Mostrando entradas con la etiqueta lo que es la fe. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lo que es la fe. Mostrar todas las entradas

lunes, 5 de agosto de 2019

La Fe es la Plena Seguridadde que lo que Esperamos es Nuestro


En Hebreos 11:1 se empieza a definir la fe de esta manera: "Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera".

La palabra certeza es traducida de la palabra griega hupostasis, que significa un fundamento, una base firme sobre la cual nos paramos, una base, de ahi confianza, seguridad.

Cuando se construye un gran edificio, o una casa en general, se empieza a excavar hasta encontrar una base firme sobre la cual construir. Todo el edificio descansa sobre ese fundamento.

La fe es ese fundamento sobre el cual descansa lo que esperamos.

La palabra esperanza viene de la griega elpizo, que significa poner esperanza, tener esperanza, o en lo que se basa nuestra esperanza.

Entonces, podemos decir que la fe es el firme fundamento en el que se centra nuestra esperanza.

Mucha gente no entiende la diferencia entre la fe y la esperanza, y por eso no reciben lo que Dios proveyo para ellos.

Cómo vimos en el artículo anterior, la fe se encuentra siempre en el tiempo presente, no está en el mañana, sino en el hoy.

La esperanza esta siempre en el futuro, es algo que esperamos recibir, un deseo que nos suceda lo que queremos.

En cuanto a la sanidad divina podemos ver esto, mucha gente dice: "Espero que Dios me sane"; y mucha gente piensa que son palabras llenas de fe, pero no lo son, sino un buen deseo, una esperanza. Cuando la persona muere por la enfermedad, se preguntan, "¿Por qué murió si tenía una gran fe?" Nuevamente, no tenía fe, tenía esperanza.

La esperanza nos traza la meta de lo que queremos recibir de Dios, la fe lo realiza.

Mi papá era arquitecto, y mi abuelo ingeniero. A veces trabajaban juntos, cuando iban a construir una casa, mi papá hacia los planos, el plano no era la casa, era lo que se quería hacer. Mi abuelo tomaba los planos y basado en las especificaciones, construía la casa.

Eso hace la esperanza, nos traza la meta de lo que queremos recibir de Dios, pero la fe lo realiza.

En Romanos 4:18 podemos ver en Abraham, como creer la esperanza trajo como resultado el nacimiento de Isaac. "El creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia."

Dios le había trazado un plan Abraham, una meta, él iba a ser padre de multitudes, pero el veía su cuerpo, casi de 100 años, y veía a Sara, de 90 y estéril toda su vida. 

Pero él creyó, el plano de lo que quería recibir, un hijo de Sara, se lo dio Dios, lo que Dios le dijo se convirtió en el firme fundamento sobre el cual su esperanza se convirtió en una realidad.

Nuestra esperanza encuentra su firme fundamento, su base solida en fe.


Continuara... 

sábado, 23 de julio de 2016

(YouTube) Lo que es la Fe


 
Lo Que es la Fe 

En este corto video empiezo a explicar lo que es la fe desde la perspectiva de lo que enseña la Biblia.

Los invito a verlo y aprender de este tema de la buena Palabra de Dios.





jueves, 26 de junio de 2014

Lo que es la fe - Parte 3

Lo que es la fe - Parte 3



La Fe es la Evidencia de lo que No Se Ve

Veamos ahora la segunda parte de Hebreos 11:1

Dice que la fe es una evidencia.

Vine lo coloca así:

elencos, que denota una prueba, demostración, ensayo, como en Hebreos 11:1: «convicción»; VM: «prueba».

Wuest nos da una idea más amplia:

La palabra "prueba" es la traducción de elencos que significa, "una prueba, aquello por lo cual una cosa se ​demuestra o es probada." Thayer al comentar sobre su uso aquí la define de la siguiente manera: "aquello por lo que las cosas invisibles son probados y estamos convencidos de su realidad." Su segunda definición de la palabra es "convicción".

Entonces la fe es la prueba que nos demuestra que las cosas que no vemos ya son nuestras.

Hace unos años estaba en la ciudad minera de Calama, en la Segunda Región de Chile; recién habíamos llegado a la ciudad y fuimos a almorzar con el pastor que me invitó. Cuando salimos del restaurante vimos que la ventana trasera del furgón del pastor estaba abierta y faltaban dos maletas. Una de ellas tenía mi pasaporte, mi dinero y toda mi ropa. 

Cuando nos dimos cuenta, el diablo empezó a decirme: “Hoy día vas a predicar con blue jean y polera.” Yo le respondí: “No, diablo, la Biblia dice en Proverbios 6:30-31 que si el ladrón fuese descubierto devolverá siete veces, así que tu me vas a devolver siete veces lo que me has robado.”

Fuimos a la estación de carabineros, y mientras esperaba que me atendieran ví que entraba un carabinero con dos maletas; el capitán me preguntó: “¿Para qué ha venido?” Yo le respondí: “Para recoger mis maletas.”

Me pidieron que revisara el contenido y vimos que no faltaba nada.

Al cabo de tres semanas había recibido siete veces más de lo que me había robado el diablo.

¿Qué me dio la confianza de que iba a recuperar mis cosas? ¿Qué me dio la seguridad de que iba a recibir siete veces más? La fe, la fe en la Palabra de Dios.

La fe en Dios cree en la Palabra de Dios a pesar de las circunstancias en las que estemos.

Como decía Agustín de Hipona: “Fe es creer lo que no se ve y la recompensa es ver lo que uno cree.”

2 Corintios 4:18
18 no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.

¿Qué es algo temporal? Una cosa que está sujeta a cambio.

El problema o necesidad que tienes puede cambiar; no importa cual sea la circunstancia que estés pasando, está sujeto a cambio.

¿Existe algo que sea eterno? Si, la Palabra de Dios

Mateo 24:35
35 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.

La Palabra de Dios es eterna.

Santiago 1:16-17
16 Amados hermanos míos, no erréis.
17 Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.

El verso 16 en la Biblia en Lenguaje Sencillo dice: Mis queridos hermanos, no sean tontos ni se engañen a ustedes mismos.”
           
El verso 17 en la Biblia Castilian: “Todo lo que recibimos de bueno y perfecto procede de Dios, creador de todas las luces del universo y en quien no hay cambio alguno ni sombra de variación”; y en la Biblia al Día: “Toda buena dádiva y todo don perfecto descienden de lo alto, donde está el Padre que creó las lumbreras celestes, y que no cambia como los astros ni se mueve como las sombras”.
           
Entonces podemos leer este verso así: “Amados hermanos no sean tontos, ni se equivoquen ni engañen, todo lo bueno y perfecto que recibimos viene de Dios, que creó las luces del universo y no cambia como los astros ni se mueve como las sombras.”

Malaquías 3:6
6 Porque yo Jehová no cambio; por esto, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos.

Dios no es un ser inconstante, ni variante, ni cambiante; Él sigue siendo siempre el mismo; y Su Palabra tampoco cambia.

Dios no es hombre para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta, las cosas que ha dicho las cumplirá en nuestra vida; Él apresura su Palabra para ponerla por obra (Números 23:19, Jeremías 1:12).

Podemos caminar confiados porque tenemos un Dios que cumple perpetuamente Su Palabra a nuestro favor.

Las circunstancias o problemas que pasemos son cosas temporales que cambian cuando ponemos lo eterno en nuestras vidas.

Si las circunstancias te hacen sentir enfermo solo debes declarar lo que dice 1 Pedro 2:24: “Soy sano por las llagas de Jesús.”

Si tienes problemas financieros solo cree lo que dice Filipenses 4:19: “Mi Dios suplirá todo lo que me falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.”

La Palabra de Dios tiene la respuesta a tus problemas.

Romanos 4:16-22
16 Por tanto, es por fe, para que sea por gracia, a fin de que la promesa sea firme para toda su descendencia; no solamente para la que es de la ley, sino también para la que es de la fe de Abraham, el cual es padre de todos nosotros.
17 (como está escrito: Te he puesto por padre de muchas gentes) delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen.
18 El creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia.
19 Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara.
20 Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios,
21 plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido;
22 por lo cual también su fe le fue contada por justicia.

Abraham no creyó lo que sus sentidos le decían, no creyó lo que sus ojos veían; él estaba completamente convencido de que Dios iba a cumplir la promesa que le había hecho y su fe trajo como resultado el nacimiento de su hijo Isaac cuando tenía cien años.

Abraham no miró las cosas que se veían, sino lo que no se veía la palabra de Dios.

Proverbios 4:20-22
20 Hijo mío, está atento a mis palabras; Inclina tu oído a mis razones.
21 No se aparten de tus ojos; Guárdalas en medio de tu corazón;
22 Porque son vida a los que las hallan, Y medicina a todo su cuerpo.

Nuestros ojos siempre deben estar firmes en la Palabra de Dios, sabiendo que ella nos va ha traer las cosas que estamos deseando.

La fe siempre está viendo la Palabra de Dios y tomándola como una realidad aunque las circunstancias por las que estemos pasando parezcan ser contrarias a lo que Dios promete.


sábado, 21 de junio de 2014

Lo que es la fe - Parte 2

Lo que es la fe - Parte 2


La Fe es la Certeza de lo que se Espera

Para entender la fe, debemos entender que la fe y la esperanza son cosas diferentes, pero que trabajan juntas para que podamos recibir de Dios.

La fe es una certeza.

La palabra certeza en el griego es JUPOSTASIS.

Vine lo traduce así:

jupostasis lit., estar de pie debajo (jupo, debajo; stasis, estar de pie), aquello que se mantiene en pie o que es puesto debajo, fundamento, comienzo; de ahí, significa la cualidad de la confianza que lleva a uno a mantenerse bajo, soportar, o llevar cualquier cosa a cabo

En Hebreos 11:1, estar bajo, apoyo (jupo, debajo; istemi, estar de pie), de ahí, se traduce certeza. Puede que aquí denote un título, como dando una garantía, o realidad.

Wuest lo traduce de esta manera:

Jupostasis es compuesto por stasis "de pie" y hupo "bajo", por lo que "lo que está debajo, un fundamento." Así, se habla del terreno sobre el que se construye una esperanza. Moulton y Milligan reportan su uso como un término legal. Dicen que es sinónimo de "todo el cuerpo de documentos relacionados con la propiedad de los bienes de una persona, depositada en archivos, y que forma la evidencia de la propiedad." Sugieren la traducción: "La fe es el título de propiedad de lo que se espera." El Espíritu Santo activando el acto de fe, que ejerce un creyente en el Señor Jesús es el título de propiedad que Dios pone en su mano garantizándole la posesión de la cosa por la que está confiando en él.

Entonces la fe es el título de propiedad o la base legal de que ya son nuestras las cosas por las cuales estamos confiando en el Señor.

Vernos McGee nos da otro punto de vista:

La palabra griega para "certeza" es jupostasis. Se trata de un término científico que es  lo opuesto a la hipótesis o teoría. Es aquello que se basa en hechos. En química sería la sustancia química que se deposita en el fondo del tubo de ensayo después de haber hecho un experimento.

Vernon McGee sigue diciendo:

El Dr. Robertson, especialista en Griego, tradujo "certeza" o "sustancia" como "Título de propiedad". ¿Y cuál es el título de propiedad? ¿Cuál es esa certeza, esa sustancia? Pues es la Palabra de Dios. Si su fe no descansa, no se apoya en la Palabra de Dios, entonces de ninguna manera es una fe bíblica. Tiene que apoyarse en lo que Dios ha dicho. En realidad, significa creer en Dios.

Robinson traduce “espera” de esta manera:

elpízō; de elpís esperanza. Tener esperanza, desear con expectativas.

No es un simple esperar a lo que suceda, sino teniendo expectativas que sucederá lo que está escrito en la Palabra de Dios y por lo cual estamos parados firmemente..

Entonces, vemos que la fe y la esperanza son dos fuerzas espirituales que trabajan juntas para recibir la respuesta de lo que hemos creído.

Hebreos 6:11-12
11 Pero deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el fin, para plena certeza de la esperanza,
12 a fin de que no os hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas.

La fe y la esperanza trabajan juntas, solo que la fe se encuentra en el tiempo presente mientras que la esperanza en el futuro.

Un joven fue un día a un negocio y le pidió al dueño que le fíe una gaseosa, el dueño le mostró un cartel que decía: “Hoy no fío, mañana sí.” Al día siguiente fue de nuevo a la tienda y encontró el mismo cartel: siguió haciendo lo mismo durante varios días y siempre veía el mismo cartel, hasta que un día se dio cuenta que podía seguir yendo una y otra vez pero nunca le iban a fiar.

La esperanza está siempre en el futuro, nunca nos ofrece la seguridad que tendremos las cosas que queremos recibir. Lo que nos da la seguridad es la fe.

Lo que hace la esperanza es trazarnos la meta, mientras que la fe la realiza.

Mi abuelo era ingeniero y mi papá es arquitecto. Cuando trabajaban juntos mi papá realizaba los planos de la casa y luego la construía mi abuelo.

Eso es lo que hace la esperanza dibuja el planos de lo que queremos recibir de Dios, y la fe lo trae a nuestras vidas.

Una hermana enferma de cáncer decía: “Yo se que Dios me sanará algún día.” Y se murió. Algunos hermanos se preguntaban porque esas palabras llenas de fe no funcionaron. La respuesta es sencilla no eran palabras llenas de fe sino llenas de esperanza.

Marcos 11:24 (Reina Valera 1960)
24 Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.

Biblia al Día
Por eso os digo: Creed que ya habéis recibido todo lo que estéis pidiendo en oración, y lo obtendréis.

Dios Habla Hoy
Por eso les digo que todo lo que ustedes pidan en oración, crean que ya lo han conseguido, y lo recibirán.

Nueva Biblia de los Hispanos
Por eso les digo que todas las cosas por las que oren y pidan, crean que ya las han recibido, y les serán concedidas.

La fe cree que recibe ahora; la esperanza en el futuro. La fe y la esperanza son dos tiempos diferentes para recibir de Dios.

A veces cuando termino de hacer la oración de acuerdo (Mateo 18:19) con alguien le pregunto: “¿Cuándo vas ha recibir tu respuesta?”  Si me dice ahora se que ya lo tiene porque está en fe, si me dice “Dios me lo dará algún día”, o algo parecido, se que no está en fe sino en esperanza, porque ha puesto su respuesta en el futuro y se que no recibirá de Dios.


Hagamos ajustes en nuestro creer, pongámoslo en el tiempo presente. La fe dice: “Es mío, lo tengo ahora.”

sábado, 27 de julio de 2013

Lo Que es la Fe 10 - La Fórmula Para la Fe - Primera Parte

La Fórmula Para la Fe 
Primera Parte
(Como está escrito: Te he puesto por padre de muchas gentes) delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen. El creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia. Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara. Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios, plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido
- Romanos 4:17-21

En este pasaje podemos ver los cuatro pasos que siguió Abraham para conseguir el hijo que deseaba. Si seguimos estos pasos también conseguiremos las cosas que deseamos recibir de Dios.

Paso 1
Halla la Promesa en la Palabra de Dios

Lo primero que debes hacer es saber lo que Dios te ofrece. Es como ir a un restaurante; tú no pides un plato hasta que ves el menú. La pregunta es, ¿qué nos ofrece Dios?

2 Pedro 1:3-4
3 Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, 
4 por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia.

Dios nos ofrece todo; todo lo que pertenece a esta vida natural y todo lo que pertenece a la vida espiritual. Él ya nos dio todo.

El verso 3 en la Biblia al Día dice así: “Su divino poder, al darnos el conocimiento de aquel que nos llamó por su propia gloria y potencia, nos ha concedido todas las cosas que necesitamos para vivir como Dios manda”.

“Vivir como Dios manda”, es una frase que nos habla de vivir con plenitud y abundancia, disfrutando de todas las cosas que nos provee Dios.

Es lo que escribió Pablo en Primera de Timoteo 6:17 cuando dijo: “A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos”.

No debemos poner nuestra esperanza en el dinero ni en las cosas materiales que son inciertas; o como dice la versión de Arcas y Fernández: "Que no pongan su esperanza en algo tan inseguro como el dinero."

La Biblia en Lenguaje Sencillo lo pone así: "Adviérteles a los ricos de este mundo que no sean orgullosos ni confíen en sus riquezas, porque es muy fácil perder todo lo que se tiene."

En tiempos recientes hemos visto que tan fácil es perder todo lo que se tiene. Hace tan pocos años vimos lo que pasó en Estados Unidos cuando entró en crisis luego de un gran tiempo de bonanza, y como decenas de miles de familias perdieron sus casas y tuvieron que irse a vivir en carpas.

El dinero es incierto e inseguro, hoy lo tienes y mañana puedes perderlo, por eso nuestra confianza debe estar en otro lado, en el Dios vivo, en nuestro Padre, Quién nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos.

1 Corintios 2:9-12
9 Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman. 
10 Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. 
11 Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. 
12 Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido.

Hace años cuando estaba en la universidad tenía un amigo al que le estuve predicando por seis meses sin ningún resultado. Finalmente tomé la decisión de no predicarle mas, pues me parecía que perdía el tiempo.

A las tres semanas me encontré con él, y estaba repartiendo volantes para una campaña; le pregunté que le había pasado y me contó que se había convertido el domingo; y mientras conversamos el me mostró 1 Corintios 2:9 y me dijo: “Ricardo, imagínate cuando estemos en el cielo, veremos cosas que ojo no vio ni oído oyó.” 

Muchos creyentes hacen lo mismo cuando leen este pasaje, piensan en todas las cosas que tendremos en el Cielo y dicen: “Oh, que hermoso será cuando estemos en Cielo, allá tendré un palacio mas hermoso que el sol; mientras que aquí en la tierra estaremos sufriéndola con tristeza, dolor, pobreza y enfermedad como buenos peregrinos.”

No se dan cuenta que tan solo un versículo mas adelante dice que Dios nos reveló estas cosas que “ojo no vio, ni oído oyó” aquí en la tierra. Esas hermosas promesas son nuestras ahora, no tenemos que esperar a estar en el Cielo para disfrutarlas.

El verso 12 dice que Dios nos dio el Espíritu para que sepamos cuales son estas promesas que Dios nos ha concedido.

Juan 14:26
26 Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.

El Espíritu Santo nos enseña todas las cosas y nos hace recordar las cosas que Jesús nos dijo. ¿Cómo lo hace? A través de la Palabra de Dios.
Juan 1:1,14
1 En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.
14 Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad. 

La palabra que se usa como verbo en estos pasajes es la palabra griega logos que significa palabra. Jesucristo es la Palabra Viva de Dios.

Cada vez que tomamos la Palabra de Dios para estudiar le estamos dando al Espíritu Santo materia prima para que nos muestre las cosas que Dios nos ha concedido.

Por lo tanto, si quieres saber las cosas que Dios te ha concedido debes ir a su Palabra.

En la Biblia hay más de 32 mil promesas y todas te pertenecen; solamente anda y busca la promesa que te promete lo que quieres recibir de Dios.

viernes, 19 de julio de 2013

Lo que es la Fe 8 - Dos Tipos de Fe

Dos Tipos de Fe


La Fe Natural o Fe de Tomás

Juan 20:24-29
24 Pero Tomás, uno de los doce, llamado Dídimo, no estaba con ellos cuando Jesús vino. 
25 Le dijeron, pues, los otros discípulos: Al Señor hemos visto. El les dijo: Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré.
26 Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando las puertas cerradas, y se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros. 
27 Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente. 
28 Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío, y Dios mío! 
29 Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron.

Tomás solo creía lo que podía ver; su lema era “ver para creer”. Tenía un tipo de fe que solo se basaba en la evidencia de sus sentidos.

Hoy día mucha gente piensa de esta manera; dicen: “Si no lo veo no lo creo”. Pero esto no tiene sentido. Nosotros creemos que tenemos antepasados aunque nunca los hayamos visto; creemos que tenemos cerebro aunque no lo veamos; creemos en los átomos aunque no los veamos.

La fe de Tomás solo puede creer en las cosas que ve, siente o toca.

Las personas con esta fe dicen cuando oran: “Siento que Dios me escuchó”; pero la verdad es que Dios nos escucha cuando oramos de acuerdo a su voluntad aunque no sintamos nada. Estas personas creen en lo que siente su cuerpo antes de creer en la Palabra de Dios.

El sentir algo no significa que Dios nos haya escuchado; pues Marcos 11:24 dice que primero debemos creer y luego recibir.


La Espiritual o Fe de Abraham

Romanos 4:17-22
17 (como está escrito: Te he puesto por padre de muchas gentes) delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen. 
18 El creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia. 
19 Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara. 
20 Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios, 
21 plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido; 
22 por lo cual también su fe le fue contada por justicia.

Abraham tenía esta clase de fe espiritual que cree en la Palabra de Dios antes de creer en lo que dicen sus sentidos físicos.

Romanos 10:17
17 Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.

La fe espiritual se basa en la Palabra de Dios; porque la fe viene por oír la Palabra.
Abraham hizo cuatro cosas que lo llevaron a tener esta fe espiritual.

1 Oyó la promesa de Dios acerca de su necesidad

2. Creyó la promesa

3. No consideró las circunstancias, ni lo que decían sus sentidos físicos

4. Alabó a Dios por la respuesta.

Si seguimos esos pasos tendremos la misma fe que tuvo Abraham para recibir la promesa de Dios.


miércoles, 17 de julio de 2013

Lo que es la Fe 7 - Dos Clases de Conocimientos

Dos Clases de Conocimiento


Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie.
- 1 Corintios 2:14-15

En este pasaje nos encontramos con dos hombres; el hombre natural y el hombre espiritual; cada uno de ellos tiene un estilo de vida diferente y camina con conocimiento distinto. El primero con un conocimiento basado en los sentidos y el segundo en un conocimiento por revelación.

El conocimiento por los sentidos es aquel que se basa en lo que dicen nuestros cinco sentidos físicos: el tacto, la vista, el oído, el gusto y el olfato. Es la verdad que se basa en nuestra propia experiencia. Es lo que muchos llaman “la voz de la experiencia”.

Cuando recibí a Jesús yo estaba en fuego por el Señor; predicaba por todos lados y siempre hablaba del Señor; cuando los hermanos con mas tiempo vieron mi entusiasmo me dijeron: “Estás en el primer amor, el próximo año, cuando se te pase, serás como nosotros.” Menos mal que no les hice caso, y más de treinta años después sigo en fuego por el Señor.

Estos hermanos mayores basaban su vida espiritual en la experiencia, y no les hizo ningún bien pues se convirtieron en “témpanos de hielo espirituales.”

1 Corintios 3:1-3
1 De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. 
2 Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía, 
3 porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres?

El creyente que camina en esta clase de conocimiento es llamado carnal. Un creyente carnal es aquel que su vida está gobernada o regida por los sentidos físicos.
El creyente que camina en este tipo de conocimiento trata de hacer las cosas a su manera y no a la manera de Dios.
Josué 1:8
8 Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.

Romanos 10:17
17 Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.

El conocimiento por revelación es la verdad que viene a nuestros corazones por el oír y el meditar la Palabra de Dios.
Es lo que le pasó a Pedro cuando Jesús le preguntó a sus discípulos quien era él.
Mateo 16:13-17
13 Viniendo Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?
14 Ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías, o alguno de los profetas.
15 El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?
16 Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.
17 Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos.

Pedro recibió el conocimiento por revelación, debido al tiempo que pasó con Jesús, se dio cuenta que era el Mesías prometido, que era el Hijo de Dios.
El mayor cambio que hubo en mi vida fue cuando pase dos años de mi vida estudiando la Palabra en el centro de Entrenamiento Bíblico “La Palabra de Fe”; fue tan intensivo el estudio que literalmente fui “mudado en otro hombre”.
Hebreos 5:14
14 pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal. 
   
El creyente maduro es aquel que basa su vida en el conocimiento por revelación. Es el creyente que camina en la verdad de la Palabra de Dios


Diferencias entre el Conocimiento por Revelación 
y el Conocimiento por los Sentidos

El conocimiento por los sentidos es carnal mientras que el conocimiento por revelación es espiritual.

El conocimiento por los sentidos se basa en las sensaciones físicas, mientras que el conocimiento por revelación se basa en la Palabra de Dios.

El conocimiento por los sentidos produce incredulidad, mientras que el conocimiento por revelación produce fe.
2 Corintios 4:13
13 Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos.

El conocimiento por los sentidos habla lo que ve o siente, mientras que el conocimiento por revelación habla lo que cree.
2 Corintios 5:7
7 (porque por fe andamos, no por vista).

El conocimiento por los sentidos camina por vista, el conocimiento por revelación camina por fe.


¿Cómo Caminar en el Conocimiento por Revelación?

1 Pedro 2:2
2 desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación.

Josué 1:8
8 Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.

Santiago 1:21
21 Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas. 

Solo hay una manera de caminar en el conocimiento por revelación, depositando la Palabra de Dios en nuestros corazones.


sábado, 13 de julio de 2013

Lo Que es la Fe 5 - La Fe y las Acciones - Primera Parte

La Fe y las Acciones 
Primera Parte

Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.
- Santiago 2:17

Moffat
La fe sin acciones correspondientes es estéril.

Biblia en Lenguaje Sencillo
Lo mismo pasa con la fidelidad a Dios: de nada nos sirve decir que somos fieles a Dios si no hacemos nada que lo demuestre. Esa clase de fidelidad está muerta.

Castilian
Esa fe que no produce obras buenas no tiene ningún valor. Es una fe inútil, que está totalmente muerta.

Versión Amplificada
Así también la fe, si no tiene obras (hechos y acciones de obediencia que la respalden), se destituye a si misma de poder (es inoperativa y está muerta).

En Romanos 10:17 vemos que la fe viene por oír la Palabra de Dios; entonces la fe actúa o hace lo que dice la Palabra de Dios.

Si vemos cada milagro que hubo a lo largo de la Biblia, veremos que hubo una acción de fe involucrada.

Esto lo he visto de manera práctica cuando he ministrado campañas de sanidad divina, cuando toma acciones correspondientes basadas en la Palabra que escucha recibe su milagro.

Una hermana llegó con muletas a una campaña que hice en la ciudad de Los Andes; después de terminar de compartir la Palabra le pedí que tome acciones correspondientes con su fe y empezase a caminar sin las muletas, ella las dejó y empezó a caminar sin ningún problema.

Las acciones que acompañaron a su fe fueron lo que trajo el milagro que ella necesitaba.


La Sanidad del Cojo de Listra

Hechos 14:7-10
7 y allí predicaban el evangelio. 
8 Y cierto hombre de Listra estaba sentado, imposibilitado de los pies, cojo de nacimiento, que jamás había andado. 
9 Este oyó hablar a Pablo, el cual, fijando en él sus ojos, y viendo que tenía fe para ser sanado, 
10 dijo a gran voz: Levántate derecho sobre tus pies. Y él saltó, y anduvo.

En este milagro podemos ver la conexión que hay entre la Palabra de Dios y las acciones a la hora de recibir un milagro.

Mientras Pablo y Bernabé estaban predicando la Palabra, este hombre de Listra estaba escuchando, y la fe se empezó a levantar en él. Pablo se dio cuenta de esto y le dijo que tome una acción, el cojo hizo una acción de fe y recibió su milagro.

Si el hombre no hubiera actuado sobre la Palabra de Dios nunca hubiera caminado.

Las Bodas de Caná

Si vamos a los evangelios veremos que Jesús siempre motivo a la gente a actuar para recibir su milagro.

Juan 2:1-11
1 Al tercer día se hicieron unas bodas en Caná de Galilea; y estaba allí la madre de Jesús. 
2 Y fueron también invitados a las bodas Jesús y sus discípulos. 
3 Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: No tienen vino. 
4 Jesús le dijo: ¿Qué tienes conmigo, mujer? Aún no ha venido mi hora. 
5 Su madre dijo a los que servían: Haced todo lo que os dijere. 
6 Y estaban allí seis tinajas de piedra para agua, conforme al rito de la purificación de los judíos, en cada una de las cuales cabían dos o tres cántaros. 
7 Jesús les dijo: Llenad estas tinajas de agua. Y las llenaron hasta arriba. 
8 Entonces les dijo: Sacad ahora, y llevadlo al maestresala. Y se lo llevaron. 
9 Cuando el maestresala probó el agua hecha vino, sin saber él de dónde era, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo, 
10 y le dijo: Todo hombre sirve primero el buen vino, y cuando ya han bebido mucho, entonces el inferior; mas tú has reservado el buen vino hasta ahora. 
11 Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él.

Este milagro es muy interesante. Aquí Jesús convirtió el agua en vino.

En esa fiesta habían seis tinajas de piedra para agua, cuya capacidad era alrededor de 100 litros por tinaja, así que estamos hablando de unos 600 litros  
Jesús les dijo a los sirvientes que llenasen las tinajas de agua, ellos necesitaban vino, pero Jesús les pidió agua.
Los sirvientes fueron obedientes y llenaron las tinajas de agua hasta el tope. Fueron donde Jesús y aquí vino lo difícil, les dijo que fueran donde su jefe con el agua.
Meditemos un momento en esto; fue fácil llevar el agua a Jesús, no tenían nada que perder, pero el ir donde su jefe con el agua; eso era otro asunto, les podía costar el empleo o algo más.
Sin embargo, mientras ellos llevaban las tinajas de agua, algo sucedió, el agua se convirtió en vino; y en un vino de la más alta calidad.
La acción de obediencia produjo el milagro.