero él creyó, el plano de lo que quería recibir, un hijo de Sara, se lo dio Dios, lo que Dios le dijo se convirtió en el firme fundamento sobre el cual su esperanza se convirtió en una realidad.

Nuestra esperanza encuentra su firme fundamento, su base solida en fe.


Continuara... 

sábado, 16 de julio de 2016

(Youtube) Como Comprendí la Seguridad de mi Salvación


Una de las experiencias más liberadoras en mi vida fue comprender la seguridad de mi salvación, en este corto video les cuento como es que sucedió.


miércoles, 13 de julio de 2016

Como Comprendí la Seguridad de Mí Salvación


Siendo un nuevo creyente muchas noches tenía inseguridad de mi salvación, venía a la mente la idea de que en realidad no era salvo y para asegurarme volvía a repetir la oración del pecador para recibir a Jesús.

No se a cuantos les a pasado pero vivía con ese constante temor, que no era nada más por falta de conocimiento.

En el estudio bíblico que llevaba en el grupo de jóvenes al que asistía nos hacían memorizar versículos, y hubo uno que terminó con mis dudas.

1 Juan 5:13
13 Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios.

Yo había creído en el nombre del hijo de Dios, había creído en Jesús, entonces podía saber que tenía la vida eterna; esta vida no dependía de las cosas que yo hiciera sino de en quien había creído.

Otro pasaje que que me ayudó bastante fue Efesios 2:8-9, con el cual aprendí que la salvación no dependía de las obras que yo hiciere.

Efesios 2:8-9
8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;
9 no por obras, para que nadie se gloríe.

Ese pasaje me mostró que no era yo el que tenía que vivir una vida de "obras buenas" ni trabajar para alcanzar mi salvación, por gracia había sido salvo.

En Juan 1 me encontré con otro pasaje que me ayudó a entender lo que era la salvación:

Juan 1:12-13
12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;
13 los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.

La salvación era la cosa más sencilla del mundo; no era por pertenecer a una familia cristiana (aunque fui el primer cristiano conocido de mi familia), ni porque yo decidiera hacerlo por mi mismo (por medio de mis buenas obras), ni porque otro lo decidiera por mi (el hecho que mis padres me hubieran bautizado de niño no había tenido efecto alguno), lo único que debía hacer era creer en Jesús y recibirlo.

Lo mejor de todo es fue saber que Dios ofreció Su salvación gratuitamente para todos los hombres. Como dice ese famoso versículo de Juan 3:16: "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna."

Así es, al creer en Jesús tenemos vida eterna, y si tienes algo, ya es tuyo. Tú ya fuiste salvo al recibir a Jesús, recibiste la vida de Dios que es la vida eterna, y Dios no te la va a quitar porque te ama.

Así que puedes estar seguro, no perderás tu salvación por lo que hagas, porque no la recibiste por las cosas que hiciste, lo único que se requirió de ti fue creer en Jesús y recibirlo.

Disfruta sin temor tu seguridad en Cristo.