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viernes, 20 de diciembre de 2019

Biblia Expandida - Efesios 1


Epístola a los Efesios 

La Epístola a los Efesios es una carta dirigida a la iglesia, en la cual Pablo le muestra a la Iglesia lo que es en Cristo, su posición, su autoridad, sus beneficios y su caminar.

En este primer capítulo Pablo les recuerda cual es el propósito de la iglesia, y que es lo que ha hecho particular en cada creyente, además de mostrar cual es su propósito divino.

En los versos del 15 al 23 nos muestra la primera de las dos oraciones que hace Pablo por los creyentes en esta Epístola, en la cual ora para que tengamos una revelación de la obra que Cristo hizo en y por nosotros. Lo que somos en Cristo, lo que tenemos en Cristo y lo que podemos hacer en Cristo.



Capítulo 1

1 Pablo, apóstol (mensajero, agente, enviado especial) de Jesucristo (el Ungido), por la voluntad divina (el plan, propósito y elección de Dios) a los santos (consagrados y separados)  que residen en Efeso y a los fieles, leales y firmes (creyentes) en Cristo (El Ungido) Jesús.
2 Gracia (el favor y la buena voluntad de Dios hacia nosotros) y paz (bienestar) de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. 
3 Bendito (alabado y adorado) sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo (el Ungido) Quien nos bendijo con toda  (y cada) bendición espiritual (dada por el Espíritu Santo) en los lugares celestiales en Cristo.
4 Dios [en Su amor] nos eligió [nos tomó para ser de Su propiedad] en Cristo (el Ungido) desde antes de la fundación del mundo, para que seamos santos (consagrados y separados para Él) y sin mancha (libres de todo pecado) delante de Él,
5 en amor, eligiéndonos de antemano (predestinándonos) para ser adoptados como Sus hijos por medio de Cristo (el Ungido); según la buena intención y propósito de Su voluntad.
6 Para alabanza de la gloria de su gracia (el favor y la buena voluntad de Dios hacia nosotros) que gratuitamente nos ha impartido y con la cual nos otorgó el honor especial de ser aceptos en el Amado.
7 En quien tenemos redención (liberación, salvación y rescate) a través de su sangre, la remisión (perdón y libertad) de nuestros pecados (faltas y transgresiones), según las [abundantes] riquezas de su gracia (el favor y la buena voluntad de Dios hacia nosotros).
8 Que Él derramó sobreabundantemente sobre nosotros con toda clase de sabiduría e inteligencia (prudencia, y entendimiento práctico y espiritual).
9 Haciéndonos conocer el misterio (secreto) de Su voluntad (de Su plan y propósito). De acuerdo a Su buen propósito que de antemano se había propuesto y que estableció en Cristo (el Ungido),
10 para realizarlo en la [dispensación de la] plenitud de los tiempos y clímax de las edades, de reunir, dirigir y consumar todas las cosas en Cristo (el Ungido), las que están en los cielos y las que están en la tierra.
11 En Él también hemos sido constituidos herederos y tenemos parte en la herencia de Cristo, porque Dios, en Su propósito soberano (según el designio  de Su voluntad), nos predestinó (eligió y destino de antemano) para ser suyos,
12 a fin de que nosotros, que fuimos los primeros en poner nuestra esperanza en Cristo (el Ungido), seamos [y sirvamos] para alabanza de su gloria.
13 En Él también ustedes, habiendo escuchado la Palabra de la verdad, el Evangelio (la Buena Nueva) de su salvación, y creído también en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la Promesa,
14 este sello es las arras (el enganche, el pago anticipado) de nuestra herencia hasta la redención completa de la posesión adquirida,  para alabanza de su gloria.
15 Por ese motivo yo, habiéndome informado de vuestra fe en el Señor Jesús  y del amor que demuestran por todos los santos (el pueblo de Dios),
16 no ceso de dar gracias por ustedes, recordándolos (teniéndolos siempre presentes) y haciendo mención de ustedes en mis oraciones.
17 [Siempre oro para que] para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, les conceda espíritu de sabiduría y de revelación (el entendimiento de los misterios y secretos) en la esfera de un [perfecto y completo] conocimiento de Él,
18 para que sean iluminados los ojos de vuestros corazones (espíritus) para que sepan y entiendan la esperanza a la que Él los ha llamado, cuales son las riquezas de la gloria de su herencia en los santos (los consagrados y separados para Él),
19 y [para que puedan conocer y entender] cuál es la extraordinaria, ilimitada y superabundante grandeza (magnitud) de Su poder inherente para con nosotros los que creemos, según la energía operativa (actividad propia) de Su poderosa fuerza,
20  que Dios ejerció en Cristo cuando lo resucitó de entre los muertos y lo sentó a Su diestra en los lugares celestiales,
21  muy por encima de todo principado y autoridad y  poder y dominio, y de cualquier otro nombre [por encima de cualquier título que pueda ser conferido] que se invoque,  no sólo en este mundo presente sino también en el venidero.
22 Y Dios sometió todas las cosas debajo de sus pies, y lo constituyó sobre todas las cosas como cabeza universal y suprema de la iglesia [no como una organización, sino como un cuerpo invisible de creyentes],
23 la cual es Su cuerpo, la plenitud de aquel que llena todas las cosas en todos [para que en ese cuerpo viva la medida total de aquel que completa todas las cosas, y que en cualquier lugar llena todas las cosas consigo mismo].


miércoles, 16 de noviembre de 2016

Como Ayudar a Otros Para que Reciban el Bautismo con el Espíritu 2

Tercer Paso
La Imposición de Manos es un Método Bíblico para Recibir el Bautismo con el Espíritu Santo


La imposición de manos es un método bíblico para recibir el Bautismo con el Espíritu Santo, aunque no es el único.

La imposición de manos es un punto de contacto en el cual cuando las manos son puestas sobre el creyente, este desata su fe para recibir el Bautismo con el Espíritu Santo

Una cosa que debemos notar es que todas las cosas de Dios las recibimos por fe, el Bautismo con el Espíritu Santo también se recibe por fe.

Si ya le hemos compartido lo que la Biblia dice acerca del tema, en Romanos 10:17 dice que la fe ha llegado a su corazón.

Entonces podemos utilizar el método que consideremos más apropiado.

Analicemos los casos en la Biblia para ver los métodos que se usaron:

El primer caso es en Pentecostés donde las 120 personas que estaban en el aposento alto orando y esperando recibieron el Bautismo con el Espíritu Santo.

Hechos 1:4-5 (Castillian)
4 En cierto momento, mientras comía juntamente con ellos, les mandó que no se alejaran de Jerusalén, sino que esperasen el cumplimiento de la promesa del Padre de enviar al Espíritu Santo, tal como Jesús mismo les había anunciado que tenía que suceder. Se lo recordó diciéndoles:
5  Juan os bautizó con agua, pero dentro de pocos días seréis bautizados con el Espíritu Santo. 

Jesús les dijo que no se fuesen de Jerusalén sino que esperasen por el Espíritu Santo que iba a llegar para bautizarlos.

Hechos 1:12-14 (Castillian)
12 Los discípulos se volvieron entonces desde el monte de los Olivos a Jerusalén, que distaba como cosa de un kilómetro.
13 Al llegar, entraron en la casa y subieron al aposento donde se alojaban. Eran Pedro, Juan, Jacobo, Andrés, Felipe, Tomás, Bartolomé, Mateo, Jacobo, hijo de Alfeo, Simón el Zelote y Judas, hijo de Jacobo.
14 Todos ellos, unidos por un mismo sentir, perseveraban en la oración juntamente con algunas mujeres, con María la madre de Jesús y con los hermanos de él.
15 Por aquellos días, estando presentes unas ciento veinte personas…. 

Eran unas 120 personas las que estaban esperando en el Aposento Alto; que incluían a los apóstoles, María, la madre de Jesús, los hermanos de Jesús, algunas mujeres y otras personas; los cuales estaban unidos y perseveraban en oración.

Hechos 2:1-4 (BL95)
1 Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar.
2 De repente vino del cielo un ruido, como el de una violenta ráfaga de viento, que llenó toda la casa donde estaban,
3 y aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y fueron posándose sobre cada uno de ellos.
4 Todos quedaron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía que se expresaran. 

De pronto ellos sintieron una violenta ráfaga de fuego que lleno toda la casa donde estaban y fuero llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en lenguas.

En esta ocasión ellos recibieron el Bautismo con el Espíritu Santo de manera espontánea.

El segundo caso fue en  Samaria.

Hechos 8:4-6,12 (NBLH)
4  Así que los que habían sido esparcidos iban predicando (anunciando las buenas nuevas de) la palabra. 
5  Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria, les predicaba a Cristo (el Mesías). 
6  Y las multitudes unánimes prestaban atención a lo que Felipe decía, al oír y ver las señales (los milagros) que hacía.
12  Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba las buenas nuevas (el evangelio) del reino de Dios y el nombre de Cristo Jesús, se bautizaban, tanto hombres como mujeres.   

La ciudad de Samaría se encontraba en avivamiento debido a la predicación del evangelista Felipe; grandes conversiones y milagros está sucediendo.

La gente está recibiendo la primera obra del Espíritu Santo y como resultado de eso están bautizándose.

Hechos 8:14-17 (NBLH)
14  Cuando los apóstoles que estaban en Jerusalén oyeron que Samaria había recibido la palabra de Dios, les enviaron a Pedro y a Juan, 
15  quienes descendieron y oraron por ellos para que recibieran el Espíritu Santo. 
16  Porque todavía no había descendido el Espíritu Santo sobre ninguno de ellos; sólo habían sido bautizados en el nombre del Señor Jesús. 
17  Entonces Pedro y Juan les imponían las manos, y recibían el Espíritu Santo.  

Los apóstoles enviaron a Pedro y Juan para ver que sucedía y se encontraron con que algo les faltaba a los samaritanos, no habían recibido el bautismo con el Espíritu Santo, así que Pedro y Juan les imponían las manos y ellos eran bautizados.

Hechos 8:18-20 (NBLH)
18  Cuando Simón vio que el Espíritu se daba por la imposición de las manos de los apóstoles, les ofreció dinero, 
19  y les dijo: "Denme también a mí esta autoridad, de manera que todo aquél sobre quien ponga mis manos reciba el Espíritu Santo." 
20  Entonces Pedro le contestó: "Que tu plata perezca contigo, porque pensaste que podías obtener el don de Dios con dinero.  

De este pasaje podemos ver que Pedro y Juan tenían una unción especial para ministrar el Bautismo con el Espíritu Santo, por ese motivo todas las personas a las que les imponían las manos recibían el Espíritu Santo.

De ahí podemos ver que el método por que recibieron los samaritanos el Bautismo con el Espíritu Santo fue por imposición de manos.

Nuestro tercer caso es el apóstol Pablo

Hechos 9:10-18 (NBLH)
10  Había entonces en Damasco un discípulo llamado Ananías,  a quien el Señor dijo en visión: Ananías.  Y él respondió: Heme aquí,  Señor.
11  Y el Señor le dijo: Levántate,  y ve a la calle que se llama Derecha,  y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo,  de Tarso;  porque he aquí,  él ora,
12  y ha visto en visión a un varón llamado Ananías,  que entra y le pone las manos encima para que recobre la vista.
13  Entonces Ananías respondió: Señor,  he oído de muchos acerca de este hombre,  cuántos males ha hecho a tus santos en Jerusalén;
14  y aun aquí tiene autoridad de los principales sacerdotes para prender a todos los que invocan tu nombre.
15  El Señor le dijo: Ve,  porque instrumento escogido me es éste,  para llevar mi nombre en presencia de los gentiles,  y de reyes,  y de los hijos de Israel;
16  porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre.
17  Fue entonces Ananías y entró en la casa,  y poniendo sobre él las manos,  dijo:  Hermano Saulo,  el Señor Jesús,  que se te apareció en el camino por donde venías,  me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo.
18  Y al momento le cayeron de los ojos como escamas,  y recibió al instante la vista;  y levantándose,  fue bautizado.  

En este caso vemos como un simple creyente, Ananías le impuso las manos a Pablo para que reciba el Bautismo con el Espíritu Santo.

Este caso es muy importante ya que nos muestra como un simple creyente puede ministrar el Bautismo con el Espíritu a otro sin necesidad de tener la unción para impartir el Bautismo con el Espíritu.

Por eso, si no tienes la unción para impartir igualmente puedes ayudar a otros a que reciban el Espíritu Santo.

Nuestro cuarto caso es la gente que estaba en la casa de Cornelio.

Hechos 10:30-33 (NBLH)
30  Entonces Cornelio dijo: hace cuatro días que a esta hora yo estaba en ayunas;  y a la hora novena,  mientras oraba en mi casa,  vi que se puso delante de mí un varón con vestido resplandeciente,
31  y dijo: Cornelio,  tu oración ha sido oída,  y tus limosnas han sido recordadas delante de Dios.
32  Envía, pues, a Jope, y haz venir a Simón el que tiene por sobrenombre Pedro,  el cual mora en casa de Simón, un curtidor, junto al mar; y cuando llegue, él te hablará.
33  Así que luego envié por ti;  y tú has hecho bien en venir.  Ahora,  pues,  todos nosotros estamos aquí en la presencia de Dios,  para oír todo lo que Dios te ha mandado.

Cornelio, que aún no había nacido de nuevo, pero evidentemente era una persona que buscaba a Dios; recibió una visión de Dios en la que le decía 

Hechos 11:13-14 (NBLH)
13  Quien nos contó cómo había visto en su casa un ángel, que se puso en pie y le dijo: Envía hombres a Jope, y haz venir a Simón, el que tiene por sobrenombre Pedro;
14  él te hablará palabras por las cuales serás salvo tú,  y toda tu casa.

Como Pedro relata más adelante en el Concilio de Jerusalén, Pedro debía ir para predicarles el evangelio para que ellos reciban la primera obra del Espíritu Santo en el creyente, la salvación.

Así que Pedro fue y empezó a predicarles, y mientras lo hacía pasó algo que los dejó a todos asombrados:

Hechos 10:44-46 (NBLH)
44  Mientras aún hablaba Pedro estas palabras,  el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso.
45  Y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo.
46  Porque los oían que hablaban en lenguas,  y que magnificaban a Dios. 

En ese momento el Espíritu Santo fue derramado por primera vez sobre los gentiles, para los judíos fue algo tan sorprendente que se quedaron atónitos.

Veamos el significado de esta palabra atónitos en la concordancia Strong’s en español:

exístemi;  sacar (quedar fuera) de casillas, i.e. aturdir, o (refl.) quedar atónito, atontado, loco: asombrar, atónito, engañar, espantar, loco, maravillarse.

Lo que les sacó de sus casillas, los dejó espantados, maravillados, asombrados y atónitos es el hecho de que los gentiles también pudieran ser salvos; ¿y como se dieron cuenta de esto? Porque los vieron recibir el Bautismo con el Espíritu Santo tal como ellos lo habían recibido en Pentecostés.

Cornelio y los que estaban en su casa recibieron el Bautismo del Espíritu Santo de manera espontánea, sin que nadie los ministre,  solo recibiendo la Palabra.

Nuestro quinto caso son los doce discípulos de Juan el Bautista.

Hechos 19:1-7 (NBLH) 
1 Mientras Apolos estaba en Corinto, Pablo, después de haber recorrido las regiones superiores, llegó a Efeso y encontró a algunos discípulos, 
2 y les preguntó: "¿Recibieron el Espíritu Santo cuando creyeron?" Ellos le respondieron: "No, ni siquiera hemos oído si hay un Espíritu Santo." 
3 Entonces Pablo les preguntó: "¿En qué bautismo, pues, fueron bautizados?" "En el bautismo de Juan," contestaron ellos. 
4 Y Pablo les dijo: "Juan bautizó con el bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyeran en Aquél que vendría después de él, es decir, en Jesús." 
5 Al oír esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús. 
6 Cuando Pablo les impuso las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo, y hablaban en lenguas y profetizaban. 
7 Eran en total unos doce hombres.  

En nuestro último caso en el libro de Hechos vemos como Pablo se dio cuenta que no habían recibido el Espíritu Santo; ni siquiera sabían que existía un Espíritu Santo.

Cuando les predica acerca de Jesús ellos fueron “bautizados en el nombre del Señor Jesús”; es decir, ellos recibieron la primera obra del Espíritu Santo en el creyente, nacieron de nuevo.

Luego les impuso las manos y ellos recibieron el Bautismo con el Espíritu Santo.

Notemos que no dice nada acerca que Pablo tuviera una unción especial para ministrar el Bautismo con el Espíritu Santo, muy posiblemente la tenía pero aquí no dice nada.

Lo que nos muestra este pasaje es que luego de explicar lo que es el Bautismo con el Espíritu Santo cualquier ministro o creyente puede imponer las manos para ayudar a que otros lo reciban.

Lo que hemos visto es que en dos casos el Espíritu Santo fue impartido de manera espontánea (en Pentecostés y en la casa de Cornelio); en dos por imposición de manos (con Pablo y en Efeso) y una vez por la unción de impartir el Espíritu Santo por medio de la imposición de manos (en Samaria).

En cuanto a las formas que se recibe el Bautismo con el Espíritu Santo todas son por fe; por eso es importante que la persona tenga un claro entendimiento de lo que es el Bautismo con el Espíritu Santo; ya que la fe vendrá por el oír la Palabra de Dios que nos habla del tema (Romanos 10:17).

En mi caso, cuando ministro el Bautismo con el Espíritu Santo, le comparto a las personas lo que es y que lo reciban por fe mientras oro en masa para que sea impartido sobre ellos, y ellos por fe lo reciben. 

En otras ocasiones les impongo las manos para ayudarlos a desatar su fe.

El asunto es usar el método adecuado para hacer que la persona reciba más fácilmente el Bautismo con el Espíritu Santo.

sábado, 7 de mayo de 2016

Encontrando tu lugar dentro de tu iglesia local


Los Dones de Función

1 Pedro 4:10-11
10 Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.
11 Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.

En esta enseñanza veremos los dones de función; lo que son y cual nos repartió Dios.

Romanos 12:3-8 (Biblia Textual)
3 Ordeno pues, por la gracia que me fue dada, a cada cual que está entre vosotros, que no piense más altamente de lo que debe pensar, sino que piense con sobriedad, según la medida de fe que Dios dio a cada uno.
4 Porque así como en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función;
5 así los muchos somos un cuerpo en Cristo, y cada uno, miembros los unos de los otros.
6 De manera que teniendo diferentes dones, según la gracia que nos fue dada, si es de profecía, úselo según la analogía de la fe;
7 si diaconado, en el servicio; el que enseña, en la enseñanza,
8 el que exhorta, en la exhortación; el que comparte, con generosidad; el que cuida de los demás, con diligencia; el que hace misericordia, con alegría.

En este pasaje encontramos los DONES DE FUNCIÓN o DONES DE SERVICIO.

La palabra don que se usa aquí es charismata, que significa “un don de gracia”; charisma se define como la habilitación instantánea del Espíritu Santo en la vida de cualquier creyente para ejercer un don para la edificación de los demás.

Estos dones son gracias con las que Dios equipa a cada creyente para cumplir con su función o servicio dentro del cuerpo local al que pertenezcan.

Estos no son los dones del Espíritu de 1 Corintios 12:7-11, ni tampoco los dones ministeriales de 1 Corintios 12:28-30 y Efesios 4:11.

Los dones del Espíritu son manifestaciones dadas por el Espíritu Santo cuando él desea que son canalizadas a través de un creyente para ministrar a otra persona.

1 Corintios 12:7-11
7 Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho.
8 Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu;
9 a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu.
10 A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas.
11 Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere.

No son dones que son inherentes en ti, no parten ni nacen de ti, sino que se manifiestan cuando el Espíritu Santo quiere en beneficio de la iglesia.

Tampoco son los dones del ministerio de Efesios 4:11, que estos si son capacidades que Dios da a la persona para cumplir un oficio específico dentro del Cuerpo de Cristo.

Efesios 4:7-12
7 Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo.
8 Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, y dio dones a los hombres.
9 Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra?
10 El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo.
11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros,
12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.

La palabra dones en Efesios 4 es doma; que son regalos, estos regalos son personas que Dios capacitó con oficios específicos para equipar y edificar a los creyentes.

Algo más respecto a estos dones es que no son, como dice la enseñanza de los dones de motivación, basados en nuestro carácter y personalidad, pues son gracias (CHARISMATA en griego), así que no vienen de nosotros pero se manifiestan a través de nosotros.


Estos dones son gracias, capacidades especiales, si quieren decir, poderes dados por Dios con el propósito de habilitarnos para cumplir nuestra función o servicio dentro del cuerpo de Cristo, en particular, en la iglesia local a la cual pertenecemos, para ministrar a otros.

viernes, 25 de octubre de 2013

Como Ayudar a Otros Para que Reciban el Bautismo con el Espíritu 2

Tercer Paso
La Imposición de Manos es un Método Bíblico para Recibir el Bautismo con el Espíritu Santo


La imposición de manos es un método bíblico para recibir el Bautismo con el Espíritu Santo, aunque no es el único.

La imposición de manos es un punto de contacto en el cual cuando las manos son puestas sobre el creyente, este desata su fe para recibir el Bautismo con el Espíritu Santo

Una cosa que debemos notar es que todas las cosas de Dios las recibimos por fe, el Bautismo con el Espíritu Santo también se recibe por fe.

Si ya le hemos compartido lo que la Biblia dice acerca del tema, en Romanos 10:17 dice que la fe ha llegado a su corazón.

Entonces podemos utilizar el método que consideremos más apropiado.

Analicemos los casos en la Biblia para ver los métodos que se usaron:

El primer caso es en Pentecostés donde las 120 personas que estaban en el aposento alto orando y esperando recibieron el Bautismo con el Espíritu Santo.

Hechos 1:4-5 (Castillian)
4 En cierto momento, mientras comía juntamente con ellos, les mandó que no se alejaran de Jerusalén, sino que esperasen el cumplimiento de la promesa del Padre de enviar al Espíritu Santo, tal como Jesús mismo les había anunciado que tenía que suceder. Se lo recordó diciéndoles:
5  Juan os bautizó con agua, pero dentro de pocos días seréis bautizados con el Espíritu Santo. 

Jesús les dijo que no se fuesen de Jerusalén sino que esperasen por el Espíritu Santo que iba a llegar para bautizarlos.

Hechos 1:12-14 (Castillian)
12 Los discípulos se volvieron entonces desde el monte de los Olivos a Jerusalén, que distaba como cosa de un kilómetro.
13 Al llegar, entraron en la casa y subieron al aposento donde se alojaban. Eran Pedro, Juan, Jacobo, Andrés, Felipe, Tomás, Bartolomé, Mateo, Jacobo, hijo de Alfeo, Simón el Zelote y Judas, hijo de Jacobo.
14 Todos ellos, unidos por un mismo sentir, perseveraban en la oración juntamente con algunas mujeres, con María la madre de Jesús y con los hermanos de él.
15 Por aquellos días, estando presentes unas ciento veinte personas…. 

Eran unas 120 personas las que estaban esperando en el Aposento Alto; que incluían a los apóstoles, María, la madre de Jesús, los hermanos de Jesús, algunas mujeres y otras personas; los cuales estaban unidos y perseveraban en oración.

Hechos 2:1-4 (BL95)
1 Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar.
2 De repente vino del cielo un ruido, como el de una violenta ráfaga de viento, que llenó toda la casa donde estaban,
3 y aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y fueron posándose sobre cada uno de ellos.
4 Todos quedaron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía que se expresaran. 

De pronto ellos sintieron una violenta ráfaga de fuego que lleno toda la casa donde estaban y fuero llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en lenguas.

En esta ocasión ellos recibieron el Bautismo con el Espíritu Santo de manera espontánea.

El segundo caso fue en  Samaria.

Hechos 8:4-6,12 (NBLH)
4  Así que los que habían sido esparcidos iban predicando (anunciando las buenas nuevas de) la palabra. 
5  Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria, les predicaba a Cristo (el Mesías). 
6  Y las multitudes unánimes prestaban atención a lo que Felipe decía, al oír y ver las señales (los milagros) que hacía.
12  Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba las buenas nuevas (el evangelio) del reino de Dios y el nombre de Cristo Jesús, se bautizaban, tanto hombres como mujeres.   

La ciudad de Samaría se encontraba en avivamiento debido a la predicación del evangelista Felipe; grandes conversiones y milagros está sucediendo.

La gente está recibiendo la primera obra del Espíritu Santo y como resultado de eso están bautizándose.

Hechos 8:14-17 (NBLH)
14  Cuando los apóstoles que estaban en Jerusalén oyeron que Samaria había recibido la palabra de Dios, les enviaron a Pedro y a Juan, 
15  quienes descendieron y oraron por ellos para que recibieran el Espíritu Santo. 
16  Porque todavía no había descendido el Espíritu Santo sobre ninguno de ellos; sólo habían sido bautizados en el nombre del Señor Jesús. 
17  Entonces Pedro y Juan les imponían las manos, y recibían el Espíritu Santo.  

Los apóstoles enviaron a Pedro y Juan para ver que sucedía y se encontraron con que algo les faltaba a los samaritanos, no habían recibido el bautismo con el Espíritu Santo, así que Pedro y Juan les imponían las manos y ellos eran bautizados.

Hechos 8:18-20 (NBLH)
18  Cuando Simón vio que el Espíritu se daba por la imposición de las manos de los apóstoles, les ofreció dinero, 
19  y les dijo: "Denme también a mí esta autoridad, de manera que todo aquél sobre quien ponga mis manos reciba el Espíritu Santo." 
20  Entonces Pedro le contestó: "Que tu plata perezca contigo, porque pensaste que podías obtener el don de Dios con dinero.  

De este pasaje podemos ver que Pedro y Juan tenían una unción especial para ministrar el Bautismo con el Espíritu Santo, por ese motivo todas las personas a las que les imponían las manos recibían el Espíritu Santo.

De ahí podemos ver que el método por que recibieron los samaritanos el Bautismo con el Espíritu Santo fue por imposición de manos.

Nuestro tercer caso es el apóstol Pablo

Hechos 9:10-18 (NBLH)
10  Había entonces en Damasco un discípulo llamado Ananías,  a quien el Señor dijo en visión: Ananías.  Y él respondió: Heme aquí,  Señor.
11  Y el Señor le dijo: Levántate,  y ve a la calle que se llama Derecha,  y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo,  de Tarso;  porque he aquí,  él ora,
12  y ha visto en visión a un varón llamado Ananías,  que entra y le pone las manos encima para que recobre la vista.
13  Entonces Ananías respondió: Señor,  he oído de muchos acerca de este hombre,  cuántos males ha hecho a tus santos en Jerusalén;
14  y aun aquí tiene autoridad de los principales sacerdotes para prender a todos los que invocan tu nombre.
15  El Señor le dijo: Ve,  porque instrumento escogido me es éste,  para llevar mi nombre en presencia de los gentiles,  y de reyes,  y de los hijos de Israel;
16  porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre.
17  Fue entonces Ananías y entró en la casa,  y poniendo sobre él las manos,  dijo:  Hermano Saulo,  el Señor Jesús,  que se te apareció en el camino por donde venías,  me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo.
18  Y al momento le cayeron de los ojos como escamas,  y recibió al instante la vista;  y levantándose,  fue bautizado.  

En este caso vemos como un simple creyente, Ananías le impuso las manos a Pablo para que reciba el Bautismo con el Espíritu Santo.

Este caso es muy importante ya que nos muestra como un simple creyente puede ministrar el Bautismo con el Espíritu a otro sin necesidad de tener la unción para impartir el Bautismo con el Espíritu.

Por eso, si no tienes la unción para impartir igualmente puedes ayudar a otros a que reciban el Espíritu Santo.

Nuestro cuarto caso es la gente que estaba en la casa de Cornelio.

Hechos 10:30-33 (NBLH)
30  Entonces Cornelio dijo: hace cuatro días que a esta hora yo estaba en ayunas;  y a la hora novena,  mientras oraba en mi casa,  vi que se puso delante de mí un varón con vestido resplandeciente,
31  y dijo: Cornelio,  tu oración ha sido oída,  y tus limosnas han sido recordadas delante de Dios.
32  Envía, pues, a Jope, y haz venir a Simón el que tiene por sobrenombre Pedro,  el cual mora en casa de Simón, un curtidor, junto al mar; y cuando llegue, él te hablará.
33  Así que luego envié por ti;  y tú has hecho bien en venir.  Ahora,  pues,  todos nosotros estamos aquí en la presencia de Dios,  para oír todo lo que Dios te ha mandado.

Cornelio, que aún no había nacido de nuevo, pero evidentemente era una persona que buscaba a Dios; recibió una visión de Dios en la que le decía 

Hechos 11:13-14 (NBLH)
13  Quien nos contó cómo había visto en su casa un ángel, que se puso en pie y le dijo: Envía hombres a Jope, y haz venir a Simón, el que tiene por sobrenombre Pedro;
14  él te hablará palabras por las cuales serás salvo tú,  y toda tu casa.

Como Pedro relata más adelante en el Concilio de Jerusalén, Pedro debía ir para predicarles el evangelio para que ellos reciban la primera obra del Espíritu Santo en el creyente, la salvación.

Así que Pedro fue y empezó a predicarles, y mientras lo hacía pasó algo que los dejó a todos asombrados:

Hechos 10:44-46 (NBLH)
44  Mientras aún hablaba Pedro estas palabras,  el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso.
45  Y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo.
46  Porque los oían que hablaban en lenguas,  y que magnificaban a Dios. 

En ese momento el Espíritu Santo fue derramado por primera vez sobre los gentiles, para los judíos fue algo tan sorprendente que se quedaron atónitos.

Veamos el significado de esta palabra atónitos en la concordancia Strong’s en español:

exístemi;  sacar (quedar fuera) de casillas, i.e. aturdir, o (refl.) quedar atónito, atontado, loco: asombrar, atónito, engañar, espantar, loco, maravillarse.

Lo que les sacó de sus casillas, los dejó espantados, maravillados, asombrados y atónitos es el hecho de que los gentiles también pudieran ser salvos; ¿y como se dieron cuenta de esto? Porque los vieron recibir el Bautismo con el Espíritu Santo tal como ellos lo habían recibido en Pentecostés.

Cornelio y los que estaban en su casa recibieron el Bautismo del Espíritu Santo de manera espontánea, sin que nadie los ministre,  solo recibiendo la Palabra.

Nuestro quinto caso son los doce discípulos de Juan el Bautista.

Hechos 19:1-7 (NBLH) 
1 Mientras Apolos estaba en Corinto, Pablo, después de haber recorrido las regiones superiores, llegó a Efeso y encontró a algunos discípulos, 
2 y les preguntó: "¿Recibieron el Espíritu Santo cuando creyeron?" Ellos le respondieron: "No, ni siquiera hemos oído si hay un Espíritu Santo." 
3 Entonces Pablo les preguntó: "¿En qué bautismo, pues, fueron bautizados?" "En el bautismo de Juan," contestaron ellos. 
4 Y Pablo les dijo: "Juan bautizó con el bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyeran en Aquél que vendría después de él, es decir, en Jesús." 
5 Al oír esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús. 
6 Cuando Pablo les impuso las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo, y hablaban en lenguas y profetizaban. 
7 Eran en total unos doce hombres.  

En nuestro último caso en el libro de Hechos vemos como Pablo se dio cuenta que no habían recibido el Espíritu Santo; ni siquiera sabían que existía un Espíritu Santo.

Cuando les predica acerca de Jesús ellos fueron “bautizados en el nombre del Señor Jesús”; es decir, ellos recibieron la primera obra del Espíritu Santo en el creyente, nacieron de nuevo.

Luego les impuso las manos y ellos recibieron el Bautismo con el Espíritu Santo.

Notemos que no dice nada acerca que Pablo tuviera una unción especial para ministrar el Bautismo con el Espíritu Santo, muy posiblemente la tenía pero aquí no dice nada.

Lo que nos muestra este pasaje es que luego de explicar lo que es el Bautismo con el Espíritu Santo cualquier ministro o creyente puede imponer las manos para ayudar a que otros lo reciban.

Lo que hemos visto es que en dos casos el Espíritu Santo fue impartido de manera espontánea (en Pentecostés y en la casa de Cornelio); en dos por imposición de manos (con Pablo y en Efeso) y una vez por la unción de impartir el Espíritu Santo por medio de la imposición de manos (en Samaria).

En cuanto a las formas que se recibe el Bautismo con el Espíritu Santo todas son por fe; por eso es importante que la persona tenga un claro entendimiento de lo que es el Bautismo con el Espíritu Santo; ya que la fe vendrá por el oír la Palabra de Dios que nos habla del tema (Romanos 10:17).

En mi caso, cuando ministro el Bautismo con el Espíritu Santo, le comparto a las personas lo que es y que lo reciban por fe mientras oro en masa para que sea impartido sobre ellos, y ellos por fe lo reciben. 

En otras ocasiones les impongo las manos para ayudarlos a desatar su fe.

El asunto es usar el método adecuado para hacer que la persona reciba más fácilmente el Bautismo con el Espíritu Santo.