sábado, 13 de julio de 2013

Lo Que es la Fe 5 - La Fe y las Acciones - Primera Parte

La Fe y las Acciones 
Primera Parte

Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.
- Santiago 2:17

Moffat
La fe sin acciones correspondientes es estéril.

Biblia en Lenguaje Sencillo
Lo mismo pasa con la fidelidad a Dios: de nada nos sirve decir que somos fieles a Dios si no hacemos nada que lo demuestre. Esa clase de fidelidad está muerta.

Castilian
Esa fe que no produce obras buenas no tiene ningún valor. Es una fe inútil, que está totalmente muerta.

Versión Amplificada
Así también la fe, si no tiene obras (hechos y acciones de obediencia que la respalden), se destituye a si misma de poder (es inoperativa y está muerta).

En Romanos 10:17 vemos que la fe viene por oír la Palabra de Dios; entonces la fe actúa o hace lo que dice la Palabra de Dios.

Si vemos cada milagro que hubo a lo largo de la Biblia, veremos que hubo una acción de fe involucrada.

Esto lo he visto de manera práctica cuando he ministrado campañas de sanidad divina, cuando toma acciones correspondientes basadas en la Palabra que escucha recibe su milagro.

Una hermana llegó con muletas a una campaña que hice en la ciudad de Los Andes; después de terminar de compartir la Palabra le pedí que tome acciones correspondientes con su fe y empezase a caminar sin las muletas, ella las dejó y empezó a caminar sin ningún problema.

Las acciones que acompañaron a su fe fueron lo que trajo el milagro que ella necesitaba.


La Sanidad del Cojo de Listra

Hechos 14:7-10
7 y allí predicaban el evangelio. 
8 Y cierto hombre de Listra estaba sentado, imposibilitado de los pies, cojo de nacimiento, que jamás había andado. 
9 Este oyó hablar a Pablo, el cual, fijando en él sus ojos, y viendo que tenía fe para ser sanado, 
10 dijo a gran voz: Levántate derecho sobre tus pies. Y él saltó, y anduvo.

En este milagro podemos ver la conexión que hay entre la Palabra de Dios y las acciones a la hora de recibir un milagro.

Mientras Pablo y Bernabé estaban predicando la Palabra, este hombre de Listra estaba escuchando, y la fe se empezó a levantar en él. Pablo se dio cuenta de esto y le dijo que tome una acción, el cojo hizo una acción de fe y recibió su milagro.

Si el hombre no hubiera actuado sobre la Palabra de Dios nunca hubiera caminado.

Las Bodas de Caná

Si vamos a los evangelios veremos que Jesús siempre motivo a la gente a actuar para recibir su milagro.

Juan 2:1-11
1 Al tercer día se hicieron unas bodas en Caná de Galilea; y estaba allí la madre de Jesús. 
2 Y fueron también invitados a las bodas Jesús y sus discípulos. 
3 Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: No tienen vino. 
4 Jesús le dijo: ¿Qué tienes conmigo, mujer? Aún no ha venido mi hora. 
5 Su madre dijo a los que servían: Haced todo lo que os dijere. 
6 Y estaban allí seis tinajas de piedra para agua, conforme al rito de la purificación de los judíos, en cada una de las cuales cabían dos o tres cántaros. 
7 Jesús les dijo: Llenad estas tinajas de agua. Y las llenaron hasta arriba. 
8 Entonces les dijo: Sacad ahora, y llevadlo al maestresala. Y se lo llevaron. 
9 Cuando el maestresala probó el agua hecha vino, sin saber él de dónde era, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo, 
10 y le dijo: Todo hombre sirve primero el buen vino, y cuando ya han bebido mucho, entonces el inferior; mas tú has reservado el buen vino hasta ahora. 
11 Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él.

Este milagro es muy interesante. Aquí Jesús convirtió el agua en vino.

En esa fiesta habían seis tinajas de piedra para agua, cuya capacidad era alrededor de 100 litros por tinaja, así que estamos hablando de unos 600 litros  
Jesús les dijo a los sirvientes que llenasen las tinajas de agua, ellos necesitaban vino, pero Jesús les pidió agua.
Los sirvientes fueron obedientes y llenaron las tinajas de agua hasta el tope. Fueron donde Jesús y aquí vino lo difícil, les dijo que fueran donde su jefe con el agua.
Meditemos un momento en esto; fue fácil llevar el agua a Jesús, no tenían nada que perder, pero el ir donde su jefe con el agua; eso era otro asunto, les podía costar el empleo o algo más.
Sin embargo, mientras ellos llevaban las tinajas de agua, algo sucedió, el agua se convirtió en vino; y en un vino de la más alta calidad.
La acción de obediencia produjo el milagro.

miércoles, 10 de julio de 2013

Lo Que es la Fe 4 - Definiendo la Fe - 2

Lo Que es la Fe 
Segunda Parte


La Fe es la Evidencia de lo que No Se Ve

Hace unos años estaba en la ciudad minera de Calama, en la Segunda Región de Chile; recién habíamos llegado a la ciudad y fuimos a almorzar con el pastor que me invitó. Cuando salimos del restaurante vimos que la ventana trasera del furgón del pastor estaba abierta y faltaban dos maletas. Una de ellas tenía mi pasaporte, mi dinero y toda mi ropa.  

Cuando nos dimos cuenta, el diablo empezó a decirme: “Hoy día vas a predicar con blue jean y polera.” Yo le respondí: “No, diablo, la Biblia dice en Proverbios 6:30-31 que si el ladrón fuese descubierto devolverá siete veces, así que tu me vas a devolver siete veces lo que me has robado.”

Fuimos a la estación de carabineros, y mientras esperaba que me atendieran vi que entraba un carabinero con dos maletas; el capitán me preguntó: “¿Para que ha venido?” Yo le respondí: “Para recoger mis maletas.”

Me pidieron que revisara el contenido y vimos que no faltaba nada.

Al cabo de tres semanas había recibido siete veces más de lo que me había robado el diablo.

¿Qué me dio la confianza de que iba a recuperar mis cosas? ¿Qué me dio la seguridad de que iba a recibir siete veces más? La fe, la fe en la Palabra de Dios.

La fe en Dios cree en la Palabra de Dios a pesar de las circunstancias en las que estemos. 

2 Corintios 4:18
18 no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.

¿Qué es algo temporal? Una cosa que está sujeta a cambio. 

El problema o necesidad que tienes puede cambiar; no importa cual sea la circunstancia que estés pasando, está sujeto a cambio.

¿Existe algo que sea eterno? Si, la Palabra de Dios

Mateo 24:35
35 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.

La Palabra de Dios es eterna.

Santiago 1:16-17
16 Amados hermanos míos, no erréis. 
17 Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.

El verso 16 en la Biblia en Lenguaje Sencillo dice: “Mis queridos hermanos, no sean tontos ni se engañen a ustedes mismos.”
El verso 17 en la Biblia Castilian: “Todo lo que recibimos de bueno y perfecto procede de Dios, creador de todas las luces del universo y en quien no hay cambio alguno ni sombra de variación”; y en la Biblia al Día: “Toda buena dádiva y todo don perfecto descienden de lo alto, donde está el Padre que creó las lumbreras celestes, y que no cambia como los astros ni se mueve como las sombras”.
Entonces podemos leer este verso así: “Amados hermanos no sean tontos, ni se equivoquen ni engañen, todo lo bueno y perfecto que recibimos viene de Dios, que creó las luces del universo y no cambia como los astros ni se mueve como las sombras.”

Malaquías 3:6
6 Porque yo Jehová no cambio; por esto, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos.

Dios no es un ser inconstante, ni variante, ni cambiante; Él sigue siendo siempre el mismo; y Su Palabra tampoco cambia.

Dios no es hombre para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta, las cosas que ha dicho las cumplirá en nuestra vida; Él apresura su Palabra para ponerla por obra (Números 23:19, Jeremías 1:12).

Podemos caminar confiados porque tenemos un Dios que cumple perpetuamente Su Palabra a nuestro favor.

Las circunstancias o problemas que pasemos son cosas temporales que cambian cuando ponemos lo eterno en nuestras vidas.

Si las circunstancias te hacen sentir enfermo solo debes declarar lo que dice 1 Pedro 2:24: “Soy sano por las llagas de Jesús.”

Si tienes problemas financieros solo cree lo que dice Filipenses 4:19: “Mi Dios suplirá todo lo que me falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.”

La Palabra de Dios tiene la respuesta a tus problemas.

Romanos 4:16-22
16 Por tanto, es por fe, para que sea por gracia, a fin de que la promesa sea firme para toda su descendencia; no solamente para la que es de la ley, sino también para la que es de la fe de Abraham, el cual es padre de todos nosotros.
17 (como está escrito: Te he puesto por padre de muchas gentes) delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen. 
18 El creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia. 
19 Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara. 
20 Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios, 
21 plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido; 
22 por lo cual también su fe le fue contada por justicia.

Abraham no creyó lo que sus sentidos le decían, no creyó lo que sus ojos veían; él estaba completamente convencido de que Dios iba a cumplir la promesa que le había hecho y su fe trajo como resultado el nacimiento de su hijo Isaac cuando tenía cien años.

Abraham no miró las cosas que se veían, sino lo que no se veía la palabra de Dios.

Proverbios 4:20-22
20 Hijo mío, está atento a mis palabras; Inclina tu oído a mis razones. 
21 No se aparten de tus ojos; Guárdalas en medio de tu corazón; 
22 Porque son vida a los que las hallan, Y medicina a todo su cuerpo.

Nuestros ojos siempre deben estar firmes en la Palabra de Dios, sabiendo que ella nos va ha traer las cosas que estamos deseando.

La fe siempre esta viendo la Palabra de Dios y tomándola como una realidad aunque las circunstancias por las que estemos pasando parezcan ser contrarias a lo que Dios promete.





lunes, 8 de julio de 2013

Lo Que es la Fe 3 - Definiendo la Fe 1

Lo Que es la Fe 
Primera Parte

Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.
- Hebreos 11:1

Este es el versículo clave para entender lo que la fe es. Por eso veamos este verso en varias versiones. Me he tomado la libertad de traducir literalmente algunas traducciones en idioma ingles.

Reina Valera 1909
Es pues la fe la sustancia de las cosas que se esperan, la demostración de las cosas que no se ven.

La Biblia al Día
Ahora bien, la fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve.

Dios Habla Hoy
Tener fe es tener la plena seguridad de recibir lo que se espera; es estar convencidos de la realidad de cosas que no vemos. 

Moffat (Ingles)
Pues, la fe quiere decir que tenemos la confianza de tener lo que esperamos, estar persuadidos de lo que no vemos.

Versión Amplificada
Ahora la fe es la seguridad (la confirmación, el titulo de propiedad) de las cosas que [nosotros] esperamos, siendo la prueba de las cosas que [nosotros] no vemos y la convicción de su realidad [la fe percibe como hecho real  lo que no ha sido revelado a nuestros sentidos].

Nueva Versión Internacional
Ahora bien,  la fe es la garantía de lo que se espera,  la certeza de lo que no se ve.

La Biblia de Jerusalén
La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven.

La Nueva Biblia de los Hispanos
Ahora bien, la fe es la certeza (sustancia) de lo que se espera, la convicción (demostración) de lo que no se ve. 

La Biblia en Lenguaje Sencillo
Confiar en Dios es estar totalmente seguro de que uno va a recibir lo que espera. Es estar convencido de que algo existe, aun cuando no podamos verlo.

Al ver estas versiones podemos entender mas claramente lo que es la fe. 

La fe es el título de propiedad que nos garantiza que las cosas que esperamos son nuestras a pesar de que no las veamos con nuestros ojos físicos. La fe nos da la seguridad de las cosas que estamos creyendo ya son nuestras. La fe es el brazo que se extiende al mundo espiritual y recibe las cosas que Dios ya nos dio.


La Fe es la Certeza de lo que se Espera

Para entender la fe, debemos entender que la fe y la esperanza son cosas diferentes, pero que trabajan juntas para que podamos recibir de Dios

La fe se encuentra en el tiempo presente mientras que la esperanza en el futuro.

Un joven fue un día a un negocio y le pidió al dueño que le fíe una gaseosa, el dueño le mostró un cartel que decía: “Hoy no fío, mañana si.” Al día siguiente fue de nuevo a la tienda y encontró el mismo cartel: siguió haciendo lo mismo durante varios días y siempre veía el mismo cartel, hasta que un día se dio cuenta que podía seguir yendo una y otra vez pero nunca le iban a fiar.

La esperanza esta siempre en el futuro, nunca nos ofrece la seguridad que tendremos las cosas que queremos recibir. Lo que nos da la seguridad es la fe.

Lo que hace la esperanza es trazarnos la meta, mientras que la fe la realiza.

Mi abuelo era ingeniero y mi papá es arquitecto. Cuando trabajaban juntos mi papá realizaba los planos de la casa y luego la construía mi abuelo.

Eso es lo que hace la esperanza dibuja el planos de lo que queremos recibir de Dios, y la fe lo trae a nuestras vidas.

Una hermana enferma de cáncer decía: “Yo se que Dios me sanará algún día.” Y se murió. Algunos hermanos se preguntaban porque esas palabras llenas de fe no funcionaron. La respuesta es sencilla no eran palabras llenas de fe sino llenas de esperanza. 

Marcos 11:24 (Reina Valera 1960)
24 Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.

Biblia al Día
Por eso os digo: Creed que ya habéis recibido todo lo que estéis pidiendo en oración, y lo obtendréis.

Dios Habla Hoy
Por eso les digo que todo lo que ustedes pidan en oración, crean que ya lo han conseguido, y lo recibirán.

Nueva Biblia de los Hispanos
Por eso les digo que todas las cosas por las que oren y pidan, crean que ya las han recibido, y les serán concedidas.

La fe cree que recibe ahora; la esperanza en el futuro. La fe y la esperanza son dos tiempos diferentes para recibir de Dios.

A veces cuando termino de hacer la oración de acuerdo (Mateo 18:19) con alguien le pregunto: “¿Cuándo vas ha recibir tu respuesta?”  Si me dice que ahora, se que ya lo tiene porque está en fe, si me dice “Dios me lo dará algún día”, o algo parecido, se que no está en fe sino en esperanza, porque ha puesto su respuesta en el futuro y se que no recibirá de Dios.

Hagamos ajustes en nuestro creer, pongámoslo en el tiempo presente. La fe dice: “Es mío, lo tengo ahora.”

sábado, 6 de julio de 2013

Lo Que es la Fe 2 - Como Aumentar Nuestra Fe - Segunda Parte

Como Aumentar Nuestra Fe 
Segunda Parte


El  Logos  y  el  Rhema

En Romanos 10:17 dice: “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.” 

En la Biblia Dios Habla Hoy se lee: “Así pues, la fe nace al oír el mensaje, y el mensaje viene de la palabra de Cristo”; y en la Nueva Versión Internacional: “Así que la fe viene como resultado de oír el mensaje,  y el mensaje que se oye es la palabra de Cristo”.

Es interesante notar término griego que se usa para palabra. Hay dos palabras que se usan en el Nuevo Testamento para palabra: 

1. Logos: Nos habla de toda la Biblia en conjunto, toda junta en un paquete. La Biblia desde Génesis hasta Apocalipsis.

2. Rhema: Nos habla de una materia específica, de un tema de la Palabra de Dios.

La base de la fe es la Palabra de Dios; por eso, debemos entender que aspecto de la Palabra de Dios se necesita, para poder conseguirla.

En este pasaje bíblico, se utiliza la palabra Rhema; es decir, la fe viene cuando estamos oyendo una y otra vez un tema específico de la Palabra de Dios.

Notemos que la fe no viene por oír una sola vez la Palabra, sino por el oír de una manera continua la Palabra de Dios.

Mucha gente no recibe de Dios, porque no se toman tiempo para dejar que la fe crezca en su corazón. A lo largo de la Biblia podemos ver que debemos ser diligentes en nuestro estudio de la Palabra.

En Josué 1:7-9 dice: “Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. Nunca se apartara de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditaras en el, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en el está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.” 

En este pasaje vemos que Dios le dice a Josué, que la clave para el éxito en la vida se encuentra en el estudio diario de la Palabra de Dios. No solo una vez a la semana sino algo constante.

Si queremos tener fe para recibir de Dios necesitamos pasar tiempo en la Palabra de Dios para recibir lo que necesitamos. 

Otra cosa que debemos entender es que a la hora de estudiar la Palabra de Dios siempre debemos tener un norte.

Mucha gente lee la Biblia como si leyera un el horóscopo; toma la Biblia y le dice al Señor: “que tienes hoy para mi,” la abren y lo que les sale, es lo que piensan les está diciendo Dios.

Un hermano que usaba ese método, abrió su Biblia donde dice: “Judas fue y se ahorcó”; cuando lo leyó, pensó: “seguro que Dios se equivocó, leeré de nuevo para estar seguro.”

Volvió a abrir la Biblia y encontró: “Anda tu y haz lo mismo.” Al leer dijo: “Necesito una confirmación.”

La tercera vez abrió la Biblia y encontró: “Apresúrate, no te detengas;” y fue y se ahorcó.

Esa no es la manera de leer la Biblia, ni es la manera de buscar dirección de Dios. En Romanos 8:14 vemos la forma como Dios guía a sus hijos: “Por que todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios.” 

La forma en que Dios guía a sus hijos es a través de Su Espíritu.

Volviendo a nuestro tema; debemos de ser específicos a la hora que queremos desarrollar la fe en nuestras vidas. En Gálatas 6:7 dice: “No os engañéis; Dios no puede ser burlado; pues todo lo que el hombre sembrare eso también segara.” La Biblia al Día lo dice así: “No os engañéis: de Dios nadie se burla. Cada uno cosecha lo que siembra.”

En la parábola del sembrador, en Marcos 4:14 dice: “El sembrador es el que siembra la palabra.” Nosotros somos los que sembramos la Palabra en nuestros corazones; y cada semilla produce una cosecha en nuestras vidas.

Si siembras semillas de salvación, eso es lo que tu recibirás en tu vida. Si siembras semillas de prosperidad, recibirás fe para prosperar. Si siembras semillas de sanidad, tendrás fe para ser sano.
Aunque en este caso estamos hablando de la salvación, esto puede aplicarse a cualquier área de la Biblia.


Fe  Para Sanidad

Ahora veremos este proceso de la fe en la sanidad divina.

En Hechos 14:7-10 dice: “Y allí predicaban el evangelio. Y cierto hombre de Listra estaba sentado, imposibilitado de los pies, cojo de nacimiento, que jamás había andado. Este oyó hablar a Pablo, el cual, fijando en el sus ojos, y viendo que tenia fe para ser sanado, dijo a gran voz: Levántate derecho sobre tus pies. Y el saltó, y anduvo.”  

En este pasaje vemos a los tres elementos en el proceso de la fe:

1. El que da el mensaje es el apóstol Pablo
2. El mensaje es el evangelio
3. El oyente es el cojo de Listra

Hemos visto que la fe viene cuando un oye la Palabra de Dios; aquí vemos que Pablo estaba predicando el evangelio. 

¿Qué es el evangelio? Evangelio significa buenas noticias. En Lucas 4:18-19 el evangelio es descrito: “El Espíritu del Señor esta sobre mi, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor.”

En Hechos 10:38 vemos quienes son los oprimidos: “Como Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y como este anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.” 

Cuando Pedro le predicó a Cornelio y los suyos, les dijo que los oprimidos que Jesús vino a liberar eran las personas enfermas. Y además que el opresor es el diablo.

Por eso, cuando Pablo le predico el evangelio al cojo de Listra, le estaba diciendo que Jesús había venido a librarlo de su enfermedad, y eso produjo la fe en el para recibir su sanidad.

El cojo hizo tres cosas para poder recibir su milagro:

1. Oyó el evangelio.
2. Tuvo fe para ser sanado.
3. Actuó en la palabra de Pablo.

Este milagro que recibió el cojo también lo podemos recibir nosotros. Si tu sigues estos tres pasos también recibirás las cosas que necesitas para tu vida.

Tu ya tienes la fe, así que como este cojo de Listra debes ponerla en operación.





jueves, 4 de julio de 2013

Lo Que es la Fe 1: Como Aumentar Nuestra Fe - Primera Parte

Como Aumentar Nuestra Fe 
Primera Parte

Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.
- Romanos 12:3

Dios repartió a todo creyente la medida de fe el día que nació de nuevo. 

Efesios 2:8-9
8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 
9 no por obras, para que nadie se gloríe. 

El verso 9 en la Biblia de Jerusalén se lee así: “Pues habéis sido salvados por la gracia mediante la fe; y esto no viene de vosotros, sino que es un don de Dios”.

Dios le dio a cada creyente la medida de fe, cuando alguien nace de nuevo en ese momento la fe viene a su corazón.

Romanos 10:8-17
8 Más ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos:
9 que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios lo levantó de los muertos, serás salvo. 
10 Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.  
11 Pues la escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado. 
12 Porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos lo que le invocan; 13 porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. 
14 ¿Cómo, pues, invocaran a aquel en el cual no han creído? ¿Y como creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y como oirán sin haber quien les predique?
15 ¿Y como predicaran si no fueren enviados? Como esta escrito: ¡Cuan hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas! 
16 Mas no todos obedecieron al evangelio: pues Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio?
17 Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.” 

El día que nos predicaron el evangelio la fe vino a nosotros para poder recibir la vida eterna; en ese momento, cuando recibimos a Jesús vino la fe a nosotros.

2 Tesalonicenses 3:2
2 y para que seamos librados de hombres perversos y malos; porque no es de todos la fe.

Es evidente que no todas las personas tienen la fe sino solo aquellos que han recibido a Jesús.

El asunto es que si ya tenemos la fe como podemos hacer para aumentarla.

En nuestro pasaje de Romanos vemos que hay tres elementos para la fe:

1. El que da el mensaje
2. El mensaje
3. El oyente

En el capitulo 10 y 11 del libro de Hechos, vemos la conversión de Cornelio. 

En los versos del 1 al 6 del capitulo 10 dice: “Había en Cesárea un hombre llamado Cornelio, centurión de la compañía llamada la Italiana, piadoso y temeroso de Dios con toda su casa, y que hacía muchas limosnas al pueblo, y oraba a Dios siempre. Este vio claramente en una visión, como a la hora novena del día, que un ángel de Dios entraba donde él estaba, y le decía: Cornelio. El, mirándole fijamente, y atemorizado, dijo: ¿Qué es, Señor? Y le dijo: Tus oraciones y tus limosnas han subido para memoria delante de Dios. Envía, pues, ahora hombres a Jope, y haz venir a Simón, el que tiene por sobrenombre Pedro. este posa en casa de cierto Simón curtidor, que tiene su casa junto al mar; él te dirá lo que es necesario que hagas.” 

En este pasaje, vemos dos cosas. Lo primero es que por más justos que seamos, esto no es suficiente para recibir la salvación. No importa lo bueno que seamos, nuestras obras no son suficientes para darnos la salvación.

En el verso 22 vemos el testimonio que dieron de Cornelio: “Ellos dijeron: Cornelio el centurión, varón justo y temeroso de Dios, y que tiene buen testimonio en toda la nación de los judíos, ha recibido instrucciones de un santo ángel, de hacerte venir a tu casa para oír tus palabras.” 

No es suficiente ser bueno a los ojos de los demás, necesitamos oír las palabras de la salvación.

Lo segundo que vemos es que los ángeles no pueden predicar el evangelio, Dios no les encomendó esa tarea a ellos sino a nosotros. Es por eso que Jesús nos dio La Gran Comisión en Marcos 16:15-16: “Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.”

En Hechos 11:11-17 Pedro relato al concilio de Jerusalén lo que sucedió: “Y he aquí, luego llegaron tres hombres a la casa donde yo estaba, enviados a mí desde Cesárea. Y el Espíritu me dijo que fuese con ellos sin dudar. Fueron conmigo estos seis hermanos, y entraron en casa de un varón, quien nos contó como había visto en su casa un ángel, que se puso en pie y le dijo: Envía hombres a Jope, y haz venir a Simón, el que tiene por sobrenombre Pedro; el te hablará palabras por las cuales serás salvo tu y tu casa. Y cuando comencé a hablar, cayó el Espíritu Santo sobre ellos también, como sobre nosotros también al principio. Entonces me acorde de lo dicho por el Señor cuando dijo: Juan ciertamente bautizó en agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo. Si Dios, pues, les concedió también el mismo don que a nosotros que hemos creído en el Señor Jesucristo, ¿quién era yo que pudiese estorbar a Dios?” 

El verso 14 se lee así en la Biblia Castilian: “El ángel también le aseguró que, por mis palabras, él y toda su familia serían instruidos para alcanzar la salvación”; y en la Nueva Versión Internacional: “Él te traerá un mensaje mediante el cual serán salvos tú y toda tu familia”. 

Notemos que Cornelio necesitaba oír palabras, para poder ser salvo. Y al oír esas palabras es que recibió la vida eterna.

En este pasaje vemos los tres elementos de la salvación:

1. El que da el mensaje fue Pedro. 
2. El mensaje fue el evangelio.
3. El oyente fue Cornelio (y su casa).

De ahí vemos que la fe para salvación vino por el oír la predicación de la Palabra, específicamente en el área de la salvación.
 


martes, 2 de julio de 2013

La Guerra Espiritual 12 - Orando en Todo Tiempo

Orando en Todo Tiempo

Eleven constantemente toda clase de oraciones y súplicas, animadas por el Espíritu. Dedíquense con perseverancia incansable a interceder por todos los hermanos.
- Efesios 6:18 (Biblia del Pueblo de Dios)

Por ultimo, y como cerrando con broche de oro Pablo coloca lo que sirve de balance para nuestra armadura y para la vida cristiana en general, la oración.

Expositors dice: “Este gran requerimiento de pararse firme para el combate solo puede hacerse bien cuando la oración, constante, seria, espiritual se añade cuidadosamente al equipo junto con todas las partes de la panoplia” (Citado por Wuest).

La oración se convierte entonces en un arma más para la batalla.

Veamos Efesios 6:18 en varias versiones para entender mejor este verso:

La Versión de Arcas y Fernández es muy interesante: “Y todo esto hacedlo orando y suplicando sin cesar bajo la guía del Espíritu; renunciad incluso al sueño, si es preciso, y orad con insistencia por todos los creyentes.”

Dice que oremos sin cesar y bajo la guía del Espíritu Santo; renunciando al sueño si es preciso y orando con insistencia por todos los creyentes.

Muchas de nuestras oraciones no tienen fruto porque les falta el elemento de la constancia. Pablo habló de esto en 1 Tesalonicenses 5:18 cuando dijo: “Orad sin cesar” (Reina Valera 1960).

La Biblia Amplificada coloca Efesios 6:18 de esta manera: “Oren en todo momento (en cada ocasión, en cada estación) en el Espíritu, con toda [manera de] oración y ruego. A fin de mantenerse alerta y vigilantes con un fuerte propósito y perseverancia, intercediendo a favor de todos los santos (las personas consagradas a Dios)."

Esta es la idea que nos da el griego; utilizan la palabra “kairos”, que significa ocasión o oportunidad, y también estación o tiempo.

Debemos estar dispuestos a orar en cada ocasión que tengamos.

Por ejemplo, veamos lo que hacía la iglesia mientras Pedro estaba encarcelado, y como es que encontró a la gente cuando el ángel lo libero.

En Hechos 12:12 dice: “Y habiendo considerado esto, llegó a casa de María la madre de Juan,  el que tenía por sobrenombre Marcos, donde muchos estaban reunidos orando” (Reina Valera 1960).

No los encontró temerosos, escondidos, los encontró haciendo lo que tenían que hacer, estaban orando, era una buena oportunidad para hacerlo debido a la oportunidad, había empezado la persecución y Pedro estaba en la cárcel, así que se pusieron a orar. 

Hace años conocí a una hermana llamada Margarita; ella era una mujer de oración, durante años vi la mano de Dios obrando en su vida, y vi innumerables oraciones respondidas.

Es importante que tengamos esa disposición para orar en todo tiempo.

La Biblia Castilian 2003 coloca Efesios 6:18 de esta manera: “Con toda clase de oraciones y súplicas, orad en toda ocasión en el Espíritu, y velad juntos y con perseverancia, intercediendo por todo el pueblo santo.”

Dice que oremos con toda clase de oraciones y súplicas.

Aquí el término oración es proseuche que es el término usado generalmente cuando se habla de oración en la Biblia; y para súplicas se usa deesis que su significado primario es necesidad, y de ahí significa petición, ruego y súplica; es decir, oración por nuestras necesidades y por las de los demás.

Entonces, nuestras oraciones deben ser por nosotros y por las demás personas.

En el Nuevo Testamento encontramos una gran variedad de oraciones, cada una con sus propias reglas y características, para propósitos determinados.

Entre las diversas clases de oraciones tenemos:

1. La oración de petición

Esta es la oración que hacemos cuando queremos recibir algo de Dios.

Podemos encontrarla en 1 Juan 5:14-15: “Ésta es la confianza que tenemos en Él: que en todo lo que le pedimos de acuerdo a su voluntad, Él nos escucha. Y si estamos convencidos de que Él nos escucha acerca de lo que le pedimos, confiamos en que ya hemos recibido de Él lo que le pedimos” (Versión Peshitta).

En Marcos 11:24 vemos que la condición es que creamos que hemos recibido al momento de orar: “Por eso les digo: Crean que ya han recibido todo lo que estén pidiendo en oración, y lo obtendrán" (Nueva Versión Internacional).

2. La oración al Padre en el nombre de Jesús

Está oración tiene que ver con la oración de petición, y es en particular, la oración del Nuevo Pacto.

Jesús nos enseño a usarla en Juan 16:23-24: “En aquel día no me preguntaréis nada.  De cierto,  de cierto os digo,  que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre,  os lo dará. Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre;  pedid,  y recibiréis,  para que vuestro gozo sea cumplido” (Reina Valera 1960).

3. La oración de acuerdo

Es la oración en que 2 o más se ponen de acuerdo para recibir algo específico de Dios.

La encontramos en Mateo 18:19-29: “Además les digo, que si dos de ustedes se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan aquí en la tierra, les será hecho por Mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres reunidos en Mi nombre, allí estoy Yo en medio de ellos" (Nueva Biblia de los Hispanos).

4. La oración unida

Es cuando la iglesia presenta unánime una petición a Dios.

En Hechos 4:24-31 podemos ver está oración y su resultado: “Cuando lo oyeron, alzaron unánimes la voz en oración a Dios: «Soberano Señor, creador del cielo y de la tierra, del mar y de todo lo que hay en ellos,  tú, por medio del Espíritu Santo, dijiste por boca de nuestro padre David, tu siervo:»“¿Por qué se sublevan las naciones y en vano conspiran los pueblos? Los reyes de la tierra se rebelan y los gobernantes se confabulan contra el Señor y contra su ungido.” En efecto, en esta ciudad se reunieron Herodes y Poncio Pilato, con los gentiles y con el pueblo de Israel, contra tu santo siervo Jesús, a quien ungiste para hacer lo que de antemano tu poder y tu voluntad habían determinado que sucediera. Ahora, Señor, toma en cuenta sus amenazas y concede a tus siervos el proclamar tu palabra sin temor alguno. Por eso, extiende tu mano para sanar y hacer señales y prodigios mediante el nombre de tu santo siervo Jesús.» Después de haber orado, tembló el lugar en que estaban reunidos; todos fueron llenos del Espíritu Santo, y proclamaban la palabra de Dios sin temor alguno” (Biblia al Día).

Realmente es una oración poderosa.

5. La oración de atar y desatar

Es una oración principalmente para permitir y no permitir; permitir que las bendiciones de dios vengan y no permitir el ataque del diablo en nuestra contra. 

Se encuentra en Mateo 18:18: “De cierto les digo que todo lo que aten en la Tierra, será atado en el Cielo, y lo que desaten en la Tierra, será desatado en el Cielo” (Versión Peshitta).

6. La oración de alabanza y adoración

Es una oración principalmente de agradecimiento a Dios por lo que Él es y por las cosas que Él ha hecho por nosotros.

En 1 Tesalonicenses 5:18 la vemos: “Dad gracias en todo; porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.”

7. La oración en lenguas

Esta oración es llamada también la oración en el espíritu y es cuando hablamos en lenguas.

Podemos encontrarla en 1 Corintios 14:14-15 donde se usa intercambiablemente oración en lenguas y oración en el espíritu: “Porque si oro en lenguas, mi espíritu ora, pero mi entendimiento queda sin fruto. ¿Qué pues haré? Oraré con mi espíritu, pero también oraré con mi entendimiento; cantaré con mi espíritu, pero también cantaré con mi entendimiento” (Versión Peshitta).

8. La oración de intercesión

Es la oración en que tu te pones en la brecha por alguien con la ayuda del Espíritu Santo.

En Romanos 8:26-27 la vemos: “Somos débiles, pero el Espíritu viene en nuestra ayuda. No sabemos lo que nos conviene pedir, pero el Espíritu intercede por nosotros con gemidos inexpresables. Y Dios, que sondea lo más profundo del ser, conoce cuáles son las aspiraciones de ese Espíritu que intercede por los creyentes en plena armonía con la divina voluntad” (Versión de Arcas y Fernández).

No he abarcado en este estudio todas las clases de oraciones pero si la mayoría de ellas y creo que nos serán de ayuda a la ora de presentar nuestras oraciones a Dios.

Recordemos que debemos orar con todo tipo de oración según sea el tiempo y la necesidad que se presente; no siempre deberemos orar el mismo tipo de oración porque las circunstancias siempre serán diferentes.

Dice también que nuestra disposición debe ser siempre estar en oración; como decía la versión de Arcas y Fernández: “renunciad incluso al sueño, si es preciso.”

Como creyentes siempre debemos tener una vida de oración, ese es el complemento de nuestra armadura.

Nunca nos quitemos está armadura; no le demos pie al enemigo para ser derrotados; recordemos que ya tenemos la victoria en las manos.

Por eso al ponernos toda esta armadura podremos resistir en el día malo y habiendo acabado todo estaremos firmes.