Mostrando entradas con la etiqueta rhema. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta rhema. Mostrar todas las entradas

miércoles, 12 de octubre de 2016

La Espada del Espíritu

La Espada del Espíritu


. . .y tomen la espada del espíritu, que es la palabra de Dios.

Efesios 6:17 (Versión Peshitta)

Hemos visto las primeras partes de la armadura: el cinturón, la coraza, el calzado, el escudo y el casco, que son la parte eminentemente defensiva de la armadura, pero ahora veremos la parte principalmente ofensiva de la armadura, la espada.

La palabra griega para “espada” es “machaira”; esta espada era un cuchillo filudo y largo, como un machete de unos 48 cm. de largo, que se usaba tanto para cortar carne de animales así como arma de guerra, sea larga o corta, la larga con curva para ataque de corte y la corta derecha para ataque de estocada final.

Su poder era muy letal; los soldados la balanceaban de un lado a otro dando estocadas volteando la espada y luego sacando las entrañas de la gente. Aunque no era la espada más larga era la más peligrosa.

Esta palabra “machaira” la volvemos a encontrar en Hebreos 4:12: “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de dos filos. Penetra hasta la división del alma y del espíritu, de las coyunturas y los tuétanos, y es poderosa para discernir (juzgar) los pensamientos y las intenciones del corazón” (Nueva Biblia de los Hispanos).

El término “palabra” es “rhema”, como hemos visto antes la palabra rhema es una porción específica d ela Biblia, no toda la Biblia en su conjunto.

Mientras que el cinturón de la verdad nos hablaba del logos de la palabra, la espada del espíritu nos habla acerca del rhema.

La palabra logos es un sustantivo, que por definición es aquella palabra que sirve para nombrar seres, objetos o entidades concretas o abstractas. Mientras que la palabra rhema es un verbo que por definición es una palabra que expresa acciones o estados en un tiempo determinado.

Mientras que el sustantivo denota algo concreto el verbo una acción.

Logos significa palabra, y aunque es un sustantivo se refiere a la expresión del pensamiento; no el simple nombre de un objeto.

Rhema significa aquello que es o ha sido dicho por una voz viviente, una cosa dicha, una palabra hablada.

Vine nos dice que rhema es “aquello que es hablado, lo que es expresado de palabra o por escrito; en singular, una palabra.”

Podemos definir que logos es la Palabra escrita y rhema la palabra hablada.

En Romanos 10:8-10 encontramos la palabra rhema 2 veces: “Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos” (Reina Valera 1960)

Este rhema de fe es la palabra que sale de nuestra boca después de haber pasado tiempo meditando la Palabra de Dios.

Recordemos que cuando nos pusimos el yelmo de la salvación empezamos a transformar nuestra mente colocando la Palabra de Dios en nuestro interior y cuando nos colocamos el calzado del evangelio vimos que la fe venía cuando depositamos la Palabra de Dios en nuestro interior. También vimos que al empuñar el escudo de la fe estábamos parándonos firmes en la Palabra de Dios. Ahora veamos como convertir esa Palabra en un arma ofensiva.

Lo que tenemos que hacer es convertir el logos de la palabra en rhema; y para esto debemos entender que el poder de Dios está encerrado en su Palabra.

Hebreos 1:1-3 (Reina Valera 1960)
1 Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas,
2 en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo;
3 el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas.

Aquí palabra es rhema, que se define: “El significado de rhema a diferencia de logos esta ejemplificado en la orden de “tomar la espada del espíritu que es la Palabra de Dios,” que está en Efesios 6:17, la referencia aquí no es a toda la Biblia en conjunto (como en logos). sino a las porciones individuales de la Escritura que el Espíritu nos hace recordar en tiempo de necesidad, siendo el requisito previo el almacenar regularmente la Escritura en nuestra mente.”

Logos nos muestra lo que la Palabra es en esencia, rhema lo que la Palabra puede hacer por nosotros. El poder que hay en la Palabra se desata a través del rhema.

Por ese motivo es que es importante entender como se desata el rhema de Dios en nuestras vidas.

En romanos 10:8-10 dice: “Más ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón.  Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación” (Reina Valera 1960).
           
Aquí vemos que el rhema de Dios debe estar en nuestra boca y en nuestro corazón. Además encontramos la clave para desatar el rhema a nuestro favor: creer en el corazón y confesarlo con la boca.
           
Aquí el apóstol Pablo nos da un ejemplo práctico de cómo funciona esto mostrándonos como es que una persona recibe la salvación; en primer lugar confiesa con la boca que Jesús es el Señor; y en segundo cree en el corazón que Dios lo levanto de los muertos.

Y dice: “Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.”

En 2 Corintios 4:13 podemos ver esta misma verdad: “Pero teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: CREI, POR TANTO HABLE, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos” (La Biblia de las Américas).

El espíritu de fe habla las cosas de la Palabra de Dios que ha creído; por eso, una persona que tiene el espíritu de fe debe hablar las cosas que cree.

Jesús dijo estas poderosas palabras en Marcos 11:23: “Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho” (Reina Valera 1960).

Con estas palabras nos muestra la importancia de decir con nuestra boca las cosas que creemos en nuestro corazón. En especial, notemos que este pasaje dice tres veces decir pero una sola vez creer. Es decir, debemos hablar tres meses de lo que creemos.

En Romanos 10:10 hemos visto que "con el corazón se cree. . . ." ¿Qué se cree? Que lo que dice la Palabra de Dios es verdad.

Creer con el corazón es creer que la Palabra de Dios es verdad sin importar lo que digan las circunstancias.

En la Segunda parte de Romanos 10:10 dice: ". . . pero con la boca se confiesa para . . . ." Es decir la fe para recibir algo se desata con las palabras. Como vimos en 2 Corintios 4:13: "Creí, por lo cual hablé;" Si has creído algo de la Palabra de Dios, lo siguiente que debes hacer es hablarlo.

En Marcos 5:27-29 podemos ver esta verdad.

Marcos 5:27-29 (Reina Valera 1960)
27 Cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto. 
28 Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva. 
29 Y enseguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote

En este pasaje vemos que esta mujer estaba diciendo algo de manera continua. Ella decía "Si tocare tan solamente su manto, seré salva." Sus palabras la motivaron para actuar en fe y recibir su sanidad.

Eso es lo que hace la espada del espíritu, está declarando el rhema de Dios.

Debemos meditar la Palabra de Dios hasta que llegue el rhema para que cambie nuestra vida y podamos ministrar la verdad a otros.

Mientras más meditamos en el logos, más listos estamos de recibir la rhema.

Jesús nos mostró en el desierto la manera que debemos usar el logos convirtiéndolo en rhema:

Mateo 4:1-11 (Biblia al Día)
1 Luego el Espíritu llevó a Jesús al desierto para que el diablo lo sometiera a tentación.
2 Después de ayunar cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre.
3 El tentador se le acercó y le propuso:—Si eres el Hijo de Dios, ordena a estas piedras que se conviertan en pan.
4 Jesús le respondió:—Escrito está: “No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.”
5 Luego el diablo lo llevó a la ciudad santa e hizo que se pusiera de pie sobre la parte más alta del templo, y le dijo:
6 —Si eres el Hijo de Dios, tírate abajo. Porque escrito está: “Ordenará que sus ángeles te sostengan en sus manos, para que no tropieces con piedra alguna.”
7 —También está escrito: “No pongas a prueba al Señor tu Dios” —le contestó Jesús.
8 De nuevo lo tentó el diablo, llevándolo a una montaña muy alta, y le mostró todos los reinos del mundo y su esplendor.
9 —Todo esto te daré si te postras y me adoras.
10 —¡Vete, Satanás! —le dijo Jesús—. Porque escrito está: “Adora al Señor tu Dios y sírvele solamente a él.”
11 Entonces el diablo lo dejó, y unos ángeles acudieron a servirle.

Aquí vemos como Jesús utilizó 3 veces la espada del espíritu; le dijo al diablo “Escrito está”, y le soltó el rhema de Dios.

El diablo también conocía la Palabra de Dios, pero la citó fuera de su contexto, torciéndola y citándola a medias; pero Jesús conociendo lo que estaba escrito declaré el rhema de Dios y alcanzó la victoria.

Esa es la manera de usar la espada del espíritu, declarando lo que está escrito en la Biblia.

Ya te has puesto el cinturón de la verdad, la coraza de la justicia, la disposición de predicar el evangelio de la paz, el escudo de la fe y el yelmo (o casco) de la salvación, ya estas completamente protegido y defendido; pero eso no es suficiente, toma la espada del espíritu y proclama tu victoria.


martes, 7 de octubre de 2014

5 Pasos A Seguir Para Recibir Nuestra Respuesta Cuando Oramos

5 Pasos A Seguir Para Recibir Nuestra Respuesta Cuando Oramos

 
Hemos visto que la voluntad de Dios es responder todas nuestras oraciones; pero para recibir respuesta a ellas debemos hacer la oración de petición.

En Marcos 11:24 dice: “Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.”

Para recibir nuestra respuesta lo primero que debemos hacer es ser específicos en lo que queremos.

La palabra todo que usa en este verso es pas. Esta palabra nos está hablando de algo específico.

En Santiago 1:5–8 dice: “Y si alguno tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda de mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor. El hombre de doble animo es inconstante en todos sus caminos.”   

Muchos creyentes son así a la ora de orar, no saben lo que quieren.

Si no sabes que es lo que quieres recibir de Dios, el nunca te lo dará.

Una amiga mía,  cuya familia esta en el ministerio desde hace mas de setenta años, me contó que ella le pidió al Señor un carro para su familia. El Señor le dijo que tipo de carro quería; y le dio una visión en la que salían todos los carros del mundo, de todos los colores imaginables. Ella eligió una camioneta roja y se la pidió, a los pocos días su familia recibió una camioneta tal como ella la había pedido.

Dios quiere que seamos específicos. Cuando te acercas a Dios debes saber que cosa es la que quieres.

Lo segundo que debes hacer es pedir.

Al final de Santiago 4:2 dice: “. . .no tenéis lo que deseáis, porque no pedís.”

Si no tienes lo que deseas es porque no estas pidiendo.

La palabra  pidiereis en Marcos 11:24 es aiteo, que significa pedir, hacer una solicitud, hacer una petición.

En Mateo7:7–11 dice: “PEDID y se os dará; buscad y hallareis; llamad y se os abrirá. Porque todo aquel que PIDE, recibe; y el que busca, halla; y al que llama se le abrirá. ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le PIDE pan, le dará una piedra? ¿O si le PIDE un pescado, le dará una serpiente? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto mas vuestro Padre Celestial dará buenas cosas a los que les PIDAN?”

Hay dos cosas que ver en este pasaje; debemos pedir, pero de manera especifica. 

Veamos que dice: "Si su hijo le PIDE pan, y luego dice: si le PIDE un pescado."

Esta hablando de dos cosas especificas, pan y pescado.

Pero también dice que debemos de pedirlas: "Porque todo aquel que PIDE, recibe." Es decir para poder recibir, antes debemos pedir.

En Mateo 18:19 hablando de la oración de acuerdo dice: “Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo acerca de cualquier cosa que PIDIEREN, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.”

Es interesante ver que este verso nos habla de dos personas que están haciendo un acuerdo acerca de algo especifico que van a pedir. 

En la historia de Bartimeo, el ciego, en Marcos 10:46–52 también podemos ver este principio:

“Entonces vinieron a Jericó; y al salir de Jericó él y sus discípulos y una gran multitud, Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino mendigando. Y oyendo que era Jesús nazareno, comenzó a dar voces y decir: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí! Y muchos le reprendían para que callase, pero él clamaba mucho mas: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí! Entonces Jesús, deteniéndose, mando llamarle; y llamaron al ciego diciéndole: Ten confianza, levántate, te llama. El entonces, arrojando su capa, se levanto y vino a Jesús. Respondiendo Jesús, le dijo: ¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le dijo: Maestro, que recobre la vista. Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Y enseguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino.” 

Bartimeo tenia una necesidad especifica, y fue eso lo que le pidió a Jesús: "Maestro, que recobre la vista." Y fue eso lo que recibió, la vista.

Debemos acercarnos a Dios pidiéndole específicamente lo que queremos.

Lo tercero que debemos hacer es entender lo que es la oración. 

La palabra orando en Marcos 11:24 es proseuchomai.

Esta palabra viene de otras dos: pros, que significa al lado de, cerca a y en dirección a; y echo que significa tener o agarrar. 

Juntando estas dos palabras podemos traducir proseuchomai de esta manera: “Acercarse o estar al lado de. . . . para obtener algo.” 

En Santiago 5:13–18 vemos esta palabra cinco veces:

1. ¿Estas triste? Haz proseuchomai
2. ¿Esta alguno enfermo? Haga proseuchomai
3. Proseuchomai uno por otro
4. Elías proseuchomai para que no llueva
5. Elías proseuchomai para que llueva

Cada vez que nos acercamos a Dios debe ser para obtener algo especifico. 

Debemos ser como Bartimeo, él sabia lo que quería, y eso fue lo que recibió. 

Nuestra oración siempre debe tener un norte.

Lo cuarto que debemos hacer es creer que Dios nos responderá.

La palabra creer es pisteuo.

W. E. Vine define pisteuo de esta manera: "Creer, también estar persuadido a, poner confianza en, significa, en este sentido de la palabra, el descansar en, no simplemente tener credibilidad."

Esta palabra tiene un significado muy fuerte en cuanto a tener confianza  y plena seguridad en algo o alguien.

¿Cómo se puede tener confianza en alguien? Conociéndolo.

¿Cómo podemos conocer a Dios? Por medio de su palabra.

En Romanos 10:17 dice: “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.”

La palabra fe aquí es pistis,  la cual desciende de pisteuo

W. E. Vine la define así: "Su significado principal es una convicción respecto a Dios y Su palabra y la relación del creyente con El."

Este verso dice que el pistis viene por oír la Palabra de Dios.

La palabra oír es akoe, que  significa oír, dar audiencia, dar entrada.

La palabra palabra es rhema.

En el Nuevo Testamento se usan principalmente dos términos para palabra: logos y rhema.

Logos nos habla de toda la Biblia como un conjunto; pero rhema de una porción especifica de la Biblia. 

W. E. Vine nos habla de esta distinción de esta manera: “El significado de rhema (a diferencia de logos) está ejemplificado en el mandato de 'tomar la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios,' en Efesios 6:17. Aquí la referencia no es toda la Biblia en conjunto, sino la escritura individual que el Espíritu Santo nos hace recordar en tiempo de necesidad, siendo el  requisito previo llenar regularmente la mente con la Escritura.”

Esta es la palabra que se usa en Romanos 10:17, y significa que si queremos tener fe debemos llenarnos una y otra vez con versos específicos que apunten a la necesidad que tenemos.

Si tenemos necesidad de sanidad, lo primero que debemos hacer es ir a Isaias 53:4–5, Mateo 8:17, 1 Pedro 2:24  u otros.

Si necesitas solución a tus problemas financieros, anda a Filipenses 4:19.

Sea cual fuese el  problema que estés enfrentando, hay un verso en la Palabra que te promete la solución.

Pero, para poder tener la fe para solucionar el problema, debes colocar en tu corazón una y otra vez los versos que te prometan la solución para tu problema. 

En quinto lugar lo que debemos hacer es creer que ya lo tenemos al momento de orar.

La palabra recibiréis es lambano que significa agarrar, recibir, tener, tomar.

Es decir, al orar debemos tener plena seguridad que ya es nuestro lo que le hemos pedido a Dios.

Notemos que aun no estamos viendo con nuestros ojos físicos lo que hemos pedido; pero, tenemos plena confianza que ya lo tenemos.

¿Por qué tenemos esta plena confianza? Porque hemos pasado tiempo en la Palabra, estudiando las escrituras que prometen lo que deseas recibir de Dios y la fe ha crecido en ti.

Como dice en 1 Juan 5:14–15: “Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquier cosa que le pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.”

Por haber pasado ese tiempo en la Palabra de Dios, estás orando de acuerdo a la voluntad de Dios y por esa razón sabes que tienes lo que le has pedido a Dios.

El resultado final de seguir estos cinco pasos, es que tendrás lo que le has pedido a Dios.

La parte final de Marcos 11:24 dice: “. . . y os vendrá.”

No hay nada mas fuerte que esto; si ya le has pedido algo a Dios, ya es tuyo.

Puede que pase un tiempo hasta que lo tengas en el reino físico; pero si ya has creído que lo tienes, entonces vendrá a tu vida.

Como dice en Mateo 21:22: “Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.”

miércoles, 22 de enero de 2014

Como Nace la Fe para Salvación

Como Nace la Fe para Salvación


Así que fe viene de lo que se escucha, y lo que se escucha viene a través de la Palabra de Dios (que es el mensaje de Cristo).
- Romanos 10:17 (Biblia Expandida de Fe)

La Biblia al Día lo coloca de una manera muy interesante: "Mas la fe nace cuando se presta atención a las Buenas Noticias acerca de Jesucristo."

La palabra fe en este versículo es el término griego pistis. Su significado primario es una firme persuasión, una convicción basada en lo oído. En el Nuevo Testamento se usa siempre para la fe en Dios o en Cristo, o en las cosas espirituales (Vine).

La fe nace o tiene su origen en algo que escuchamos.

Me acuerdo cuando empece a trabajar en la AFP Integra, me presenté a una entrevista de trabajo y me contrataron. Me dijeron que me iban a dar una cantidad de dinero de sueldo en quincena y a fin de mes. Además me dieron una tarjeta de débito para retirar en esas fechas mi sueldo.

Yo iba a trabajar confiado sabiendo que en quincena y fin de mes iba a recibir mi sueldo, no tenía ninguna duda de ello. Había creído en mis empleadores y estaba totalmente convencido que iban a cumplir su palabra.

Así es como nace la fe; tú oyes la Palabra de Dios y te dejas convencer por ella.

Aquí el término griego para palabra es rhema.

Vine lo define de esta manera: "El significado de rhema, en su distinción de logos, queda ejemplificado en la instrucción a tomar «la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios» (Efesios 6:17); aquí la referencia no es a la Biblia entera como tal, sino al pasaje individual de las Escrituras que el Espíritu trae a nuestra memoria para su utilización en tiempo de necesidad, siendo el prerrequisito de ello la lectura habitual y memorización de las Escrituras." 

La palabra rhema nos habla de algo específico, no algo general sino algo puntual.

Cuando estaba en el colegio llevaba una serie de cursos; historia, geografía, matemáticas, religión, arte, educación física, entre otros. Cuando tenía examen de matemáticas no me ponía a estudiar historia sino a la hora del examen iba a desaprobar. Tenía que estudiar matemáticas.

En el contexto de Romanos 10 se está hablando acerca de la salvación por medio de Jesucristo. Entonces para recibir vida eterna debemos escuchar y creer el Evangelio de Jesucristo.

En las diversas versiones de la Biblia se intercambian palabra de Dios y palabra de Cristo. Y esto ocurre según el manuscrito que hayan utilizado para la traducción. Por ejemplo, las Biblias que utilizan el Textus Receptus (como la Reina Valera 1960) traducen Dios (Theos) y las que utilizan Westtcott – Hort (como la Biblia de las Américas) traducen Cristo (Christos).

Veamos algunas versiones para comprobar esto:

Así que la fe viene de la predicación escuchada, y esta predicación se hace en virtud de la palabra de Cristo (Serafin de Ausejo).

Mas la fe nace cuando se presta atención a las Buenas Noticias acerca de Jesucristo (Biblia al Día).

¿Lo ves? La fe sigue al mensaje, y el mensaje es el anuncio del Mesías (Nueva Biblia Española).

Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios (Reina Valera 1960).

Entonces, podemos concluir que la fe para salvación nace cuando escuchamos la predicación de la Palabra de Dios que trata específicamente acerca de Jesucristo.



jueves, 22 de agosto de 2013

La Confesión de la Palabra de Dios 5 - Cinco Cosas Que Debemos Confesar

Cinco Cosas Que Debemos Confesar


Hemos estado viendo en las entradas anteriores lo que es la confesión de la Palabra de Dios, ahora empezaremos a ver las cosas que debemos confesar


Cómo Viene la Fe

Vemos primeramente como viene la fe; lo cual nos será muy útil a la hora de empezar a confesar la Palabra de Dios.

En Romanos 10:17 dice: Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.”

Para facilitar nuestro estudio, veremos las dos palabra griegas que se usan principalmente para palabra en el Nuevo Testamento: Logos y Rhema.

Logos nos habla de toda la Biblia en conjunto, toda junta en un paquete. La Biblia desde Génesis hasta Apocalipsis.

Rhema (rhema) nos habla de una materia especifica, de un tema de la Palabra de Dios.

W. E. Vine las diferencia de esta manera: “El significado de rhema (a diferencia de logos) se ejemplifica en el mandato de tomar la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios, en Efesios 6:17; aquí la referencia no es toda la Biblia como un conjunto, sino la escritura individual que el Espíritu nos hace recordar en tiempo de necesidad, lo cual tiene como requisito, el haber estado depositando la Palabra continuamente en la mente.”

Cuando estaba estudiando la Palabra en el Centro de Entrenamiento Bíblico “La Palabra de Fe,” en Lima, tuvimos 31 cursos por año; los cuales enfocaban las diversas áreas de la Palabra de Dios y del ministerio. Llevábamos cursos de fe, oración, sanidad, Antiguo y Nuevo Testamento, el Espíritu Santo, doctrinas fundamentales, el ministerio de excelencia y muchos mas.

El conjunto de todos los cursos hacía un año académico. Pero cada curso abarcaba un tema individual.

La suma de los cursos equivale al logos, cada curso individual equivale al rhema.

A la hora de aprobar el examen de un curso de nada me valía estudiar todas las materias; necesitaba estudiar el curso específico.

Así es la fe, viene cuando estamos oyendo el rhema de Dios. Es decir cuando estamos oyendo cosas específicas de la Palabra.

En Gálatas 6:7 dice: “No os engañéis; Dios no puede ser burlado; pues todo lo que el hombre sembrare eso también segara.”

En la parábola del sembrador, en Marcos 4:14 dice: “El sembrador es el que siembra la palabra.” Nosotros somos los que sembramos la Palabra en nuestros corazones; y cada semilla produce una cosecha en nuestras vidas.         

La fe llega a nuestra vida para situaciones y cosas específicas; por eso siempre debemos buscar versos que cubran las situaciones que estamos pasando.

Si siembras semillas de salvación, eso recibirás. Si siembras semillas de prosperidad, recibirás fe para prosperar. Si siembras semillas de sanidad, tendrás fe para ser sano.

Busca siempre los versos que respalden lo que quieres recibir en tu vida.
            
Recuerda, la fe viene cuando tus estas oyendo continuamente, versos acerca de temas específicos de la Palabra de Dios.


Cinco Cosas Que Debemos Confesar

Como acabamos de ver, la fe viene por oír temas específicos de la Palabra de Dios.

En las siguientes entradas veremos cinco cosas que debemos confesar, las cuales nos ayudarán a desarrollar nuestra fe, para recibir las cosas que Dios a provisto para nosotros.
            
Los puntos que veremos son estos:

  1. Lo que Dios ha Hecho por nosotros en el Plan de Redención.
  2. Lo que Dios a través de Su Palabra y el Espíritu Santo han hecho en nosotros en el Nuevo Nacimiento y el Bautismo del Espíritu.
  3. Lo que Somos Para Dios el Padre en Cristo.
  4. Lo que Jesús Hace Hoy por nosotros a la Diestra de Dios.
  5. Lo que Dios Puede Hacer por nosotros o lo que su Palabra Puede Hacer a través de Nuestros Labios





sábado, 6 de julio de 2013

Lo Que es la Fe 2 - Como Aumentar Nuestra Fe - Segunda Parte

Como Aumentar Nuestra Fe 
Segunda Parte


El  Logos  y  el  Rhema

En Romanos 10:17 dice: “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.” 

En la Biblia Dios Habla Hoy se lee: “Así pues, la fe nace al oír el mensaje, y el mensaje viene de la palabra de Cristo”; y en la Nueva Versión Internacional: “Así que la fe viene como resultado de oír el mensaje,  y el mensaje que se oye es la palabra de Cristo”.

Es interesante notar término griego que se usa para palabra. Hay dos palabras que se usan en el Nuevo Testamento para palabra: 

1. Logos: Nos habla de toda la Biblia en conjunto, toda junta en un paquete. La Biblia desde Génesis hasta Apocalipsis.

2. Rhema: Nos habla de una materia específica, de un tema de la Palabra de Dios.

La base de la fe es la Palabra de Dios; por eso, debemos entender que aspecto de la Palabra de Dios se necesita, para poder conseguirla.

En este pasaje bíblico, se utiliza la palabra Rhema; es decir, la fe viene cuando estamos oyendo una y otra vez un tema específico de la Palabra de Dios.

Notemos que la fe no viene por oír una sola vez la Palabra, sino por el oír de una manera continua la Palabra de Dios.

Mucha gente no recibe de Dios, porque no se toman tiempo para dejar que la fe crezca en su corazón. A lo largo de la Biblia podemos ver que debemos ser diligentes en nuestro estudio de la Palabra.

En Josué 1:7-9 dice: “Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. Nunca se apartara de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditaras en el, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en el está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.” 

En este pasaje vemos que Dios le dice a Josué, que la clave para el éxito en la vida se encuentra en el estudio diario de la Palabra de Dios. No solo una vez a la semana sino algo constante.

Si queremos tener fe para recibir de Dios necesitamos pasar tiempo en la Palabra de Dios para recibir lo que necesitamos. 

Otra cosa que debemos entender es que a la hora de estudiar la Palabra de Dios siempre debemos tener un norte.

Mucha gente lee la Biblia como si leyera un el horóscopo; toma la Biblia y le dice al Señor: “que tienes hoy para mi,” la abren y lo que les sale, es lo que piensan les está diciendo Dios.

Un hermano que usaba ese método, abrió su Biblia donde dice: “Judas fue y se ahorcó”; cuando lo leyó, pensó: “seguro que Dios se equivocó, leeré de nuevo para estar seguro.”

Volvió a abrir la Biblia y encontró: “Anda tu y haz lo mismo.” Al leer dijo: “Necesito una confirmación.”

La tercera vez abrió la Biblia y encontró: “Apresúrate, no te detengas;” y fue y se ahorcó.

Esa no es la manera de leer la Biblia, ni es la manera de buscar dirección de Dios. En Romanos 8:14 vemos la forma como Dios guía a sus hijos: “Por que todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios.” 

La forma en que Dios guía a sus hijos es a través de Su Espíritu.

Volviendo a nuestro tema; debemos de ser específicos a la hora que queremos desarrollar la fe en nuestras vidas. En Gálatas 6:7 dice: “No os engañéis; Dios no puede ser burlado; pues todo lo que el hombre sembrare eso también segara.” La Biblia al Día lo dice así: “No os engañéis: de Dios nadie se burla. Cada uno cosecha lo que siembra.”

En la parábola del sembrador, en Marcos 4:14 dice: “El sembrador es el que siembra la palabra.” Nosotros somos los que sembramos la Palabra en nuestros corazones; y cada semilla produce una cosecha en nuestras vidas.

Si siembras semillas de salvación, eso es lo que tu recibirás en tu vida. Si siembras semillas de prosperidad, recibirás fe para prosperar. Si siembras semillas de sanidad, tendrás fe para ser sano.
Aunque en este caso estamos hablando de la salvación, esto puede aplicarse a cualquier área de la Biblia.


Fe  Para Sanidad

Ahora veremos este proceso de la fe en la sanidad divina.

En Hechos 14:7-10 dice: “Y allí predicaban el evangelio. Y cierto hombre de Listra estaba sentado, imposibilitado de los pies, cojo de nacimiento, que jamás había andado. Este oyó hablar a Pablo, el cual, fijando en el sus ojos, y viendo que tenia fe para ser sanado, dijo a gran voz: Levántate derecho sobre tus pies. Y el saltó, y anduvo.”  

En este pasaje vemos a los tres elementos en el proceso de la fe:

1. El que da el mensaje es el apóstol Pablo
2. El mensaje es el evangelio
3. El oyente es el cojo de Listra

Hemos visto que la fe viene cuando un oye la Palabra de Dios; aquí vemos que Pablo estaba predicando el evangelio. 

¿Qué es el evangelio? Evangelio significa buenas noticias. En Lucas 4:18-19 el evangelio es descrito: “El Espíritu del Señor esta sobre mi, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor.”

En Hechos 10:38 vemos quienes son los oprimidos: “Como Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y como este anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.” 

Cuando Pedro le predicó a Cornelio y los suyos, les dijo que los oprimidos que Jesús vino a liberar eran las personas enfermas. Y además que el opresor es el diablo.

Por eso, cuando Pablo le predico el evangelio al cojo de Listra, le estaba diciendo que Jesús había venido a librarlo de su enfermedad, y eso produjo la fe en el para recibir su sanidad.

El cojo hizo tres cosas para poder recibir su milagro:

1. Oyó el evangelio.
2. Tuvo fe para ser sanado.
3. Actuó en la palabra de Pablo.

Este milagro que recibió el cojo también lo podemos recibir nosotros. Si tu sigues estos tres pasos también recibirás las cosas que necesitas para tu vida.

Tu ya tienes la fe, así que como este cojo de Listra debes ponerla en operación.





domingo, 30 de junio de 2013

La Guerra Espiritual 11 - La Espada del Espíritu

La Espada del Espíritu

. . .y tomen la espada del espíritu, que es la palabra de Dios.
Efesios 6:17 (Versión Peshitta)

Hemos visto las primeras partes de la armadura: el cinturón, la coraza, el calzado, el escudo y el casco, que son la parte eminentemente defensiva de la armadura, pero ahora veremos la parte principalmente ofensiva de la armadura, la espada.

La palabra griega para “espada” es “machaira”; esta espada era un cuchillo filudo y largo, como un machete de unos 48 cm. de largo, que se usaba tanto para cortar carne de animales así como arma de guerra, sea larga o corta, la larga con curva para ataque de corte y la corta derecha para ataque de estocada final. 

Su poder era muy letal; los soldados la balanceaban de un lado a otro dando estocadas volteando la espada y luego sacando las entrañas de la gente. Aunque no era la espada más larga era la más peligrosa.

Esta palabra “machaira” la volvemos a encontrar en Hebreos 4:12: “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de dos filos. Penetra hasta la división del alma y del espíritu, de las coyunturas y los tuétanos, y es poderosa para discernir (juzgar) los pensamientos y las intenciones del corazón” (Nueva Biblia de los Hispanos).

El término “palabra” es “rhema”, como hemos visto antes la palabra rhema es una porción específica d ela Biblia, no toda la Biblia en su conjunto.

Mientras que el cinturón de la verdad nos hablaba del logos de la palabra, la espada del espíritu nos habla acerca del rhema

La palabra logos es un sustantivo, que por definición es aquella palabra que sirve para nombrar seres, objetos o entidades concretas o abstractas. Mientras que la palabra rhema es un verbo que por definición es una palabra que expresa acciones o estados en un tiempo determinado.

Mientras que el sustantivo denota algo concreto el verbo una acción.

Logos significa palabra, y aunque es un sustantivo se refiere a la expresión del pensamiento; no el simple nombre de un objeto.

Rhema significa aquello que es o ha sido dicho por una voz viviente, una cosa dicha, una palabra hablada. 

Vine nos dice que rhema es “aquello que es hablado, lo que es expresado de palabra o por escrito; en singular, una palabra.”

Podemos definir que logos es la Palabra escrita y rhema la palabra hablada.

En Romanos 10:8 encontramos la palabra rhema 2 veces: “Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos” (Reina Valera 1960)

Este rhema de fe es la palabra que sale de nuestra boca después de haber pasado tiempo meditando la Palabra de Dios.

Recordemos que cuando nos pusimos el yelmo de la salvación empezamos a transformar nuestra mente colocando la Palabra de Dios en nuestro interior y cuando nos colocamos el calzado del evangelio vimos que la fe venía cuando depositamos la Palabra de Dios en nuestro interior. También vimos que al empuñar el escudo de la fe estábamos parándonos firmes en la Palabra de Dios. Ahora veamos como convertir esa Palabra en un arma ofensiva.

Lo que tenemos que hacer es convertir el logos de la palabra en rhema; y para esto debemos entender que el poder de Dios está encerrado en su Palabra.

Hebreos 1:1-3 (Reina Valera 1960)
1 Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, 
2 en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; 
3 el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas.

Aquí palabra es rhema, que se define: “El significado de rhema a diferencia de logos esta ejemplificado en la orden de “tomar la espada del espíritu que es la Palabra de Dios,” que está en Efesios 6:17, la referencia aquí no es a toda la Biblia en conjunto (como en logos). sino a las porciones individuales de la Escritura que el Espíritu nos hace recordar en tiempo de necesidad, siendo el requisito previo el almacenar regularmente la Escritura en nuestra mente.”

Logos nos muestra lo que la Palabra es en esencia, rhema lo que la Palabra puede hacer por nosotros. El poder que hay en la Palabra se desata a través del rhema.

Por ese motivo es que es importante entender como se desata el rhema de Dios en nuestras vidas.

En Romanos 10:8-10 dice: “Más ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón.  Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación” (Reina Valera 1960). 
Aquí vemos que el rhema de Dios debe estar en nuestra boca y en nuestro corazón. Además encontramos la clave para desatar el rhema a nuestro favor: creer en el corazón y confesarlo con la boca.
Aquí el apóstol Pablo nos da un ejemplo práctico de cómo funciona esto mostrándonos como es que una persona recibe la salvación; en primer lugar confiesa con la boca que Jesús es el Señor; y en segundo cree en el corazón que Dios lo levanto de los muertos.

Y dice: “Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.”

En 2 Corintios 4:13 podemos ver esta misma verdad: “Pero teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: CREI, POR TANTO HABLÉ, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos” (La Biblia de las Américas). 

El espíritu de fe habla las cosas de la Palabra de Dios que ha creído; por eso, una persona que tiene el espíritu de fe debe hablar las cosas que cree.

Jesús dijo estas poderosas palabras en Marcos 11:23: “Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho” (Reina Valera 1960).

Con estas palabras nos muestra la importancia de decir con nuestra boca las cosas que creemos en nuestro corazón. En especial, notemos que este pasaje dice tres veces decir pero una sola vez creer. Es decir, debemos hablar tres meses de lo que creemos.

En Romanos 10:10 hemos visto que "con el corazón se cree...." ¿Qué se cree? Que lo que dice la Palabra de Dios es verdad.

Creer con el corazón es creer que la Palabra de Dios es verdad sin importar lo que digan las circunstancias.

En la Segunda parte de Romanos 10:10 dice: "... pero con la boca se confiesa para...." Es decir la fe para recibir algo se desata con las palabras. Como vimos en 2 Corintios 4:13: "Creí, por lo cual hablé;" Si has creído algo de la Palabra de Dios, lo siguiente que debes hacer es hablarlo.

En Marcos 5:27-29 podemos ver esta verdad.

Marcos 5:27-29 (Reina Valera 1960)
27 Cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto.  
28 Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva.  
29 Y enseguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote

En este pasaje vemos que esta mujer estaba diciendo algo de manera continua. Ella decía "Si tocare tan solamente su manto, seré salva." Sus palabras la motivaron para actuar en fe y recibir su sanidad.

Eso es lo que hace la espada del espíritu, está declarando el rhema de Dios.

Debemos meditar la Palabra de Dios hasta que llegue el rhema para que cambie nuestra vida y podamos ministrar la verdad a otros. 

Mientras más meditamos en el logos, más listos estamos de recibir la rhema

Jesús nos mostró en el desierto la manera que debemos usar el logos convirtiéndolo en rhema:

Mateo 4:1-11 (Biblia al Día)
1 Luego el Espíritu llevó a Jesús al desierto para que el diablo lo sometiera a tentación.
2 Después de ayunar cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre.
3 El tentador se le acercó y le propuso:—Si eres el Hijo de Dios, ordena a estas piedras que se conviertan en pan.
4 Jesús le respondió:—Escrito está: “No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.”
5 Luego el diablo lo llevó a la ciudad santa e hizo que se pusiera de pie sobre la parte más alta del templo, y le dijo:
6 —Si eres el Hijo de Dios, tírate abajo. Porque escrito está: “Ordenará que sus ángeles te sostengan en sus manos, para que no tropieces con piedra alguna.”
7 —También está escrito: “No pongas a prueba al Señor tu Dios” —le contestó Jesús.
8 De nuevo lo tentó el diablo, llevándolo a una montaña muy alta, y le mostró todos los reinos del mundo y su esplendor.
9 —Todo esto te daré si te postras y me adoras.
10 —¡Vete, Satanás! —le dijo Jesús—. Porque escrito está: “Adora al Señor tu Dios y sírvele solamente a él.”
11 Entonces el diablo lo dejó, y unos ángeles acudieron a servirle.

Aquí vemos como Jesús utilizó 3 veces la espada del espíritu; le dijo al diablo “Escrito está”, y le soltó el rhema de Dios.

El diablo también conocía la Palabra de Dios, pero la citó fuera de su contexto, torciéndola y citándola a medias; pero Jesús conociendo lo que estaba escrito declaró el rhema de Dios y alcanzó la victoria.

Esa es la manera de usar la espada del espíritu, declarando lo que está escrito en la Biblia.

Ya te has puesto el cinturón de la verdad, la coraza de la justicia, la disposición de predicar el evangelio de la paz, el escudo de la fe y el yelmo (o casco) de la salvación, ya estas completamente protegido y defendido; pero eso no es suficiente, toma la espada del espíritu y proclama tu victoria.